Capítulo 2 "Seis meses"

El torneo de primavera se acercaba minuto tras minuto. Uno a uno, los integrantes del equipo ponía lo mejor de sí en cada entrenamiento aunque por supuesto, unos lo hacían más que otros. Fue en ésa 'corta' época que encontré el amor, no quiero presumir pero mi confesión terminó exitosamente y ahora poseo a la mejor novia de todas: Yui Michimiya, una mujer increíble a mi parecer.

Y no podía guardarme mi relación así que le conté todo a mi mejor amigo. No mentiré, al momento de revelarle mi relación sentía mis mejillas arder por la vergüenza, las preocupaciones tormentosas se esfumaron al momento de ver la enorme sonrisa que abarcaba su rostro seguido por lo más esperado, su aprobación. No dejaba de sonreír y felicitar me. Se excusó para ir al baño cuando vio a Yui venir hacia mí, siempre se sale con la suya ese maldito a quien tanto aprecio. Al terminar de hablar con Yui busque a Suga para irnos juntos a la práctica.

El desempeño puesto en los remates, bloqueos y recepciones comenzaban a ser notorios -lamentablemente- en la blanca, suave y tersa piel de Sugawara Kōshi. La aparición de manchas entre verdes y moradas era algo inevitable. En múltiples ocasiones le hicieron la misma pregunta "¿Qué te pasó Suga?", el chico de pelo gris siempre respondía con una sonrisa de lo más angelical posible "He estado practicando mi seguimiento de bloqueo". Al principio sus compañeros se tragaron esa mentira pasándola por verdad, no lo parecía pero las recepciones eran dolorosas. Con el pasar de los días se suponía que los moretones desaparecieran o solo bajaran en gravedad, contrariamente a lo establecido parecían aumentar en color, tamaño y sensibilidad. Daichi notó eso, mas sin embargo lo ignoró por un tiempo.
Comenzó a contar las veces en las cuales Suga se retiraba antes que los demás. Para el moreno, Asahi, Shimizu y Tsukishima les preocupo la condición del vice-capitán quien poco a poco emitía cada vez más mentiras.

Suga se había vuelto hábil en el ámbito de mentir y sonreír falsamente.

Era un día normal. El Sol estaba en su máximo esplendor, me dirigía a la máquina expendedora para elegir algo que tomar e inconscientemente gire a mi derecha solo para encontrar a Yui siendo guiada por Daichi. En mi mente formule a donde iban y lo que harían. Sentí un nudo iniciar en mi estómago, el cual se expandió como si de algún parásito se tratase pasando por mi hígado, mis pulmones y mi garganta. El oxígeno que antes había entrado con regularidad a mis pulmones ahora lo hacía en bocanadas, la cabeza me dio vueltas y mi vista se distorsiono un poco. Mareado decidí sentarme al lado de la máquina para tratar de tranquilizar los síntomas que sufría mi cuerpo. Miré el cielo y los árboles que se encontraban plantados alrededor, aún no sé cuándo ni en qué momento las lágrimas salían como dos riachuelos de mis cuencas. Y al igual que un dúo musical, el nudo de mi cuerpo se apretó más estrujando mi pecho, pero no dolía, el sentimiento solía ser semejante al vacío.

El vacío de perder a la persona más preciada para ti, el vacío de saber que nunca te amará como tú lo haces a él, el vacío que sientes cuando tu persona favorita con la cual quieres pasar el resto de tu miserable vida es hetero y tú eres un asqueroso gay...

Al terminar las clases te marchas te de la escuela con la excusa de no sentirte bien, ni siquiera le mencionas te algo a tu "mejor amigo". Sabías que al presentarte como de costumbre en el club tu corazón pasaría por una agonía interminable por querer llorar al momento de ver a Daichi.
Y bueno, no es como si te necesitarán, es decir, tienen al prodigio de Kageyama y al líbero- armador Yuu. Sólo estorbarías con tu estado depresivo.
Anda ve a casa y duerme, ignora al mundo y busca la salvación cuando el manto negro llamado noche por los humanos tome el control de sus cuerpos.

La noche cayó y salí a caminar. Mi madre dormía plácidamente, al igual que mi padre mientras que mi alma se perdía en algún punto del cielo. Vague por las calle. Capté como los locales se iban cerrando uno a uno, dejando solo a los karaokes, restaurantes y tiendas algo extrañas con las puertas abiertas.
Al cabo de quince minutos la garganta se me seco, por lo que tome la decisión de entrar a uno de esos lugares extraños para pasar el rato y si era posible beber y tal vez comer algún aperitivo. Un local llamó mi atención, sus puertas eran negras, las paredes portaban llamativos graffitis. Anteriormente puede contemplar la entrada de tres personas; supongo que entraré.
Aprecié el contorno de mí alrededor, ubicando las salidas de emergencia por si ocurría una emergencia. Al frente un escenario ocupaba la mayor parte del largo de este local. Un hombre muy parecido al subdirector camino por el escenario hasta llegar al centro, al parecer ocurrirá una clase de show, por lo que el dice dos mujeres cantaran. Bueno, me quedare un rato más.

Suga quería expresar sus sentimientos de una manera nueva, no solo con palabras normales, aburridas y usadas por todo el mundo. No. Él anhelaba el momento de poder demostrar sus emociones de modo que la gente no sintiera lastima al escucharle, sino más bien le admirara por como lo hacía. Y en ese local encontró la llave que tanto buscaba.

Llamó al mesero y preguntó si podía participar en el show. Con suavidad y entre susurros la respuesta fue positiva, una lista se deslizo por su mesa acompañada de un "pasará después de cuatro actos más, elija la de su preferencia", por cómo le habló supo que se trataban de canciones "¿cómo supo que elegiría una canción y no un truco de magia?" pensó "Los enigmas de la vida".

Una canción acaparó mi atención, su nombre en inglés era "Hopelessly devoted to you". Opté por esa ya que la cantaba antes de entrar a la preparatoria. Ah que viejos recuerdos...
Los espectáculos pasaron en un chasquido y cuando entre en razón mi cuerpo veía al presentador. La gran y única diferencia de lo pasado hace cinco minutos: lo miraba desde el backstage.

-Y ahora escuchemos la voz de un chico desconocido por nosotros, su debut como cantante comienza con la dulce melodía titulada "Hopeless devolved to you".

La luz se apagó y me empujaron para hacer frente al público, no tuve otra opción más que caminar a paso lento por el escenario, a mi parecer sus medidas no eran tan grandes como imaginaba. Una oleada de silbidos y gritos me sobresaltó, en el instante menos esperado la musica perteneciente al inició de la canción resonó por el lugar sin crear ese molesto y desafinado eco. Las voces y cualquier otro sonido existente fué opacado por el segundo tiempo de la canción. Poco después, mientras mis manos temblorosas sujetaban con dulzura y miedo el micrófono comencé a cantar...

Guess mine is not the first heart broken,
My eyes are not the first to cry.
I'm not the first to know
There's just no getting over you.

Sujetaba el micrófono con menos fuerza, el miedo que sentí se desvaneció, mi pecho vislumbro de entre la neblina un rayo de esperanza y trajo consigo recuerdos dolorosos.

I know I'm just a fool who's willing
To sit around and wait for you.
But, baby can't you see
There's nothing else for me to do?
I'm hopelessly devoted to you.

Una sonrisa escapo por mis labios al recordar la orgullosa y pura mirada que Daichi siempre me ofrecía.

But now,
There's no where to hide
Since you pushed my love aside.
I'm not in my head,
hopelessly devoted to you,
Hopelessly devoted to you,
Hopelessly devoted to you.

Oye Daichi, ¿estás observándome?, me gustaría que lo hicieras ya que esté es mi verdadero yo.

My head is saying "Fool! Forget him"
My heart is saying, "Don't let go"
Hold on to the end,
That's what I intend to do.
I'm hopelessly devoted to you.

But now,
There's no where to hide
Since you pushed my love aside.
I'm not in my head,
hopelessly devoted to you,
Hopelessly devoted to you,
Hopelessly devoted to you.

Con el mismo miedo dejé de sujetar el micrófono. Silencio. Nadie emitía un sonido raro y mucho menos aplaudían. "La he liado" pensé y de repente un simple grito felicitándome se oyó por el lugar e instantáneamente los aplausos, gritos y silbidos resplandecían a mí alrededor.

Lo ves Daichi, no es necesario tu amor.

Sin ti presente he salido adelante.

Mis emociones están en su lugar gracias a que demostraste tu amor al demonio que me odia y me aleja de tu lado.

Daichi...

Te amo, por favor no te vayas con otra persona quería no sea yo...

Hasta aquí el capitulo de hoy. Para comenzar voy a aclarar que actualizare ensu mayoría los viernes, sábados o domingos. Hago esto por que si no me pongo un horario fijo entrare en hiatus.

La siguiente semana sera -posiblemente- la historia de Semi u Oikawa.
Nos leemos en el siguiente capítulo.
Pd: el titulo es así por que la historia se narra más o menos por ahí.

~Sayonara~