"Sé que este capítulo es corto, pero no tengo mucho tiempo. Intentaré que el próximo sea más largo"
Capítulo 3
- Vale Jeremy, me pongo a buscar.- Dijo Aelita.
Odd ya se aburría, así que se sentó en el suelo. Aelita no conseguía encontrar los datos necesarios.
- Em, ¿chicos? Algo se dirige a la arena. Pero el holomapa no muestra actividad de XANA.-
- Podría ser un error.- Dijo Yumi.
- Puede ser. Será mejor que vayáis a comprobarlo. Aelita, tú sigue buscando.-
- Vale.-
Cogieron el ascensor hasta los laberintos y los recorrieron. Mientras andaban por el pasillo oyeron una especie de ruido.
- ¿Es cosa mía o oigo a…?- Balbuceó Odd.
- ¡La Scyphozoa!- Gritaron todos al entrar en la arena.
- ¡¿Qué?! ¡Eso es imposible, XANA ha sido destruido!- Dijo Jeremy.
El monstruo aprovechó el revuelo para escabullirse al pasillo y así llegar a la cúpula.
- ¡Aelita! La Scyphozoa va hacia ti.-
- ¿Q-Qué?- Balbuceó Aelita.- ¿Pero no habíamos destruido a XANA?-
- No sé qué pasa. Pero en todo caso, tienes que protegerte.-
Desgraciadamente, Aelita cayó víctima de ella como siempre había hecho.
- ¡No, Aelita! ¡Chicos, corred!-
- Ya estamos en el ascensor, Jeremy.- Dijo Ulrich.
Justo cuando llegaron, la Scyphozoa soltó a Aelita y huyó.
- Aelita. Aelita, despierta. No tenemos mucho tiempo.-
Al abrir los ojos vio la figura de una mujer. Una mujer con pelo largo y rosa. Vestía un jersey azul marino con unos vaqueros claros y unos zapatos morados.
Aelita la revisó de arriba abajo minuciosamente. Después de unos segundos sin habla, por fin consiguió balbucear:
- ¿Mamá?-
Se incorporó y la abrazó mientras lloraba.
De pronto se apartó de ella como un rayo.
- Esto ya lo has hecho antes con la imagen de mi padre. ¡Aléjate XANA!- Gritó Aelita.
- Sé que puede parecer que soy él. Comprendo que no te quieras acercar, pero escucha atentamente.- Le dijo.- Aunque yo controlaba la Scyphozoa, XANA todavía sigue vivo. Creíais haberlo destruido, pero se alojó en el único sitio que no conocíais, un sitio creado por tu padre y por mí. No te puedo explicar muchos detalles ahora, no tenemos tiempo, en cuanto XANA descubra que estamos hablando, no dudará en atacar. Cuando te despiertes tendrás nuevos datos en el cerebro, esos datos os servirán para buscar el escondite de XANA.
- Pero…- Murmuró Aelita.
- Hasta pronto, cielo.-
En ese mismo instante se despertó en la cúpula celestial. Sus amigos estaban alrededor de ella.
- ¿Aelita? ¿Estás bien?- Preguntó Yumi.
- Sí. Pero tenemos que volver a casa ahora, tengo muchas cosas que contaros.-
