Nuevos desafíos
Capítulo 3
"Ataque en el Callejón Diagon"
Al día siguiente, las chicas compraron sus varitas mágicas y se pusieron a practicar. Lupin les había explicado que los menores de edad tenían prohibido usar magia fuera del colegio, pero como el suyo era un caso excepcional, Hikaru, Umi y Fuu podían usar magia libremente para aprenderse los hechizos. Tal y como Dumbledore lo había predicho, las jóvenes aprendieron fácilmente y en un mes ya sabían todo lo necesario para estudiar en el quinto año. En el fondo, esto no sorprendía a las chicas japonesas, ya que habían usado magia más complicada cuando habían sido las guerreras mágicas en el mundo de Zéfiro.
Una mañana, a mediados de Agosto, las jóvenes notaron que Lupin se había ido. Ellas se preocuparon porque habían notado que él se veía muy enfermo últimamente, y temían que le hubiese pasado algo. Estaban inmersas en estos pensamientos cuando el sonido del timbre las alertó.
¿Quién es?- preguntó Fuu temerosa.
¡Soy yo!- la voz de Tonks se escuchó por detrás de la puerta.
Fuu abrió y notó que Tonks no había venido sola; un hombre con pata de palo y cara bastante tosca y maltratada las observaba con sus dos ojos, uno de los cuales era grande y azul y se movía por todos lados. Umi no pudo evitar temblar al verlo.
¿Estás segura de que realmente son ellas, Tonks?- inquirió el hombre con desconfianza.
¡Claro que sí!- replicó ella- ¿Acaso crees que son mortífagos?-
Deja de burlarte, después de haber pasado un año encerrado en mi propio baúl me vuelto más desconfiado. Recuérdenlo chicas, nadie puede fiarse de alguien en estos tiempos, por eso hay que estar en¡ALERTA CONSTANTE!-
Las niñas saltaron sobresaltadas al oír el grito, Tonks les guiñó un ojo y les dijo en tono de complicidad:
¡No se preocupen. Ojoloco Moody desconfía hasta de su reflejo!-
Cinco minutos después, el extraño grupo atravesaba las bulliciosas calles de Londres. Las tres amigas usaban la ropa que sus padres les habían enviado días atrás desde Tokio, el cabello de Tonks era rubio, corto y rizado esta vez, y Ojoloco llevaba un sombrero con el que procuraba ocultar su ojo mágico.
¿Adonde vamos?- preguntó Hikaru cuando abordaban el metro.
Al Callejón Diagon, para que compren sus útiles-contestó Tonks.
Hikaru, Umi y Fuu ya habían ido al callejón días antes para comprar sus varitas, asi que entraron al Caldero Chorreante, y atravesaron el muro de ladrillos sin problemas.
Se entretuvieron un buen rato comprando los libros y uniformes y probando los diferentes tipos de tintas para sus plumas. Por último, Hikaru no pudo evitar la tentación de entrar a la tienda de Criaturas Mágicas.
¡Increíble¡Esto es realmente increíble, aquí está lleno de animales kawaii!- exclamó la guerrera de fuego yendo de un lado a otro y observando a las criaturas.
Fuu estaba apartada en un rincón de la tienda buscando algo interesante cuando se encontró con un pájaro magnífico. Era muy grande y de suaves plumas verdes, su mirada era majestuosa y se inclinó mansamente cuando Fuu quiso acariciarlo. Al tocarlo, la chica sintió que una suave brisa recorría su cuerpo, la última vez que había sentido algo así había sido en el Templo del Cielo con su genio Windam.
¿Cuánto cuesta esta ave?- La chica de cabellos rizados le cuestionó a la dependienta.
Ese fénix chino no está en venta- respondió la encargada-Su dueño vendrá a recogerlo esta tarde.-
Fuu se desilusionó y volvió a su tarea de buscar alguna otra cosa interesante, aunque creía que ya no encontraría algo más fascinante que el Fénix. No sabía que muy pronto se daría cuenta de que estaba muy equivocada.
Pobres humanos, me dan lástima- dijo alguien en un susurro muy bajo.
La chica volteó a ver quien hablaba, pero sólo encontró a una serpiente detrás de un vidrio
No saben lo que les espera- susurró de nuevo la voz. Esta vez Fuu supo de dónde provenía el sonido, pero tenía que ser su imaginación. No podía creerlo, la serpiente había hablado.
Disculpe¿Qué decía?- le preguntó la chica tentativamente a la serpiente, aunque después de pensarlo un rato, la chica creyó que tal vez no era tan raro hablar con un reptil en el mundo mágico.
La víbora la vio con interés, se enderezó hasta llegar al nivel de los ojos de Fuu y dijo con voz sibilante:
Estaba hablando sobre los humanos como tú, el peligro está sobre sus cabezas y ellos tan tranquilos-
-¿A qué te refieres?- quiso saber la joven notando que su voz se había enrarecido.
A que el Señor Oscuro se acerca. Ya ha renacido y los atacará en cualquier momento-
¿Quién ess esse?- preguntó Fuu siseando más que nunca.
¡Fuu¿Qué haces!- exclamó Hikaru interrumpiendo la conversación definitivamente.
La chica volteó y vio a sus amigas observándola asustadas. Al verse en una superficie reflejante, Fuu pudo saber porqué, no sólo había hecho algo realmente extraño sino que su mirada había cambiado radicalmente. Sus ojos seguían siendo de un color verde brillante, pero tenía un brillo mucho más frío, más malicioso. Como las serpientes.
Hikaru, Umi y Fuu se quedaron calladas, el silencio sólo era roto por las gotas de agua que caían sobre la tienda. Después hubo un grito.
¡Salgan del callejón!- gritó Tonks entrando a la tienda- ¡Rápido!-
Las chicas corrieron hacia el Caldero Chorreante sin saber bien lo que pasaba, sólo tenían la certeza de que el ambiente se había vuelto más macabro. Conforme avanzaban mucha gente se les unió corriendo despavorida. Al voltear, notaron que algunos locales se estaban quemando, y arriba, entre las nubes, había una señal en forma de un cráneo expulsando una serpiente de su boca, brillaba lanzando destellos verdes.
¡La señal oscura!- chilló alguien. - ¡El que no debe ser nombrado ha vuelto!-
Las tres chicas fueron llevadas por una corriente de personas impulsadas por el pánico. Todos corrían sin control, Hikaru fue empujada y cayó sobre el piso. Al levantarse, la calle estaba desierta. La habían dejado atrás.
La chica se terminó de erguir y recogió su gorra manchada de lodo; había comenzado a llover fuertísimo, sabía que lo mejor sería resguardarse. Dirigió sus pasos hasta el final del callejón pero se encontró frente a frente con un hombre encapuchado vestido de negro.
El hombre apuntó a Hikaru con su varita. Ella sabía que tenía que hacer algo y rápido. Metió su mano en el bolsillo y sacó su varita a la velocidad del rayo.
¡Desmaius!- gritó la joven y se puso a correr como alma que lleva el diablo.
No quiso saber si le había dado a su enemigo, sólo quería llegar hasta un lugar seguro. Dobló una esquina pero ya no pudo seguir, algo golpeó sus piernas y ella cayó al suelo, quiso levantarse pero sus piernas estaban paralizadas y no le respondían.
Otro hombre vestido de negro se le acercaba, y ella no podría huir ahora.
CONTINUARÁ...
MIZAKI¡Hola de nuevo! Se abrán dado cuenta de que mi historia ya no aparecía en esta seccion. No fue mi culpa, me la quitó. ¡Buaaa! TT Así que tuve que volver a editarla para subirla de nuevo, les pido disculpas por la tardanza. Estaré subiendo los capítulos que faltan en los próximos días y actualizaré más pronto de lo que imaginan. Les pido disculpas nuevamente, y nos vemos en el próximo capítulo.
