Por que me lo pidieron, aquí la continuación!
Espero que les guste, y dejen un Review con su opinión al respecto! Ya no les entretengo y los dejos leer! :3
Thea Le Fay no era consciente de su singular linaje, o que su madre estuvo alguna vez casada con un muggles que las abandonó tan pronto la poción de amor fue retirada de él y como su madre fue salvada de la fatalidad y el despreció de la elitista sociedad pura sangre por un apuesto mago, que poco después tomaría el lugar del muggles como su padre. Como su verdadero padre. O al menos para él sería así.
No, ella no era nada consciente sobre ello. Y tal vez era mejor así.
Pero sí que le debía toda su felicidad a su adorado padre, el hombre más increíble del mundo. Él la traba como la princesa que era.
La pequeña princesa de su mundo.
Su mayor adoración.
La luz de sus ojos.
Lo más importante de su vida.
Ella podría tener seis años, pero sabía que era lo más importante para su papá, él mismo se lo había dicho. Ella era más importante que su mamá, ella lo sabía. Aunque su papi no se lo dijera.
Entonces…
¿Por qué sentía algo raro en su pecho cuando su papá abrazaba a su mamá o cuando su mamá estampaba sus labios sobre los de su papá? Se supone que eso era normal entre los padres, o al menos en los que se querían. Abraxas se lo decía muy seguido. Walburga y Lucretia también.
Se supone que debía de ser feliz. Eso quería decir que su papi y su mamá se querían mucho, mucho. Pero su mente no entendía…
¿Por qué no era feliz? Sabía que debería.
¿Acaso era rara? Ella no lo creía.
¿Algo estaba mal? Sí, pero ella sabía que no era ella. Su papi siempre le decía que ella era perfecta tal y como era ella. Y él siempre tenía la razón.
Tock~ tock~
"Thea, levántate ya" llamo su madre desde afuera de su habitación, "Tu padre tiene que irse a trabajar y tus lecciones comienzan temprano hoy, y ya sabes cuánto le disgusta a tu padre que vayas sin desayunar."
Thea se levantó, aunque ella preferiría seguir durmiendo un rato más, no quería que su padre se enojara con ella.
Siempre tenía curiosidad sobre eso, podía soportar que su madre se enojara con ella, que la castigara o que sus tutores la regañaran, incluso podía aguantar que sus amigos se enojaran con ella, total, siempre eran ellos los que se arrastraban pidiendo perdón para que volvieran hacer amigos.
Pero no el de su papá.
Frunció el ceño, volviéndolo un adorable puchero. Hablando de su papá, ¿Por qué no vino el a despertarla?
No era que se llevara mal con su mamá, pero su papá siempre entraba y la despertaba con un beso en la frente antes de llevarla y dejarla frente a puerta del baño. ¿Qué? ¡Así ahorraba tiempo!... y esfuerzo… y podía dormir más tiempo!
…..
Está bien, le gustaba que la cargara en brazos…. Eran cálidos.
¡Pero todos los niños lo hacían!
Tock~ tock~
"¡Thea!" grito impaciente su madre. "¡No me hagas entrar señorita! ¡Te quiero abajo en menos de diez minutos, lo digo en serio!" y con eso se oyeron sus pasos al alejarse….
… se fue. Suspiro, con desgana se retiró al baño…
¿Por qué siempre tenía que ser así?
Thea hizo sus necesidades y cuando llego a su habitación llamó Cindy, su elfo domestico personal, quien la ayudo a cambiarse. Decidió usar su nuevo vestido estilo princesa de color blanco adornado con flores azules, su papá se lo había comprado ayer y no podía esperar más para usarlo.
"Un hermoso vestido de princesa para una hermosa princesa"
Le había dicho su padre con su hermosa sonrisa adornando su rostro. La pequeña Thea sonrió con cariño y se abrazó fuertemente así misma. Su padre siempre la consentía. Como se lo merecía una princesa.
Thea bajo corriendo las escaleras con ese pensamiento en mente, ansiosa para que iniciara el día y pasarlo con su persona más querida en toda su vida. Entonces, cuando estaba a solo unos pasos de llegar al comedor, fue recibida con la imagen de su madre besado a su padre y como este le respondía rodeándole la cintura con las manos. Incomoda, la pequeña Le Fay se quedó parada donde estaba. Ella no quería verlo, no quería estar ahí, pero su cuerpo no le respondía.
No supo cuánto tiempo estuvieron así hasta que su padre se dio cuenta de su presencia. El mago se separó de la bruja y trato de evitar que un sonrojo se apoderada de sus mejillas. Tosió para aclarar su garganta y con una sonrisa amable se acercó a Thea que no se movía de su lugar.
"¡Parece que la princesa ya despertó!" exclamo él. Thea, por extraño que parezca, sintió ganas de darle a su papá un par de buenas cachetadas cuando lo vio acercarse a ella sonriente. Agarro con fuerza los bordes de su vestido y se esforzó en no decir nada de lo que le venía a su mente. Su padre había gastado miles y miles de galeones al mes para que tuviera la mejor educación, mucho mejor que cualquiera de sus compañeras de juego o niñas de su edad, y se negaba a dar un berrinche que podría terminar por avergonzarla aún más que él hecho que se sintiera engañada porque sus padres se besaran como lo haría cualquier otra pareja.
Hizo una reverencia antes que su padre llegara a su lado y dijo: "Buenos días padre, madre. Lamento la demora, tratare que esto no vuelva a ocurrir"
Se sintió orgullosa de que sus palabras salieran suavemente de sus labios. La señora Brian (su maestra de etiqueta) estaría orgullosa si pudiera verla en esos momentos.
Su padre se detuvo momentáneamente y se le quedo observando. Thea pensó que, posiblemente, su padre estaba evaluando a sus maestros y lecciones con esa presentación y sabiendo que no pudo haber salido mejor, ella levanto su rostro con orgullo. Se llevó una gran sorpresa cuando los ojos de su padre parecían fríos y calculadores.
Él nunca hacia eso…
No con ella al menos.
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Harry se despertó como todas las mañanas desde que se casó con Merope Gaunt ex Riddle. Ella lo despertó con un beso en los labios para después darle una sonrisa cálida, Harry la observó mientras que ella caminaba por la habitación y comenzaba en arreglarse, era muy difícil imaginar que esa alegre y cálida mujer había sido antes un ser anhelante por la muerte y sin un objetivo en la vida…
"Voy a despertar a Thea querido, el desayuno estará listo dentro de poco, así que por favor no tardes muchos" y le aviso que el baño ya estaba preparado por si quería tomar uno antes de ir al Ministerio. Cuando le informo su decisión, Merope abandono la habitación para ir a despertar a Thea… su hija…
Harry a veces se preguntaba si hacia lo correcto en tratarla como lo hacía.
Sabía que Tom Riddle había crecido sin amor y sin prácticamente nada y creyó (y aun cree) que, si le da todo lo que quiera, Thea no tendría motivos para odiar a los muggles. Aunque una parte de él temía que la estuviera volviendo una niña malcriada o desagradable (o ambas cosas) con todos los regalos que le daba, pero es que no sabía que más hacer.
Nunca estuvo cerca de un niño pequeño, ni que decir de un bebé, pero su complejo de héroe no podía dejarlas solas. Ambas mujeres lo necesitaban, Merope necesitaba a alguien que la cuidara sin condición y Thea necesitaba a un padre, un padre atento y que le diera las cosas que ella creía que merecía con el poder con venía con eso…
Y, tristemente, él era el único con esas condiciones económicas y de estatus social que le permitían criar tanto a una hija (que no era suya) y cuidar de otra persona sin pedir nada a cambio (los puras sangres no lo harían por ser nomas "buenas personas") y eso se debía a que era el único que le había dado a Merope una oportunidad, una oportunidad de mostrarle de cómo era ella por dentro.
Para que le mostrara a una joven de diecinueve años (en su momento) que buscaba amor y aceptación. Y él intento ayudarla, decidió tomar el lugar del Sr. Riddle y verla por ellas, llevo a Merope a los mejores lugares para comprar y diseñar la mejor ropa para las elites de la sociedad mágica, la joven embarazada se había visto muy afligida entre tantas telas y estructuras que nunca antes se había atrevido a soñar se mostró muy agradecida cuando él tomó el control de la cita y comenzó a dar órdenes de izquierda a derecha a todo el mundo.
Después la llevo a un salón de belleza, ahí Merope fue arreglada a la última moda, y a pesar que Harry no les daba importancia a esos detalles, no quiso que Merope se sintiera inferior a los demás o que creyera que a él no le importaba lo suficiente como comprarle algo. Recordó su tiempo con los Dursley, y lo feliz que era cuando le regalaban algo, por insignificante que fuera.
Entonces se imaginó que, tal vez, Merope se sentía muy especial ese día y por ello se empecino por comprarle todo lo que quisiera y pudiera desear.
Tal vez era cierto que Merope nunca llegaría a ser una gran belleza como Ginny pero seguía siendo muy bonita a su forma de ser, y por eso decidió mantenerla a su lado. Aunque no negara que también lo hizo para poder tener un ojo puesto esa versión femenina de su enemigo mortal.
Harry suspiro, se sentía mal usar a Merope de ese modo, pero no tenia de otra.
Con esos pensamientos en mente entro al baño, salió en menos de veinte minutos y termino de arreglarse. Cuando llego al comedor Merope lo esperaba con una agradable sonrisa y lanzándose hacia él para volver a besarlo. Él respondió obviamente, Merope era muy sensible cuando la trataba de otra forma que fuera amoroso y consentidor. Estuvieron así unos minutos hasta que noto otra presencia mágica.
Thea los veía sin moverse de su lugar haciéndole girar los ojos internamente. Ella era demasiado educada para su edad. Se separó de su actual esposa y fue por su hija, ella lo vía como si quisiera golpearlo o algo así, pero no dijo nada que no fuera:
"¡Parece que la princesa ya despertó!"
Provocando que su mirada se intensificara antes de suavizarse, muy rápidamente, y que le respondiera con una reverencia y modelas demasiado altos para alguien de su edad. ¿Tan Slytherin a esa edad? ¿Qué podría significar eso? ¿Una futura señora oscura creciendo bajo su techo? ¿Qué debería hacer? ¿Debería de ir por Dumbledore?
Su mente comenzó a mostrarle un montón de posibilidades y, antes que lo supiera, sus ojos se volvieron fríos. Al notar la sorpresa en los ojos de Thea Harry se apresuró a cambiarla y darle una gran sonrisa. Thea, al verlo sonreír, también sonrió y fue hacia sus brazos sin dudar.
Incomodo, pero sin demostrarlo, la abrazo contra así con fuerza y, a la vez, provocaba que la pequeña bruja restregó su rostro contra su pecho y suspiro felizmente. Harry la llevo hasta su asiento y luego fue hasta Merope para moverle el asiento para que ella se sentara y se acomodara y después poder sentarse en su asiento en la silla que se hallaba en la parte superior de la mesa. El desayuno comenzó con una competencia entre las dos mujeres para llamar su atención y no termino hasta que se fue hora que él se fuera a trabajar, y, como siempre, ellas volvieron a pelearse hasta por ver quién sería la primera en despedirse de él.
Harry sonrió con cariño, así él se imaginó que actuaría una verdadera familia unida. Soltando unas cuantas carcajadas por la discusión de las brujas Harry se acercó a ellas. Le dio un beso a en la frente a Thea para después darle otro a Merope en los labios y salir por la chimenea. Se carcajeo aún más fuerte para sus adentros al verlas ruborizarse ante sus besos.
Harry desapareció cuando las llames verdes lo envolvieron.
Espero que les allá gustado ;3 y que les anime a ve mis otros trabajos!
Casi todos son fem harry e incluso tengo un JamesPotterxFemHarry ángel versión, por si no lo sabían y quieren leer algo por el estilo ;3
Nos leemos luego! *besitos*
