Hola chicos y chicas ¿Cómo están?, espero que bien ahora les traigo un nuevo capitulo de mi fanfiction este capítulo me quedo algo largo pero es bueno ya que para mi es importante este capítulo porque se explican mas cosas sobre los que son las Teigus que serán las armas que se usaran usando el conocimiento del anime/manga que uso como referencia así como también un poco de lo que quiero transmitir, sin mas preámbulos les dejo el capítulo número tres espero con muchas ansias sus comentarios

Los personajes que aparecen aqui no me pertenecen sino a Ranmaru que son los de Bloo Takahiro (guion) Tetsuya Tashiro (dibujo) del manga Akame Ga Kill de donde saque las armas.

Capítulo 3.- TEIGU

A pesar de ser madrugada, aun había personas transitando, eran pocas pero eran de las personas que se "divertían", eso me molestaba y demasiado ellos acabando con su vida lentamente sin saber que algunos otros querían tener aquella vida que estos desperdician .

-Son unos cerdos.- dije entre dientes mientras me adentraba a unos de los callejones sombríos y lejanos de la vista de aquellos que estaban en la calle

Había entrado a estos callejones como un atajo para llegar a la tienda de Watanuki, eso me hizo recordar que aún no le había dado el pago de la otra espada, lamentablemente no sabía que darle como paga ya que el maldito no me había dicho nada. Deje ese asunto de lado y me concentre más por llegar hasta la tienda, los minutos pasaban lentamente, la luna ya no estaba totalmente en su punto, supuse que era porque la luna ya no estaba en su hora adecuada, después de todo era mi única amiga la cual siempre era mi testigo y me acompañaba en todo, mientras cruzaba hacia otro callejón, note, no, mejor dicho sentí una presencia, de algo o alguien, estaba cerca de donde estaba, debía ser cuidadosa, sé que lo que me estaba siguiendo no era un humano, concentrándome de nuevo en mi andar, pero en una pequeña parte de mi mente también estaba en atraer aquella cosa que me estaba siguiendo, si es que era verdad.

Cuando había caminado por completo en ese callejón, desvíe mi ruta esperando el resultado si era verdad o no, cruce por tal camino y tal como lo había previsto podía sentir la presencia de alguien siguiéndome, al comprobar esto, antes de salir de aquel callejón me detuve para esperar la llegada de esa persona. La presencia se acercaba más y más, estaba cerca de entrar al mismo callejón, por instinto lleve mi mano hasta la empuñadora de mi espada, la presencia estaba por llegar al borde del callejón , pero de un momento a otro desapareció , por inercia volteé, hasta el final del otro callejón, pero no había nada, aquello me desconcertó

-¿Acaso me abre equivocado?, no puede ser, claramente yo sentí la presencia de alguien, entonces…-me pregunte internamente, ante aquello me movilice para encontrar algún indicio de que en verdad no me había equivocado, cuando iba a la mitad del callejón, la presencia que había sentido se encontraba ahora detrás de mí, ante eso volteé de inmediato, desenvainando mi espada contra aquel individuo, la luz de mi espada se reflejó por el movimiento y fue en ese momento que el sonido de espada contra espada se escuchó.

Al estar completamente volteada y con mi arma desenvainada luchando ya contra otra, me di cuenta que la persona que estaba detrás de mí era un hombre alto, con la poca luz que podía ayudarme en ese momento, pude darme cuenta que ese hombre vestía el vestuario tradicional de un tipo samurái o el de un sacerdote, ambos teníamos nuestras espadas luchando por quien podía ganar, al unísono ambos dimos un leve golpe con las espadas juntas separándolas en el proceso para volverlas a blandir esta vez con una mayor velocidad y fuerza en nuestros ataques con la espada, al chocar varias veces en una de esas con la fuerza de ambos logre hacer un impulso dando un gran salto dando una pirueta, para caer al suelo en posición firme y de ataque, apuntándole con mi espada, mire fijamente a ese hombre.

-¿Quién eres?.- le pregunte con mi espada apuntándole al igual que el a mí con la suya….- Sé que no eres un humano, así que no trates de ocultarlo, ¿Quién quieras que seas?

-Jum.- aquel hombre emitió un sonido

-¿No piensas responder?.- le cuestione siguiendo en mi misma posición, pero también lo aproveche para entrar en mi modo neutro, estando cerca de completarlo apreté la empuñadora de mi espada, al tiempo que sentía como el poder era concentrado más fuertemente en mis ojos…..-Entonces, ¡Te aniquilare!

Me abalance contra aquel hombre y nuevamente nuestras espadas chocaron haciendo que chispas provocadas por el metal salieran al flote así como el sonido ensordecedor de las espadas, comenzando nuevamente a pelear. Ambos teníamos la misma fuerza, pero en velocidad el me sobrepasaba, al llegar hasta tal punto que no podía detener varios de sus ataques, pero con aquello no iba a lograr detenerme, ya que en determinado momento al volver a chocar nuestras armas quedamos muy cerca uno del otro, ambas espadas nos separaban, al estar así de cerca en mi cuerpo sentía que este hombre su esencia y presencia se me hacía familiar, de un amargo recuerdo, estando el más concentrado en las espadas, volví a concentrar mucha más fuerza para así lograr impulsarme hacia atrás de una manera rápida, al hacerlo, me volví abalanzar, y esta vez aplicando más fuerza para así incrementar la velocidad en mis piernas, de nueva cuenta nuestras espadas chocaron, pero esta vez mostrando una leve pero notoria diferencia, al chochar nuestras espadas mi fuerza fue tal que el recibiera una fuerte contracción al retener la fuerza y mejor dicho recibirla tal y como un golpe, aprovechando ese momento en el que el pareció estar noqueado, choque nuevamente mi espada, al hacerlo la lleve blandiéndola al lado derecho con elegancia, al estar totalmente recta y firme en aquella dirección, le di una rápida vuelta a la espada con su empuñadora, deslizándola nuevamente en un movimiento fluido, aquel hombre parecía que no se había dado cuenta como había esperado, distraído logre despojar aquel hombre aunque eso también significo dejar ir mi espada ya que la fuerza con la deslice fue la misma, nuestras espadas estaban cortando el aire rápidamente en movimientos circulares, el hombre vio su espada en el aire, logrando aprovechar aquella situación, concentre una pequeña porción de mi fuerza en mi pierna, y así como la espada, con mi pierna le di un golpe aquel hombre en su abdomen, toda aquella fuerza que había concentrado fue de tal magnitud que el hombre salió disparado por los aires, y estrellándose contra la pared, destruyéndola al hacer el fuerte y estrepitoso contacto, la gran pared se derrumbó sepultando al hombre, el sonido de las espadas aun cortando el aire llego a mis oídos, mire arriba sobre mi hombro, ambas espadas venían cayendo girando rápidamente, me di la vuelta completa y alce ambas de mis manos hacia las espadas en el aire, cuando las sentí cerca la base de ambas espadas, moví mis manos hacia atrás para después moverlas hacia adelante con un movimiento rápido y cerrado, logrando atrapar las espadas sobre la base de ambas, al tenerlas en mis manos, en una forma no muy cómoda, con mis manos la di vuelta sobre su eje a las espadas, y quedaran volteando con el filo hacia atrás, cortando por última vez el aire.

-Ah.- solté un suspiro cansado

Después de hacer eso, me di la vuelta de nueva cuenta al lugar donde el hombre yacía, parte de su cuerpo no había sido cubierto por los escombros de las rocas, me acerque a él, a paso lento, y cuando ya lo tuve cerca de mí, con mi mano izquierda en la cual tenía mi espada, la apunte hacia el cuello del hombre, moví la espada hacia atrás a una altura casi elevada, me quede observando al hombre unos leves segundos, fruncí mis ojos levemente, acabaría con el sin ningún sufrimiento, estaba a punto de blandir mis espada, cuando el mismo hombre, en una velocidad que no pude per servir en absoluto, tomo mi mano derecha en la cual tenía su arma, los escombros y rocas grandes se elevaron en el aire ante la inmediata y rápida respuesta de él, sentí como el tiempo se había detenido, anonada ante eso, el agarre de la mano del hombre se volvió más fuerte, con aquello mis sospechas habían estado en el correcto, este hombre, no era un humano, jamás me había imaginado encontrarme a alguien así nuevamente, un ser como yo, ya que la esencia y presencia que venía de él, se me hacía tan familiar, y eso me inquietaba, y mucho.

-Sin duda alguna eres una guerrera que lucha con la cabeza fría, lo cual hace que des muchos problemas.- la voz ronca del hombre me saco de mi estado de pensamiento

-¿Problemas?, no me hables de esa manera como si me conocieras de toda la vida.- le dije con toda la seriedad que pude reunir en mi actitud así como también enojo en mi voz, pero por dentro de mí, me había quedado sorprendida ante ello

-Tu actitud no ha cambiado en los últimos siglos.- dijo el hombre cortadamente, fue en eso cuando el agarre de el sobre mi mano se sintió lejos, pero cuando lo hizo, él había tomado su espada de mi mano, seguí el movimiento de su mano sosteniendo su arma, aquella forma de sostenerla, y la voz que le tenía me eran muy familiares

Lo que me había dicho provoco que recordara unos pocos fragmentos de mis memorias pasadas, ahora entendía mi inquietud por este hombre, solo un hombre aparte de otro había podido igualar mi fuerza y poder, incluso superarlo, pero no solo era eso, sino también el hecho de que ambos éramos híbridos, pero lo que nos diferencia fue nuestra forma de ver el mundo, así como también la época en la que nacimos. Desde mis adentros estaba aún sorprendida por lo que había sucedido y descubierto ahora, pero aquella emoción la imite para que se mostrara físicamente en mí, mi vista la cual estaba sobre su mano la alce para encontrarme frente a frente con el rostro de aquel hombre, ese hombre que no había visto hace más de 8 años de mis 450 años que yo tenía de vida en este mundo.

-Kageriki.- le llame por el nombre que él tenía desde que nació

Y como por arte de magia, la luz de la luna ilumino el callejón oscuro donde estábamos, la luz de la luna baño aquel hombre, y fue tal y como yo había esperado al a ver recuperado mis perdidos recuerdos, Kageriki, un agente secreto de los Estados Unidos y Japón, el segundo ser idéntico a mí, nuestras miradas se encontraron, en su rostro se dibujó una sonrisa.

-¿Recordaste?.- dijo Kageriki con seriedad en su rostro pero el tono de su voz era un poco alegre, él era sin duda alguien totalmente diferente en lo que concierne a mi…-Como siempre debo reconocer que me superas en experiencia.

-Y yo reconozco que siempre me lo atribuyas.- le respondí a Kageriki mientras tomaba la funda de Murasame junto con la espada, y la guardaba totalmente, un clic de guardado se presentó en el lugar, la espada ya guardada la sostuve en mi mano derecha firmemente sin dejar de mirarle en lo absoluto…-Yo tengo casi 5 siglos de experiencia en combate en varias facetas en cuanto a ti, solo 1 siglo, nuestras capacidades son diferentes al entrar al campo de batalla y no solo eso, por tu personalidad oculta que tienes tiendes a dudar en tus objetivos, lo cual es totalmente diferente a mi

-Eh, eso sí duele y más con el tono frio con el cual siempre hablas.- dijo el con el mismo tono de poca alegría pero con su faceta de seriedad en su rostro intacta, lo cual me provoco un pequeño enojo dentro de mi

-Dejando eso de lado, ¿Qué haces aquí Kageriki?, la última vez que te vi fue en Okinawa, junto a tu compañero.- le pregunte fríamente

-Ah, eso, sabes, vengo por lo mismo que tú Saya.- me respondió

-¿Qué?, ¿A lo mismo que yo?, ¿Qué quieres decir?.- le volví a cuestionar ante aquella respuesta

-Lo que dije, he venido a ver a Watanuki Kimihiro, hace 5 días, el me entrego esta espada mas no me dijo sus razones o cuestiones para hacerlo, lo único que me dijo era que tenía que venir a Tokio y el respondería a todo lo que yo preguntará me explico

-Umm, así que tú también.- respondí al comprender las razones, cerré mis ojos y di un suave suspiro, me di la media vuelta y comencé a caminar de regreso al camino original, dejando a Kageriki

-¿A dónde vas?.- me cuestiono mientras me iba

-A donde más, me dirijo hacia el lugar donde esta Kimihiro.- le respondí sin detenerme, mucho menos a mirarlo…-Si quieres saber sus cuestiones al igual que yo, sígueme, sino, haz lo que se te venga en gana, total no me importa

Al cruza la esquina de aquella calle, la cual me llevaba al camino correcto, esperaba que el me respondiera cuando aún estaba ahí, pero no fue el caso como esperaba, el silencio fue la respuesta lo cual no se me hizo un tanto extraño conociendo bien su persona, mientras avanza sin preocupaciones, sentí su presencia siguiéndome a una distancia prudente, conociéndonos ambos, no volvimos hablar nuevamente, el silencio era la mejor en la que nos llevamos, ya que después de todo, siendo seres con juventud eterna y casi inmortalidad teníamos todo el tiempo del mundo para encontrarnos y para hablar, dependiendo del pasar de los años, no teníamos la relación de compañerismo, ¿irónico no?, siendo de la misma especie, teníamos que apoyarnos y sobrevivir a como diera lugar, pero no, ambos tuvimos vidas totalmente diferentes, no conocía el camino que él había elegido en el tiempo que llevo de conocerlo, pero el verlo aquí, involucrándose en algo que tal vez sea muy peligroso, me daba la espina en que tal vez él no estaba aquí solamente para ver a Kimihiro por las supuestas razones que tuvo aquí para llamarnos, había algo más entre manos.

Pasaron alrededor de 15 minutos para que llegáramos a nuestro destino, y al pasar aquellos minutos ambos nos detuvimos en el punto fijo establecido, una extraña sensación me invadió por completo, sea lo que fuera, era provocado por volver otra vez a esta tienda enfrente de mí, no había cambiado en nada y tal vez nunca cambie así como su nuevo dueño.

-Así que aquí es.- dijo Kageriki el cual abandono la distancia que habíamos tenido todo el camino hasta aquí posicionándose a un lado de mí, mirando la tienda analizándola minuciosamente.

Cuando estuvimos en la puerta de la tienda, esta se abrió sola dejándonos el paso libre a lo cual ambos no dudamos en entrar, la cual se cerró cuando ambos ya estuvimos adentro de la estancia, la entrada del pasillo principal estaba totalmente iluminada tenuemente por pequeñas velas, un estilo totalmente antiguo del Japón de la era Sengoku.

Kageriki miraba todo a su alrededor, para el todo era muy curioso por alguna razón, tal vez se debía al aire de misterio que tenía esta tienda, estando mirando a la nada un buen rato, baje mi mirada al suelo en donde ya había llegado, aquel perrito fue a recibirnos, era mucho más educado que su amo a veces, sentí como los ojos de Kageriki se había concentrado en mi de una manera penetrante por unos breves momentos para después seguir con su mirada la mía donde estaba enfocada, encontrándose con el pequeño perrito que nos había venido a recibir en la entrada del pasillo, sabía lo que iba pasar después pero Kageriki no lo sabía, pasaron varios segundos que parecía que se habían convertido en minutos en los cuales ninguno de nosotros pronuncio palabra alguna de nuestras bocas.

-Hace mucho tiempo que no nos hemos vuelto a ver Saya.- el perrito hablo con voz clara, tal y como esperaba, Kimihiro se seguía comunicando por medio de su mascota, aquello no era por diversión era necesario en todo aspecto

-Solo han sido un par de años, no ha sido nada del otro mundo para sorprenderse.- le respondí mientras sentí como una mano se posó en mi hombro derecho apretándolo levemente, volteando ante tal acción de la persona que lo hizo, me encontré con el rostro sorprendido de Kageriki el cual tenía los ojos medio abiertos sin poder creer lo que había escuchado y visto, pero eso no le daba derecho a tocarme como si fuera alguien con el que tiene buena relación, eso me molesto….-Suéltame

-Él…perro.-Kageriki señalaba al pequeño perrito tartamudeando, volviendo su agarre sobre mi hombro más fuerte que antes

-Suéltame.-le dije nuevamente más enfadada, no me gustaba que me tocaran para nada y menos el

-Habló.-dijo el finalmente, soltando el agarre sobre mi hombro

-Normalmente uso al pequeño para comunicarme en el exterior con las personas que han venido aquí y desean cumplir lo que pidieron, pero aquí como ven no es necesario, siento mucho tal recibimiento por mi parte

-Como siempre ese habitó tuyo nunca se te quitara realmente, es solo una sugerencia pero cámbialo.- le dije ya calmada pero en mi tono serio a la persona enfrente de nosotros y la causante de nuestra presencia

-En ese caso tomare tu sugerencia.- respondió Watanuki sonriendo tenuemente

-¿Es usted Kimihiro Watanuki?.- Kageriki quien se había mantenido callado, volvió a hablar, pero esta vez cuestionando a nuestro recibidor

-Sí, un gusto, pero más importante está el asunto que los trajo hasta aquí, ¿no es así Saya?.-dijo Watanuki dándose la vuelta y viéndonos sobre su hombro

-Lo único que espero es que no sea nada de tus tontos juegos.-le respondí amenazándolo desde ahora

-Claro que no, yo no haría eso nunca, y si lo hiciera sería por buenas causas, pero dejando eso de lado, el asunto que nos concierne tratar es muy delicado y serio en todos los sentidos.-dijo el dejando de vernos sobre su hombro para ver hacia adelante y caminar hacia la profundidades de la estancia

Parecía que el asunto no se iba a discutir en un lugar como este, lo cual era obvio, pero para que lo haya dejado volando en el aire, debía ser algo sumamente delicado como él había dicho, sin más que decir por nuestra parte, ambos lo seguimos a las profundidades de la estancia, ambos buscando explicaciones y respuestas a nuestras dudas.

Los cuatro contando al pequeño perro, estábamos en la sala de estar en donde amablemente Watanuki nos sirvió y ofreció su té así como también pequeños aperitivos, los cuales como siempre rechace sin darles el visto bueno, pero en cambio Kageriki gustosamente se los estaba devorando, estaba sentada en uno de los sillones de la sala viéndolos a ambos sin decir nada, me estaba desesperando, lo único que buscaba en un lugar como este eran las respuestas que deseaba, sentía como el tiempo se iba volando más y más, podría incluso ahora amanecer, pero Wataniki no decía nada o se molestaba en algo, mi frustración aumento más, sentía mis sangre hervir, podría matarlo ahí mismo a causa de esto, sin importar que sucediera algo a esta tienda si el desaparecía, pero si no decía nada o hacía algo, lo mataría aquí mismo sin objeción.

-No deberías frustrarte a tal modo que quieras matarme solo para sacarla, Saya.-Watanuki dijo sonriendo calmadamente, dejando de lado su taza de té

-Si no quieres verme en este estado y sacarlo de la forma en que yo quiero y tú predices es mejor que hables rápido, ¡ahora!.- le respondí enojada y casi frustrada

-Ya veo, en ese caso, me parece bien.-dijo el volviendo a tomar la taza y darle un último sorbo y dejarla ahora completamente olvida…..-Puedes preguntar lo que desees

-Antes que nada, explícame, ¿Qué es esto que me entregaste?.-le cuestione sosteniendo la espada Murasame haciendo el énfasis

-Oh, como bien te diste cuenta es una espada, pero al empuñarla sentiste algo totalmente diferente, ¿no es así Saya?.- respondía y me cuestiono al mismo tiempo

-Esa es la razón de mi pregunta.-le respondí cortamente sin más preámbulos

-Esta espada, es una Teigu.-dijo Watanuki, el tono de su voz perdió toda tonalidad amable, para convertirla en algo mucho más seria

-¿Qué es una Teigu?.-pregunto Kageriki en mi lugar dejando de lado su merienda para entrar en la conversación, Watanuki dio un suspiro, como si estuviera buscando las palabras más adecuadas para respondernos

-Ah, una Teigu es mejor conocida como Arma del Emperador o Arma de Legión, son armas y artefactos totalmente antiguos como la misma historia, creados por lo que supone sería el primer Gobernante de la Tierra eso aún sigue siendo un misterio, son armas muy raras y a la vez únicas que solo pocas personas tienen la capacidad de usarlas, para poderse usarlas la persona tiene que ser compatible con la misma arma, pues por ende si no lo es el poder del arma lo rechaza o a veces llega a casos extremos que la misma arma mata a quien hozo tomarla sin ser compartible con ella, he ahí el porqué de la energía tan rara que rodeaba a Murasame y la conexión que hizo contigo desde ese momento.- explico Watanuki calmadamente, a lo cual solo prestábamos atención

-Así que lo que me dices es que, ¿esta espada es un arma totalmente poderosa conocida como Teigu?.- le pregunte al tiempo que miraba la espada en mi mano, en mi vida jamás había visto arma como esta

-Pero, ¿para qué fueron creadas armas de tal poder?, ¿Cuál fue el objetivo de llevar acabo su realización?.-cuestiono Kageriki

-Es una larga historia y de la cual aún quedaban muchas dudas y misterios en ellas, pero aun con ello, les diré lo más importante y relevante que he podido averiguar y el cual es verídico.-dijo Watanuki dando un suspiro hondo, para después tomar entre sus manos su taza de té olvidada pero sin darle un sorbo a esta…-Hace mucho tiempo, en el tiempo de las primeras civilizaciones, no incluso mucho más antes que eso, la primera civilización de ese entonces, la tierra pasaba por una gran crisis debido a las guerras territoriales entre clanes de las regiones, en medio de aquellas grandes guerras, el problema verdadero se alzó con fuerza, algo temible y por aquellos rumbos totalmente desconocidos para los primeros pobladores, me refiero a los Furukimonos…las guerras que antes se habían desatado por el poder cambiaron el rumbo total por la drástica aparición misteriosa de estas criaturas, las guerras eran ahora con el propósito de la supervivencia, los Furukimonos o también mejor conocidos como Elder Brain, eran seres totalmente superiores a ellos en todos los aspectos, nada en ellos era suficiente como aniquilarlos, muchas vidas se perdieron en aquellas guerras sangrientas, fue un gran problema para los clanes que al quedar tan pocos formaron lo que sería la primera civilización, sin saber qué hacer, uno de los más fuertes de entre todos ellos, fue nombrado como el líder total sobre ellos, ya que él era el único que había podido hacerles frente más nunca pudo matar uno, pero aun así, era un experto, ante aquella gran preocupación al detener esto y el pensar sobre el provenir del futuro arriesgándose ante todo y a lo poco que quedaba en ese entonces, convoco a los últimos herreros, artesanos, alquimistas, hechiceras y hechiceros de todo lo que quedaba de la humanidad en ese entonces, consiguieron y utilizaron materiales valiosos y poderoso entre los cuales eran cristales preciosos hechos por los mismos hechiceros y alquimistas los cuales tenían poderes ocultos conocidos solo por ellos, antiguas bestias sagradas que aún quedaban de las pocas que sobrevivieron, entre ellas estaban los últimos dragones así como también con la pérdida de más vivas humanas lograron capturar Furukimonos con un poder totalmente diferente a los comunes, consiguiendo todos esos valiosos materiales difíciles de conseguir hoy en día, con esfuerzo y esperanza en sus creaciones, lograron crear 48 armas las cuales llamaron Teigus.

Estas armas fueron entregadas a los únicos guerreros de ese momento con el fin de obtener el resultado deseado, detener a los Furukimonos y acabar con las guerras antes previas, el resultado fue el esperado, no, fue mejor de lo que se esperaba, pero…la ambición del poder y la codicia siempre gobernaron sobre el ser humano que aquellas armas hechas fueron utilizadas por sus portadores para propio beneficio, esto provoco una nueva guerra una de la cual determino todo, su duración fue un total de 500 años, según registros antiguos, varios Furukimonos lograron hacerse del poder de estas mismas armas, pero no es totalmente verídico, la forma en que termino la guerra es totalmente desconocido, pero en los escritos, varias de estas armas se perdieron y fueron destruidas en esta guerra, llevando a un desbalance de poder entre portadores de las Teigus, podría decirse que en base a ello fue que creado el Pacto del Carnaval, lo cual me lleva a decir que es la razón por la que los llame.- termino de decir Watanuki dejando en la mesa su taza de té vacía dirigiéndonos una mirada seria

-¿Qué quieres decir con eso?.-pregunte de inmediato

-Un Guerra, Saya, una nuevamente, mucho más peligrosa que cualquier otra, esta afectara a todo ser vivo, incluyendo a los Furukimonos y a ustedes.-respondió Watanuki

-¿Tan peligrosa es que puede que nosotros ni siquiera podamos vivir?.- cuestiono Kageriki

-Esta Guerra solo se lleva entre usuarios o portadores como quieras llamarle, que tengan una de estas armas en su posesión.-dijo Watanuki…-Es mejor conocida como la Guerra de las Teigus

-La guerra existe desde la misma antigüedad según mencionaste, ¿verdad?.- cuestione sin poder creerlo

-Si exactamente, desde la antigüedad esta guerra se llevó acabo, fue la primera y los que murieron, pensaron que sería la última, pero no fue así, incluso hace 500 años se llevó acabo la segunda, fue en el periodo de la era Sengoku, y esta tiene que ser la última.- dijo Watanuki seriamente

-¿Ultima?.- cuestione sin entender las razones

-Tiene que serla, a como dé lugar, Saya, Kageriki, ambos saben que las tecnologías y armamentos de los seres humanos han evolucionado con el tiempo al tal grado que son capaces de destruir nuestro planeta sin piedad, y con las Teigus en medio de todo esto sería mucho más peligrosa de lo que fueron las otras dos, si las fuerzas creadas por los humanos de ahora y el poder desconocido de las Teigus será el fin de todo, es por eso que esta debe ser la última guerra.-dijo Watanuki serio ante lo que dijo

-En otras palabras a lo que yo entendí, ¿la razón por la que tú nos llamaste a mí y a Saya es para que participemos en esta guerra y terminarla nosotros mismos?.-pregunto Kageriki

-Tal y como tú dices, aunque también hay un asunto entre ello, pero que aún no logro descubrir totalmente.-dijo Watanuki viendo su taza de Té vacía

-Con que una Teigu, así que Murasame es una de ellas, ¿verdad?.- pregunte viendo la espada en mi mano

-Si lo es, el número de Teigus creadas fueron en total 48, tu arma es la Teigu Murasame: La asesina de un corte; es aquella que inyecta un veneno potente el cual acaba con el usuario en cuestión de segundos, un solo corte basta para acabar con tus enemigos , su veneno es una maldición en sí, físicamente es fina, delgada y con un filo doble, un arma que encaja perfectamente contigo Saya, aunque déjame decirte que no debes confiarte en las habilidades de tu misma arma.-dijo el dejando de lado su taza vacía y enfocándose en mi

-¿Por qué?.-pregunte dirigiendo mi vista desde la espada hacia los ojos de el

-La espada en sí, es especial, todas las Teigus son especiales, cada una tiene una habilidad oculta es casi como una carta de triunfo, que solo el mismo usuario puede efectuar, aunque eso debes experimentarlo en pelea en lugar que yo te lo diga, pero así como tú me diste una sugerencia, yo, también te doy mi sugerencia

-En cuanto a mi.-Kageriki llamo la atención de nosotros, él estaba sosteniendo su espada igual que yo…-La espada de Saya y la mía son muy parecidas, ¿no?

-Lo son, solo un poco en cuanto a apariencia, pero no tienen las misma habilidades así como en nombres, la Teigu que tu portas es Yatsufusa: La marcha de los muertos; es aquella con la cual el portador tiene el poder de controlar los cuerpos de los muertos a su propia voluntad, casi como marionetas, su poder le permite también almacenar varios cuerpos como el usuario soporte, lo máximo son 8, pero el riesgo que se tiene al usar esta arma al llegar activar todas tus marionetas, parte de tu energía será repartida a cada una de ellas, te dejará en un estado vulnerable.-respondió Watanuki con una pequeña sonrisa en su rostro

-No hay que preocuparse de eso, después de todo yo no soy un humano.-respondió Kageriki

-Aun así, tal y como le dije a Saya, no debes confiarte mucho en tu Teigu, debes casi tenerle un respeto total a tu Teigu.-dijo Watanuki

-Entonces, tomo el consejo no hay de qué preocuparse.-respondió Kageriki

-Bien, pero dejando eso de lado, Saya, hay algo que quiero preguntarte.-dijo Watanuki volviendo a dirigir su mirada en mi

-¿Qué es lo que quieres ahora?.-cuestione

-Tú, ¿aceptas participar?.-me cuestiono con aquella pregunta, ante lo cual solo pude quedarme en silencio, mientras el me miraba expectante por una respuesta…-No te voy a obligar si no quieres, pero al tener esa Teigu en tus manos serás tomada como uno de los participantes en la Guerra, y no lo está eso, sino también el asunto del Carnaval, ha vuelto a comenzar, ¿no es así?, así que, dime Saya, ¿participaras sí o no?

Ante lo que dijo, no podía negar que lo que había dicho era totalmente cierto, todo era muy apresurado y por demás extraño, el Carnaval apareció casi al momento en que Watanuki se volvió a reencontrar conmigo entregándome esta arma, ahora me entero que el mismo Carnaval que yo conozco tiene otro origen del que yo pensaba, y con una Guerra Milenaria, la de vuelta aparición de los Furukimonos de manera abrupta, el inicio de una Guerra, todo estaba conectado tal y como nos contó Watanuki, así como también el mismo Furukimono que me enfrente hace unos días, el mismo reconoció la espada, el mismo me dijo que todo lo hizo para atraerme, pareciera que alguien estuviera haciendo todo esto a escondidas y como siempre había un objetivo o propósito en claro. Se quien fuera daba intriga en todos los aspectos y los sucesos ocurridos, la Guerra podría incluso no haberse llevado acabo, pero siempre las cosas pasaban por alguna razón, además esto afectara a todos por igual, sin importa que o quien, Seres Humanos volverán a estar en peligro y uno más inminente, preocupándome por Humanos nuevamente, ¿Cómo podría sentir empatía por esos seres, cuyo odio, venganza, furia y deseo de poder nos supera?, aunque por experiencia sabía que no todos eran así, pero el tiempo y la vida fue muy duro conmigo en todos los aspectos, no tenían opción al tratar de negarme realmente, pero había algo que me estaba dando un poco de molestia, sin despegar mi mirada de Watanuki, me dirigí hacia él.

-Siento que no nos has dicho todo Watanuki, será mejor que lo escupas ya que si no lo haces, no te daré mi respuesta final.-le dije con un tono frió y serio en mi voz que algunas veces he logrado presentir .

-Vaya, vaya, como siempre, no me esperaba menos de ti Saya.-respondió el sonriendo…-Tienes razón, no he dicho toda la verdad

-Entonces si es así, será mejor que la escupas toda en este instante.- le dije en clara forma de advertencia

-Vaya, vaya, bueno no importa tarde o temprano tendría que comentarles, como saben en las Guerras siempre hay dos contrincantes, cado uno conformado por cierto números de personas, por lo que, en este caso, no será la excepción, según lo que he logrado averiguar, en total serán 3 contrincantes, cada uno conformado por 7 miembros, todos lucharan a muerte, hasta que salga uno de los 3 vencedor o sino solo un miembro convida, casi como una cacería humana, si se tiene cuidado puede que todos los miembros de un equipo logren salvarse, pero eso es casi siempre imposible.-dijo Watanuki sonriendo pero en su tono de voz se detonaba la seriedad

-¿Cacería?, ¿Qué quieres decir con eso?.-cuestione

-Saya aun no logro conocer totalmente el porqué de esta guerra nuevamente, entiendo la primera pero las otras dos no he logrado encontrar un objetivo claro, la primera el objetivo estaba claro, pero la anterior y esta, son casi totalmente incoherentes, pero eso no quita decir que tal vez esta y la anterior estén relacionadas de alguna forma Saya.-respondió Watanuki

-Si eso lo sé perfectamente, pero…lo que tu tratas de decir es que esta Guerra y la última están relacionadas de alguna forma, y sea quien fuera esa persona volvió a revivir la llama que se creía extinta de la última guerra, ¿es eso?.- pregunte y dije un tanto confusa

-Como tú lo resumes, sí que lo es.- respondió el…-Pero he de aclarar que esta guerra tiene que llevarse a cabo en secreto, si los civiles se dan cuenta de esto, el caos iniciara realmente y el gobierno tal vez intervenga y eso provocaría lo que ya les comente.-respondió el…-El objetivo por el cual la Teigus existen no lo olviden, siempre téngalo en su mente en todo momento, Saya…ahora que he respondido tus cuestiones, es tiempo de que yo sepa tu respuesta, ¿estarás en la Guerra sí o no?

De nuevo con aquella pregunta, me quede meditando por otro momento, curiosidad o lo que fuera fue lo que me trajo aquí, pude haberlo ignorado, pero no fue así, algo me decía que descubriría algo en esta Guerra si participaba, y la verdad quería participar, en eso sentí en mi mano cómo es que Murasame empezó a palpitar, su palpitar hacia que mi deseo de participar y descubrir aquello que aún no conocía incrementara, el palpitar de Murasame no solo impulsador a ello, sino que también la misma espada tenía el deseo de bañarse en sangre, era un deseo oscuro, yo no podía matar humanos aun, y puede que nunca lo haría de nuevo, pero el deseo de Murasame se me impregnando en mi más y más hasta sentir ese deseo como el mío, sonreí levemente ante aquel aberrante pero deseoso deseo, ahora solo quedaba responder, y al hacerlo ya no había vuelta atrás. Dejando de lado mi sonrisa, fije mi vista sobre Watanuki que al verme, parecía sorprendido.

-¿Eso quiere decir si?.-cuestiono el

-Tómalo como quieras.-le respondí poniéndome de pie dirigiéndome a la salida de aquella sala

-¿A dónde vas?.- Kageriki me pregunto con una voz confundida por mi acción, volteé a verle, sobre mi hombro sin muestra alguna expresión en mi rostro, más que mi típica expresión fría

-No hizo venir hasta aquí en los momento menos esperados, además es muy noche para que yo busque un refugio donde quedarme.- le respondí sin interés para después ver a Watanuki ahora teniendo su expresión serena como siempre…-¿Y bien Watanuki?, ¿Solo nos traites aquí solo para hablar y después echarnos y saber cómo nos las arreglamos?

-Vaya, poniendo de ese modo soy el malo, pero nada de eso, solo que aún no salgo de mi asombro que hayas aceptado participar aun estando en equipo.-respondió Watanuki al tiempo que se puso de pie con sus ojos cerrados pero con una visible sonrisa

-No tengo razones para explicarte el porqué de mis razones.- le respondí secamente

-Aun así, debo darte las gracias.-dijo el estando a unos pasos cerca de mi…-En ese caso, les pido por favor que me sigan, es mejor que descansen ahora o nunca

Diciendo esto, el salió primero de la sala con nosotros siguiéndole el paso, sin decir nada más, dejando la sala, salimos al pasillo y seguimos a Watanuki el cual iba en compañía de su perrito.

Varias velas adornaban el pasillo en el que ahora nos encontrábamos , diferente al anterior, este era totalmente inmenso que parecía no tener fin alguno, ya que habíamos ya recorrido un buen tramo siguiendo a Watanuki, pero no nos deteníamos para nada, a este paso llegaríamos cuando el sol ya este brillando con intensidad, era desesperante, cuando me di cuenta él se había detenido enfrente de una puerta de estilo japonés antigua, no me sorprendía toda la tienda era de ese estilo en particular, deslizando la puerta enfrente de nosotros, pero después se puso a un lado de esta para que observáramos o algo por el estilo.

-Esta es tu habitación Saya.-dijo el señalando la habitación para que entrara…-Siente libre de usarla como quieras

No respondí, solo asentí ante su amable respuesta, sin mirarlo más, entre en la habitación, la cual no era muy grande pero no muy chica, era acogedora al punto de vista, pero era buena ya que solo una persona estaría en la habitación.

-Saya.- la voz que Watanuki me saco de mi análisis de la habitación, a lo cual solo lo mire sobre mi hombro…-Si gustas mañana por la mañana o la hora que desees , puedes tomar un baño para que te relajes de mejor manera el cuarto de baño principal está por este pasillo, está dando la vuelta a la izquierda al final de esta pasillo dando a otro, recorrer 5 habitaciones desde el inicio del pasillo

-Entendido.- respondí cortante

-En ese caso, Buenas Noches Saya.-dijo el retirándose junto a Kageriki, el cual él y yo solo dimos una simple mirada, cuando los perdí de vista entre en la habitación cerrando detrás de mí, la puerta.

Solté un suspiro por al agotamiento mental y físico, ahora podía respirar normalmente, durante el trayecto me cuestione sobre la decisión que tome, pensé en lo que conllevaba, por lo que no puedo decir que fue una decisión tomada a la ligera, pero aun así, lo hecho, hecho estaba no había vuelta atrás, aun con ello en mente, me dispuse a descansar tal y como dijo Watanuki, mire con más detenimiento la habitación, no había cosa interesante realmente, pero la única ventana que había acaparo mi atención alejándome de la puerta me acerque a la ventana, la cual abrí sin dudarlo dejando sentir el frió viento de la madrugada que golpeo levemente mi piel, logrando que me relajara más y logrando alejar mi mente de aquel asunto, mi visión se perdió en el ya no tan oscuro cielo así como también la poca vislumbraste luna, aun así el brillo que esta emanaba brilla desde mi punto de vista con intensidad, era un brillo hermoso, pero efímero. Di un último suspiro corto, para después alejarme de la ventana para ir a buscar el futon para poder lograr descansar y si fuera posible dormir un poco, necesitaba dormir, pero las pesadillas sobre esos días aun me seguían atormentando mucho, acomodando el futon finalmente en el suelo de la habitación, me acosté sobre este el cual me lleno de relajación y comodidad al instante, la suave briza que entraba en la habitación era sumamente arrullan té, casi como una caricia y la poca luz que entraba lo hacía sentir mucho más relajante, por un momento sentí el deseo de mi cuerpo y mente de dormir, y vaya fue mi pequeña sorpresa al sentir como mis parpados se volvían pesados, era algo nuevo y único que volvía a pasarme realmente, aunque sabía que eso sería por unos cuantos instantes realmente, así que poco a poco deje que esta relajante sensación me invadiera, no supe el momento, pero cuando me di cuenta mis ojos solo vieron oscuridad, y tenía la sensación de estar flotando en las nubes

En las afueras de la no visible tienda de Watanuki, en los edificios más altos se encontraba un hombre de apariencia joven, el cual tenía entre sus manos una gran pistola con una forma extraña, pero que en un punto medio de esta tenía una destellante luz color dorada rojiza concentrándose en forma de remolino la cual desprendía un aire caliente a sus alrededores. La poca luz de luna cubría de alguna forma su aspecto así como su identidad, pero el brillo que sus ojos desprenderían, eran enteramente más visibles, sus ojos estaban enfocados, en la ventana de aquella tienda, la cual estaba abierta y dejaba ver a una hermosa doncella la cual dormía plácidamente, para él, esta era por primera vez en todo el tiempo que la había visto dormir en mucho tiempo, después de mucho tiempo, aquello le tranquilizaba de alguna manera, aunque la preocupación estaba presente sobre él, con sus habilidades sobre humanas había logrado escuchar parte de la conversación que esa doncella tuvo con esas personas, ella se había vuelto a envolver el algo peligroso, demasiado, pero ya no podía hacer nada, no por el momento, tenía limitaciones extremas por esos momentos, lo único que podía hacer era observar desde lejos y ver como sucedían las cosas y como lograr intervenir en ellas si fuera posible.

Pasó un rato más observando a la doncella dormir hasta que llego el tiempo en el que tenía que volver, al darse media vuelta dispuesto a irse, este dio por última vez una mirada sobre su hombro hacia la hermosa doncella, fue solo un segundo, para después desviar su mirada, y poner en marcha, con pasos lentos se fue de aquel lugar sin ser visto o ser notado por alguien.

Por un momento podía decirse que aquel hombre había estado solo, pero no fue así, había también otra persona, la cual estaba mucho más alejada de donde ese hombre estaba y estaba mirando al mismo lugar que aquel hombre, una luz de color amarilla rojiza adornaba a aquella persona, la pequeña luz que envolvía a esta persona era producida por una hermosa joya la cual era de forma circular, sostenida por una pieza de metal en forma de media luna la cual sobrepasaba levemente el tamaño de la joya la cual era de color azul realmente, la persona que la portaba, era una hermosa mujer de largos cabellos negros como la noche los cuales podían arrastrarse por el suelo , vistiendo un hermoso kimono color blanco, el cual estaba descubierto de los hombros levemente teniendo las mangas estilo alas de mariposa, el kimono en si tenía hermosos plasmados de flores recorriendo desde su pecho hasta la parte final de la falda del lado izquierdo, en donde de este mismo lado una hermosa flor blanca pegada al kimono sobresalida sostenida por listones en tonalidades de color gris y un rosa pastel, su hermosa piel blanca contrastaba de mejor manera con ese atuendo, así como también sus carnosos labios color rojo como la sangre misma, y unos hermosos ojos grises que parecían tener la luz de luna en ellos, eran únicos y enigmáticos, lo único que desencajaba en esa hermosa mujer, eran las lágrimas que caían bañando su hermoso rostro, humedeciéndolo, mientras que de sus labios salían palabras inaudibles, las cuales parecían ser plegarias…¿Para quién?...¿porque?, su mirada bañada en lágrimas seguía en el mismo lugar viendo aquella niña pequeña, para ella ante sus ojos esa hermosa doncella de juventud inmortal y hermosa seguía siendo una niña una bebe ante sus ojos, podría ser que, ¿aquellas plegarias eran para Saya?, si era así, ¿Qué relación tenia esta mujer con Saya?