Sentir su perfume. Su calor. Fue tan reconfortante. Fue volar. Aprender a flotar y por un momento soñar con ser feliz.

Serena era como una melodia, eternamente encantadora para a quien ama la musica.

Me separe de ella. Mantenia los brazos rigidos a cada lado de su torso y me miraba con extrañeza.

- Lo siento... Lo siento- dije disculpando aquel impulso que con tantas ganas habia disfrutado.

-¿ A que ha venido?

Su tono hostil aun era latente. Pero no me importaba, la habia tenido rodeada en mis brazos como algo que jamas queria perder.

- Serena... Es decir Doctora Tsukino, espero acepte mis disculpas por el incidente de hoy- agache mi cabeza y humildemente entregue mis flores.

- Ohh son hermosas! - tomo las violetas y en su rostro levemente queria asomar una risa, pero no era ella quien la reprimia sino su estado de animo.

Se alejo y busco un florero que tenia en un aparador y con un poco de agua les dio un nuevo hogar.

- Lamento haber venido a esta hora. Tal vez tenias cosas que hacer-

¿Diablos por que habia dicho eso?

Miro con tristeza las flores mientras tocaba sus petalos.

- No ha interrumpido nada, excepto tal vez mi cena.

- Ya me marcho.

- ¿Quiere quedarse a cenar? Minako seguramente ya se ha ido con su prometido y la casa esta sola.

¿Compartir la cena con mi psicologa? Claro que si!

- Me encantaria. ¿Minako esta prometida?

Mi personalidad curiosa pudo conmigo.

- Si, muy pronto se casara ¿no es maravilloso?

¿Lo era?

Sentia un nudo en la garganta. Si Natan la hubiese conquistado seguramente era ella quien iba a traspasar las puertas de la iglesia esa noche.

- Si, mucho. - dije en un susurro incomodo.

-¿pasamos al comedor?

Asenti con gusto.

En la galeria que conducia a la sala-comedor habia muchos cuadros sobre religion. Cuadros muy bonitos que jamas había visto. Pero uno me llamo la atención, era un templo impotente y la pintura rezaba " Templo de Minato-Ku, Tokio" el mismo templo donde se estaria casando el joven Tomoe.

Sin darme cuenta me quede observando la pintura admirando la belleza y paz que irradia el lugar y sus jardines linderos.

- ¿Le gusta?

- Es muy bello. Transmite mucha paz.

- Asi es. Esta a una cuadras de aqui, pasando la autopista.

- Me gustaria conocerlo.

- Solo podra hacerlo desde afuera.

- ¿Por que?

- Solo pueden entrar alli los miembros de la iglesia.

- Ohh ya veo. Disculpe le ignorancia ¿Que iglesia es?

- Su nombre es un poco largo. Digamos que nos conocen como Los Santos De Los Ultimos Dias. Y pensandolo bien eso es largo.

- No, no creo haber escuchado sobre eso.

- Comunmente las personas nos llaman "mormones"

- Ah! Sisis con ese nombre si.

Asintio y nuevamente se encamino al comedor. Yo me quede atras viendo la galeria de imagenes. Realmente jamas me habia interesado la religion, pero se decia que habia una primera vez para todo.

El ultimo cuadro, donde la galeria terminaba y empezaba el comedor, contenia una carta bien protegida por cristales. Estire mi cuello para poder leerla.

" Señorita Serena Tsukino les informamos, con sumo orgullo, que usted ah sido seleccionada para servir como Misionero de tiempo Completo en la mision : Bahia Blanca- Argentina"...

La fecha de la misiva tenia data de casi 10 años atras. El papel aun conservaba su color blanco y no contenia ninguna arruga.

Queria saber mas, tal vez me contara. Y tal vez podriamos invertir los papeles por un dia.

- ¿Viene al comedor?

- Eh sisisi. Estaba viendo ese ultimo cuadro.

- Ah! Es la carta con mi llamamiento.

- ¿podria contarme sobre eso?

- Claro! Siempre es lindo hablar con alguien.

Nos sentamos. No voy a intentar recordar que cenamos solo se que esa noche yo conoci otra faceta de ella.

- Tenia 18 años cuando por casualidad me cruce con dos jovencitas estadounidense. Por ese entonces tenia a mi padre muy enfermo de cancer y digamos que no tenia una buena relacion con Dios. Pero bueno ellas dos me hablaron sobre esta iglesia y yo acepte de muy buena gana.

- ¿Minako tambien pertenece a la iglesia?

- Si si. Ella aun era muy chica cuando yo me uni. Tenia 10 años, por lo que tuvo que tener el consentimiento de mis padres para poder ser miembro. Ahora tiene 22 años y se casa dentro de dos meses.

- ¿Con alguien de alli?

- Si, un joven excelente de buena familia. Se llama Yaten. Son una linda pareja.

- ¿Ahi es donde conocio a Natan?

Crei que me iba a volver a echar pero no podia evitar preguntar. Queria saberlo. Pero en cambio controlo su rostro y me contesto con suavidad.

- Cuando uno es nuevo en ese lugar, tiene los domingos una hora de clases para principiantes. Mi profesor de esa clase era el. Asi que si lo conoci alli.

- ¿Y como fue?

- Usted y su curiosidad señor Chiba. Jamas le conte a nadie sobre mis sentimientos hacia Natan. Ni siquiera a mi hermana. Asi que solo usted lo sabe, es gracioso ahora es como si fuera mi psicologo.

- Me encantaria escucharla.

Y por fin me dedico una sonrisa. Ahhh habia extrañado eso.

- No hay mucho que decir. Solo que ese chico me cautivo y mucho. Era la primera vez que veia a un joven de mi edad vestido con traje y con tan buenos modales. Me encantaban sus clases. Pero jamas me atrevi a decirle nada. Me enamore de el a primera vista. Era una persona muy chistosa y alegre y me trataba muy bien. Nunca fui agraciada para con los chicos y el jamas me hizo a un lado. Empezar alli fue dificil, la mayoria eran familias constituida y yo iba sola los primeros meses. Entonces el se convirtio en un amigo pero yo lo veia como algo mas.

-¿Jamas le quiso decir lo que sentia?

- No. Jamas. Yo tenia la idea de que no le iba a gustar. Y sufrir el rechazo de la persona de la cual estaba enamorada no podia aceptarlo.

Oh dios era una mujer hermosa. ¿Como no le iba a gustar a cualquiera?

- Entonces simplemente lo ame en silencio. Luego cuando tuve 20 mande mis cartas solicitando irme a la mision.
- ¿y eso?

- Una mision es ir a un pais o cuidad lejano donde tu predicas tu religion. Y tenia muchas ganas de hacerlo. Enamorarme de Natan habia sido un error y queria alejarme. Pensar solo en mi religion iba ayudarme. Me toco Argentina. Conoci gente muy linda. Aunque el idioma costo mucho. Pero la pase muy bien.

- ¿cuanto tiempo estuvo alli?

- 18 meses. Los mas lindo de mi vida.

- ¿18 meses? Eso es mucho tiempo!

- Cuando uno los disfruta son solo minutos.

- Y volvio...

- Volvi casi cuando tenia 22. Mi padre ya estaba muy enfermo. Habia conseguido trabajo y estaba estudiando Filosofia.

-¿Filosofia?

- Si! ¿Puede creerlo?. Bueno mi padre empeoro y deje de estudiar. Igual no me gustaba lo que estudiaba. Segui trabajando y unos meses mas tarde fallecio.

- Lo siento mucho...

- No importa. Lo que habia aprendido alli me ayudo a superar la perdida.

- ¿Y Natan?

- Bueno tenia 23 años cuando me fui de Tokio a estudiar Psicologia y volvi a mis casi 27. Natan no era el mismo, yo tampoco pero aun seguia enamorada de el. Cuando lo vi a mi regreso no sabe como latia mi corazon. Pero el habia cambiado. Ya no era el amigo que tenia. Estaba distante y yo pase a ser invisible para el. Al poco tiempo casi no frecuentaba la iglesia, yo supe que se iba de viaje a otras cuidades por su trabajo. Alli consiguio novia. Cuando un domingo lo vi entrar del brazo de ella a la capilla crei que iba a fallecer. No podia ni puedo creer como mi corazon respondia ante su presencia. Y bueno parecia una adolescente imaginando mi vida junto a el. Pero hace un año mas o menos una tarde de sabado cuando los solteros nos reuniamos para una clase especial ellos anunciaron su compromiso. Y bueno hoy es su casamiento.

- No sabia que se podia amar de esa forma.

- Ay muchas formas de amar.

- Vaya. Creo que jamas sentire ese amor por Rei que tu sientes por Natan.

- Tal vez Rei no sea su verdadero amor.

- si es asi, he desperdiciado parte de mi vida.

- Oh no diga eso. Siempre se puede volver a empezar.

-¿Y piensa que pueda amar a otra persona como a èl?

- Tal vez. No creo que sea posible.

- Yo creo que si.

Rayos! Ahí estaba yo para hacerla feliz! Si esa mujer podia amar con esa intensidad, yo seria el ser mas afortunado de la tierra.

- cuénteme… Ustedes pueden tener una relacion amorosa sin casarse? Ya sabe a que me refiero...

- No. No podemos. Debemos casarnos. Es una forma de respetarnos. Dentro de la iglesia podemos tener diferentes novios a lo largo de nuestra vida. Pero para poder llegar a intimidar necesitamos casarnos. Es como no tener impurezas ante el otro, ser limpios.

- Muchas iglesias han tomado esa postura. Es algo que he escuchado bastante.

Nos sumimos en un silencio mientras el cafe se enfriaba.

- ¿Tenia pensado ir al casamiento?

- No. Francamente no se porque me invitaron. Llevo casi dos años sin hablarme con el. Y con la familia jamas tuve relación. A parte no podia soportarlo.

- Me imagino.

- ¿Y usted como esta con Rei?

- mmm no se. Esta complicado. Si no me decido pronto creo que me dejara. Me ah dado ese ultimatum de casarnos o dejarme. Pero estos años han sido dificiles. La convivencia con ella no es facil. Creo que cuando me fui a vivir con ella me sentia enamorado. Dejaba pasar por alto todo y la consentia en extremo. Una vez un amigo de trabajo me dijo " Ya veras con el tiempo la convivencia apesta" no le entendi sus palabras. Es decir, con Rei nada "apestaba" pero despues de un tiempo lo comprendi, y la relacion empezo a largar olor. Y hoy "apesta"...

- Vaya... A mi me gustaria convivir con siempre con la persona que amo.

- Esa es la diferencia Serena...Esa es... Yo no creo que ame a Rei.

- ¿Como? Usted dijo que estaba enamorado...

- Pense que estaba. Estas noches dandole vueltas al asunto me di cuenta que ya no la amaba. Es precipitado lo se. Pero no tengo deseos de nada con ella. Ni siquiera me veo junto a ella en los proximos años. No tengo vision de futuro junto a ella. Y me apena porque es una joven agradable.

- Bueno deberia ir con calma. Seguramente ella tendra cosas positivas.

- Si...- susurre. Pero por el momento no encontraba ninguna razon positva. - Cuando empeze terapia ella me dijo " esa mujer nos va a separar" jaja y creo que tenia razon.

- Oh por favor. No quiero que sea por mi culpa su separacion.

- No lo es Serena. Vea... Yo jamas he tenido confidentes. Ni siquiera Rei lo es. Ni lo fue. Y necesitaba hablar con alguien. Necesitaba contar mis problemas. Pero nadie me escuchaba e igual me iba a ser dificil contarles mis temores a alguien de mi familia. Contarles mis problemas, pues ellos no serian honestos ni parciales. Me dirian lo que queria escuchar. Y necesitaba a alguien imparcial. A alguien que no me conociera. Entonces encontre su numero en la guia telefonica. Y entonces yo pude encontrar mi confidente. Contigo tuve charlas las cuales nunca imagine tener. Tu sabes decirme si esta bien o mal. Me guias hacia la verdad. Entonces Rei tenia ese temor. Ella sabe bien que nuestra relacion venia mal. Pero ninguno de los pensaba en ello. Ahora yo si pienso en ello y le doy parte importante de mis meditaciones. Y todo gracias a usted. En cierto sentido, hablar contigo y ponerme a pensar me a hecho llegar a este resultado. Y no estoy alamardo ni con sorpresa... Es algo que creo que debia pasar, solo que jamas le dedique el tiempo...

- Vaya... Me alegro de que en cierta forma , haya podido cumplir con mi trabajo. Aunque ello le traiga una consecuencia.

- Es inevitable que haya consecuencia. No se siente mal. Me ha hecho muy bien charlar contigo estos meses. No se por donde empezar este final...-

- Tal vez, deberia hablarlo con ella. Sentarse y charlarlo con tranquilidad. Detalle por detalle...

- Estoy cansado... No creo tener la paciencia nisiquiera el valor para enfrentarlo.

- Pues debe hacerlo. Es la unica manera de recomenzar o terminar su relacion. Le puede dar nueva vida y renovarla o puede terminarla.

- Quiero terminarla... Yo quiero por primera vez en mi vida ser libre. No quiero nadie al lado mio.

Entonces el silencio nos envolvio. El reloj marcaba las 22hs. Debia marcharme al dia siguiente era dia de trabajo. Y una vez mas habia desnudado mi alma ante aquella joven, religiosa, hermosa y generosa, mi psicologa.

Le comunique que me retiraba y me dedico una sonrisa encantadora.

Nuevamente pasamos por el pasillo lleno de pinturas y esta vez observe una que no habia visto al principio.
Era Serena vestida con una larga falda una remera color salmon muy bonita, su pelo hasta los hombros dorado como el sol, frene a una capilla. Tenia las letras en español, por lo que no pude leerla. Y se veia feliz. Muy feliz.

- Esa fue la primera cuidad a la que llegue. Se llama Olavarria. Y pertenece al distrito de Buenos Aires. Alli conoci gente muy linda.

- Pareces tan feliz, tu sonrisa es radiante.

- Era muy joven... Y si era feliz. Pero fue hace mucho.

Como me gustaria hacerla feliz. Pero ni yo podia serlo...¿Como lograrlo en otra persona? Ahh tendria que hablar con Rei... No tenia ganas, pero no queria traicionarla, ni herirla, y lamentablemente con mis pensamientos ya lo estaba haciendo.
Camine cabizbajo envuelto en mis pensamiento.

- Que tengas buenas noches señor Chiba.

- Serena... Cuando hoy mencione que no queria nadie al lado mio, no era verdad...

Me miro sorprendida y confusa.

- ¿A que se refiere?

- Te quiero a ti a mi lado. Yo quiero tu amistad.

La volvi abrazar, no podia no hacerlo.
Le bese sonoramente la mejilla y sali de alli con una sonrisa y el corazon hinchado de felicidad...

Continuara...

Bueno aquí otro capitulo. Espero les vaya gustando. Y como dije antes creo que todo lo que ellos hablan es un reflejo de mi vida. ojala les guste esta nueva entrega. Y para la chica "SUD" no crei encontrar aquí a alguien de mi propia religión, que lindo! Muchos besos y si me quieren encontrar en Facebook aparezco como Day Gaitan y mi foto de perfil es Michiru. En twitter aparezco como Daiana_Gaitan suerte!