Declaimer: Los personajes y universo pertenecen a Kishimoto. El único fin de este fanfic es entretener a los Fans del SasuKarin.

Advertencias: Universo Ninja. Violencia. Lemon. Ooc. Oc.

La historia no sigue la línea cronológica de Boruto, ni el final de Naruto.

Si no te gusta el SasuKarin te invito a retirarte―

Recuerden que:

Texto así en la actualidad.

Texto así recuerdo o pasado.

Espero que no se confundan demasiado.

***Cambie la categoría de T a M, no es nada explicito, es para evitar riesgos***

.oOo.

¡Feliz SasuKarin month 2017!

.oOo.

Extraños

Capitulo dos.

.

Karin lo observaba dormir. Le encantaba tenerlo desnudo en su cama, incluso si era la cama de algún hotel, o de alguna guarida, si estaban ambos en acostados la sentía como su propia cama.

Ahí estaba Sasuke con su respiración regular, sus ojos cerrados y un asomo de sonrisa en sus lindos labios. Quizás, solo quizás, estaba soñando.

Esperaba que algo bonito.

La verdad era que comenzaba a ser duro mantener la relación, comenzaba a sentirse agobiada y llena de incertidumbres.

El miedo la paralizaba y eso era algo raro en ella.

Y aun con el miedo al destino inminente, se mantenía ahí.

Suigetsu debía tener razón, estaba loca.

Me gustaría que volvieras siempre a mi ―Confeso en voz baja un anhelo oculto, un deseo imposible.

No puedo prometerte eso ―Sasuke contesto en el mismo tono con sus ojos aún cerrados. Sin el valor de abrirlos y ver el dolor en la mirada de ella.

Karin sonrió sin ánimos. Cada vez las dudas y los miedos crecían, al igual que la seguridad que todo en ellos estaba mal.

Ella se levantó, sin molestarse en tapar su desnudez, disfrutando el contacto de sus pies con el piso helado. Eso la traía de vuelta a la realidad.

A la fría realidad.

No importa, puedo vivir sin ti ―Le dijo carente de cualquier emoción.

.

.

.

.

.

Como estaba previsto, Mitsuki y su equipo llegaron poco después del amanecer. Naruto hablo personalmente con el hijo de Orochimaru y le explico, con todo el tacto posible, la situación. Mitsuki no actuó sorprendido o dolido, era un chico tan difícil de entender.

Keisuke llego poco después y se le dio tiempo para ponerse al día con Mitsuki. La relación de ambos era amena, se conocían sin llegar a ser amigos íntimos. Ahora los unía algo más que su lugar de origen, estaban conectados por el dolor de pérdidas importantes en sus vidas.

Naruto les pidió que se presentaran en su oficina antes de partir de vuelta a su hogar y los ninjas originarios de la aldea del sonido obedecieron la petición de su mayor aliado.

―Se ha considerado la situación crítica de su aldea y hemos creado decidido enviar ninjas de apoyo para rectificar nuestro apoyo y deseos de prosperidad hacía nuestra aldea vecina. Los ninjas de apoyo son: Sarada Uchiha, Boruto Uzumaki y Uchiha Sasuke.

El hijo de Karin hizo una reverencia en agradecimiento y no demostró lo desagradable que era la noticia. Prefería mantenerse lejos de Sasuke hasta averiguar por qué tenía el Sharingan y que relación tenía esto con el Uchiha. Y aparte estaba Sarada, de solo pensar en ella se sentía algo enfermo.

La idea de que fueran hermanos era aterradora ¿Cómo la miraría a la cara? Si lo que Sasuke había insinuado era cierto se sentía sucio.

.

.

.

.

.

¿Resolviste la situación? ―Le cuestiono Naruto a Sasuke. Ya había hablado con Keisuke y Mitsuki. En ese instante ambos se hallaban en una habitación privada hablando sobre como procederían para cuidar su lugar de origen, su hogar.

Keisuke es hijo mío. Karin lo oculto todo este tiempo, ella lo sello para que sus habilidades Uchiha no salieran a la luz. El sello desapareció con su muerte y toda la represión que sufrió durante su vida termino por estallar, despertando directamente el Mangekyō Sharingan.

Es difícil creer que Karin le haría eso a su propio hijo. Cuando comenzó a representar el Sonido se mostraba tan honesta y bien intencionada… nunca hubiera imaginado que era capaz de hacer algo como negarle su identidad a su propio hijo.

No conocías a Karin en lo absoluto, no tienes idea de lo que era capaz de hacer.

―…

Quiero sabe por qué y cómo lo hizo, iré a Otogakure a ver que encuentro entre los escombros. Keisuke no quiere aceptar la situación, y la idea de compartir sangre conmigo le parece una aberración, sería mejor si le informaras de mi presencia en la aldea, para evitar inconvenientes.

Me encargare de eso si estás seguro de que haces lo correcto.

Lo hago.

.

.

.

.

.

El viaje de regreso era tan tedioso como el de ida. En el de ida Keisuke se había sentido morir de dolor y en el de regreso sentía morir de rabia.

El viaje era silencioso. Boruto y Sarada se mantenían callados porque no sabían que decir en una situación así, Mitsuki y Keisuke no tenían ganas de mucho, y Sasuke de por sí era afín al silencio. Eran las presencias en general lo que sentía mal.

Keisuke había heredado de su madre la habilidad de rastreo por lo que había utilizado el ojo de mente de Kaguya para evitar caer en cualquier emboscada, mientras estaba en ello no pudo evitar sentir las auras de sus compañeros de viaje.

La de Sasuke era extraña, la sentía familiar de algún modo retorcido, y con Sarada era más o menos lo mismo. Frías, pero cálidas, completamente contradictorias.

Sasuke estaba triste ¿por qué? Dudaba que por la muerte de Karin o Orochimaru, cuando hablaba del ultimo lo hacía con indiferencia y cuando hablaba de Karin había cierto desprecio en su voz.

¿entonces que lo entristecía? ¿tener un vínculo con él?

―Keisuke, tomaremos un descanso ―Le informo Mistuki. El cansancio se hacía presente en los cuerpos de todos los presentes, era necesario tomar un descanso antes de volver a la destrucción y tener que afrontarse a ella.

Boruto le ofreció un plato de algún preparado rápido, pero Keisuke lo rechazo. Desde el mal presentimiento el dolor de su estómago no desapareció, solo se acento con los hechos. De solo pensar en comer algo le daba nauseas.

―Debería intentar comer, aunque sea un poco, necesitaras todas tus fuerzas para reconstruir tu aldea ―Le recomendó Sarada, ofreciéndole el preparado nuevamente.

Iba a rechazarlo, pero en cuanto la vio solo atino a aceptar el plato y agradecerle.

Lo que Sasuke decía tenía que ser mentira. Seguramente había un error… quizás algún experimento… No quería tener ningún lazo de sangre con los Uchihas.

Él era Uzumaki y estaba bien con su vida hasta ese entonces.

Era feliz con su madre, sus tíos, su aldea y sus actividades como jōnin.

Era feliz… o al menos lo había sido.

―Keisuke ¿esta es la primera vez que nos vemos, verdad? ―La Uchiha parecía estar perdida en sus pensamientos ―Es raro… Nuestras madres son amigas, pero nunca tuvimos oportunidad de conocernos… bueno, tampoco pude conocer a Karin… Nunca llegue a coincidir con ella.

Sasuke miro a su hija y no dijo nada. Estaba siendo inoportuna, y no podía culparla, ella era ajena a todo lo sucedido. Con suerte no sacaría a colación su antigua confusión sobre su parentesco con Karin.

El hijo de Karin le sonrió de lado y dudo qué responder. No había nada como no coincidir con alguien como él o su madre, el mundo era un pañuelo, pero había quienes sabían cuando moverse y evitar inconveniente… o personas. él si sabía quién era Sarada, a la distancia la conocía, el que no se conocieran directamente era debido a que la evitaba.

Extrañamente siempre había sentido rechazo por el Clan Uchiha.

―El destino actúa de forma extraña. Nunca coincidimos y ahora que lo hicimos es en la peor situación.

.

.

.

.

.

Karin beso la mejilla de su pequeño Keisuke de dos años, quien dormía plácidamente en su camita. Era asombroso lo rápido que crecían bebes.

Su hijo crecía tan aceleradamente que se sentía abrumada.

Quería volver al día uno, a la primera vez que lo vio. Le gustaría decir que conecto inmediatamente con su hijo y que tenían el mejor de los lazos, pero no era así. El amor era mágico, solo que no lo suficiente como para entender un bebé solo porque lo había parido.

Ser madre era más difícil de lo que creía… Solo podía decir que valía la pena, cada día al llegar a su fin y verlo durmiendo, lleno de pureza e inocencia, como un bello ángel, sabía que había tomado la decisión correcta.

Nunca se arrepentiría.

―Mamá volverá pronto, pórtate bien con el tío Jugo ¿sí? ―Le susurro como si pudiera oírla.

.

.

.

.

.

Sasuke ya había visto la destrucción tantas veces en su vida que no debería causarle ningún impacto ver Otogakure una parte de Otogakure cenizas. De hecho, ya había estado allí para analizar la situación y hablo con Jugo, por lo que no entendía porque esta vez le molestaba tanto la escena.

Los descubrimientos sin duda lo estaban marcando.

―Tío Sasuke―Le dijo Boruto, quien se había adelantado ―. Mira que hay aquí.

El Uchiha busco con la mirada a Keisuke, cuando llegaron, los dos originarios de Otogakure desaparecieron en busca de algo. Sarada y Sasuke se acercaron a Boruto para poder observar su descubrimiento.

― ¿No son los de tía Karin? ―Pregunto con su boca hecha un mohín.

El hijo del séptimo Hokage tenía carisma, sensibilidad y confianza. Le resultaba fácil encariñarse con sus "tíos" no sanguíneos, la muerte de Karin era como un baldazo de agua fría. Más que nada porque tenía cierta cercanía con Keisuke.

―Son idéntico a los míos ―Comento Sarada, levantándolos.

Estaban casi intacto, solo el vidrio derecho estaba algo agrietado.

― ¿Deberíamos dárselo a Keisuke? ―Pregunto Boruto ―. Si mi madre muriera algo así sería un recuerdo muy valioso ¿o no? Más que nada porque no se encontró su cuerpo para poder darle una sepultura digna…

―No puedo imaginarme cuanto debe estar sufriendo, su madre era todo lo que tenía.

Sasuke estaba perdido viendo los lentes y no se centró mucho en la conversación de su hija y el hijo de su amigo.

Esos eran los lentes de Karin…

¿Dónde demonios estaba su cuerpo?

Necesitaba verlo. Necesitaba entender que ella ya no estaba.

Y necesitaba saber todos los secretos que tenía. Todo lo que le había ocultado.

.

.

.

.

.

―Ha pasado algún tiempo desde la última vez que nos vimos ―Lo saludo Karin.

Él no la había buscado y ella había sentido alivio, ahora que la buscaba se sentía inquieta.

Tenía un secreto muy valioso que proteger: Su hijo.

Sasuke había solicitado su ayuda en una misión de rastro, cosa que le extrañaba, él era un ninja solitario y ellos ya no eran un equipo. había quedado claro la última vez que se vieron, cuando decidieron que seguir sus caminos separados era lo mejor para ambos.

―Tres años. Han pasado muchas cosas desde la última vez ¿verdad?

―No realmente ―Le contesto y se puso en marcha. Esa misión duraría poco, ella tenía que volver con su hijo, no cedería nuevamente a sus emociones.

Esta vez era una nueva Karin, se negaría a Sasuke.

A toda la pasión, deseo o amor que hubiera entre ellos. Era lo mejor para todos.

.

.

.

.

.

― ¿Qué es este lugar? ―Pregunto Mitsuki, siguiendo desde atrás a Keisuke.

―Es un refugio especial. Mi madre me lo enseño cuando era pequeño, traje aquí a Orochimaru para que nadie robara su cuerpo, y sus secretos. Creo que lo correcto sería sellarlo, pero es tu decisión que hacer, después de todo es tu padre.

.

.

.

.

.

Su plan de no ceder a la tentación no había funcionado.

Había aprendido a sellar hasta al más profundo de los pecados y no sus emociones. Era algo patética, claro que eso no era lo que pensaba mientras Sasuke la besaba, con tanta desesperación que resulta asfixiante.

Se había vuelto a entregar a él sin condición alguna.

Había tratado de convencerse de que no necesitaba su contacto, de que no lo anhelaba, pero en cuando la había acariciado le entraron ganas de llorar.

Nunca dejaría de sentirse así y eso dolía.

No pensó en nada. Se concentró en las sensaciones y acciones.

La ropa cayo en el suelo.

El rose de sus labios, las mordidas en su cuello, las lamidas en las clavículas. La lengua de él recorriendo sus pechos, su vientre y… Todo lo que Sasuke generaba era como lava.

Se dejó llevar por el placer que generaba el contacto de sus pieles rozándose. La fricción. La excitación.

Y la violenta necesidad que tenían por satisfacer su necesidad juntos.

Sasuke era dominante, cosa que ella adoraba en secreto. Era el único que podía dominarla.

Él la tomo contra un árbol, la penetro con estocadas furiosas al tiempo su frente estaba apoyada en la de ella. Sus miradas imantadas no podían apartarse.

Más…Más―Le pedía el Uchiha y Karin se regocijaba de tener ese poder sobre él. Se regocijaba de ser quien le daba todo lo que necesitaba, incluso si no debía.

Movió sus caderas, siguiendo el ritmo que ansiaban. Lo beso, lamió, mordió y por ultimo gimió el nombre de él en sus labios al alcanzar el orgasmo.

Karin, no quiero que nos volvamos a separar ―Le pidió Sasuke, besándola en la frente ―. Ha sido duro este tiempo sin ti.

.

.

.

.

.

Sasuke llevaba los lentes en el bolsillo interno de su capa, sentía que le pasaba como mil toneladas. Aumentaba su peso con cada paso que daba.

Aprovechando que Keisuke estaba ocupado, se había apartado del grupo buscando bajo tierra algo que solo él sabría encontrar, y así lo hizo. Era un pasadizo oculto, uno que Karin le había confiado hace diecisiete años, el túnel desembocaba en un pequeño cuarto.

Él había esperado encontrar ahí algo más que sus propios recuerdos, no fue así.

La habitación estaba llena de polvo y tela blanca cubría el mobiliario. Sacó las telas y busco en los cajones algo que lo ayudara a entender porque Karin había ocultado a Keisuke y le sello parte de su esencia.

Se había planteado muchas posibilidades de porque las cosas resultaron de ese modo, y no se atrevía a apostar por ninguna. No iba a hacer muchas suposiciones, requería los hechos.

En el fondo, solo quería creer que Karin no era tan cruel como para hacerlo sin una razón.

Karin no era cruel por lo general, pero si vengativa.

Encontró una pequeña caja debajo de una de las maderas sueltas del piso debajo de la cama, la caja estaba llena de perfumes.

Solo eso, perfumes enfrascados en envases sofisticados.

Él los reconocería en cualquier lado porque él se los había regalado.

Si ella conservaba eso escondido, había una posibilidad que en algún sitio guardara algo que lo ayuda.

.

.

.

.

.

Karin no le pudo prometer nada. Así como él no le había prometido que volvería siempre a ella, aunque tenía ganas, Karin no pudo prometerle que volvería con él.

El viaje se volvió incomodo luego de eso.

Sabía que no tener la respuesta deseada lo irritaba. Pero, para empezar, él se alejó tanto tiempo y luego regresaba pretendiendo arreglarlo todo con un par de palabras.

La realidad no era así de sencilla. Al menos para ella.

Ahora era madre y su deber era proteger a su hijo. De todo.

¿qué era todo?

Sasuke no le haría daño a su hijo.

Las dudas volvían después de mucho tiempo y por primera vez comenzó a plantearse ser sincera con Sasuke para poder buscar un futuro juntos.

Al día siguiente se encontraron con una Sakura Haruno muy embarazada.

Sasuke, te he buscado por todo el mundo ―Dijo algo apenada, ignorante a la tensión entre el Uchiha y la Uzumaki ―. Necesito decirte algo importante, aunque creo que ya resulta evidente.

«que no sea lo que pienso» deseo Karin.

La mirada de Karin se apagó cuando Sakura dijo que el hijo que llevaba en su vientre era de Sasuke.

Él había intentado matarla y eso no dolía tanto como saber que él acaba engañarla de la peor forma.

Le había hecho creer que la amaba, la había hecho dudar de sus decisiones, cuando había dejado embarazada a otra.

Que absurda había sido al pensar que era única en la vida de Sasuke. Ella siempre fue una herramienta para él.

Primero para lograr su objetivo y luego para satisfacer sus necesidades carnales.

Jamás se había sentido tan humillada.

Tan rota.

.

.

.

.

.

― ¿Dónde está Sasuke? ―Pregunto Keisuke cuando Mitsuki y él se reunieron nuevamente con los ninjas de Konoha, a excepción del mayor.

―No dijo dónde iba, pero regresara pronto tiene que hablar contigo―Le respondió Sarada ―. ¿Suigetsu está por aquí?

Se encontraban en el refugio donde se atendían a los heridos, Keisuke le dio las instrucciones para que encuentre a Suigetsu y una vez la Uchiha estuvo fuera de vista comenzó a rastrear a Sasuke.

No confiaba en él vagando por la aldea.

.

.

.

.

.

El llanto de un recién nacido inundo el silencio del bosque.

Es una niña― anuncio Karin, mirando con cierta adoración el pequeño ser que sostenía en sus manos.

Sakura había llegado hacía más de doce horas y la Uzumaki había canalizado todas sus emociones negativas.

Una vez lo había pensado todo con calma fue capaz de sonreír sinceramente por la felicidad de Sakura. Si la felicidad de la Haruno era una ilusión carecía de importancia, ella se veía tan radiante y feliz que a Karin le recordaba a ella misma dos años atrás.

Sentía empatía por Sakura. Ambas compartían el mismo sentimiento… por el mismo hombre. Diferentes y similares al mismo tiempo. A demás, Karin podía ponerse en el lugar de ella, era madre primeriza, llena de esperanzas e inquietudes.

No hubo manera de que su corazón roto la hiciera tener rencor contra Sakura, mucho menos contra el ser inocente que acababa de llegar al mundo.

Nunca paso por su cabeza dejarla sola a punto de parir en un bosque con el desconsiderado de Sasuke.

Un bosque no era el mejor lugar para parir, de hecho, era el último lugar en el que Karin hubiera deseado parir, lamentablemente no podían detener el parto. Lo único que pudo hacer era tratar de arreglar todo para que la situación fuera lo más llevadera, e higiénicamente, posible.

Karin actuó como una profesional y atendió al bebe de la mejor manera posible. Una vez se aseguró que todo estuviera perfecto, se dispuso a entregársela a su madre.

Sakura lloraba de felicidad cuando vio el rostro de su pequeña creación. Y Karin fue feliz por ella, no había nada que se comparara con esa felicidad.

Levanto la mirada y vio a Sasuke mirando a la pequeña con unos ojos llenos de adoración.

La sonrisa en sus labios era incomparable. Nunca lo había visto sonreír de una manera tan radiante.

Cuando él levanto la cabeza y ambos se vieron todo estuvo dicho.

Se había terminado, para siempre.

Cualquier duda en Karin se dispersó.

Su tesoro, su secreto, se lo llevaría a la tumba.

.oOo.

Primero que nada, mil disculpas por ese intento de lemon, sé que no puede considerarse como tal, pero si era mi intención de que fuera ligerito. No soy buena con ese aspecto, así que mil disculpas por cualquier error.

También me siento culpable porque ya debería ir al menos cinco capítulos… lamentablemente estoy en periodo de exámenes y apenas tengo tiempo para respirar. Tendré unos días relajados estos últimos tres días del mes así que trataré de ponerme al día.

AlenDarkStar – Me alegra muchísimo que te guste la historia. Se que dejo mil preguntas por capítulos, planeo resolverlas y espero no aburrirte antes de que suceda. Muchas gracias por tus comentarios, ojalá que este capítulo te guste. Besos.

Gyuri97 – Ays no te imaginas cuanto me emociona que te guste lo que escribo, siento retrasarme, pero como con Control tratare de mantener la constancia. ¿verdad que Keisuke se parece un poquito a Sasuke? Solo esperemos que no se ponga emo(?) Solo bromeo XD Muchísimas gracias por leer y comentar.

Si llegaste a hasta aquí muchísimas gracias por leer (Me motivaras muchooo si me dejas un comentario). De cualquier manera nos leemos muy pronto, besos.