Disclaimer: Saint Seiya no me pertenece, todos los derechos están reservados por Masami Kurumada y la TOEI.


Aclaraciones:

"— Dialogo con narrativa en tercera persona. (Recuerdos)"
"Narrativa en primera persona"
"Narrativa en tercera persona"


Autora: Suki90
Serie: Saint Seiya
Título: Rememorando.


Capítulo 2: Querer cambiar

He de admitir que me impresiona lo mucho que mi vida cambió después de haber regresado a Japón con la armadura de Pegaso. Personalmente nunca me vi estando en alguna situación en la que podría perder la vida… ni siquiera pensé en dónde estaría tras haber vivido mi tiempo en la Tierra.

Ahora heme aquí, vagando en la nada, recordando mi vida con suma lentitud. Y ahora que lo hago es que puedo darme cuenta de muchas cosas, qué hice, qué no… qué extraño, qué añoro y por supuesto… qué desearía cambiar.

Definitivamente varios eventos que me gustaría cambiar forman parte de mi niñez. Si tuviera la oportunidad de modificar algo habría sido mi actitud con Miho… en verdad la traté muy mal, al punto en que la hice llorar bastantes veces. También con Shaina, Marín…

Pero por sobre todo, con Saori… La sola mención de su nombre causó que la mente del caballero proyectara una clara imagen de la amable sonrisa de su diosa, aquella que siempre adoró observar.

Saori, aún me arrepiento de todo, no sabes cuánto. Nuestra niñez fue una pesadilla, y ni hablar de nuestra adolescencia. A veces me pregunto qué hubiese pasado si tan sólo yo no hubiera sido tan terco. Tal vez nuestro reencuentro habría sido diferente.

Puede que incluso hubiese habido risas.

Pero no, todo fue muy frío y seco. Aunque he de admitir que siempre me sorprendió el hecho de que no me tratases como un criado o alguien inferior después de vernos tras seis años.

Todavía recuerdo el día en que noté ese intento por mejorar nuestra relación. Aquello sucedió poco después de que Shiryu se fuera a reparar las armaduras de Pegaso y Dragón…

A pesar de que era una mañana preciosa, tranquila incluso según el joven de tez morena, el calor era sencillamente insoportable. Era común pensar que por vivir a lado del mar la temperatura no sería tan alta, que sería más fresco…

Qué equivocados estaban.

No soportando más dicho calor, Seiya decidió que lo mejor era lavarse la cabeza en el fregadero para no sentir tanto bochorno, la ducha la tomaría después. Por lo que despojándose de su playera se dirigió a la pequeña cocina que había en su departamento.

El momento en que sintió el agua fría caer sobre su cabello, una agradable sensación recorrió por completo su cuerpo, alejando el bochorno que sentía desde que se despertó.

Pero el gusto no le duró mucho, ya que el timbre comenzó a sonar de repente, obligándolo así a sacar su cabeza del lavabo.

¡Un momento, ya voy! —gritó para que lo escucharan una vez cerró la llave.

Je, de haber sabido quien era me hubiera puesto la playera de una buena vez. Ahora que lo pienso… no sé por qué ni siquiera intenté sentir su cosmos. Sé que en ese momento no teníamos noción de que era una diosa pero… todo ser vivo lo tiene.

Fue por una toalla y mientras se secaba el cabello se dirigió a la puerta. Cuando la abrió, la sorpresa no sólo se la llevó él.

¡Ah…! —exclamó en sorpresa la bella dama.

Uy… —fue el sonido ahogado que su garganta pudo emitir al ver a la nieta del fallecido multimillonario Mitsumasa Kido afuera de su departamento. Por lo que sólo cerró la puerta con fuerza.

Seiya rió levemente ante ese recuerdo.

Si lo pienso con detenimiento, aquella situación no pudo ser más idónea, ya que de no haber sucedido dicho descuido no habría sido capaz de ver a Saori sonrojada únicamente por verme sin playera. Algo que yo consideraba tan normal como respirar.

Aunque claro, mi reacción a estas alturas me sorprende y me causa gracia. Digo, en ese momento la opinión que ella tuviera en ese momento de mi no era de importancia, pero ahí estaba yo, preocupado de que me viera a medio vestir y que mi departamento fuera un desorden.

Creo que es ahora que me doy cuenta de que mi mente y mi corazón ya habían comenzado a separarse.

Tras haber limpiado su departamento a la asombrosa velocidad de la luz, el pequeño hogar de Seiya ya se veía lo suficientemente presentable como para que llegaran visitas. Terminó de vestirse y se sentó en un banquito para secarse el cabello.

Ya no habría escenas bochornosas entre ellos.

¡Ya puedes entrar!

El caballero esperó unos segundos hasta que finalmente escuchó la puerta abrirse; como estaba secando su cabello no se molestó en alzar su mirada para verla entrar. Algo que por supuesto era adrede en parte, ya que necesitaba que su corazón dejara de estar tan inquieto.

Esperaba ver una habitación más desordenada… —expresó la Kido con sorpresa al caminar por el apartamento antes de dirigirse a la ventana, la cual era la última del complejo de habitaciones en renta.

Algo molesto por el comentario, Seiya tan sólo se limitó a responder con un: — Mjm… —a eso nada más—. Oye, ¿cuál es el objeto de tu visita? Supongo que no habrás venido a ver si mi cuarto estaba desordenado, ¿o sí? —cuestionó él con algo de ironía en sus palabras.

Hay noticias —fue lo único que ella dijo.

Y como siempre, Saori evadiendo mi mal comportamiento hacia su persona al responderme con paciencia. En serio… no sé cómo pudo soportar tal arrogancia, ya que en ese entonces no nos llevábamos muy bien que digamos.

¿Eh?

Saori entonces se giró hacia él y le enseñó una extraña carta— Estaba mañana he recibido esto…

En ese instante sus miradas terminaron cruzándose por algunos segundos antes de que Seiya se pusiera de pie y tomara la cara de las manos de Saori. La abrió y rápidamente se dio cuenta de quién era.

Ah, Ikki quiere pelear conmigo dentro de una semana en el valle de la muerte… Me pide que lleve las partes restantes de la armadura de oro… —leyó con cuidado—. Esto es una trampa seguramente pero… tengo que ir —decidió—. Creo que no tengo alternativa.

Viendo como este se dirigía hacia la ventana, la heredera Kido volvió a retomar la palabra— Hay que avisarle a Shiryu, tiene que regresar inmediatamente —aconsejó—. Espero que haya tenido tiempo suficiente de reparar las armaduras…

Hay cosas más importantes de qué preocuparse que esas armaduras —dijo él con cierto enojo al verla—. Además, Shiryu está corriendo mucho peligro al ir a ese lugar, sobre todo después de que su corazón ya se le detuvo una vez —explicó él, enfadado al pensar que ella no se preocupara por el bienestar del caballero de bronce y sólo le importara la bendita armadura.

La joven de cabellos lavanda tan sólo soltó un suspiro— Veo que no me has comprendido… —habló ella con su suave voz, logrando así captar la atención de Seiya—. Claro que me preocupo mucho por él pero en este momento me preocupas más tú… —confiesa.

Ese momento jamás lo olvidaré, mi corazón dio un vuelco enorme cuando ella me dijo aquellas palabras. A mi entender ella era una persona fría, frívola… que sólo se preocupaba por lo material, pero parecía ser que mis pensamientos seguían siendo errados…

¿Qué? ¿Yo? Pero si yo no corro algún peligro aquí —expresó sorprendido.

Saori sabía perfectamente bien que él tenía razón, por lo que asintió con la cabeza sin dudarlo, pero eso no implicaba que no fuera peligroso— Sé que es verdad, pero has dicho que aceptarás el desafío. Si Shiryu no regresa a tiempo tendrás que combatir sin tu armadura, y eso sería una locura…

El caballero, anonadado por dichas palabras es incapaz de pronunciar respuesta alguna por unos cuantos segundos en los que la observó con detenimiento. Poco después recobró el uso de su voz.

¿Y crees que eso me impresiona? No debo tener miedo. ¡Si he de morir, moriré entonces como un auténtico caballero! —expresó él aplastando la carta del desafío frente a Saori, demostrándole su fuerza.

Aún así, la expresión que Saori tenía en su rostro lo dejó preocupado, muy intranquilo.

Habiéndola acompañado hasta la salida, el joven caballero de bronce se limitó a esperar desde su ventana a que la silueta de la dama de sociedad apareciera, para así ver cómo es que esta entraba en su limusina para retirarse del lugar.

Shiryu me gustaría que estuvieras aquí; tal vez me ayudarías a comprender mejor las cosas… Saori parece que quiere cambiar —declaró—. Antes siempre me trataba como un criado, en cambio ahora se dirige a mí como un amigo… —expresó con confusión en su mente al ver cómo el auto se iba alejando cada vez más—. Me pregunto por qué de pronto se está comportando así…

Esa pregunta me la hice miles de veces después de eso… Su comportamiento, ese cambio tan repentino me había descolocado, y el resentimiento que tenía por ella ya no era tan claro…

Pero lo que más me incomodaba, era el rápido palpitar de mi corazón. Eso era algo que sólo estando con ella me pasaba… y no sabía por qué.

Seiya cerró los ojos con cansancio y muchas imágenes de ellos juntos, desde su niñez hasta la última batalla, aparecieron rápidamente.

El hecho de querer cambiar… En mi vida sólo he conocido a una sola persona que me ha demostrado que cuando se quiere, se puede, y fue gracias a dicho ser que yo también cambié y crecí.

Mi dulce princesa…

Saori Kido


Continuará…


Suki: Ahora sí, aquí está el capítulo siguiente. Creo que ya todos han de saber cuál es: ¡El episodio 10! Ese donde vemos el primer hint Seiya x Saori en forma xD. Espero haberlo manejado correctamente.

Gracias por sus reviews a: irips21, samirasama cullen, Fox McCloude y Aquila no Asuka.

¡También a los lectores anónimos! ¡Gracias!

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Suki90, presentó.

Y tú, ¿has sentido el poder del cosmos?