N/A:
LOS PERSONAJES DE SAINT SEIYA PERTENECEN A MASAMI KURUMADA.
UNICAMENTE LA HISTORIA ME PERTENECE.
XoxxoX
-Medicina-
Siempre me han interesado los humanos, sobre todo aquellos que han servido a algún dios en algún momento. Son los que más me divierten; son los que se relacionan de las maneras más curiosas, no solo entre ellos, sino que con las personas que los rodean que no tuvieron nada que ver en los conflictos divinos; son los que terminan necesitando de los demás, aunque no quieran admitirlo. En general, son con los que puedo jugar.
Y de entre todas las generaciones que he podido apreciar, entre todos los ejércitos que veo ir y venir, siempre hay alguien que se lleva el premio más grande, alguien por el que me intereso más, ya sea por lo que tuvo que pasar gracias al Olimpo, por su personalidad, o por cómo había terminado luego de alguna batalla.
Cuando descubrí quién era el contenedor de Hades pensé que ese Shun se ganaría mi favor, pero no fue así. Aunque fuera el alma más pura del planeta, aunque sufriera tanto, no consiguió llamar mi atención.
También llegué a pensar que aquél que había sido atravesado por la espada de Hades terminaría siendo un hombre interesante al despertar, pero seguía igual después del largo sueño de dos años en el que pasó sumido. Su personalidad seguía siendo igual de sosa, igual de aburrida.
Pero mientras esos dos dormían encontré a otro par que nunca había pensado podría interesarme, o no lo suficiente como para jugar con alguno de ellos. Sin embargo los vi, y poco a poco llamaron mi atención.
Primero fue Ikki, ese niño de quince años que nunca consiguió integrarse del todo, pero que seguía visitando a su hermano cuando nadie estaba allí para hablarle. Ese que había decidido dejar ir el recuerdo de Esmeralda tras esparcir sus cenizas antes de entrar al Inframundo, ese que no quería encontrarse con alguien que ocupara el lugar de esa chica, ese que durante toda su vida me ha temido. Y eso fue lo que más me interesó, la forma en la que rehuía de mí aunque jamás en su vida me hubiera visto. Simplemente huía de lo que yo representaba.
Después estaba Hyoga, el que pasaba encerrado en la habitación del hospital, sin soltar nunca la mano de Shun. Esa faceta de preocupación extrema fue lo que me interesó, sobre todo al ser consciente de por qué se preocupaba así (de lo que me fui enterando de forma periódica, atando cabos lentamente cuando se me presentó la oportunidad). Esa forma de ver al chico me lo comprobaba, era lo que me llamaba la atención, me parecía que era con lo que valía la pena jugar.
Pero después el par despertó, y como dije antes, rápidamente me di cuenta que eran inservibles. Pero ellos fueron el detonante que necesitaba, siendo los responsables que, desde que hago este juego, he escogido dos caballeros para participar, han sido dos los que se han visto envueltos en esta situación interesante.
Primero Hyoga se alejó de Shun, pero no lentamente, sino que de una forma drástica, de la nada, como intentando reprimir su preocupación, como si algo le hubiera dado una señal de alarma. Esto fue lo que hizo que Ikki comenzara a interesarse en lo que sucedía, pero siempre evadiéndoles, acorde a su forma de ser. Pero después se alejó todavía más, huyendo de la casa donde convivía con sus compañeros, pero siempre vigilándoles desde lejos.
Aquel cambio de actitud, aquellas decisiones tomadas casi que al azar, fue lo que hizo que yo me interesara en esos dos, comenzando a aparecérmele al que intenta escapar de mí cada vez que me ve, interactuando en esta forma con el otro chico, consiguiendo información, armando el rompecabezas que esos dos han creado a partir del pasado.
Y es que, además de interesarme por todo lo que he dicho, los humanos, ese par en específico, son tan divertidos porque no consigo armarlos, nunca he podido entenderlos del todo. Y eso hace que le juego se vuelva más entretenido, el no saber cómo reaccionarán, el experimentar con sus personalidades, el buscar diferentes maneras para hacer que jueguen, como estoy haciendo ahora.
Ya intenté con Ikki, viene siendo hora que cambie de estrategia, viene siendo hora de tomar la forma de Hyoga.
