Este es un Edward POV desde el inicio del fic, su paseo con Nessie y lo que todas están esperando! , saber que le regalaron sus amigos, su familia y sobre todo Bella :D

Subiré el prox capitulo pronto, ya lo tengo escrito, pero me están explotando en la Universidad

Y Bueno … aquí va!

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Estaba realmente frustrado. Llevaba ya varios días sin saber que pasaba por la mente de mi familia, y aunque en teoría no era un entrometido, y muchas veces desee no escucharlos ahora me estaba volviendo loco. Maldecía el día en que Bella aprendió a utilizar de tan buena manera su escudo (me refiero a cuando no está enojada). No me quedaba nada más que usar la artillería pesada contra ella …

Me fui directo a la cocina donde sabía que estaba, seguía intentando darle comida a Nessie aunque yo ya le había dicho que no era necesario, pero según ella yo solo me dedico a consentir a nuestra bebe, que ella la prepara para cuando quiera ir a un colegio o al centro comercial o quiera salir con Charlie o Jacob y no levante sospechas. Me acerque lo más sigilosamente que pude y coloque mis manos en su cintura, levantando levemente la polera verde que se ceñía a su esbelto cuerpo y acerque mi cara a la suya, rozándola tenuemente. Soltó el cuchillo.

- Que intentas Edward?- Preguntó con un susurro medio sofocado.

-Nada mi amor- dije mientras la giraba rápidamente y me acercaba a sus labios. La besé apasionadamente, nuestras lenguas paliaban, su sabor me embriagaba. Mi mano izquierda comenzó a subir lentamente bajo su polera hasta llegar a su seno derecho y lo acariciaba sobre su sostén de satén. Escuche un leve jadeo…sabio que pronto iba a lograr mi cometido…

-Bella nos vamos de compras- dijo Alice al momento que entro a la cocina, tomo a Bella de un abrazo y prácticamente la arrastró muy rápidamente. Quedé tan estupefacto que ni siquiera me dio tiempo de molestarme o tratar de seguirlas. Alice había logrado interrumpir todos mis intentos de hacer flaquear a mi esposa.

En esos instantes sentí un dulce aroma, unos latidos débiles y rápidos, y unos pasitos cortos acercarse a mí. Sonreí. A pesar de que nunca lo espere, ser padre era lo mejor que me podría haber pasado, y nada me hacía más feliz que estar con mi hija y mi esposa.

- Papito- dijo mi nena cuando entro en la cocina, venia con un adorable mohín en sus labios y yo no pude evitar sonreír más ante su adorable carita. Sabía por sus pensamientos que estaba totalmente aburrida.

-sales conmigo cariño- Sonrió y sus mejillas se sonrojaron un poco ''claro papi'' pensó y levanto sus bracitos para que la tomara en brazos.

Nos miramos unos instantes sonriéndonos. Emprendí el camino hacia el Lamborghini de Nessie, era el auto que ocupábamos cada vez que salíamos juntos. Todo el recorrido lo hicimos en u placentero silencio mientras escuchábamos música de la radio. Mi pequeña solo pensaba en cosas sin importancia, como que retaría a su tío Emmett a un Torneo de CTR (Crash Team Reacing), y estaba claro que lo lograría, porque por alguna extraña razón, Emmett terminaba siempre terminaba rompiendo el joystick cuando se ponía nervioso porque iba perdiendo, a pesar de poder controlar su fuerza en todos los demás juegos.

-Cariño, que te parece si vamos al centro comercial de Seattle?- le pregunte a mi niña mientras la miraba. Ella dio vuelta su carita y me sonrió.

-Claro papi-y de inmediato su mente se lleno de pensamientos de nosotros comprando muchas cosas, regalos para sus abuelos, para sus tíos y para Bella y yo.

Llegamos en pocos minutos al centro comercial, Nessie ya sabía cómo comportarse, aparentaba la edad de una niña de 3 años por lo que caminaba un poco y después la cargaba y no debía demostrar que sabia cosas como leer ni hablar correctamente, si algo complicado le gustaba tan solo lo pensaba.

Como siempre al entrar muchas de las miradas de las mujeres se dirigieron a mí, y me miraban como si fuera la única botella de agua en el desierto del Sahara. Luego miraban a Nessie y sacaban estúpidas conclusiones como que era mi hermana pequeña, o la hija de una gemela o algo así, descartando por completo la idea de que pudiera ser su padre por lo joven que aparentaba ser.

''wow, ese sí que es hombre'', ''pero que trasero que tiene'', ''esa pequeña debe ser su hermanita, que tierno de su parte salir con ella'', uy que ganas de ser esa pequeña y que ese bombón me llevara a mí de La mano''.

Obviamente Nessie, que se había dado cuenta de la situación, se puso totalmente celosa (creo que lo celosa, posesiva y autoritaria de ella era peor, porque era una mezcla mía y de Bella, por lo que era completamente cabezota, la más linda cabezota del mundo).

-¡papi!-grito fuertísimo, haciendo que las personas que nos estaban mirando se dieran vuelta a hacerlos y las mujeres que estaban pensando cosas sobre mí que darán totalmente sorprendidas y decepcionadas. Me estiro sus bracitos para que la tomara en brazos y no pude evitar reírme. Ella solo pensaba cosas como ''papi es mío y de mami'', ''no me gusta que lo miren tanto'', ''es mío'' y me abrazo fuerte y con sus ojitos brillantes. Sus mejillas se sonrosaron y escondió su carita entre mi hombro y mi cuello. No pude evitar reír, la amaba tanto.

-Cariña tranquila, tu sabes que solo te amo a ti y a mamá, además vinimos aquí a pasarla bien juntos ¿o no?

Me miro dubitativa, luego estampo un sonoro beso en mi mejilla, sonrió y me dijo ¡siiiiiii! Alegremente mientras nos dirigíamos al cine a ver alguna película de caricaturas, que aunque a ella no le gustaran mucho era lo único que podía pasar a ver.

La tarde pasó entre risas, juegos y compras con mi hija, la habíamos pasado realmente bien, nos encantaba estar juntos y hacer tonterías normales. Incluso accedió a tomarse un helado, y se divirtió muchísimo cuando decidió que yo lo probara. Era peor que comer un pedazo de cartón.

Luego del centro comercial fuimos a un concierto de música clásica celta que se iba a dar en un teatro de Seattle, el que estuvo muy bueno. Además adoraba la carita que ponía mi niña cuando se perdía entre los acordes, imaginando colores. Era realmente dulce.

Nos fuimos a casa y al poco tiempo de emprender el camino llamo mi esposa, y nos pidió que volviéramos pronto, seguramente estaba preocupada porque Nessie debiera dormir.

Cuando llegamos a casa Nessie me contaba cosas relacionadas de Emmett y Cosmo (yo también los encontraba parecidos, solo que Emmett no tenía ni ojos ni pelo verde, y si lo veía con alitas y varita mágicas moriría de la risa).

- Papi, ¿yo también puedo tener padrinos mágicos?

- pero amor, para que quieres padrinos mágicos si tienes todo lo que quieres, o ¿Hay algo que quieres y no tienes o puedas tener?- le pregunte tranquilamente a mi nena, si ella quería algo se lo compraría

- Un hermanito quiero

Me quede en shock, mi hija quería lo único que no podía darle. Revise sus pensamientos y me di cuenta que había pensado eso cuando vio en el centro comercial a una señora con una niña como de su edad y ella llevaba a su hermanito de la mano, que debía tener poco más de un año y recién debe haber aprendido a caminar.

-Pero princesita, tu sabes que no podemos tener más bebes, que tu eres un milagro- le dije un poco conmocionado, ella quería lo único que no podía darle, si me hubiera pedido la luna, hubiera hecho lo posible por tener un cohete y llevarla ahí.

- Si se, por eso necesito los padrinos mágicos, o quizás, Santa me pueda traer uno- sus pensamientos variaban desde santa, al genio de Aladino…

- ¿y si yo te regalo una mascota serías más feliz?- fue lo único que se me ocurrió decirle, hace tiempo venia pidiéndome un animalito para cuidar, pero yo dudaba que durara mucho vivo … iba a ser como tener un sándwich de mascota.

- Ya soy feliz, pero de todas formas quiero la mascota papi.- se sentía feliz, en un solo momento había conseguido lo que llevaba semanas pidiéndome.

Abrí la puerta y que den totalmente sorprendido. Se escucharon ¡sorpresa! En distintas voces que pude reconocer, poco a poco fui logrando la comprensión. Habían organizado una fiesta sorpresa para mí, yo había olvidado que estaba de cumpleaños totalmente.

- Feliz cumpleaños mi amor- me dijo mi esposa, besando mis labios lentamente a lo que respondí feliz mientras todo se aclaraba en mi mente. Se veía realmente magnifica en un diminuto vestido strapless color celeste pálido un poco brillante, de seda, que se amoldaba perfectamente a sus perfectas curvas, resaltando sus senos y su trasero, estaba intentando controlar mi deseo con todas mis fuerzas.

La celebración fue muy entretenida, fue grandioso tener a tantos amigos, todos estaban sorprendidos de que yo no me hubiera dado cuenta de nada, Emmett se iba a encargar de no olvidar esto y Jasper estaba un poco molesto porque había perdido una apuesta con Emmet, según él lo había decepcionado.

Después de que todos me hubieran felicitado y Nessie haya hecho un pequeño berrinche porque no sabía nada y se sentía fatal por qué no la incluyeran ni me hubiera sorprendido Alice dijo:

- Oigan, creo que es hora de que Edward habrá sus regalos-dijo Alice con un rostro malicioso.

Había una mesa dispuesta especialmente para esto, y estaba cubierta de regalos, todos envueltos delicadamente y en tonos diferentes.

-Empieza hermanito- dijo Jasper sonriendo y pude sentir una pequeña cuota de su alegría, su curiosidad y por alguna extraña razón euforia.

Me acerque lentamente y tome uno de color plateado, leí la tarjeta y era de Garrett, que con Kate me habían regalado un cuadro original Leonardo da Vinci (no deseaba saber cómo lo obtuvieron). No supe que cuadro porque no estaba ahí, cuando iba a preguntar Alice me interrumpió

- Todos tus regalos están en tu antigua habitación, bueno, casi, porque algunos eran muy grandes para tenerlos aquí y no combinaban con mi excelente decoración- dijo sonriendo.

Todos los regalos fueron magníficos, Rose y Emmett me habían regalado un yate (solo vi una foto porque por supuesto no teníamos donde dejarlo en casa), Esme y Carlisle me regalaron una casa en Los Alpes suizos, Alice y Jasper me regalaron una Range Rover inmensa, porque según ellas mis autos eran muy poco familiares y claro, la anual ''renovación del guardarropas de Edward'' que me hacia mantenerme a la moda según Alice.

Fui leyendo uno a uno las tarjetas y abriendo lo paquetitos que tenían una foto, la llaves o alguna nota con la descripción del regalo. El ultimo estaba envuelta en rojo metálico y por el aroma supe de inmediato que era el de mi esposa.

Lo abrí lentamente y lo que vi me dejo tieso.

Dentro de la cajita había una foto de Bella en un babydoll negro, con portaligas y unos inmensos tacones, el pelo suelto y los labios pintados de rojo, que contrastaban increíblemente con su blanca piel. La nota rezaba ''vale por un fin de semana de pasión con tu esposa. SOLOS''

Ahora realmente deseaba que la fiesta terminara pronto.