Ya eran las 8 de la noche y Nero no había vuelto. Kyrie estaba muy preocupada por eso.

-Hermano, estás seguro de que eran pocos demonios?-pregunto la chica mirando con gran tristeza a su hermano.

-Claro que si, de seguro se cayó por un acantilado o se encontró con algún amigo ya lo conoces-dijo Credo despreocupadamente- o tal vez este muerto…-rio macabramente.

-Que quien está muerto?...-esa voz izo que se cayera de la silla en la que estaba Credo y mirase enojado a la puerta.

-Neroo-Kyrie corrió a este y lo abrazo- porque te tardaste tanto?-pregunto extrañada. Nero nunca fue de tardar, siempre venia en una hora o quizás menos según la situación.

-Eh?...por nada…-dijo rascándose la mejilla con el dedo índice-…-Nero no sabía que decirle sobre su encuentro con Dante y su propuesta.

-Que sucede Nero?-pregunto la chica curiosa, ella sabía que algo tenia ya que estaba más extraño de lo normal.

-Kyrie…-llamo su hermano, esta le miro ¿Por qué todo actuaban de forma muy extraña el día de hoy?- ven siéntate, Nero te tiene que decir algo-acto seguido los tres prosiguieron en sentarse en el sofá.


Era una hermosa mañana de verano, el sol estaba en lo alto y el cielo estaba despejado. No hacía mucho calor, verdaderamente aquel era un día perfecto…o casi perfecto.

-Danteee!!-llamo una niña rubia, de aparentemente unos 12 o 13 años de edad- Dantee!! Abre de una vez ya son las 12, Dantee!!-golpeaba la puerta una y otra vez sin tener respuesta alguna. Al parecer no había nadie-Maldita sea Dante abre de una veeez!!-se sentó en el escalón del gran edificio donde claramente se podía ver el letrero de este que decía "Devil May Cry".

Unos minutos después la puerta por fin se abrió dejando ver al dueño de dicho edificio. Tenía unos pantalones negros, andaba descalzo, por encima de su cintura no llevaba nada dejando ver su perfecto y trabajado abdomen.

-Hola Patty-dijo vagamente y luego soltó un largo bostezo-que haces aquí?-pregunto dándole paso para que entrara y tomara asiento.

-Como que a que vengo? No es obvio… a que me des lo que me debes-dijo mirándolo de reojo y sentándose en el largo sofá de la "casita".

-Que te debo?...-pregunto tomando asiento detrás de su escritorio y colocando sus piernas sobre la mesa.

-Ayer jugamos al póker y me dijiste que si perdías me comprarías helado por toda una semana…así que dame-su mirada fue entre enojada y de burla, le encantaba hacer apuestas con él era más que seguro que ella ganaría.

-Como veras no tengo dinero…y no eh tenido trabajos que me dejen una buena paga-dijo mirando al techo y cruzando sus brazos.

-Siempre dices lo mismo- dijo haciendo pucherito y viendo al mayor de forma amenazante.

En ese mismo momento sonó el teléfono. Dante tenía planeado dejarlo pasar, no tenía ganas de ir a matar demonios en ese momento, pero la niña le obligo a contestar.

-Ho-… -trato de hablar una persona, parecía un joven y se notaba nervioso, pero Dante le interrumpió.

-Lo siento, pero ahora no está abierto así que llame luego…-y colgó sin decir más.

-Pero si serás idiota…así nadie querrá venir-dijo Patty suspirando de forma cansada.

-Me da igual que no venga nadie, así podre dormir más-Dante sonrió, se fue directamente al baño y se paro en la puerta-si viene alguien dile que estoy ocupado-dicho esto entro y cerró la puerta.

-Jooo, nunca vas a cambiar no?-Patty prendió la tele y comenzó a ver su telenovela favorita.