Escuchaba voces a su alrededor pero el abrir los ojos era un reto demasiado grande para el, el dolor en su cabeza era tan punzante que el simple hecho de moverla un poco hacia que le doliese.
Se mantuvo quieto con sus ojos cerrados y pudo sentir como alguien se aproxima a el y se le abalanzaba quedando a una corta extremadamente corta distancia de su cuerpo. Pudo sentir como le pasaban una cuerda por el cuerpo reteniendo sus manos por detrás de la silla en la que el sabia que se encontraba sentado. Respiro hondo de manera silenciosa, notando entonces el característico aroma de la loción de Daffy, aquel aroma que parecía acompañarlo siempre y que en cierta forma causaba una sensación de atontamiento en el.
Dodgers…- pensó aun sin moverse ni un centímetro.
Entonces abrió sus ojos, el cuerpo del pato estaba abalanzado sobre el y era este el encargado de atarle las manos, no podía verle la cara pero al menos uno de sus hombros quedaba muy cerca de él. Recargo sus labios sobre el delicado plumaje del hombro del pato, depositando un discreto beso sobre este. Aquello parecía como un sueño, teniendo al pato así de cerca…
El pato sacudió un poco su hombro y el aparto sus labios rápidamente mientras que un sonrojo se posaba sobre sus mejillas, pero como vio que el pato no se a parto, pudo concluir que el movimiento solo había sido una reacción involuntaria ante una sensación extraña.
El ponerme a hacer este trabajo. Ese conejo despreciable ¿Quién se ha creído?, siempre dando órdenes, siempre actuando de jefe- murmuraba Daffy entre dientes.
Marvin sonrió ligeramente y escucho el abrir de una puerta, la misma que había escuchado cerrarse hace ya un par de minutos.
Cerró sus ojos nuevamente fingiendo encontrarse dormido o mejor dicho inconsciente todavía.
¿Ya acabaste con eso, Duck?-
Sin duda era la voz del conejo, ese tonto conejo y el desprecio que sentía por él se encendió como pólvora ante el fuego.
¡Si ya estoy acabando, no presiones dientón!- replico con molestia.
Mientras Daffy continuaba intentado atar un nudo con el resto de soga, pudo sentir unas manos posándose en su cintura y de pronto sintió el cuerpo de Bugs moviéndose muy cerca del suyo.
¿Qué es lo que te falta?- pregunto asomándose para ver el trabajo del pato.
¡te dije que ya estaba terminando!- un sonrojo se había posado en su rostro al sentir los dedos del conejo moverse en forma de caricias sin apartarse de su cintura. – so…solo me falta terminar este maldito nudo-
Bugs sonrió con malicia mientras que dejaba que una de sus manos acariciara con lentitud el abdomen del pato.
Esta bien Duck- aparto lentamente sus manos y se alejó del pato dejando que este terminara de trabajar.
Despreciable Dientón…- balbuceo nuevamente.
El conejo saco una zanahoria y comenzó a morderla mientras que miraba desde lejos como Daffy se encargaba de terminar de atar a Marvin, y como Lola y Porky se adentraban en el lugar, trayendo consigo la evidencia de la culpabilidad del marciano. La conejita y el cerdito se habían adentrado en el cuarto de Marvin para poder tomar la evidencia de las cámaras y las fotos que el había tomado, al igual que los videos.
Marvin sintió como sus manos terminaban bien sujetas por la soga y después sintió el calor y el aroma del cuerpo de Daffy moverse, apartándose lentamente de él. Abrió sus ojos al sentir la respiración del pato muy cerca de su rostro, precisamente el pico del pato que continuaba con su mirada baja, estaba increíblemente cerca de él y las manos de este estaban sobre sus ante brazos usándolos de apoyo para erguirse. Sin siquiera detenerse a pensarlo, espero el momento exacto y antes de que el pato se apartara por completo, coloco un rápido beso sobre el pico de este.
Daffy desconcertado por aquel inocente beso que había capturado su pico, se quedo inmóvil por unos cinco segundos antes de alejarse lo mas rápido que pudo, caminando con tanta torpeza que acabo chocando de espaldas contra el cuerpo del conejo.
¿Qué pasa, Duck?- pregunto Bugs atraído por el empujón que le había dado el cuerpo del pato.
No, nada- respondió con su tono malhumorado. – voy a decirle a Porky que monte guardia- se alejó rápidamente del conejo.
Sacudió su cabeza creyendo que lo que había ocurrido había sido tan solo una ilusión, volvió su mirada hacia el marciano, observándolo de reojo por encima de su hombro pero esos grandes ojos que resaltaban entre toda esa cubierta oscuro estaban abiertos. Se quedo en blanco y trago saliva con dificultad.
Los colores se le subieron rápidamente al rostro al pobre marciano, creía que todo aquello era un estúpido sueño, pero ese beso y la mirada de sorpresa del pato, le estaban reconfirmando que no era así.
Ooo…- dijo el conejo notando que Marvin estaba ya despierto. - ¿Qué hay de nuevo, marciano?- sonrió de forma arrogante.
¿Qué…- se aclaró la garganta con nerviosismo. -¿Qué se supone que estoy haciendo aquí? –
Sentía como su voz temblaba y en el silencio de su mente en pánico, daba gracias por el hecho de que el conejo se encontrara mirando hacia otra parte cuando cometió el estúpido error de besar al pato.
Creo que eso ya lo sabes, Doc-
Aparto su mirada de Bugs por un segundo para buscar la presencia de Daffy, el pato se había alejado por un instante y ahora se encontraba al lado de Porky. A juzgar por la mirada de molestia del cerdito y por la cara de superioridad del pato, se podía decir que este le estaba dando órdenes como de costumbre.
Daffy lo miro de reojo, notando que inconscientemente sus dedos estaban golpeando ligeramente contra su pico, justo donde el beso había sido colocado. Las removió rápidamente de su pico y volvió su atención al cerdito nuevamente, terminando de dictarle la orden de como se pondrían a vigilar fuera del estudio.
Se encontraban precisamente en el estudio de grabaciones de los Warners, estaban en esos momentos en el salón de juntas que estaba en los pisos de arriba. Qué mejor lugar para llevar acabo una pequeña venganza que el mismísimo lugar donde trabajaban todos los Looneys, aquello había sido idea de Bugs.
No, en verdad que no se porque estoy aquí. Pero tampoco sé que se supone que hacen ustedes aquí, cuando ya ni siquiera deberían de estar en la ciudad, o al menos eso fue lo que nos dijeron- dijo Marvin en su defensa al ver que Bugs se ponía frente a él impidiéndole el ver al pato. – Debo de decir que lo que están haciendo es algo completamente ilegal y…-
Cierto- le apoyo el conejo sentándose en una de las dos sillas que estaban frente al marciano. – tal vez sea ilegal, pero lo que tu hiciste también lo es para mi.-
Porky salió del lugar siendo acompañado por Lola, mientras que Daffy se acercaba de mala gana a Bugs para entonces sentarse en la silla que estaba a su lado.
Aun que le había pedido el hablar con el marciano a solas, el conejo se había negado y había sido lo suficientemente persuasivo para convencerlo de que los dos le dieran el escarmiento, juntos.
No se de lo que me están hablando- dijo con un aire de seguridad y apartando su mirada de ambos.
¡¿no lo sabes?!- la voz agresiva de Daffy salió rápidamente al escuchar las palabras de Marvin. - ¿entonces que demonios hacia todo esto en tu apartamento?-
Dejo caer todas las fotos sobre el regazo de Marvin, esa manera de actuar como si no supiera de que se le inculpaba, había hecho que el enojo que antes lo había atacado, volviera a el nuevamente.
Marvin miro las evidencias y sus ojos se abrieron tan grandes como platos. ¿Cómo lo habían descubierto? Se había estado portando bien con Daffy e incluso con el estúpido conejo, entonces… ¿Cómo?
Bueno pequeñín, creo que no queda nada mas que hacer, que decir la verdad ¿no es así?- Mordió nuevamente la zanahoria.
Si, si, vamos enano. Confiesa de una vez- dejo que su espalda tocara el respaldo de la silla. Se cruzo de brazos.
Marvin bajo su mirada por un momento y accidentalmente coloco esta sobre las patas del pato y el conejo. La plana pata de Daffy estaba ligeramente recargada en la de Bugs. Después volvió su mirada hacia las fotos y esto termino de hacer que el dolor volviera acompañado de esa sensación de desprecio hacia ambos, pero principalmente al conejo.
Dodgers…- logro decir volviendo sus ojos a él. – No habrías salido involucrado en todo esto si tan solo no hubieras tenido que permanecer tan pagado a él, si tan solo no hubieras sido el único capaz de hacer que se viniera abajo su carrera.-
El ceño de Daffy se volvió mas pronunciado y tomo con rudeza una de las fotos, lambio esta y la pego contra el casco del marciano.
¿Qué tipo de venganza es esta? ¿No pudiste pensar en algo mejor que crear una venganza que acabara haciéndonos más publicidad? – tenso su quijada por unos segundos. - ¿y tenias que meter al idiota de orejas largas de por medio? Sabiendo que tiene esas dos enormes patas de conejo que hacen que todo le salga bien-
Bugs miro sus patas por un segundo, sintiéndose un tanto ofendido por eso de "enormes patas".
Ese fue el problema. No me habría molestado el que me hubieras hundido a mi solo, pero… ¿lo tenias que involucrar a el?- había dicho esto lo mas rápido y enojado posible, intentando que sus palabras no sonaran tan cursis como a su parecer lo eran.
Vamos, Doc. ¿acaso esta venganza te ha beneficiado en algo? ¿era necesaria en verdad?- su voz tranquila no hacia mas que crispar los nervios tanto del pato como de Marvin. –créeme que jamás me espere que fueras tan vengativo.- mintió.
Volvió su mirada con enojo hacia el conejo, ese conejo que de no ser por lo fuerte que lo habían atado ya lo había desintegrado con su pistola, ese conejo que quería convertir en polvo cósmico.
¿Qué hubieras hecho tu? Te crees mejor que yo… pero ¿en realidad hubieras actuado de tu misma forma serena y engreída si Dodgers se hubiera quedado conmigo? si hubieras tenido que verlo salir a mi lado y que te ignore a ti por completo, sin poder…- su voz se volvió débil. – sin poder…- bajo por un momento su mirada.
Las palabras del Marvin penetraron bruscamente en su mente…
¿Qué hubiera hecho yo?- pensó con seriedad…. –No me compares contigo, marciano. Yo no habría… no habría hecho eso-
Daffy detecto la duda en las palabras de Bugs y fue cuando decidió que era momento de ponerle fin a aquello. Después de todo Marvin era culpable y ni el ni Bugs estaban dispuestos a pasarle por alto algo que había llegado a lastimarles tanto.
Bueno, tu tiempo de juicio se ha acabado. Eres declarado culpable y tu sentencia vendrá ahora mismo.- dijo cortando el ambiente tenso.
Cierto- la voz cómplice de Bugs hizo juego con la voz maliciosa del pato. – tu desátalo, Duck. Yo voy por el cerdito-
Bugs salió del lugar yendo en búsqueda de Porky y Lola.
Ahora tendré que deshacer este tonto nudo- murmuro poniéndose detrás de Marvin y comenzando a quitar la soga que lo mantenía atado a la silla.
Lo lamento, Dodgers…- murmuro Marvin con una voz seria.
El deshacer el nudo fue una tarea mas sencilla que el hacerlo. Se puso frente al marciano y se inclino un poco a él sentándose nuevamente.
Como ya dije, enano. Nada de esto estaría pasando si no lo hubieras puesto a el de por medio… pero… supongo que también te debo una disculpa…-
Marvin se sorprendió ante lo que decía y noto que la mueca del rostro del pato se había disuelto.
No debí de haberte ignorado así y tampoco estuvo bien el no decirte lo mucho que había apreciado tus atenciones hacia mí. Así que me disculpo y te agradezco-
Su voz sonaba confiada y orgullosa mientras que por dentro había una fuerte sensación de incomodidad que punzaba contra su pecho. Estaba claro que el decir tales cosas no iban con su forma amargada de ser, pero las palabras de Marvin lo habían hecho reflexionar un poco acerca de su errónea forma de ser para con el.
Y una cosa mas- se llevo la palma de su mano hacia su pico y después la puso contra los labios de Marvin. - El mencionarle esto a Bugs seria como sentenciarte muerte segura, así que es mejor que no lo repitas…-
Aparto su mano de Marvin y el marciano supo que se refería a lo del beso.
Se puso de pie sin decir nada más y fue justo a tiempo ya que en ese instante llego el conejo acompañado de Lola y Porky.
Muy bien, el guardia esta apunto de hacer su ronda nocturna, así que es mejor que nos demos prisa, antes de que nos tengamos que esperar una hora para salir de aquí.- la voz cantarina de la conejita se dejo escuchar rápidamente.
La rubia se acercó al marciano y retomando el mazo que había dejado cuidadosamente recargado contra la pared, golpeo a este en la cabeza nuevamente dejándolo inconsciente una vez mas.
Lo siguiente pasó demasiado rápido y en un perfecto silencio digno de unos verdaderos maestros del sigilo. Colocaron una pelota de goma, como las que usualmente lanzan a los perros para que la atrapen, dentro de donde se suponía que estaba la boca de Marvin. Daffy había sido el encargado de hacer esto gracias a un…
Tu eres el que lo ha besado y sabe donde esta su boca, así que pónsela tu, Duck.-
El pato estaba seguro que esas palabras la había dicho con cierto sentido de reproche.
Después Porky se encargo de untar pegamento por encima del casco y el cuerpo aun amarrado del marciano, para que después Lola se hiciera cargo de dejar caer cientos de plumas de gallina sobre el. Tras haber echo esto Bugs se encargo de colgar a Marvin al techo, enganchando la soga en el gancho que Porky se había dispuesto a colocar.
Miraron por ultima vez su obra maestra viendo el cuerpo completamente emplumado de Marvin colgando de un gancho que estaba puesto en el lejano techo, al cual apenas y habían tenido acceso por medio de una escalera.
Seria divertido el verlo cuando despierte- rio el conejo.
Le….le…les mandaremos u..una fo…fo..foto- sonrió Porky cerrando la puerta por detrás de él.
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Encontrándose ya en el hotel, Porky y Lola se habían ido después de haber disfrutado una cena en compañía del conejo y el pato. Y ahora bien estos dos se encontraban solos otra vez, Daffy se encontraba en el baño, lavándose los dientes, mientras que Bugs ya con su boca limpia se había dispuesto a sentarse en la cama para leer un poco el libro que Lola le había hecho el favor de traerle.
La habitación estaba siendo iluminada solamente por la luz del televisor y el frio entraba levemente por la ventaba haciendo que el conejo permaneciera con sus patas tapadas mientras permanecía sentado en la cama.
Su mente estaba tan absorbida por el libro que no se dio cuenta de cuando Daffy había acabado de lavarse la boca, ni tampoco del momento en que había entrado delicadamente en la cama, metiéndose del lado contrario adentrándose por debajo de las sabanas, justamente del lado del que estaba el conejo.
Con sigilo avanzo un poco a gatas, teniendo en medio de sus piernas y brazos las largas patas del conejo, las cuales tomo por sorpresa y jalo, haciendo que el cuerpo de Bugs se adentrara de lleno bajo de las sabanas.
Bugs miro por encima de su libro al pato que se colocaba encima de él, poniendo sus rodillas a cada lado de su cintura y sus manos a los lados de su cabeza.
¿Qué se supone que lees, dientudo?-
Apenas y podía ver la silueta del pato gracias la luz que emitía el televisor por detrás de él.
Nada que te interese, Doc. ¿se supone que tienes planeado hacer algo estando ahí arriba? Creí que estabas demasiado adolorido como para siquiera moverte…-
¡Cierto, aun estoy a dolorido y es por tu culpa, conejo despreciable!-
Dicho esto dejo caer su cuerpo sobre el del conejo. Su torso pegaba contra el de Bugs, dejando que en su pecho sintiera el palpite tranquilo del conejo.
Intentando hacer las cosas más interesante y frustrantes para el pato, Bugs volvió su cabeza hacia un lado manteniendo su libro a la altura de su rostro para continuar leyendo, aun cuando las palabras desaparecían casi por completo por la oscuridad. Sintió las manos de Daffy moverse hasta acabar rodeando su cuello, pero no agarrando este, sino de tal forma que uno de sus brazos ahora le servía de almohada, mientras que sobre el otro brazo descansaba el pico del pato.
Daffy se movió un poco dirigiendo su mirada hacia el conejo el cual seguía con su mirada puesta en el libro ignorándolo por completo. Recordó cuando soñaba con hacer eso, con estar acostado así sobre el conejo, sintiendo como su corazón se aceleraba con lentitud mientras que se aventuraba a repartir inocentes besos sobre su cuello y mejillas.
Éxtasis corriendo por sus venas mientras que intentaba parecer indiferente ante las caricias en su cuello, que eran causadas por la punta del pico del pato. Beso sus hombros, el brazo que tenia libre y ahora su mano se encontraba en el poder del de plumaje oscuro, la mano que no se encargaba de sostener el libro estaba siendo desnudada del guante para volverse parte del juego del pato. Primero un beso sobre su palma, después leves mordidas sobre sus dedos que causaban ligeros temblores en su cuerpo. Dejo caer su libro e intento hablar pero la mano de Daffy reacciono mas rápido colocando su mano con un poco de agresividad sobre su boca, duro así un par de segundos, antes de que uno de sus dedos se dedicara a pasear por el contorno de sus dos dientes que predominaban al frente, y sintió una sonrisa formarse en el pico del pato mientras que este permanencia dando un beso a su cuello. Una de las manos del emplumado jugueteo con sus mechones de su pelo mientras que con la otra jugaba con sus bigotes, jalándolos un poco y toqueteándolos de manera traviesa. Sintió su aliento golpear contra su mejilla logrando así detectar la deliciosa combinación de menta y yerbabuena. Cerró sus ojos dejándose llevar por el momento, era raro que pasara todo eso en silencio, pero eso no significaba que no le agradara…. De hecho corría el peligro de hasta poder acostumbrarse a ello.
Ahora el aliento de Daffy golpeaba contra su oído y fue cuando lo escucho pronunciar unas cuantas palabras…
-….-…-
Se despertó agitado y apenas hizo un movimiento cuando un quejido salió de el cuerpo que seguía recostado sobre el. Por un instante creyó que todo había sido un sueño, como aquellos que tenia cuando el estar con el de esa manera era un deseo platónico y lejano, pero extrañamente recordaba todo lo sucedido la noche anterior como un sueño lejano ¿acaso se había quedado dormido y había percibido todo en sus sueños? Cerró sus ojos por un momento logrando escuchar entonces las últimas palabras antes de que se despertara.
Buenas noches, Bugs- todo dicho con un tono tan atractivo que sintió un escalofrió recorrerlo.
Miro al pato, su cabeza estaba girada hacia el lado contrario de él aun cuando su cuerpo permeancia sobre el de él. Un no muy escandaloso ronquido hacia vibrar su pecho que pegaba contra el suyo y aquella mano oscura continuaba dentro de su guante metida junto con la de él. Entonces aquello no había podido ser un sueño, no recordaba del todo bien lo que había ocurrido pero no lo había soñado.
Recordó entonces las palabras de Marvin…- ¿Qué hubieras hecho tú? Te crees mejor que yo… pero ¿en realidad hubieras actuado de tu misma forma serena y engreída si Dodgers se hubiera quedado conmigo? si hubieras tenido que verlo salir a mi lado y que te ignore a ti por completo, sin poder-
¿Qué hubiera hecho yo…?- pensó interrogándose nuevamente.
Esas palabras lo habían puesto a pensar antes pero no tuvo tipo de adentrarse tanto en ellas, pero ahora… todo estaba demasiado silencioso como para ignorarlo. ¿Qué hubiera hecho el si el pato hubiese elegido a Marvin? Según él lo habría aceptado y apoyado… pero… ¿eso era verdad? Siendo tan posesivo como era y tan mal acostumbrado a recibir todo lo que quería… ¿él hubiera podido soportar que alguien más lo tuviera de tiempo completo? Tal vez le habría costado unos meses el acostumbrarse y unos meses mas el olvidarlo, pero a estas alturas el que el pato se apartara de el… estaba comprobado que lo destrozaría por completo.
Otro quejido por parte del pato y su atención se volcó nuevamente en la pregunta…. La respuesta era prácticamente evidente, pero el aceptarla era otra cosa. Habría actuado igual o tal vez peor que el marciano, tal vez lo habría obligado a estar con el, lo habría chantajeado y hasta extorsionado con tal de poder tocarlo. Solo Dios sabia de lo que habría sido capaz de hacer, de lo que seria capaz de hacer si lo dejaba…si lo cambiaba. Ahora el punto no seria acostumbrarse a conservar su distancia, sino el aprender a compartir al pato, a entender que había Looneys con los que era muy cercano, un claro ejemplo era Sylvestre y otro más Claudio.
Volvió su mirada hacia el reloj que marcaban apenas las cuatro de la madrugada, pero raramente la sensación de sueño se había escapado de él y ahora bien permanecía inmóvil intentando no despertar al pato que dormía sobre el.
¿Qué haces despierto tan temprano?-
La voz de Daffy sonaba profunda gracias al cansancio y la somnolencia, agarrando por sorpresa al conejo.
El conejo apenas y logro reaccionar al sentir el cuerpo del pato apartándose el, poniéndose ahora bien a su lado, su mano también había sido apartada y ahora podía sentir sobre la suya la usencia de aquella mano suave y cálida.
Una media sonrisa se dibujo en el rostro de Daffy, mientras que se aclaraba un poco la garganta para disponerse a hablar nuevamente.
¿acaso el famoso Bugs Bunny esta siendo atormentado por algo? ¿será que le temes a la oscuridad? ¿quieres que te prenda la luz, conejito?- dijo con un tono claramente burlón.
Habla el que le tenia miedo al armario, ¿no es así, Duck?- sonrió al ver como el ceño fruncido opacaba la sonrisa del pato.
Bueno, eso era distinto. Ese armario tenia algo maligno ahí dentro- un escalofrió le recorrió el cuerpo al recordar aquel armario que había sido dueño de sus pesadillas durante tanto tiempo.
Se quedaron en silencio y Bugs podía sentir como la mirada de Daffy no se apartaba de el, asi que termino observándolo de reojo, girando tan solo un poco su rostro para mirarlo mas de frente.
Daffy observo los ojos del conejo que sobresalían de entre toda esa oscuridad, de hecho todo el sobresalía. Esa piel clara hacia que fuese mas sencillo el poder verlo en aquella oscura habitación. Y sin poder contenerse llevo con cuidado dos de sus dedos hacia los prominentes dientes de Bugs, dejando que estos diesen ligeros golpecitos sobre ellos.
Dientón…- murmuro.
¿Cuál es tu problema con mis dientes? ¿acaso yo me meto con tu enorme pico, Doc?- replico el conejo actuando en su defensa pero sin apartar la tranquilidad de sus palabras
El problema es que me gustan…- hizo una pequeña pausa para tomar un poco de aire. –tus ridículos dientes, tus estúpidas orejas- dijo apartando su mano de sus dientes para rozar con la yema de sus dedos las orejas del conejo. – inclusive tus enormes patas… me gustan…-
Era imposible saber si el pato se encontraba en sus cinco sentidos, pero a juzgar por la manera en la que hablaba tan pausada, se podría decir que este estaba por lo menos más dormido que despierto. Y el hecho de que esas palabras hayan salido de aquel pico que por lo general solo se quejaba, hacia que reconfirma su idea de que no era consciente de lo que decía o hacia.
Entonces supongo que a los dos nos gustan los defectos del otro. Como tu anormal pico, tus patas planas y tu voz...-
Eso es algo que no comprendo, ¿Qué se supone que tiene de especial esta forma torpe de hablar?- enfoco su mirada en los bigotes del conejo. – tu con solo decir ese "¿Qué hay de nuevo, viejo?" te has ganado el amor y la atención de medio mundo.
Pero no le importaba que se hubiese ganado todo el amor y atención de medio mundo, a el solo le importaba la atención y con mucha esperanza el amor de aquel pato que ahora jugueteaba con sus bigotes, moviéndolos como si se tratara de las cuerdas de una guitarra.
No sabes cuanto lamento el haberte quitado tu público, dientón…-
Y es que lo que Marvin había dicho era cierto, él era el único que podía hacer que la carrera del conejo se viniera abajo y estúpidamente lo hizo. Si tan solo hubiesen ido a un lugar mas privado, un lugar que nadie supiera o siquiera conociera, pero no había sido lo suficientemente cuidadoso como para encontrar ese lugar correcto. Era por eso que una espinita de culpabilidad rosaba contra su conciencia.
Bugs miro como la mano de Daffy iba deteniéndose lentamente dejando un ligero temblor en sus bigotes. El pato se estaba quedando dormido nuevamente y el conejo opto por aprovechar la sinceridad que el sueño sacaba del pico del pato.
¿Por qué no Marvin, con el todo seria mas sencillo ¿no?- su voz apenas y era un murmullo en aquella oscuridad.
Daffy se quedo en silencio extrañado por el comportamiento del conejo y sintiendo sus ojos pesar más de la cuenta, se apresuró a soltar la respuesta.
Porque él no puede ser tu, por que él no tiene esos dientes, ni esas orejas, ni esas patas, ni tampoco es tan despreciable como tu lo eres.-
Por el contrario de lo común, aquella voz sonaba cálida en lugar de amargada, logrando que se congelara que dándose con su mirada fija en el.
Tras haber dicho esto el pato se entrego a los brazos de Morfeo, envolviéndose en un profundo sueño, no sin antes acercarse un poco más al conejo.
