Capítulo3

Encontré un diente de león y lo soplé pensando en ti.

A la mañana siguiente James, Sirius y Peter estaban en el Gran Comedor. No habían dormido porque la noche anterior había salido la luna llena y su amigo, Remus, había sufrido una dolorosa transformación en hombre lobo, como sucedía cada mes. Por un lado, el cansancio no evadía el hambre de Peter quien comía todo lo que podía alcanzar: papas, jugo de calabaza, piezas de pollo. Por el otro lado, James y Sirius luchaban por mantener los ojos abiertos, los dos tenían tazas humeantes de café frente a ellos. James charlaba con Mary Macdonald –una chica irremediablemente encaprichada con él, y no era como si él despreciara su atención precisamente-. Sirius estaba viendo un tanto molesto a Roxanne hablar animadamente con Severus al otro lado del comedor cuando apareció Frank con el resto del equipo de Quidditch.

-Jugaremos mañana. El partido se cambio por la tormenta. –Anunció Frank.

-Los dejaran jugar esta vez, traten de no meterse en problemas hasta pasado mañana, ¿entienden? –Les dijo Amelia, la cazadora. Junto a ella Astrix, la golpeadora, estaba cruzada de brazos y se veía más severa que de costumbre.

-Estaremos en el Ala del Hospital. –Repuso James. –Remus está enfermo otra vez.

-De acuerdo, recuerden, si no vencemos a Ravenclaw estaremos fuera.

En la mesa de Slytherin Emma Vanity, Steve Laughalot y Lucinda Talkalot comenzaron a reírse de Peter, se había quedado dormido sobre su plato.

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Madame Pomfrey estaba limpiando las heridas de Remus Lupin, tenía rasguños en la cara que se había hecho él mismo por accidente la noche anterior.

-Parece que tienes visita. –Murmuró la enfermera apenas levantando un poco la mirada de su labor.

El Gryffindor creyó que se trataba de los Merodeadores, pero era Roxanne quien caminaba hacia él. Se sentó en la cama cuando Madame Pomfrey terminó. Ella y Severus habían averiguado el secreto de Remus, no obstante, él no estaba enterado de que ella lo sabía.

-Hola, Rem.

-Hola, Roxanne.

-¿Cómo estás?

El hombre lobo se encogió de hombros. Se veía algo triste, ella, enemiga declarada de la tristeza, buscó algo con que distraerlo:

-¿Quieres oír algo divertido?

-¿Qué cosa?

-Lily y Alice piensan que tú y yo estamos saliendo a escondidas.

Ambos rieron con ganas.

-¡Por Merlín! Y Sabrina me asusta más que un Colacuerno húngaro, de verdad se lo creyó. No hay nada peor que una mujer celosa…

-Sabes bien que ella está saliendo con ese prefecto de Ravenclaw.

-¿Cuál es su nombre? Nunca puedo recordarlo.

-Nathaniel. Y se ve muy cómoda con él.

-¿Acaso tengo que explicártelo todo siempre? –Roxanne rodó los ojos. –Sólo está con él para ponerte celoso.

Remus negó con la cabeza.

-Aunque fuera verdad.-Empezó con incredulidad en su voz.-Yo no soy bueno para ella.

-Un chico inteligente, respetuoso, dulce, leal, valiente. –Enumeró ella con los dedos. -¡Claro! ¿Qué chica quisiera tener de novio a un patán así? –Dijo con sarcasmo.

-Saldría huyendo cuando se enterara de lo que soy. Cualquier chica con uso de razón lo haría.

-Yo no lo haría.

-Eso lo comprueba. –Bromeó él.

Ella lo golpeó en el brazo.

-Auch.

-Lunático no permitas que una niña te gane.-Se burló James, iba entrando al lugar en compañía de Sirius y de Peter.

-Cualquier día podría con cualquiera de ustedes, Potter. Más te vale recordarlo. –Le dijo ella con suficiencia.

James sólo se rió.

-Nos vemos luego, Remus. –Ella abrazó a su amigo y se despidió con la mano del resto de los chicos.

-Gracias por venir, Roxanne.

-Nos vemos, Roxi. –Dijo James con una empalagosa voz.

-¡Cállate, Potter! –Dijo con fingida irritación. Frank era el único en toda la escuela que tenía permitido llamarla así. –Puedes ser tan fastidioso. –Se quejó.

Roxanne iba caminando por el pasillo cuando escuchó pasos detrás de ella, se giró para ver quién era. Sirius Black avanzaba en su dirección y sonreía de la misma manera en que lo hacía cuando ganaba un partido de Quidditch. Es tan presumido, pensó.

-Black.

-Malfoy.

-Mañana habrá partido de Quidditch. –Comenzó él.

-¿De verdad crees que no sé eso?

-¿Te veré ahí?

-Claro, iré a ver a Frank.

La sonrisa de Sirius se borró de su rostro tan rápido que Roxanne deseó que se la tragara la tierra.

-Y supongo que a ti y a Potter también. –Trató de enmendar.

Sirius sonrió pero el sentimiento no llegó a sus ojos. Ambos eran demasiado tímidos para decirle al otro lo que sentían. Los demás lo notaban, pero el amor es tonto y ciego.

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-Estás muy rara. –Observó Severus.

-¿Rara por qué?

-Te ves nerviosa y sueñas despierta todo el tiempo. –Le dijo él entrecerrando los ojos.

-¿Nunca has visto una chica enamorada antes? –Se mofó Andrómeda.

-¡Oye! ¡Yo no estoy enamorada! –Roxanne se sobresaltó sonrojándose.

-También lo creo. –Suspiró Snape.

Los tres estaban cerca del lago. Severus tenía un libro abierto por la mitad sobre el regazo. Andrómeda estaba haciendo una pulcera con cuentas negras y verdes. Roxanne estaba escuchando música con un pequeño reproductor portátil.

-Sólo espero que no sea de quien estoy pensando. Él no es bueno, Roxanne. –Le advirtió su amigo.

Roxanne desvió la mirada. Tener un amigo tan inteligente y observador podía llegar a ser una verdadera desventaja. Ella jamás admitiría sus sentimientos por uno de los Merodeadores. Ellos solían torturar a uno de sus mejores amigos: le ponían crueles apodos, se burlaban de él y lo humillaban frente a Lily –la chica que él amaba desde que eran niños- sólo porque James se sentía amenazado por él.

Severus Snape fue el primer amigo que Roxanne Malfoy había hecho en el Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería. Y muy pronto se había percatado de los sentimientos de éste por la pelirroja bruja mestiza de Gryffindor. Roxanne siempre había sido la confidente de Severus y su mejor amiga, después de Lily. Ella también lo quería mucho, tanto como a Frank. La Slytherin tenía un temperamento fuerte y solía defender a su amigo de las bromas pesadas de los Merodeadores. Más de una vez había desarmado a Sirius mientras Severus desarmaba a James. Cuando ella estaba solía ser una pelea más justa. Roxanne pensaba que Potter y James eran la peor especie de bully y los despreciaba por eso. No obstante, ese último año no podía evitar interesarse por lo que hacía Canuto, dónde estaba y sobre todo con quién. Él era popular y más de una chica suspiraba por él. Nadie, excepto quizás Frank, había estado tan feliz como ella cuando Sirius y Alice terminaron.

-No te pongas difícil, Sev. Todo es igual que siempre.

Roxanne jamás diría una palabra. No había algo en el mundo que la hiciera traicionar a sus amigos. Y Severus Snape era enemigo jurado de los Merodeadores. Junto a ella había un diente de león, lo cortó y lo sopló. Su deseo se fue flotando con la luz ambarina del atardecer.


6 diciembre 2014

Roxanne Malfoy es un personaje creado por viria13

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Izel CrazyShy