Hi. Después de mucho tiempo vuelvo. Siento haber demorado tanto para actualizar, pero he andado ocupada con la escuela y todo eso, espero y que comprendan.

Después de leer este capítulo varias veces, se me hizo un poco ridículo y me estaba deshanimando a subirlo, pero Ivory Amane me dijo que había quedado bien.

Evangeline: Gracias por seguir esta humilde historia, y claro que saldrán, pero no comas ansias... aún es muy pronto.

Una última aclaración, todos los personas de Yu-Gi-Oh! no son mios, solamente Nagasi Kiroga.


Los verdaderos amigos son aquellos que siempre están cuando mas los necesitas, los que siempre te escucharan cuando tengas que contarles algo, aquellos que te aconsejaran y apoyaran cuando tengas un problema, son esos que nunca te dejaran solo y que darí

Los verdaderos amigos son aquellos que siempre están cuando mas los necesitas, los que siempre te escucharan cuando tengas que contarles algo, aquellos que te aconsejaran y apoyaran cuando tengas un problema, son esos que nunca te dejaran solo y que darían la vida por ti si tu también te atrevieras a darla por ellos.

Nagasi Kiroga

3. Feliz cumpleaños

Llevaba apenas 4 semanas de haber entrado a la escuela y con el único que me llevaba bien (mas bien, con el único al que le hablaba) era a Bakura. Al fin era viernes, y nos tocaba una de mis clases favoritas, Deportes. La verdad es que allá en el Colegio donde yo estaba era de lo más divertido tener deportes, había de todo y podías practicar cualquiera que te gustara, y hasta había torneos. Bien recuerdo el día que fuimos a concursar a Cancún en Volleyball de playa femenil, estuvo genial y mas porque ganamos el campeonato Nacional.

En cambio, aquí en la Preparatoria era de lo mas aburrido, y mas porque solo los chicos se ponían a corretear una pelota mientras las chicas se quedaban sentadas en las bancas, otras se quedaban en el salón platicando, maquillándose o haciéndose peinados extravagantes. Ya con ese día serian 8 horas desperdiciadas desde que había llegado a Ciudad Domino, ya que nos tocaban dos horas de deportes todos los viernes.

Pude ver como una chica estaba sentada en las gradas viendo a todos los hombres jugar soccer, estaba casi tan aburrida como yo. Me acerque un poco pero no pude reconocerla.

- Oye, tú.

- ¿Me hablas a mi?- volteó.

- Vaya, eres tu, Tea. No me digas que tu tampoco no haces nada, se supone que todos debemos de estar haciendo algo, o como demonios nos van a calificar.

- Pues el maestro siempre nos pone 10 a todos por igual… oye, sabias que hoy cumple años Bakura?

"Y sabias que hoy también cumplo años y nadie lo sabe a excepción de Bakura que seguramente lo olvidó"

- Ah, ¿de veras?, no sabia que era del 2 de septiembre.

- Pues si, horita para que lo felicites ya cumplió sus 17… es de los mas chicos del salón… el mas pequeño de todos es el salerito de Kaiba.

- Vaya, quien lo hubiera imaginado… oye, ¿por qué no les jugamos un partido de soccer a estos bobos?

- Estaría bien, yo me pongo en el equipo de Yugi y tú en el de Bakura.

- Si, me parece perfecto- entramos a la cancha y grite- Oiga profesor, queremos jugar, vamos a incorporarnos a un equipo, respectivamente- Bakura me señalo quienes serian mis compañeros y quienes mis adversarios- Rayos, tenia que tocarme contigo Wheeler, eres un inútil.

- Si no quieres hacer equipo conmigo, mejor salte, estábamos muy bien antes de que vinieras.

- Tranquilízate, Joey, no le hagas caso y vamos a jugar- dijo Bakura.

El partido estuvo de lo más divertido, por cierto ganamos 5-0. Ya después felicite a Bakura, le desee feliz cumpleaños y todo lo demás. Ya cuando terminaron las clases e iba camino a casa, Bakura me alcanzo corriendo.

- Nagasi, espera- dijo, agitado.

- Mmm, si, ¿qué pasa?

- Te invito a cenar a mi casa, va a ser algo pequeño, tú sabes, solo los amigos que nos juntamos, mi papa y alguno que otro conocido y vecino, para festejar mi cumpleaños.

- Sí, está bien, ¿a qué horas?

- A las 7 tienes que estar lista porque Tea pasara por ti, tal vez un poquito antes.

- Bueno, iré un rato.

- Te espero allá… adiós.

Llegue a mi casa y prepare todo para en la noche, la ropa que me iba a poner, etc. Comí y de rato fui al centro para comprar un regalo. Pero que difícil era comprarle algo a un hombre. Vi algunas cosas, pero no me gustaron… hasta que en una tienda de peluches lo vi… y lo compré… sabía que le encantaría a Bakura como me había encantado a mí.

Al llegar a mi hogar, envolví el regalo y lo deje preparado mientras yo me arreglaba.

--

- Haber si esta mona ya está lista- se acercó a la puerta y tocó el timbre.

- ¡¡Ya voy!!- fui a abrir la puerta. Cual fue mi sorpresa al ver que quien había pasado por mi no era Tea, sino…- ¡¡Joey!! ¿Qué demonios haces aquí?

- Vine por ti, y cállate, vayámonos porque se hace tarde.

- Mmm… ¿dónde está Tea?

- Ya esta allá y me encargó que pasara por ti.

- Esta bien… y… ¿por qué llevas dos regalos, perrito?

- ¿Ehhh? ¡Ahhh!... este, pues… son dos regalos pequeños para Bakura… y no me digas perrito ¬¬.

- Ohh… y ¿por qué uno es azul y otro es rosa?

- Porque… no te importa… oye ¿qué estás esperando? Larguémonos.

Fui por el regalo y por las llaves, Salí, cerré la puerta y me fui caminando con Joey. La verdad no dijimos ninguna palabra en el camino, porque yo no acostumbraba llevarme bien con él… pero después se rompió el silencio…

- Te miras muy bonita Nagasi.

- Gracias- conteste, cabizbaja mientras caminábamos. No sabía que decir. En realidad, nunca me habían dicho algo parecido, no podía saber como reaccionar ante esa situación.

- Bien, hemos llegado n.n.

- Ah, Joey, ¿estás seguro que aquí vive Bakura?

- Por favor, hasta la pregunta es necia.

- ¿Y estas seguro que la fiesta era a estas horas?

- No seas necia tu, hasta el mismo Bakura te dijo a que horas.

- ¡Joey!, con un demonio, esta todo a oscuras y al parecer ¡no hay nadie!

- Mira Nagasi, el hecho de que este oscuro es que recuerda que la casa de Bakura es muy grande y el comedor se encuentra en los cuartos de atrás, va a ver muy poca gente, seguro y ya están todos allá cenando sin nosotros.

- Cierto, Joey, vamos a entrar- abrimos la rendija y entramos. Caminamos, atravesando el enorme jardín que había y llegamos a la puerta. Joey iba a abrirla con mucha confianza cuando lo detuve- Menso, vas a entrar a una casa ajena, tienes que tocar o timbrar, animal, no nada mas pasar a lo bruto.

- Mira, niña eso ya lo sé, pero todos ya están en el comedor, y Bakura me dio permiso de entrar cuando llegara, ¿satisfecha?- abrió la puerta y me dio el paso.

- Joey, no veo nada…- dije, mientras iba entrando. En eso, la luz se encendió y…

- ¡¡Sorpresa!!- salieron todos gritando detrás de las puertas, de los sillones, y de todos lados, aventando serpentinas y confeti, haciendo ruido con maracas y espanta-suegras- ¡¡Felicidades Nagasi!!

- ¿Ehhh?

- Felicidades, amiga, todo esto lo planeamos para ti- dijo Tea mientras se acercaba.

- Pero, ¿Cómo? No entiendo, si nadie sabía que cumplía años hoy.

- Sencillo, Nagasi. Bakura nos lo dijo- comentó Yugi.

- ¿Bakura?

- Mira, te voy a decir, desde que entramos a la escuela le venimos planeando la fiesta sorpresa a Bakura, por eso siempre lo veías algo solo al principio porque nos alejábamos de él, cuando nos dijo que tu también cumplías años el mismo día, decidimos cambiar un poco y organizárselas a ustedes dos, pero resulta que Bakura se dio cuenta y ya no iba a ser sorpresa, así que le organizaríamos una fiesta a Bakura… pero que la sorpresa fuera para ti. Queremos que tu estancia en Ciudad Domino sea inolvidable y poder acercarnos más a ti. Invitamos a todos los del salón y otros amigos y amigas de afuera de la Prepa.

- Gracias, chicos, que lindo detalle de parte de ustedes, la verdad es que yo no me lo merezco, he sido un poco grosera…

- No te preocupes Nagasi, eso déjalo atrás- me interrumpió Tea.

- Por cierto, ¿dónde está Bakura?- en eso, vi como venía acercándose. Al momento en el que lo tuve de frente, me lance sobre él y lo abrace, como nunca había abrazado a alguien.

- Felicidades, Nagasi…es nuestra fiesta y hay que disfrutarla.- me dijo, al oído, ya que la música estaba algo fuerte.

- Gracias Bakura, gracias por todo, eres una persona muy especial para mi- dije y sentí como los dos apretábamos más el abrazo. En ese momento, experimente una sensación muy extraña, algo que me pedía que ese abrazo no terminara nunca… pero después, nos fuimos separando poco a poco, mis ojos verdes no dejaban de ver esos ojos marrones, y viceversa, como si los dos hubiéramos deseado lo mismo.

- Tú también eres muy especial.

- Oigan, y ¿Seto va a venir?- dije, mientras me volvía a incorporar al pequeño círculos que habían formado los demás.

- No lo creo- dijo Yugi- no le agrada mucho salir a fiestas…

- Y mucho menos las sorpresas- interrumpió Tea- pero ahora lo presioné un poco en la escuela y dejo escapar un ligero 'está bien, iré', así que ya no tardará en llegar.

- Gracias… son los mejores, no encuentro las palabras para agradecerles… ah, por cierto- dirigiéndome a Bakura- te traje un obsequio, espero y que te guste - se lo entregué.

- Si, gracias, lo dejaré en aquella mesa, allá están todos nuestros regalos.

- ¿Nuestros regalos?, ¿también para mi?, con razón Joey traía uno rosita.

- Era para ti ¬¬.

De rato, se escuchó que tocaron la puerta. Bakura fue a abrir y eran unos vecinos… pero no había ninguna señal de que Seto Kaiba apareciera por ahí. Ya más tarde, dieron de cenar y nos pusimos a jugar y a bailar toda la noche.

Llego el momento de abrir los regalos, a mi Yugi me regalo una blusa; Tea, un kit de pinturas; Joey, chocolates y unas rosas; otros compañeros del salón, ropa, zapatos y tarjetas; y Bakura, una caja musical, que al momento de abrirla, vi como una tierna muñequita en forma de bailarina se levantaba lentamente y empezaba a bailar al ritmo de la melódica canción de Para Elisa de Bethoveen. Cuando Bakura abrió mi regalo, le gusto tanto… era un perrito de peluche, grandecito, era el dios egipcio Anubis.

Ya a las 12 empezaron a retirarse la mayoría de los invitados, solo quedábamos Bakura, Yugi, Joey, Tea y yo, y decidimos ayudarle a limpiar la casa. Ya que terminamos, sacamos unas almohadas y unas mantas para el patio trasero, prendimos una pequeña fogata y nos sentamos alrededor de ella. Nos quedamos ahí para platicar un buen rato, ya que Bakura se ofreció a llevarnos a todos de vuelta a sus casas, respectivamente, mas tarde en su coche.

- Yo allá no tengo amigos, mas que una…es casi como mi hermana, se llama Azula, siempre hemos estado juntas en el colegio, y creo que es mi amiga porque es la única que aguanta mi carácter.

- Es que un verdadero amigo siempre te va a aceptar tal y cual seas.

- En eso tiene mucha razón Joey. Todos nosotros somos diferentes y aun así somos los mejores amigos, siempre vamos a estar juntos y apoyándonos mutuamente, ¿verdad Tea?

- Cierto Yugi n.n

- Bueno, no es que los este corriendo pero ya casi son las 2 de la mañana y ando muy cansado… a parte tengo que ir a dejarlos a sus casas- nos dijo Bakura.

- Te entiendo, viejo, yo también ando cansado… anda, levantémonos y vayámonos de una vez.

Salimos de la casa y nos subimos en el coche así: Bakura manejando, Joey enfrente, en el asiento del acompañante; atrás, Yugi, Tea y yo. Fuimos a dejar primero a Yugi… después a Tea, luego Bakura llevo a Joey a su casa.

- No se vale Bakura, a mi veme a dejarme hasta al último.

- Lo siento, Joey, ya llegamos a tu casa… así que bajas.

- Esta bien, nos vemos Bakura… nos vemos Nagasi- se baja del auto y cierra la puerta.

- Oye Nagasi, falta un buen tramo para llegar a tu casa, ¿quieres irte enfrente? Es que luego voy a parecer taxi.

- Si, claro- baje del auto y me subí en el asiento donde iba Joey. En el transcurso del camino no dijimos nada, solo que yo me ponía a ver a Bakura de vez en cuando, y a veces nuestras miradas coincidían, yo solo volteaba la cabeza y veía a través de la ventana de la puerta como me sonrojaba.

-Hemos llegado… bueno Nagasi, gracias por haber ido y por tu regalo, me gustó tanto me y divertí mucho.

- Si yo también y gracias a ti… bueno, nos vemos y gracias de nuevo- abrí la puerta y me volteé para salir, moví la cabeza y vi a Bakura, sentando ahí frente al volante, observándome. Puse una pierna afuera, y me levanté un poco. Volteé de nuevo, algo dentro de mi se movía tan rápido, de un lado para otro… me trataba de decir algo… pero no sabia que. Volví de nuevo al auto y me senté bien. En ese instante hubo un impulso sobre mí que me hizo incorporarme hacia Bakura y darle un tierno beso en la mejilla. Pude sentir como el movía un poco la cabeza solo para verme.

- Adiós, Bakura, hasta el lunes- le susurré al oído y me quité. Salí del auto y cerré la puerta. Me metí al patio de la casa y fue cuando Bakura arrancó. Vi como se iba alejando. Al llegar a la puerta vi una pequeña caja envuelta con un moño, la agarre y me metí a la casa. Adentro, deje todos los regalos que me habían dado sobre la mesa y vi esa caja por un momento, observé que tenía una tarjeta que decía:

Para: Nagasi Kiroga

De: Seto Kaiba

Vaya, que educado, no había ido a la fiesta pero me había dejado regalo. Le quité el papel que lo envolvía, al abrirlo pude ver que era un ostentoso collar de oro que tenia un pequeño rubí colgando.

- No voy a aceptar este tipo de regalos… el lunes en la escuela voy a regresárselo.


Estos capítulos son algo cortos... pero ya los demás están un poco más extensos. Como dije, este capítulo no me gusta, pero el que suigue si.

Ya está listo el 4°, pero no se cuando lo vaya a subir, espero y no tardarme tanto. Gracias por todos los reviews, gracias por seguir la historia, sigan poniendo sus comentarios, críticas constructivas y opiniones, todas son bienvenidas.

Bien, nos vemos en el siguiente capítulo n.n