PRIMER AÑO


Cap 3

------------------------------------------------------------------------------ LA INICIACIÓN -----------------------------------------------------------------------------

Para el primer día de clases ya todos en la sala común murmuraban y apuntaban a la pequeña sangre sucia que vestía los colores verde y plata.

- Que no noten que sus comentarios te afectan – Lara le guiñaba un ojo mientras paseaba altivamente junto a ella. En cierto modo le gustaba ser centro de la discordia y demostrar que si bien era de una de las familias más importantes y adineradas no dejaba de ser diferente a ellos.

- No lo hacen, en realidad me basta con que tú me acompañes y ya me siento mejor – La sincera alegría de aquella niña era muy poco común en los círculos que Lara frecuentaba y desde un primer minuto la cautivó. – Y bien, que tenemos a primera hora?

- Herbología con los de Ravenclaw, luego encantamientos con los de Hufflepuff y en la tarde Pociones con los de Gryffindor –

Hasta aquella tarde todo había ido de maravillas, incluso había tenido tiempo tras el almuerzo para compartir las bromas de los gemelos. Angelina cada vez estaba más agusto y con ese mundo nuevo que se le presentaba ante ella. Se dirigía a la primera clase de la tarde creyendo que nada podía haber en ese lugar que no amara en cuanto lo viera, pero para esa misma noche habría cambiado de opinión.

- Abran sus libros en el capítulo uno. No quiero ver a nadie jugando ni haciendo bromas por aquí. Estas órdenes son muy simples y espero que por lo menos sean capaces de cumplirlas sin dejar en evidencia su incompetencia. – Ese hombre de nariz ganchuda podía ser más insoportable cuando se lo proponía - ¿Esta claro señorita Williams? o debo hacer un dibujo en la pizarra para Ud.? – Aunque muchos de allí no lo supieran esa era la primera vez que Snape reprendía en su clase a uno de los suyos.

La primera poción fue algo muy sencillo y los puso de inmediato a trabajar en sus calderos. Snape se quedó mirando a sus alumnos, especialmente a una cabecita rubia que llamaba la atención sobre las demás.

–"…Tiene mucho carácter para ser sólo una mocosa, y debe tenerlo si es que ha caído en mi casa. En mi casa¿Por qué el anciano siempre tiene que tener la razón? …- Severus se preguntaba recordando la conversación con el director. - … Y si es así, tal como lo ha dicho, significara grandes problemas para mí – Con un movimiento de varita despojó a Fred Weasley de una raíz descompuesta que intentaba arrojar en el caldero de su vecino Sly– cómo puede traerme problemas una simple niña?, pero nunca se equivoca, es mejor ser precavido.

- Cinco puntos menos para Gryffindor – Un brillo amenazante se escapo de sus enormes ojos miel- "… Al parecer se ha molestado por lo que acabo de hacer. ¿A caso no entiende que quitarles puntos a ellos es bueno para nosotros?. No, no lo entiende. Ahora está frunciendo los labios como lo hizo ayer en mi oficina, en realidad es una mocosa descarada si cree que puede regañarme con la mirada…"

Severus continuó toda la clase viendo como Angelina lo reprochaba en silencio cada vez que quitaba injustamente puntos a la casa del León. Se coló sutilmente en su cabeza y , si su piel no fuera de un blanco espectral, se hubier ruborizado con los insultos que le dedicaba. Al final de la clase todos entregaron sus botellas e inexplicablemente la de ella era la única que tenía el color adecuado.

- Así que tampoco eres muy amiga del grasiento de Sanpe – Fred había abordado a Angelina a la salida de clases – Según lo que me contaba Billy es extraño que llame la atención a alguien de su propia casa…mmm quizás no eres tan mala después de todo.

- Oye!!, yo no soy mala...mmm … - la sliterin reflexionó - bueno quizás un poco –

Los tres niños rieron hasta que Lara los alcanzó. Por mucho que tuvieran una amiga en común las serpientes y los leones no eran buena compañía. Agitando la mano en el aire Angelina se despidió de ambos pelirrojos no sin antes quedar para el día siguiente luego del almuerzo. Ese día pasó y Severus no la llamó a cumplir su castigo, ni el siguiente, ni el siguiente. Angelina pensó que probablemente lo había olvidado y así siguió durante todo el mes sin ser llamada al despacho del jefe de su casa. El primer viernes de octubre, luego de la última clase, parecía que todo había quedado en el olvido.

- Vas a ir a la fiesta de bienvenida? – Lara le preguntó mientras guardaba los libros en su mochila.

- Que fiesta? –

- mmm, supuse que algunos imbéciles de por acá se les habría olvidado darte la invitación – y diciendo esto miró a Marcus quien se apresuraba a dejar el salón – En fin, es esta noche luego de que den las once junto al invernadero.

- ¿A las once?. Pero a esa hora no debemos estar fuera de nuestra sala común, si Filch nos sorprende nos castigarán – Lara la vio divertida.

- Esa es la gracia tonta, es una iniciación, debemos llegar al invernadero y luego nos darán la contraseña para entrar a la sala común y disfrutar de la fiesta. Claro está que puedes rehusarte a hacerlo, pero debes quedarte encerrado en tu celda toda la noche. Si quieres ser alguien en esta casa debes tomar tus riesgos, yo voy a ir. ¿Iras tu?

- mmm está bien, después de todo, no me pueden expulsar del colegio .– las muchachas rieron imaginando al celador furioso cuando Snape le informara que lamentablemente no podía expulsar a la mocosa.

Esa noche los doce niños de primer año se retiraron muy temprano de la sala común y entraron a los calabozos que, magicamente acondicionados, ahora eran las espaciosas habitaciones. El reloj dio las once perezosamente y en penumbras Angelina se levanto con su varita de sauco y nervio de dragón en las manos, lentamente tiró de la argolla de la puerta, todo parecía estar en calma sumido en esa impenetrable oscuridad.

- Que bueno que has decidido venir, ya creía que tendría que hacer todo el camino sola con ella – Dijo Lara apuntando a su prima que les daba parcialmente la espalda.

- Sólo nosotras tres hemos venido???

- No también esta tu "amigo" Marcus Flint y un niño moreno de pelo rizado, Alexander creo que se llama. Vino Damian, ese rubio de ojitos de gato y el estirado de Friedrich... ojalá y se hubiera quedado en su cama, no me cae para nada bie. En fin solo hemos venido siete, los otros piensan que nos atraparán así que se han quedado en sus camas, son unas nenas.

- Han atrapado antes a alguien en la iniciación?

- Oh sí, todos los años, incluso Filch dice que un año logró atraparlos a todos, por eso no es verdad, uno logró esquivarlo. Ya verás, es el único de quinto año que estará en la celebración, como los demás fueron atrapados o no salieron no tienen derecho a asistir hasta que estén en su ultimo año de hogwarts.

- Demonios que difícil es esto, y el celador sabe que saldremos?

- En realidad nunca está seguro en que fecha se hace la fiesta de iniciación así que permanece pendiente hasta las vacaciones de navidad… pero en fin, ven ya está abriéndose el muro.

Lo seis niños salieron por el espacio que dejaba el cuadro y se escabulleron por las escaleras y pasadizos de las mazmorras. Pronto se fueron separando, cada cual buscando el mejor camino para llegar a la puerta principal.

- Lara – dijo Angelina en voz baja – Creo haber visto el otro día, en clase de herbología, una trampilla oculta tras unos setos que asoma por el costado del castillo, hacia el lado del invernadero tres. ¿Sabes tu como llegar al otro lado?. Es que sería mejor ir por allí en vez de la entrada principal, de seguro que esa gata estará merodeando por los pasillos de la plata baja.

- Una puerta que sube entre los setos? Ya he recorrido casi todas las mazmorras de este nivel, y no he visto nada que concete con el exterior...de seguro debe dar con alguno de los calabozos del nivel inferior, porque si no alguien ya le habría visto -

Recorriendo las intricadas mazmorras hasta encontrar la mohosa puerta que conducía al nivel mas bajo del castillo. El aire allí era mas humedo y frío de lo que ambas creían posible y la poca luz del piso superior era tragada en la profundidad. Cruzaron el hall varios metros por debajo y se dirigieron en dirección donde debía dar la supuesta entrada. Se encontraron en un pasillo largo lleno de puertas enegresidas, la mayoria de ellas no habían sido abiertas en siglos, pero alguna debía esconder el otro extremo del pasadizo que daba al jardín. Habían probado una por una y solo les faltaba aquella de negra manija con un letrero de plata en su superficie. Lara pasó los dedos por la inscripción y retrocedió.

- Creo que deberíamos volver, no podemos pasar por aquí –

- Qué dices, esta debe de ser y además se nos acaba el tiempo, si no regresamos a la sala común antes de las dos no quedaremos afuera, con o sin contraseña. ¿Quieres eso? -

- Quizás lo prefiero, es que esta inscripción es del dueño de este cuarto y no quiero molestarle – Angelina leyó la placa y vio la fina impresión de las letras que rezaban SEVERUS SNAPE, tragó saliva y apretó la manija.

- Ya está, esto no tiene vuelta atrás, o es por aquí o no es por ninguna parte- y sin esperar respuesta giró el pomo de la puerta y arrastrando a su amiga entró a la primera estancia.

Era una amplia habitación rodeada de pilares de negra piedra que marcaban tenebrosas sombras en la penumbra de un fuego casi extinto. Dos grandes estanterías cubierta de libros se levantaban junto a la chimenea. Al frente, otra más grande aún, estaba cubierta de frascos, de todas las formas y tamaños, perfectamente etiquetados. Rodearon el sofá que se tendía frente al hogar y luego el escritorio lleno de calderos, balanzas y otros extraños instrumentos desconocidos para ambas. Una puerta de tosco labrado se levantaba al otro lado de la habitación y conectaba con una segunda estancia. La abrieron lentamente con el corazón en la mano temiendo encontrar a su profesor tras ella, pero el cuarto estaba desierto.

- Angelina es mejor buscar otra salida, por acá no veo ninguna puerta y nada nos servirá de excusa si nos encuentra en sus dormitorios.

La niña rubia acarició la suave seda negra de las sábanas y aspiró ese olor a soledad que aún expelía la cama, estaban tibias luego que su ocupante las abandonara. Sus ojos ya acostumbrados a la escasa luz recorrieron la pieza y se posaron en los dos grandes gobelinos que colgaban a cada lado de la cama, ambos ostentaban la imponente serpiente sobre el escudo. Se acercó a ellos y sintió una corriente de aire colarse por detrás de uno de ellos.

- Es aire fresco, acá debe ser, ven –

Lo levantó ligeramente y pudo ver claramente una abertura que, oculta tras la tela, daba paso a un estrecho corredor horadado en la piedra. La puerta de la primera estancia resonó al ser abierta e inmediatamente entendieron que el ocupante de la cama había regresado.

- Debemos salir por aquí – le susurró apresurada a su amiga jalando nuevamente de su manga.

- Angelina estás segura que es por acá? –

- No, no lo estoy, pero prefiero ariesgarme antes que quedarme a charlar con Snape de lo bello que es el acabado de su pijama – agregó con toque de irónica desesperación.

Las dos niñas atravesaron el corredor y subieron una larga pendinte en la mas absoluta oscuridad, el aire estaba frío y la húmeda pared impregnada de tensión daba una vuelta a la derecha antes de continuar. No tuvieron que avanzar demasiado más para encontrarse con una pesada puerta de piedra cerrada desde el exterior.

- Diablos y ahora que hacemos? –

Oyeron los apresurados pasos del profesor de pociones cruzar la habitación alertado por las voces detras del gobelino, se dirigira directamente hacia donde los murmullos provenían, hacia ellas. Lara levantó la varita y pasando el brazo sobre el hombro de su amiga en la estrechez del pasadizo exclamó.

- Alhojomora – Angelina le reprocho con la mirada, abrir cerrojos no era de lo más correcto – ¿Qué?!! lo aprendí de mi madre. Es muy útil para entrar donde no es debido y en este caso salir –

Las niñas se abrieron paso por las ramas que arañaban su rostro y echaron a correr mientras podían sentir que el profesor de pociones revolvía el gobelino tratando de adivinar quien había irrumpido en sus dominios. La noche estaba fresca pero las niñas no lo notaron eufóricas por la situación, habían salvado por poco de un castigo seguro. Avanzaron resguardadas en las sombras y se apostaron junto al invernadero, tratando de recuperar el aliento. Se miraron por unos instantes antes de reír con nerviosismo.

- ¿Quedarnos a charlar del acabado de su pijama¡Que ocurrencias Angelina! – las risitas se volvieron sinceras carcajadas y tuvieron que tomarse el costado por la intensa puntada. Miraron a su alrededor, nadie había allí, sólo el viejo bebedero de pájaros donde brillaba en intensa luz verdosa los pergaminos con la contraseña.

- ¿Por donde han llegado? – La voz entrecortada del muchacho a sus espaldas les hizo voltear – Filch está cómo un energúmeno revisando todo rincón, ya ha descubierto a Friedrich y ese tonto le ha dicho que la iniciación es hoy, el muy imbécil, no podía inventarse otra excusa. Ahora es imposible volver por la puerta principal. – Las niñas se miraron asustadas.

- Si lo que quieres es volver por donde hemos venido te aseguro que no se puede – Marcus miró a Lara con desconfianza – Y aunque se pudiera no te lo diría. Ahora el problema es por donde regresar, si no es por la puerta principal creo que se me acabaron las ideas.

- Que tal por las catacumbas – Damián se acercaba con el rostro todo sudado y los ojos al rojo vivo – El celador está con los dos ojos puestos en la puerta principal y su asquerosa gata está merodeando la salida de las cocinas, aunque no se para qué si todos los hechizos que esa puerta tiene hace imposible que cualquier cosa no elfo pase por allí. – Todos lo miraron asombrados y el chico se explicó – Mi hermano mayor lo intentó en su segundo año y termino una semana en la enfermería con pústulas en la cara.

- Está bien – Asintió Lara – iremos por las catacumbas, pero luego que aparezcamos en el hall cada uno por su lado, porque tendrá los dos ojos en la puerta pero no es idiota. Tendremos que pasar justo por su espalda y cruzar hasta la entrada de las mazmorras.

Los cuatro niños se dirigieron corriendo sigilosamente a la esquina más cercana del lago, el tiempo se les agotaba, disponían sólo de unos cuarenta minutos para sortear el largo camino y regresar a su sala común. Recorrieron todo lo que pudieron por la orilla pero pronto les fue imposible continuar y se vieron en la obligación de sumergirse en el lago e ir nadando hasta encontrar la cueva por donde habían entrado los botes una semana atrás.

- La-la- lara , esta en-tr-trada no tiene enca-can-tamientos que nos impidan pa-pasar? – Angelina tiritaba por el frío que le calaba los huesos mientras hacía hasta lo imposible por no desprenderse de la escarpada orilla –

- No lo s-se, espero que no –

Pronto la inmensa gruta se abrió como una boca de lobos y los cuatro niños nadaron por ella hasta llegar a las escalinatas de piedra que llegaban al descanso. Frente a ellos las grandes puertas de madera que antes estuvieran abiertas se cerraban con un candado dorado de tamañas proporciones.

- Alhojomora! – Lara agito su varita pero nada ocurrió – ¿Qué me miran? tenía que intentarlo o acaso se les ocurre otra cosa!! – Angelina se acercó curiosa y al pasar sus finos dedos por la cerradura el viejo metal rechinó y recitó una advertencia

Extranjeros en dominios de Hogwarts

Si intentan pasar de este lugar

Una horrorosa muerte encontrarán

Decid¿Quién es el que osa cruzar?

Los demás niños retrocedieron y se replegaron hasta el final de la losa de piedra. El gran ojo del candado se cerró y su parloteo se silenció.

- Angelina Williams..- balbuceó la niña ante la atronadora voz del candado

- Bienvenida seas hija de Slytherin – y sin hacer más preguntas la puerta se abrió para ella y volvió a cerrarse a sus espaldas. Uno a uno cruzaron el umbral, después de todo ya no eran extranjeros en Hogwarts y el cerrojo estaba abierto para ellos. Se dirigieron al rellano que llevaba al hall con las ropas empapadas y los huesos entumidos.

- Hasta acá vamos juntos – Marcus se apresuró a asomar la nariz para verificar que nadie rondara la salida – De ahora en adelante cada cual por las suyas.

- Espera! – Lara lo detuvo de la túnica – Necesito saber algo. ¿Qué ha pasado con Claire?, la muchacha de cabello negro y ojos verdes.

- Esa! Ja!... ya debe haber regresado hace mucho, se aprovechó de que Filch estaba distraido persiguiendo a Alexander para escabullírsele bajo sus propias narices. – Diciendo esto desapareció por la abertura y todo quedó en silencio.

Aguardaron conteniendo la respiración pero al parecer el celador no lo había notado mientras cruzaba el recibidor en dirección a las mazmorras. Damian fue el siguiente pero luego de unos momentos un ruidoso estruendo resonó en los corredores de las mazmorras y sintieron los pasos del viejo celador perderse hacia la oscuridad de los calabozos.

- Angelina debemos salir ahora o nunca! – Las muchachas corrieron el hall desierto y bajaron las escaleras hacia su sala común.

- Espera! – La niña de ojos dorados tiró de la capa de su amiga – Seguramente el celador debe estar merodeando esos corredores, será mejor que vallamos por otro lado. – y diciendo esto dieron el mismo rodeo bajo el hall que los llevó nuevamente frente a puerta de Snape y más allá, al recodo que remataba en la escalera que ascendía a unos pasos de la entrada de su sala común.

Lara dijo la contraseña de su pergamino y luego de guiñarle un ojo cruzó el umbral. Angelina pudo oír los vítores del otro lado antes que el cuadro se volviera a cerrar. Dio un paso y dijo también ella la contraseña

-serpens novus - pero nada ocurrió. Por alguna inexplicable razón el cuadro no se movió.

Angelina revisó su reloj, aún le quedaban quince minutos para llegar pero el guardián no le dejaba pasar. Los minutos pasaron y pronto se acercaba el final de la hora pactada y ella se entumida de frío con las ropas empapadas sin saber que hacer. Unos pasos resonaron en la oscuridad y Angelina temió que por fin el celador la hubiera descubierto. Los pasos se acercaron y la pastosa voz resonó por el corredor.

- ¿Que hace fuera de su sala común? – una mano se posó en su hombro - ¿y completamente empapada?, Lumus! – la cetrina piel de Snape se asomó al resplandor verdoso de la varita. Incluso Filch hubiera sido mejor que aquello. Severus miró el pergamino en las manos de la niña y agregó.

- Aún no dan las dos. ¿Por que no entra? –

- No puedo …- la voz apenas audible le llegó triste y decepcionada.

- Ya veo ..- seguramente algún alumno superior a encantado el retrato para que la dejara fuera, un manejo sencillamente sorprendente del encantamiento confundidor… pero aún así. – ¿Ni siquiera es capaz de leer una simple contraseña? – y blandiendo la varita en el aire hizo que la puerta de la sala común se abriera y cruzó por ella. – Piensa quedarse allí para congelarse? – Diciendo esto la niña cruzo la estancia.

Unos cuantos aplaudieron, otros permanecieron indiferentes celebrando a los otros niños de primero y dos alumnos de último año se mostraron verdaderamente sorprendidos. Snape asintió con la cabeza y saludó uno a uno a los nuevos iniciados como era la costumbre. Era una de las cosas que más detestaba hacer. Tener que dedicarse a uno niños idiotas a esa hora de la madrugada sólo porque habían burlado una tonta regla, cómo si fuese a ser la última que romperían en todos sus años venideros. Pero esa noche había algo especial que lo motivaba. Uno de esos engendros había osado usar su pasadizo particular para escabullirse del celador, había irrumpido en sus aposentos y visitado su dormitorio a media noche.

- Angelina!! – Lara le hizo señas en cuanto le vio llegar y esta se acercó al grupo que la rodeaba - ¿Dónde te habías metido?, venías justo detrás de mí pero luego no apareciste. Pensé que te había pillado Filch o su gata la Sra Norris.

- Esta bien, sólo tuve una pequeña demora – Clavando sus dorados ojos en los chicos de ultimo año que estaban junto a ella agregó – Pero era algo insignificante lo que me retrasó y acá estoy-

Severus por su parte interrogaba a cada uno de sus nuevos alumnos y revolvía en sus mentes en busca de una mentira, mientras, una cabecita rubia seguía atentamente cada uno de sus movimientos. Luego de dejar a Demian y Alexander, quienes habían logrado despistar al viejo celador, se dirigió a la muchacha de melena negra y esbelta figura.

- Y bien señorita Cardigan, cómo es que ha logrado regresar?

- mm… por la puerta principal – por supuesto que Claire omitió el detalle de haber usado a su compañero de clases como escudo humano, pero una relampagueante imagen de ese hecho fue percibido por la aguda mente del profesor.

- Por debajo de las narices de Filch … muy interesante, y muy beneficioso también haber enviado justo antes de Ud. al ingenuo de Alexander – la muchacha se sobresaltó y Angelina también lo hizo¿acaso podía adivinar lo sucedido?, si eso era así, ella y Lara estaban en grandes problemas. Lo vio caminar directo hasta ellas con los ojos chispeantes dirigiéndose alternativamente a una y a otra.

- Y bien señorita Williams, Ud a sido la última en regresar, podría contarnos como lo ha hecho… - los brillantes ojos de Severus se clavaron en ella. Tenía tanto miedo de ser descubierta que sólo pudo cerrar sus ojos con mucha fuerza.

- "… Que! No puedo..."- Severus intentó con mayor ahínco descubrir algo en su mente pero sólo pudo ver un muro enorme levantado en cada uno de sus recuerdos – "… será que esta niña ha aprendido el arte de la oclumancia…pero ¿Dónde?"-

- Por la puerta principal – Lara intervino pero los expertos ojos de Snape descubrieron la verdad con solo escarbar unos centímetros en sus recuerdos

- Ya veo, muy interesante. Diez puntos más para Slytering por la osadíade esta noche – y acercándose peligrosamente al oído de esa impresionante sangre sucia agregó sólo para ella – y un mes extra de detención para Ud., a partir del próximo lunes.


Hello!!!!!!

Espero que les haya gustado este capitulo. Me lancé a escribir y ni caso de parar, cuando lo noté iba por la oja 8 jjajaja

en fin lo de siempre,agradecer por el post en el cap anterior... y si les ha gutado este haganmelo saber... o si hay algo que nos les cuadra de este Severus tambien... así me sirve para ir puliendo al personaje...

Bueno un besote muy grande a los dos y espero poder escribir un nuevo cap pronto... no estoy segura cuanto pero en cuanto esté en fecha se las publico en mi perfil

(copiandome a lo que dice mi mentora)... besos de chocolate amargo y dulces sueños en las mazmorras para todas

Nos estamos leyendo. Byeeeeeeee