Capítulo 3: Poder [Este capítulo va dedicado para El Caballero de las Antorchas, ¡feliz cumpleaños, amigo! y también para regamers10. Espero que lo disfruten, pero eso sí, advertencia de contenido un Edgy, pero moderado].


[Esta parte va dedicada para mi amigo, El Caballero de las Antorchas, ¡Feliz cumpleaños, Camarada!. También para regamers10, muchas gracias por pasarme aquella canción de "Queen" para esta escena de Loudcest (Luancoln).].

En mismo instante en el que aquella voz tan parecida a Lincoln terminaba de hablar y la figura femenina comenzaba a mover sus "fichas de Ajedrez" en esa "Partida del Destino", en el Universo de los Loud se estaba llevando a cabo una noche tranquila para Lincoln y su familia. Ésta era una de esas donde la cena era la pizza que ordenaban sus padres, mientras que charlaban sobre sus actividades en el día, el albino estaba recuperándose de aquella tarde, en la cual había sufrido ese "ataque" de nervios y que llevó a que tuviera que estar recostado en su cama hasta que se sintió más aliviado, pero extrañaba a Lynn. Últimamente ella se estaba sintiendo un tanto rara con su hermano menor, ¿acaso eran esos recuerdos del Pasado que la seguían atormentando hasta aún hoy?. El albino no lo sabía, le costaba todo ese manejo de poder en el Inframundo y más al tratarse de un Dios como el Emperador Hades, éste tenía una tarea muy importante y su "Prueba de Fuego", el cual sería aquella reunión en el Santuario con Athena y sus Caballeros, sería la máxima de todas las que haya tenido que enfrentar.

- Lincoln, ¿pasa algo, hijo?.- Preguntó el Señor Lynn al chico, el cual tenía la mirada perdida.

- Es verdad, ¿te pasa algo?. No has comido casi nada y esta es una "Noche de Pizza".- Alegó su madre, Rita Loud, ante aquella situación en la que su hijo no parecía estar disfrutando de ese momento.

Necesitaba hallar las palabras para aquella situación, sus padres conocían sobre su "Segunda Vida", pero lo mantenían en secreto, al igual que el de sus hermanas y amigos, un "Pacto de Silencio Mutuo" era lo que se había "firmado" para que no temieran a nada. Pero con Lincoln era un problema sobre cómo manejar aquel papel como el Emperador del Inframundo y como un civil común y corriente, ya que esto no se trataba de ser un héroe que ocultaba su identidad secreta como Superman o Batman, incluso Ace Savvy, el super-héroe favorito del albino. Todo esto era como una "crónica" por la cual él era el protagonista, el que la escribía y relataba, con pesar, lo que era esa carga tan pesada sobre sus hombros.

Miró su plato y aquella porción de pizza caliente, terminó de comer y de ahí se levantó de la mesa, pidiendo disculpas y dirigiéndose hacia su habitación, mientras que Luan lo observaba al chico irse hacia las escaleras y subir para la planta alta.

- Luan.- Le llamó su madre.-

- ¿Sí?.- Preguntó ella ante ese llamado.

- Ve a ver qué le pasa a Lincoln, nos preocupa que algo le esté molestando.- Pidió la rubia a la comediante, la cual se levantó de su asiento y partió hacia aquel lugar.

- Enseguida.- Respondió la castaña, mientras que dejaba la sala de estar y el resto seguía cenando, preguntándose qué le estaba pasando al joven Loud.


Mientras que el resto de la familia continuaba con la cena, la comediante comenzaba a subir las escaleras, peldaño por peldaño, pero parecía un siglo por el tiempo que se tomaba. Cada vez que avanzaba uno, ésta se detenía a pensar y reflexionar sobre ciertos puntos. No sabía qué era lo que Lincoln podría tener, tal vez era un simple agotamiento por todo el trabajo que había hecho aquel día, pero su mente, su consciencia le decía que debía seguir subiendo, avanzando para averiguar más sobre el "padecimiento" del albino.

Otra volvió a detenerse, maldijo su paso, quería estar al lado del chico, pero sus piernas parecían traicionarla, de que no caminara más hacia arriba. Fue entonces que, apretando los dientes, desafió a aquel "bloqueo" y reanudó su marcha hasta llegar a la planta alta. Y allí quedó la joven Loud, directo en el pasillo que daba hacia las habitaciones que compartían sus hermanas. Fue pasando una por una, empezando por la de Lucy y Lynn, luego por la suya y Luna, Lisa y Lily, Lola y Lana y finalmente, tras cruzar la de Lori y Leni, llegó hasta la de Lincoln.

Miró aquella puerta un rato y otra vez esa gama de recuerdos, dolorosos momentos, del Pasado, le jugaban en contra justo cuando estaba por golpear a la misma y preguntar por su hermano si todo estaba bien. El sudor le aparecía, en pequeñas gotas frías, que resbalaban por su frente y le llevaba, como consecuencia de su primer acto, de que tragara saliva con dificultad, sintiendo aquel maldito nudo en su garganta hasta que decidió toma, aunque fuera por un breve lapso de tiempo, el control de sus movimientos. ¿Cuánto tiempo tenía?, pero espera un momento...¿Tiempo? ¿Seguro que eso contaba la comediante o eran escasos segundos?. Todas las cartas estaban sobre la "mesa de juegos".

(Play The Game, Queen)

Open up your mind and let me step inside
Rest your weary head and let your heart decide
It's so easy when you know the rules
It's so easy all you have to do.

Desafió a aquellas fuerzas suyas que la dominaban como una "Marioneta", un "Títere" que le retenía estar con su hermano, aunque fueran por unos escasos metros, extendió su mano derecha y llamó a la puerta, llamando al chico para saber si todo iba bien.

- Lincoln, ¿estás bien, hermanito?.- Preguntó la comediante hacia él, pero no hubo respuesta.


Is fall in love
Play the game
Everybody play the game of love
Ooh yeah.

El chico se encontraba pensativo en su cuarto, recostado en su cama, abrazando a su conejito de peluche, Bun-Bun, mientras que las dudas le carcomían por dentro. Había pasado aquel momento "tenso" de cuando recibió la invitación de Athena para asistir a una futura reunión en el Santuario, pero ahora tenía otras tantas cuestiones, preguntas en su cabeza que le hacían dar vueltas como un carrusel y eso lo dejaba más angustiado. Una de ellas era sobre la preocupación que le tenían sus hermanas a él, eran más cercanas a él tras aquel incidente. ¿Sería un juego?. No, imposible, ellas, al igual que sus amigos, eran sus Soldados, sus conocidos, sus Espectros, sus Dioses, Sus Consejeros, sus Comandantes de los Ejércitos y Jueces del Infierno, nadie podía igualarse a todos ellos, pero el miedo le recorría como una grieta sobre un edificio antiguo y amenazaba con derrumbarlo por dentro.

- Lincoln, ¿estás bien, hermanito?.- Oyó la voz de Luan, la cual le llamaba desde el otro lado de la habitación, en el pasillo.

No respondió, permaneció callado un buen rato, mientras que se hallaba recostado, mirando al techo, sintiéndose "miserable" por dentro. Fue entonces que, en medio de aquel calma en el cuarto, unos pasos comenzaron a oírse por el lugar y que iban hacia él. Lincoln alzó la cabeza y miró a su "Invitado de Honor": Allí se hallaba avanzando un hombre joven, de apariencia delicada, alto, delgado, su cabello era de color negro azabache con algunos mechones parados en punta, largo hasta la cintura y el flequillo era largo hasta la mandíbula, teniéndolo acomodado a ambos lados del rostro y otra parte hasta sus hombros. Lo más llamativo eran sus ojos, brillantes, el iris era de color dorado y su piel blanca con un tono de palidez. Su cuerpo estaba cubierto por una Surplice Divina (Sapuris o Armadura Divina) de color gris oscuro. Se podía sentir ese aire puro, de tranquilidad, mientras que seguía su "marcha" hacia donde estaba el albino, el cual lo miró y sintió una extraña "calma".

- Lincoln Loud, ¿no es así?.- Preguntó aquel hombre y el chico alzó la mirada para verlo.

- Usted...¿Usted...?.- No podía expresar sus preguntas, las palabras las tenía atoradas en su garganta, pero aquel peli negro azabache hizo un gesto con la mano, deteniéndolo, calmando sus miedos.

- No tengas miedo. Soy Hades, el Dios y Emperador del Inframundo.- Se presentó el hombre al que Lincoln era su Reencarnación.- He estado viendo tu situación con respecto al poder que ahora llevas en ti.

Lincoln bajó la mirada, mientras que las palabras suaves y tranquilas de Hades se desarrollaban, inundando sus oídos y de ahí éste apoyaba su mano sobre los hombros del chico cabizbajo.

- No sé qué estoy haciendo...No me puedo ni reconocer a mí mismo...esa carga que llevo encima...No sé cómo describirlo.- Intentaba el muchacho en "descifrar aquel código" tan complicado de entender.

Hades alzó la mirada y la torció hacia la ventana, en donde se levantó, llevándose consigo al niño y de ahí miraba hacia el Este.

- ¿Sabes lo que hay más allá de todo esto, Lincoln?.- Preguntó el peli negro azabache, bajo un aire "filosófico".

- Un sitio desconocido.- Dio su respuesta el albino, podía estar equivocado o acertaría.

- Puede ser que sí o no, pero las respuestas las tenemos que hallar entre todos. Las preguntas a las que tanto deseas conocer su solución, no vendrán como la lluvia que apalea la sequía o el frío que aleja el calor, no, no es de esa forma.- Dijo el Emperador al joven.

- ¿Cómo puedo ganarme esa "confianza"?. No quiero ser una decepción para mis hermanas, mis amigos ni tampoco para...para Athena.- Aquello último parecía ser una de las "piedras del zapato" que tanto le molestaba.

El Emperador se volteó hacia el chico y volvió a apoyar su mano en los hombros.

- Tú tienes a tu gente, al igual que yo tuve a los míos. Ahora éste es el momento en el que decidirás qué clase de persona importante deseas ser. Eso te lo dejo como "tarea", Lincoln Loud, Mi Sucesor, Mi Heredero al Trono Imperial del Inframundo.- Le depositó aquellas esperanzas, sabiendo que no tendría mucho tiempo para seguir allí.- Me encantaría seguir hablando contigo, pero ahora ha llegado el momento de retirarme. Tú busca esas respuestas y lo lograrás en convertirte en el Emperador del Inframundo y los otros problemas van a desaparecer.- Dejó aquel buen augurio al chico, quien lo pensó a fondo, mientras que el peli negro desaparecía.- Recuerda, Lincoln, nada se construye de la noche a la mañana y si deseas ser un buen Gobernante, entonces deberás hallar aquella forma o manera de ejercerlo. Ten confianza en ti mismo y en tus amigos y familiares, nunca te rindas y verás que todos los esfuerzos darán sus frutos.- Finalizó y de ahí desapareció del lugar aquel personaje, dejando al albino en sus pensamientos, ocupado en lo que deseaba saber y conocer, pero el cansancio le estaba ganando la pelea.


- Lincoln, ¿estás bien? ¿Puedo pasar?.- Preguntó Luan, la cual seguía allí afuera, en el pasillo.


La oyó llamar a la puerta por tercera vez y en ese momento fue sacado de sus pensamientos, pegó un salto de la cama y caminó hacia la entrada, en donde abrió la misma, revelándose ante su hermana mayor y comediante de la Familia Loud.

When you're feeling down and your resistance is low
Light another cigarette and let yourself go
This is your life.

En aquellos momentos, el chico fue hasta Luan y la abrazó con fuerza, hundiendo su cabeza contra el pecho de una de sus hermanas mayores, mientras que cerraba los ojos y eso provocaba un aire de dulzura en ella, mientras que le acariciaba sus cabellos blancos y suaves como la nieve y el algodón. No dijo nada, mañana iba a ser otro día, así que fue con su hermano hasta la cama y de ahí se recostaron ambos.

Don't play hard to get

It's a free world

All you have to do is fall in love

Play the game - yeah

Everybody play the game of love

Ooh yeah.

Las palabras de Hades habían entrado en su cabeza, las debería interpretar, comprender su significado, mientras que, poco a poco, las iba dejando de lado, pasando a estar con su comediante castaña, la cual se hallaba a su lado, abrazándolo y sin detenerse en acariciar sus cabellos. La joven no paraba en ningún momento, mientras que se le acercaba más al rostro de su hermano.

- Lincoln, ¿va todo bien?. Te notamos muy extraño en la cena.- Quiso saber Luan sobre aquel comportamiento del chico albino.

- Estoy bien, Luan, solo...solo...- Intentaba darle una respuesta aquel joven, quería decirlo, pero otra vez ese "yunque" le impedía hablar, continuar con sus palabras.

Volvió a sentir las suaves manos de Luan sobre sus cabellos y de ahí bajaron hasta su cuello, acercándolo hasta su cuerpo, mientras que lo recostaba.

- Tranquilo, todo va a estar bien. Solo tienes que soltarlo, tú puedes.- Le animó la muchacha castaña al chico y éste decidió hacerlo.

- No me he sentido bien, desde el plano emocional, he estado bastante aterrorizado, no solo por esa reunión, sino de que temo de que algo les pase a todas ustedes, lo mismo a mis amigos.- Reveló aquella "carga" que tanto le atormentaba desde el comienzo.

La chica lo abrazó, lo contuvo en sus brazos y de ahí le obsequió una cálida sonrisa, por lo que le daría ánimos de continuar, de sentirse mejor consigo mismo, de que pudiera empezar nuevamente y quitarse ese mal momento de encima.

- Luan.- Le llamó el albino a ella.

- ¿Sí, Linky?.- Preguntó la joven, acercándose más a fondo a su hermanito.

- ¿Crees que seré un buen Emperador y Dios del Inframundo?.- Quiso saber, pero ella, simplemente, mantuvo el silencio. No quería decirle cualquier cosa errática, debía buscar las palabras correctas para expresarse y de ahí las encontró, tras unos segundos de "búsqueda".

- Linky, hagas lo hagas, con esfuerzo y dedicación, tú serás alguien al cual apoyaremos por siempre.- Le prometió ella.- ¿Y sabes por qué?.- Preguntó y él no supo qué decir hasta que los labios de su hermana mayor se "conectaron" con los de él, dándole un tierno beso, llevando a que pudiera recuperar aquel "calor perdido".- Porque todas nosotras te amamos de verdad, lo mismo mama, papa, el abuelo y tus amigos. Nunca te haremos a un lado por nada, jamás en la vida y verás que todo tendrá a dar sus frutos.- Le prometió la castaña, la cual seguía dándole besos a su hermano, mientras que éste también se sumaba a ella.

- Gracias, Luan.- Agradeció el chico, sintiéndose un poco más aliviado.

- De nada, hermanito.- Respondió la comediante, tranquilamente.- ¿Quieres que me quede a tu lado esta noche?.

- No tengo problemas, sería muy buena idea.- Le aceptó aquella "estadía" con él en su cama.

- Así será, Lincoln, así será.- Finalizó Luan, mientras que se volvían a besar un rato más, alejando, aunque fuera por unas horas, aquellos temores sobre el Futuro.

When you're feeling down and your resistance is low

Light another cigarette and let yourself go

This is your life

Don't play hard to get

It's a free world

All you have to do is fall in love

Play the game - yeah

Everybody play the game of love

Ooh yeah.

No debía temer, no debía preocuparse, todo iba a salir bien. Pero tampoco podía dejarse llevar por las emociones, éstas eran una navaja de doble filo, le sería útil pero también podría ser su perdición a lo que había estado construyendo, solo le quedaba esperar. El estar con Luan le ablandó aquella "capa" de tristeza, el calor de su hermana mayor y comediante le ayudó bastante a hacer frente a esa "barricada" y ahora el sueño les iba ganando.

My game of love has just begun
Love runs from my head down to my toes
My love is pumping through my veins
Play the game
Driving me insane
Come come come come come play the game
Play the game play the game play the game

Play the…

- Nunca te vamos a dejar solo, Linky. Nosotras, cada una de nosotras, tus hermanas, te amamos con todo nuestro corazón y alma. Jamás estarás solo y además, la familia y nuestros amigos estarán siempre a tu lado.- Le prometió Luan, antes de cerrar los ojos y ser llevado por los brazos de Morfeo, junto a su hermano menor, hacia los dulces sueños, llegó a darle un último beso antes de quedar dormida a su lado.


En aquellos momentos, segundos después de que terminara de animarlo y de que se besaran, la puerta de la habitación se volvió a abrir y allí apareció Lynn junto con Luna. La primera iba a ingresar, pero su hermana rockera, al igual que el resto de las demás integrantes le impidieron hacerlo.

- Es mejor que descansen, ¿sí?. Ha tenido un día muy largo.- Pidió Lori a la deportista, apoyando sus manos en los hombros de la joven, quien bajó la mirada, sintiéndose resignada en tener que aceptar esa "orden".

Luna sintió aquella "presencia" en Lynn y fue entonces que se acercó a Leni, Lucy, Lisa, Lola, Lana y Lily.

- Será mejor dejarlas solas a ambas, ¿está bien?.- Pidió, susurrando en voz baja, hacia las demás integrantes, las cuales asintieron con la cabeza.

Pronto, tanto Lori como Lynn quedaron solas en aquel lugar, en ese pasillo, por el cual pudieron hablar tranquilamente.

- Lynn.- Le llamó ella a su hermana deportista, llevando a que alzara la mirada.- Tienes que dejar ese Pasado, a Lincoln le gustaría verte como la que siempre fuiste: Enérgica, activa, preparada para todo, no en este estado. Vamos, haz el intento, ya pasó eso, es cosa de la Historia.- Le animó su hermana mayor rubia a la chica, la cual suspiró en silencio y permaneció así hasta un cierto tiempo.

- Está bien, Lori. Lo haré.- Prometió la chica en dejar atrás ese pesar que tanto le atormentaba.

- ¿Lo juras?.- Preguntó la rubia en esos momentos.

- Lo juro, tienes mi palabra.- Hizo acto de juramento aquella castaña hacia Lori.

- Bien, así me gusta.- Finalizó Lori y en ese momento sonó su teléfono celular.- ¿Sí?. Ohh, hola, Osito Bubu, ¿cómo has estado?.- Saludó ella a su novio, mientras que se alejaba del lugar.

Lynn sabía bien que no tendría que mirar hacia aquel cuarto, pero se debió resignar y cumplir con su promesa de que olvidaría aquel "Incidente" y volvería a ser aquella persona que tanto tiempo atrás había sido. Pronto, la castaña dejó aquel pasillo y partió hacia su habitación, la cual compartía con Lucy, para irse a dormir.

Mañana iba a ser otro día.


Poder, ¿qué significa esa palabra?. Diversos autores intelectuales y el Diccionario lo han definido de distintas maneras, sin embargo, uno de ellos, Max Weber, expuso que el poder "es la probabilidad de que un actor, dentro de un Sistema Social, esté en posición de realizar su propio deseo, a pesar de las resistencias". Buena definición y más en el plano, por el cual, desde ese otro Universo, todo se estaba gestando.

El poder no se alcanza fácilmente, de la noche a la mañana, todo lleva su tiempo y más para aquellas chicas, esas "UnLouds", las cuales se habían convertido en lo que eran ahora. Su historia, eso era lo importante en conocer si deseas interpretar lo que sucedería a futuro y ésta misma no era una feliz, bueno, al principio lo fue. Eran una familia común y corriente, cada una de sus hermanas poseían las mismas cualidades que las de los otros Universos y en especial el de Lincoln como Hades, sin embargo, en aquel "Mundo Maldito" ya no quedaba ningún rastro de vida. Había sido consumido por completo bajo aquella "Plaga", el cual era ese "Virus del Pecado" que había sido el causante de todos los males y pensar que había sido un deseo de poder alcanzar el progreso en la Humanidad, bajo el poder de las Ciencias, pero no se había percatado, Lisa Loud, de las consecuencias que llevan algunos experimentos y proyectos en que el Ser Humano reemplace a Dios o juegue a ser él.

Un experimento, un proyecto que podría haber evolucionado a la Humanidad, llevarla por un camino hacia el Futuro, hacia el progreso y aquella desgracia había salido de un cómic de aquel Lincoln de ese Universo, pero todo fue un grave error. Aquello falló y la gente se fue convirtiendo, poco a poco, en seres brutos, salvajes, que solo seguían sus más bajos instintos y eso llevó a que el gobierno tuviera que tomar medidas extremas para contener aquella "peste", una de las cuales fue el empleo de misiles para destruir todo rastro de eso, sin embargo, la calamidad siguió avanzando por todo el Mundo hasta consumirlo por completo.

Pero, ¿qué fue de aquella familia?. Éstos habían sido llevados hacia un campamento, en el cual sufrieron los más aterradores y peores tormentos que un Ser Humano pudiera sufrir. Fueron víctimas de violaciones aquellas chicas, entre aquellas "bestias" desalmadas y de su hermano. Su padre y su hermanita menor, Lily y el Señor Lynn, habían sido devorados por esos personajes y tuvieron que comer sus restos para sobrevivir, por la fuerza.

"Los Plagados", como fueron conocidas las personas que sufrieron ante el "Virus del Pecado", después de eso, cuando las hermanas se habían convertido en lo que eran, en unos seres desalmados, fríos, con un profundo odio hacia toda la Humanidad, pasaron a ejercer el control de esas "fuerzas", teniendo una "imagen" sobre ellos, considerándolos inferiores, basura, nada más que eso, pero hacia los Humanos desarrollaron un profundo odio y deseos de exterminarlos, cumpliendo con su objetivo. Sin embargo, el "vínculo" más importante que se generó entre ellas fue con su hermano, Lincoln, el mismo que habían tenido que sufrir todas esas violaciones, al igual que las perpetradas por esos "monstruos", ellas habían adquirido una relación de odio-amor hacia el chico. Lo odiaban por lo que habían tenido que pasar, sin embargo, lo amaban y no podían despegarse de él.

UnLynn fue una de las que más sufrió, al igual que su hermana menor, UnLucy, la cual había dejado su lado gótico y regresó a una forma más "normal", natural, sus cabellos rubios y ropas más coloridas. Pero para aquella deportista alterna, el odio hacia su hermano fue también los golpes que le daba, en especial con su bate de baseball, siendo curado por Lana, otra de las hermanas.

Todas ellas habían adquirido sus poderes, dominaban a todos, pero su "Reinado" entró en una fase de crisis cuando llegó un día fatal: Lincoln había fallecido y ellas se quedaron sin su "fuente de placer". Fue entonces que UnLisa creó una máquina que les permitía ir a distintos Universos para tomar lo que les correspondía, a aquel chico albino. Para eso llevaban a cabo sus planes de corromper, mentalmente, a las Louds de esos Mundos y así tomar sus puestos, consumiendo su carne y no dejando nada más que los huesos, para así ser como ellas, incluso con los recuerdos y personalidades, pero con cada lugar que atravesaban, ellas llevaban consigo esa "maldición" de matar a quienes se les interpusieran en su camino y ahora, en ese Cementerio, bajo un Cielo que se desplomaba por la lluvia intensa que caía, esa voz tan parecida a su hermano, les estaba diciendo qué debían hacer si deseaban tenerlo de vuelta.


Por su parte, de vuelta a ese sitio de Oscuridad, allí estaban dos personas que intentaban llegar a una solución respectiva. Eran dos chicas, una era una joven de tez blanca, ojos de color plata, en su mejilla izquierda poseía dos lunares, su cabello era corto y castaño, llegándole hasta un poco más allá de la nuca. Lucía un collar de oro con una Gema Roja en su cuello. Estaba de civil, vestía un abrigo largo, azul, con botones negros y botas marrones que iban hasta los muslos. En su dedo de la mano izquierda llevaba un gran anillo blanco, sus uñas eran largas y pintadas de amarillo.

La segunda era una muchacha, también joven, de tez blanca, ojos "púrpura de Tiro". Sus cabellos eran de un color castaño oscuro, siendo largo y lo mantenía sujetado, llevaba un vestido celeste y sus otras prendas iban del oro al lila.

- Hermana, por favor, ¿no estarás planeando algo como una alianza con esos monstruos?. Dime que no es verdad.- Pidió la peli castaña oscuro a aquella otra joven, dando a conocer sus lazos sanguíneos.

El ruego de su hermana no era oído por ella, su corazón ansiaba el poder de ser aquella que estuviera a cargo de la Tierra, pero no podía hacerlo sola, contaba con sus "Guerreros de Élite" y sus "Agentes", pero necesitaba que alguien más hiciera el trabajo por ella. Conocía muy bien que una ofensiva contra el Santuario de su Universo sería una misión suicida, no podrían contra aquellos defensores, sin embargo y siendo informada por aquella "Voz", la de cabellos cortos, se le quedó mirando a su hermana.

- "No deberías tenerla a tu lado, es solo una carga para ti, una plaga, deberías exterminarla".- Sostuvo aquella "Voz", la cual le aconsejaba que tomara ese camino.

- "Es mi hermana, ¡jamás haría algo como eso!".- Se negó la chica en hacerle caso.

- "Ohhh, pobrecita, tu corazón lo tienes dividido en dos, un lado te dice que no la escuches, pero el otro te pide que la dejes allí. Pero, ¿sabes lo que ha pasado, a lo largo de la Historia, con aquellos Reyes y Emperadores que fueron muy piadosos?. Jejeje, fácil, terminaron siendo traicionados por aquellos a quienes más querían y tu hermana está en esa "Lista de Enemigos Públicos". Solo debes hacerla "desaparecer", no es mucho pedir".- Río, habló y luego mostró sus razones por los cuales aquella chica no debía estar allí.

La muchacha se quedó pensativa, pero aquella "Voz" no se iba a quedar de pie, allí, esperando a que hubiera una respuesta, así que decidió tomar las cosas por su manera y comenzó a manipular la mente de aquella joven con su poder.

- "Tu hermana no es la que crees que es: Es una embustera, una despiadada, puede que guarde compasión contigo, pero es una amenaza mucho más aterradora que cualquiera. Tus fuerzas deberían acabar con ella, sino, lo siento mucho, pero terminarás en un ataúd y tus sueños y deseos quedarán en la nada".- Sostuvo ese personaje tan siniestro y con aquella voz familiar con la que se había dirigido a las UnLouds, ahora incitando a la muchacha para que tomara cartas en el asunto.

- Tomoe, hermana, por favor, te lo ruego, no lo...- Se acercó la chica de cabellos castaños largos, depositando su mano en la espalda, bajo un gesto tranquilo, pero, en aquel momento, aquella persona tan querida se rebeló, rechazando ese afecto.

- ¡No me toques, traidora!.- Bramó ésta y le apuntó con su poder que yacía en su interior.

(Un altra person, Díavolo/King Crimson Theme, Jojo´s Bizarre Adventure: Vento Aureo OST vol. 2)

La chica retrocedió con miedo, mientras que podía notarse aquel cambio tan repentino en su hermana. ¿Qué había pasado?. Hasta hace unos instantes, ellas estaban conversando, pero ahora se hallaba "poseída" por aquella extraña fuerza, la cual la tenía bajo amenaza de muerte. No lo podía creer, sin embargo, esto era solo el principio, ya que otros pasos comenzaron a oírse.

- Señorita Tomoe, ¿quiere que me encargue de su hermana?.- Preguntó otra voz masculina, la cual se hallaba en la Oscuridad.

- No, de esta basura yo misma me haré cargo.- Sentenció la joven, lista para cometer aquel acto contra su propia sangre.- Despídete de tu miserable vida, Yoshino. Nada ni nadie amenazará lo que me pertenece: El poder de la sucesora de Athena.

- ¡No puedes estar hablando en serio, Tomoe, yo había sido escogido para ser la legítima sucesora, hasta me felicitaste, ¿qué fue lo que pasó por tu cabeza?! ¡¿Cómo puedes haberte dejado corromper?!.- Quería respuestas la peli castaña corta, pero eso no le iba a servir.

- Ahórrate los cumplidos y despídete de este Mundo y de tu miserable vida.- Finalizó la oponente.-


No iba a responderle, ni a caer en alguna "trampa" de Yoshino, sin embargo, desde el otro lado del Multiverso, en el Santuario de la Diosa Athena/Saori Kido, Shaka de Virgo junto a una de sus Sucesoras, se encontraban observando todo gracias a esa "Omnipresencia" que tenían y de ahí, en el otro Universo, pudieron contemplar a otro personaje más que llegaba para ayudar a esa muchacha.

- "Maestro, puedo sentir una presencia, además de la nuestra".- Le señaló, pensativamente, aquella rubia americana.-

- "Es verdad".- Dio Shaka aquella respuesta a la chica, mientras que mantenían, aquellos dos personajes, sus ojos cerrados y atravesaban las "Barreras Dimensionales", buscando en aquel Mundo a sus misteriosos "Invitados de Honor".


Yoshino retrocedió, tenía miedo, su cuerpo temblaba como una hoja en medio de un feroz vendaval huracanado que amenazaba con derribar el árbol que la sostenía, su corazón latía igual que el de un maratonista en plena competencia y el sudor le corría, frío, por su frente. Intentaba convencer a su hermana gemela, pero ésta, por alguna extraña y misteriosa razón, se había tornado agresiva y llena de odio hacia ella. Todo había ocurrido en un parpadeo y no había podido oír aquella voz que la condujo por ese camino, justo cuando estaban debatiendo sobre lo de las UnLouds, en el cual ella le pedía que no lo hiciera, sin embargo, lo haría.

- Tú siempre has sido la favorita en todo, hermanita. Todo lo que yo he hecho se veía opacado por la sombra que proyectabas sobre mis logros, mis proyectos y mis deseos; pero hoy todo llega a su fin para ti.- Decía Tomoe, avanzando hacia, tomándola del brazo con fuerza, como si se tratara de un miserable saco de papas.

- ¡Espera, hermana, ¿qué estás haciendo?! ¡Por favor, detente, yo te quiero mucho, compartimos la misma sangre, no puedes hacerme esto!.- Rogó la chica de cabellos castaño oscuros, viendo que su gemela ejercía una gran fuerza contra ella y podía sentir ese "fuego" sobre su brazo.

Tomoe se detuvo por unos instantes, no había respuesta alguna de su parte, Yoshino seguía asustada, aquella escena parecía durar una eternidad, un siglo y lo único que esperaba era que su hermana se diera cuenta del error que había cometido, sin embargo, en esos momentos, su semblante se tornó mucho más siniestro, frunció el ceño y una expresión de frialdad se dibujó sobre su rostro en aquellos momentos. Caminó hasta ella hasta quedar a unos pocos centímetros de su "enemiga", de aquella que era su hermana de sangre, su gemela, ahora estaba lista para cometer aquel fraticidio contra ella y en ese momento extendió su mano, la cual tocó la cálida piel de Yoshino.

- ¿Ya te has despedido de todos, hermana?.- Preguntó con un tono de voz frío.

No podía hablar aquella pobre castaña oscura, se hallaba "petrificada", presa del miedo y de ahí, los dedos de su gemela tocaron su frente, revelando una pequeña "Luz" de color celeste, la cual se iba haciendo más grande hasta llegar a ser casi del tamaño de la palma de una mano. De golpe, Yoshino empezó a sentir como su cuerpo era "arrastrado" por aquel "temblor" que la sacudió por completo, cayó al piso y quedó inconsciente contra el piso.

- Jejejeje, ya no tienes de qué preocuparte por nada, "hermanita".- Lanzó Tomoe una risa malvada y sujetando aquella "esfera" en sus manos.- Aquí, lo que tengo en mi poder, son todos tus recuerdos, tu memoria, si destruyo primero esto, luego seguirás tú en la caída que te deparará la Muerte. Nada ni nadie amenazará mi trono, mi presencia en éste y en todo el Mundo. Ahora, ¿en qué estábamos?. Ah sí, por supuesto: Traigan a las UnLouds aquí, vamos a dar por comenzada la "función" de esta "obra".- Finalizó e impartió aquellas órdenes a sus fuerzas, los cuales asintieron y partieron de allí junto con aquel joven de Armadura brillante.

Sin embargo, en aquella misma sala, una figura encapuchada permanecía en ese lugar, a la espera de algo más que fuera "repartir las invitaciones". Éste se acercó caminando e hizo una reverencia.

- Tú no, Mi Agente. Quiero que te encargues de un pequeño asunto: Reúnete con mi allegado y las UnLouds, te tengo una misión muy importante.- Le ordenó a este personaje.

- Como ordene, Su Alteza.- Respondió ante aquel pedido que le hizo y de ahí se retiró del lugar, bajo una llamarada de fuego, la cual se disipó en un abrir y cerrar de ojos.

Quedaba un asunto más por atender: Yoshino, la cual yacía inconsciente en el piso.

- Señorita Tomoe, ¿qué debemos hacer con su hermana?.- Preguntó un joven arrodillado en la Oscuridad.

- Tranquilo, déjenla fuera, en las calles de esta pútrida Atenas y cuando comience la "diversión", veremos si es capaz de sobrevivir.- Le pidió calma y de ahí, en un acto veloz, la joven castaña oscura desapareció del lugar, terminando en aquel sitio mencionado por Tomoe, donde solo el tiempo diría qué futuro tendría esa pobre muchacha.


(Advertencia de contenido un tanto "Edgy" como también clasificación "T". Cuidado).

En aquellos momentos, desde el Universo donde las UnLouds residían, sobre las ruinas de su ciudad natal, Royal Woods, éstas se hallaban a la espera de que la máquina dimensional de UnLisa funcionara. Estaban al acecho, aguardando el momento para cruzar hacia ese Universo y reunirse con aquella misteriosa muchacha, la cual había sido señalada por esa "Voz" para que les pudiera cumplir su único deseo, tener a su hermano de regreso.

- Oye, hermana, ¿ya está listo?. Me estoy aburriendo.- Quiso saber UnLuna a la científica, pero ésta no le prestó atención.

- Todo a su debido tiempo, hermanas.- Pidió UnLisa, rompiendo el silencio.

- Sí, igual a la duración que Linky duraba para acabar dentro de nosotras, jajajaja, ¿entienden?.- Bromeó UnLuan sobre esos chistes que hacía a la hora de tener relaciones sexuales con su hermano.

Todas ellas aguardaban esa llegada, esa "Puerta" que se abriría y les permitiría cruzar a través de los Universos y llegar hasta el próximo. También podía percatarse la presencia de "Los Plagados", los cuales iban a su lado, como sus fieles "Soldados", todos ellos bajo esa horrible apariencia física, demacrados, destrozados, con horribles heridas, suturas, armas hechas por ellos mismos. Uno podría pensar que eran como "muertos vivientes", los zombies de las películas de terror de George A. Romero, los cuales eran fáciles de vencer, pero éstos no eran de ese tipo, estaban vivos, no habían salido de la tumba en los Cementerios, hechos huesos y con jirones de carne putrefacta suya que les colgaba como si fueran telas o ganchos. Éstos se habían infectado en vida y fueron perdiendo toda esencia de humanidad hasta quedar reducidos a simples "bestias" que procuraban mantener sus bajos instintos y se habían vuelto resistentes a las armas de fuego, indicando que cualquiera que tuviera la osadía de enfrentarlos, solo encontraría la muerte más aterradora de parte de ellos.

Pronto, en esos momentos, una serie de "relámpagos" aparecieron en el lugar, revelando un Portal que se iba abriendo, paso a paso, extendiendo su "dintel" por todo el lugar hasta quedar delante de ellas, mientras que un vendaval de viento lanzaba el polvo por los aires hasta hacerlo desaparecer.

(Doom, OST del Warcraft III: Reign of Chaos)

Una sonrisa se dibujó en sus rostros, salvo en UnLisa, la cual se acomodó sus lentes con su mano robótica y de ahí se dirigió a todas sus hermanas, cuyos ojos brillaban de un fuerte color rojo como las llamas de un incendio y de ahí se terminaba de abrir todo ese "Portal".

- Hermanas mayores y menores, aquí, detrás nuestro, se halla una de las "Llaves" que nos conducirán hacia nuestro Lincoln. Atravesaremos esta puerta y nuestros deseos se cumplirán.- Dijo UnLisa a todas ellas, mientras que mantenían la calma y "Los Plagados" festejaban por el festín de sangre, muerte y destrucción que sembrarían al cruzar hacia ese lugar.

Sus miradas se cruzaron las unas con las otras, mientras que comenzaban a atravesar aquel "Portal" los primeros "Plagados" con sus armas y ellas ya podían sentir aquel sueño que estaría por cumplirse en esos momentos.

- Ha llegado la hora: Tiemblen y entren en desesperación, Humano. Su Universo está por llegar a su fin- Sentenciaron las UnLouds y de ahí empezaron a caminar hacia aquel sitio que las conduciría a un nuevo Mundo.


Cruzaron en silencio aquel "Portal", una por una, abriéndose paso por los Universos que habían allí, sus "fronteras", "barreras", evadiendo cada "control" y pronto llegaron hacia aquel Mundo donde aquel "Voz" les había adonde tenían que ir, surcando los Cielos como si fueran Estrellas Fugaces, iluminando los mismos en la noche tan tranquila y pacífica, entusiasmando a la gente, sin embargo, algunos no pensaban lo mismo, sino que tenían otro punto de vista distinto.

En una zona que era de barrios bajos, un muchacho, cuya edad aparentaba de ser de 16 o 17 años de edad, cabello azul oscuro con tonos naranjas, ojos rojo carmesí, una cicatriz en su mejilla izquierda y vestía una camiseta sin mangas y gris con una capa negra, pantalones y zapatos del mismo color, además de portar unos lentes negros, éste salía de su casa, en la cual convivía con su hermano y hermana, salió de su casa tras una pelea contra el primero y de ahí, tomando un poco de aire fresco, éste pudo ver aquellas "Estrellas Fugaces" que surcaban los Cielos.

- ¿Daisuke?.- Oyó una voz y allí se topó con su hermanita menor, la cual salió afuera, encontrándose con su hermano, alzando la cabeza.- ¡Wow, qué lindas Estrellas Fugaces!.- Exclamó, cambiando su tono de preocupación por uno de júbilo y emoción, pero el chico no se sentía tranquilo, algo se estaba avecinando. Acto seguido, éste se volteó para verla a la chica y de ahí se dirigieron hacia la casa.

- Suki, no deberías estar afuera, sé que te gustan las Estrellas Fugaces, pero tienes que descansar, tu salud es importante para mí.- Le dijo el chico a la pequeña, quien bajó la cabeza.

- Lo sé, pero tampoco quiero que se peleen Akira y tú, deben estar siempre unidos para todo.- Fue el pedido que le hizo la chica a él, bajo un tono de tristeza, ya que sus dos hermanos vivían peleándose.

No sabía qué decir, su hermana estaba en lo correcto, no quería verlo pelearse con Akira, sin embargo, éste no dijo nada, simplemente sonrió y la condujo hacia el interior de la casa.

- Cuando me recupere, los tres vamos a poder disfrutar este espectáculo, ¡podremos mirar juntos las Estrellas Fugaces, sobre todo en el Verano!.- Dijo Suki con emoción, mientras que su hermano bajaba la cabeza y una pequeña sonrisa se dibujaba en su rostro, además de una lágrima que recorría el mismo lugar.-

- Te lo prometo, los tres lo haremos, lo juro.- Hizo esa promesa aquel muchacho y de ahí ingresaron en el domicilio.


Esas "Luces" en el Cielo no eran de buen presagio, las mismas fueron observadas desde el Santuario, en donde Kazuya y Kazumi las contemplaron con un aire de dudas, mientras que desaparecían hacia el Este.

- ¿Crees que se trate de algún mal que se avecina?.- Preguntó la chica a su hermano mayor, pero éste se mantuvo en silencio por un rato.

- No lo sabremos hasta que se demuestre si es cierto o no, pero cuando eso ocurra, hay que estar preparados.- Sostuvo el chico con seriedad en su voz.


Mientras que eso sucedía, Yoshino se encontraba en una banca de un parque, inconsciente, mientras que dos sombras se acercaban a ella.


Y a su vez, en el Santuario del Universo de los Louds, bajo el silencio de la noche, uno de los Doce Caballeros Dorados de la Diosa Athena caminaba en silencio por las escaleras, una mirada seria en su rostro se hacía sentir, al igual de aquel poder que llevaba consigo en su interior. Uno, dos, tres, cuatro y así sucesivamente fueron los peldaños que hizo éste personaje, el cual era alto, contextura delgada y sus cabellos eran morenos y con patillas pobladas. Había salido desde su Casa Zodiacal, una de las últimas que había allí hasta que finalmente arribó a la Casa de Géminis.

El ambiente estaba "pesado", podía sentirse aquel inmenso poder y la "Barrera de Cosmos" que irradiaba y protegía el Templo de los Gemelos, sin embargo, no había ni una sola alma en ese sitio, todo estaba tan callado, tranquilo, "en paz". Pero, en aquellos momentos, el aleteo de un pequeño y regordete búho o lechuza se hizo sentir en el lugar, tomando posición en el hombro izquierdo del Caballero Dorado.

- No eres el único que ha sentido esa misteriosa presencia.- Habló el ave, revelando, no solo su aspecto, sino también unos grandes y profundos ojos dorado y negro, un pico y un moño de corbata muy pequeño (el cual era de color verde) y el otro era color crema junto con su plumaje marrón.- Todos lo hemos sentido, incluso nuestros Sucesores también.

- Sí, es verdad.- Respondió el joven peli negro, alzando la mirada hacia los Cielos de la Noche junto con la Luna Llena que brillaba a más no poder.- Es extraño, jamás había sentido algo tan lejano, pero ésto no parece ser una simple "reunión", ¿no es así, Kokuto?.- Giró su mirada hacia la pequeña ave nocturna, dando a conocer su nombre, la cual cerró los ojos, quedando en silencio aquel lugar.

- No, no es solo eso, también he sentido alguno en el Lejano Oriente, en Japón y para eso he pedido que vayas a investigar qué está sucediendo allí y si tiene relación con esa misteriosa "presencia lejana".- Le encargó aquella misión al muchacho, quien asintió con la cabeza.- Todos contamos, Shura de Capricornio.- Reveló el nombre de aquel peli negro, el cual iba vestido de negro con unos lentes de Sol que mostraban el reflejo de sus ojos.

Éste asintió con la cabeza y tomó su "Pandora´s Box de Capricornio", en la cual yacía su Armadura Dorada, para después partir de aquel sitio junto con Kokuto en dirección hacia Japón, el "País del Sol Naciente" para investigar aquella otra presencia.


Mientras tanto, en Royal Woods, Lincoln abrió sus ojos, de forma repentina, hallándose con Luan dormida a su lado. Giró la cabeza y vio su reloj-despertador. Éste marcaba las 12:00 AM, sin embargo, algo le impedía que volviera a cerrar sus ojos. Fue entonces que se levantó de la cama, sin hacer ruido, luego se giró hacia la comediante y le dio un tierno beso en los labios a la chica que descansaba tranquilamente, para después salir afuera, al pasillo y fue apareciendo su Armadura Divina de Hades, al igual que la capa roja y su Espada Imperial. Algo se estaba presentando en el Mundo y debía averiguar qué era.

Antes de partir, se dirigió hacia la habitación donde Lisa y Lily dormían, halló a la segunda que descansaba profundamente, mientras que la científica se hallaba trabajando en unos proyectos. Entró y de ahí se volteó aquella joven.

- Lisa, yo...- Dijo el muchacho, llamando la atención de la chica.

- Lincoln, ¿qué haces con...?. Ohh, vaya.- Quedó sorprendida la intelectual, ya que vio al albino con sus pertrechos y tuvo que cambiar de palabras.-

- Discúlpame, pero tengo que ir a atender un asunto muy importante. Algo está pasando en el Lejano Oriente, puedo sentirlo y voy a necesitar de tu ayuda por si las demás preguntan por mí. ¿Cuento contigo?.- Le contó sobre aquella situación y ella hizo un gesto afirmativo con la cabeza.

- Puedes contar conmigo siempre, hermano mayor. Tú ve tranquilo.- Respondió la joven castaña.

- Bien, gracias. Volveré, será rápido.- Prometió el chico y de ahí, en un abrir y cerrar de ojos, partió, empleando sus poderes, hacia aquella región Oriental.

Sin embargo, cuando se fue de la Casa Loud, Lisa se giró hacia una parte de su habitación, en la cual se hallaba otra de sus hermanas.

- ¿No quieres que nada malo le pase?.- Preguntó ella a su hermana mayor, aquella castaña rockera, quien temía por su hermano y amor, al igual que las demás.

- Mucho, Lis. Debo ir allá y seguirlo.- Sostuvo Luna, revelándose en aquella zona.

- Pero no puedes, él va a estar.- Le detuvo la científica castaña en esos momentos, desanimándola.- Pero he estado viendo que los poderes de Lincoln son un tanto "complicados" de manipular, así que voy a pedirte que, en el hipotético caso de que le ocurra algo, quiero que vayas y lo traigas de vuelta, ¿está bien?.- Dio aquella posibilidad y su hermana asintió con la cabeza, de forma afirmativa.- Bien, ahora ve a descansar, si pasa algo, ya sabes adónde ir.

No dijo nada más y salió de la habitación en la que dormían Lisa y Lily, volviendo a la suya.

Iba a ser una noche muy larga.


Nuevo capítulo y con ello hemos visto a unos nuevos personajes, los cuales son propiedad de FreedomGundam96. Por otra parte, este capítulo para El Caballero de las Antorchas, ¡Feliz cumpleaños, Camarada!. Espero que te diviertas y la pases genial este día. También va dedicado para regamers10, muchas gracias por la canción de "Queen" que me pasaste, amigo y sobre las UnLouds, a prepararse, porque su llegada es solo un comienzo para lo que se viene en ese Universo en donde están Yoshino y Tomoe.

Para la parte del "Portal" con las UnLouds, es una referencia al "Warcraft III: Reign of Chaos", en la última misión de "El Azote de los Muertos Vivientes", "Bajo un Cielo ardiente", cuando el Lich Kel´thuzad invoca a Lord Archimonde, el Señor Demoníaco de la "Legión de Fuego" y procede a provocar la caída de Dalaran, la Ciudad de los Magos, no sin antes traicionar al Rey Lich al dejarle el control de los Muertos Vivientes a los "Señores del Terror", causando la furia del Príncipe Arthas Menethil, "Primer Caballero de la Muerte".

Por otra parte, las UnLouds han llegado al Universo de Tomoe y Yoshino, ésta ha sido manipulada y tiene planes oscuros con su gemela para así tener el poder. Mientras tanto, una misteriosa presencia, no solo de aquel otro Mundo, sino también en el de los Louds, ha llamado la atención de los Caballeros Dorado, siendo enviado Shura de Capricornio junto a Kokuto, del cual veremos quién es, más adelante, esta misteriosa "Lechuza". Sumado a ello, Lincoln ha partido para aquel mismo sitio, ¿se encontrará con este Santo de Oro y el ave nocturna? ¿Cuál será el siguiente paso de las UnLouds en el otro Universo? ¿Y esas misteriosas sombras que van hacia Yoshino en el parque qué es lo que buscan? ¿Y Shaka de Virgo y su Aprendiz?. No se lo vayan a perder.

También mando saludos y agradecimientos para FreedomGundam96, Omega Fire-21, marati2011 (a prepararse para las aventuras que se vienen más adelante), Arcangel Gabriel del 8, RCurrent, LeoneEpsilon, AnonimousReader98, LucasAbad0, Guest y eltíorob95.

Nos estamos viendo, amigos. Cuídense, buen inicio de semana y ¡Feliz Día de la Independencia el día 9 de Julio para Argentina y Feliz cumpleaños, El Caballero de las Antorchas!.

Hasta el próximo capítulo, Camaradas.