Aclaración: Nada de esto me pertenece, los personajes son de las fabulosas CLAMP. La idea es mía y es sin intenciones de lucro. Es un mundo alterno, es imaginario y no pretendo ofender a alguien con lo que cuento.

Resumen: El mundo verá siempre lo que tú quieras que vea… no importa que tan descabellado o irreal te presentes, el mundo lo creerá porque así es la vida. Ahora, dime: ¿No deseas encontrar a alguien a quién no tengas que mentir? Aunque tu vida sea el escenario.

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Apariencias

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Eriol POV

Cerré los ojos y acomodé la almohada bajo mi cabeza. Había estado empacando todo el día y estaba exhausto ¿Quién diría que tengo tanta mierda? No podía creer la cantidad de cosas que ya no utilizaba o que ya no servía o que ya no usaba o que ya no me quedaba. Rodeé los ojos, y pensar que soy una persona ordenada. Pero ya todo estaba arreglado ¡Por fin! En mi cuarto se quedaban la mayoría de mis cosas. Había empacado ropa, algunas fotografías y objetos personales, pero todo lo demás lo dejaba aquí ¿Para qué llevar más? Empezaba otra nueva etapa de mi vida así que era mejor de esta manera, aquí dejaría los recuerdos de mi infancia.

Todo respecto a mi traslado a Japón también ya estaba listo. No permití que mi abuelo arreglara absolutamente nada. Quería demostrar que poseía la suficiente entereza para hacerlo por mi cuenta. Ya tenía la plaza en la Academia, así que eso había sido arreglado varios meses atrás cuando había enviado un video con algunas de mis presentaciones.

La carta de aceptación llegó hace tan sólo unas pocas semanas.

Llegaría tarde del comienzo de las clases, pero había algunas cosas que se podían arreglar desde aquí en Inglaterra, así que me había tomado el tiempo de hacerlo. Tampoco era cosa de tomar un avión y largarte. Tuve que convencer a mi abuelo (que fue lo más difícil, porque el canijo lo pensó como si hubiera tenido que decidir el comienzo de una guerra o algo igual de drástico como eso), arreglar los papeles de visado (uno pensaría que por ser mitad japonés sería más fácil, pero ¡No!), los boletos, cuentas de banco y algunos trámites en la Universidad dónde ya estaba inscrito. Tenía muchas esperanzas de obtener el lujar en la Academia en Japón pero también soy lo bastante realista para no apostar todo en un solo lado, de hecho tenía la carta de aceptación de otras tres academias aquí en Inglaterra y en Europa en general.

Contacté con alguna agencia de bienes raíces para que me buscara un lugar dónde vivir, me habían enviado varias fotografías de departamentos y casas, así que me podía dar una idea de cómo eran. Había escogido un apartamento muy bonito, no muy lejos de la Academia, en un edificio que decía tener todo lo que necesitaba yo y de lo que necesitaba mi abuelo. Mi abuelo requería: seguridad las veinticuatro horas del día, los siete días de la semana, con circuito cerrado y códigos para ingresar a cualquier puerta.

Mis condiciones eran más básicas.

Una gran habitación y la oportunidad de meter un piano.

Yo era de lo más simple.

Mi abuelo no permitió que cerrara mi cuarto y me dijo que no importaba el tiempo o las decisiones que tomara, ese siempre sería mi cuarto y su casa siempre sería mi casa. Siempre sería bienvenido.

Sentí tristeza al despedirme del viejo.

Él era mi familia, sería triste y extraño vivir alejado de él, puesto que era lo único que conocía. Y esa era una de las razones del porque necesitaba hacer esto. Quería saber que más había para mí, y qué más podía conocer que pudiera llamar como mío. Sabía que era un problema emocional derivado de las privaciones que tuve de niño.

No importaba cuanto mi abuelo se esforzara en darme todo lo que necesitaba o quería, nunca me sentiría completo con eso. Sí, era suficiente, porque había aprendido a valorar cada abrazo y muestra de cariño del viejo, así como cada una de sus enseñanzas. Yo no buscaba eso… y la verdad es que no sabía exactamente qué buscaba.

No había conocido a mi padre por decisión del destino. No había conocido a mi madre por decisión de ella y aunque nunca me faltó cariño, siempre me faltó algo. Me consideraba lo suficientemente inteligente para no caer en depresiones absurdas de adolescentes absurdos, mi caso no era tan terrible como el de algunos, así que no tenía episodios de rebeldía que tuviera que ver con mujeres, drogas y alcohol.

¿Aventuras?

Alguna que otra.

Nunca le había encontrado el sentido de ir de cama en cama rebotando. Habría tenido relaciones duraderas y estables si hubiera encontrado a la persona que me inspiraba esa clase de sentimientos, pero era algo que no me preocupaba mucho. Tenía casi diecinueve años, así que suponía que tenía todavía algunos años para empezarme a preocupar si es que no llegaba la adecuada.

Tampoco era un problema de ánimo o de estado de tristeza. Nah. Era una persona bastante feliz o nada infeliz, depende como quieras verlo. Y tenía el suficiente optimismo para saber que podía ser feliz, lo más feliz que puede ser una persona. Tampoco era eso.

Ni siquiera era porque no sabía que me deparaba la vida y qué haría al terminar el colegio. Para nada. Mi pasión había sido el piano desde que tengo memoria y eso era a lo que me dedicaría. Era bueno en lo que hacía y tenía una facilidad de interpretación y composición bastante envidiables, la verdad, y bueno, si al final eso no era lo mío tenía el dinero de la herencia de mi padre y sé que mi abuelo no me dejaría vagando por la calle.

Así que no, tampoco era eso.

No sabía qué era.

Como decía. Privaciones en la infancia es el mejor argumento que tengo para lo absurdo de mis emociones en cuanto a querer irme al otro lado del mundo.

Pero no importaba realmente que no supiera la razón, podía decir que estaba muy emocionado pensando en esta nueva aventura.

¿Quién sabía qué cosas me depararía al llegar a Japón?

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Tomoyo POV

Había algunos días del mes que eran más obscuros que otros.

Sentí en el cuello el respirar tranquilo de Shaoran y como sus brazos de tanto en tanto me apretaban contra él, temiendo, aún en sueños, que nos pudieran separar. Cosa poco probable. Acaricié con una mano su espalda y con la otra su cabello, pasando mis dedos una y otra vez entre su suavidad.

El día de hoy había sido particularmente difícil.

Shaoran había estado recordando demasiado de nuestra niñez, toda la obscuridad que traían esos recuerdos lo agotaba, nos agotaba. Yo había accedido algunos años atrás, por sugerencia de Yamasaki, que visitáramos a un psicólogo, Shaoran no había querido ir, pero yo lo hice. Demás está decir que sí funcionó. Pude hablar libremente de lo que sentía sin tener el temor de herir los sentimientos de alguien más, Shaoran específicamente, ni alimentar los pensamientos negativos, otra vez de él específicamente.

Nunca me hubiera perdonado lastimar de alguna manera a Shaoran.

Sí, nos contábamos todo y sí, hablábamos de todo. Pero había cosas y sentimientos, de los más obscuros, que no era bueno que compartiera con él. Él ya llevaba demasiada carga en sí. Más que yo.

¿Cómo lidiar lo que le pasaba? ¿Cómo lidiar con los recuerdos de una niñez tormentosa? Al menos mis padres estaban muertos, no podían hacerme más daño y poco a poco había podido dejarlos ir. Pero mi querido Shaoran no había podido hacer eso. Él todavía tenía que vivir viendo de vez en cuando a algún miembro de su familia en las noticias o algún pensamiento tormentoso de qué pasaría si… y si ellos… y si… Shaoran estaba tan lleno de esos "y sis" que a veces sólo me gustaría que hubiera una forma de apartar todo eso de él, de borrar cada recuerdo tormentoso, arrancarlos de su mente y su corazón.

Shaoran suspiró fuertemente en sus sueños y desee ser la persona que pudiera hacerlo olvidar todo.

Pero yo sabía que no lo era, y lamentablemente él también.

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Sakura POV

-"He estado revisando algunos lugares en dónde podría vivir ¿Sabes? Pero sería de mucha ayuda si pudieras ayudarme en la búsqueda. Yo soy demasiado optimista, estaría bien tener el otro lado de la realidad"- Touya levantó la mirada de su plato de comida y me frunció el ceño, yo escondí una sonrisa.

-"¿Estás queriendo decir que yo soy pesimista?"-

-"Oh, no Touya, sólo digo que… eres más realista"-

-"Entonces eso te haría soñadora, no optimista"-

Rodeé los ojos.

-"¿Entonces? ¿Cuándo?"-

Como mi hermano era doctor tenía mucho trabajo. A veces, tenía turnos de 48 por 24 y eso debía de ser pesadísimo, por eso no había querido presionarlo mucho respecto a mi mudanza, pero era necesario que lo hiciera. No podía darme el lujo de llegar todos los días tarde a la escuela, tenía que encontrar un lugar dónde vivir, y él ya conocía la ciudad de Tokio así que no me vendría mal una mano.

-"¿El fin de semana?"- dijo un poco derrotado.

Lo miré con sospecha por el tono de su voz.

-"¿Has tenido tiempo, no es cierto?"- él desvió la mirada.

-"No me gusta que te mudes, sabes que no es problema que vivas aquí"-

Por supuesto que era un problema. Yo sabía que Touya lo hacía porque me quería y le preocupaba mi seguridad y porque quería saber todo mí y estar al pendiente de todo lo que pasaba por mi vida, porque era un muy buen hermano y porque era un metiche, pero yo quería vivir mi vida fuera de eso. Quería saber si era capaz de vivir por mi cuenta sin depender de mi papá y de mi hermano. Quería ver si podía.

Además… Touya tiene veinticinco años ¿Qué soltero de esa edad quiere tener a su hermanita adolescente, er… joven, alrededor? Aparentemente sólo Touya. Mi hermano era raro… sin duda, pero no podía dejar que se hiciera cargo de mí, porque era algo que yo podía hacer. Sin contar que no quería obligarlo a que fuera a divertirse fuera de su casa o encontrarme alguna amiguita por aquí.

Me imagino la escena:

Yo entrando alegremente por la puerta: "Ya vine, Touya".

Él y su amiga imaginaria –imaginaria porque todo esto estaba sucediendo en mi cabeza, no creo que él sea así de raro, de tener, ya saben, algo con alguien imaginario-: "Ahh".

Yo escandalizada y tapándome los ojos con las manos: "Ahh".

No, gracias.

Vamos, él es soltero… y no entiendo el motivo de las chicas, siempre andaban de tras de él. Tal vez porque no lo conocen como yo lo hago. Ya saben, un gruñón, terco, odioso y detestable hermano.

-"Me mudaré. Así que más vale que decidas ayudarme o iré yo sola por la ciudad… no te preocupes, no me perderé, no mucho. Es una ciudad enorme y yo no la conozco pero no soy torpe… bueeenooo tal vez un poco, pero tengo celular ¿Si me pierdo vendrás a buscarme? Aunque podía preguntarle a alguien dónde me encuentro ¿Es seguro hablar con gente extraña aquí en Tokio? En Tomoeda todo mundo me conocía, pero estaré bien… creeeo"- frunció el entrecejo ante mi drama, los dos sabíamos que la ciudad de Tokio era segura y yo no era tonta para andar por las calles a media noche o por lugares en donde pudiera pasarme algo, pero nunca está de más el comentario. Ayuda con los puntos.

Y con el drama.

-"Oh, ya cállate. El fin de semana ¿Ok? Los monstros pueden ser tan torpes"- rodeé los ojos ante la burla y decidí ignorarlo.

."Me voy… y no me digas monstro"- le di un beso en la mejilla y salí para la Academia.

Ahora había procurado poner la alarma treinta minutos antes para levantarme más temprano, cosa que no hice, pero al menos me levanté a tiempo para no tener que llegar corriendo a la Universidad. Los pasillos bullían de actividad. Por todos lados encontrabas estudiantes cantando, tocando algún instrumento, cargando cuadros o practicando algunos pases de baile. Muchos de los alumnos de avanzado de ballet iban y venían en mayas o brincaban de aquí allá en los escalones.

¡Ya quería estar en último año y andar en mayas por lo pasillos!

Era un mundo de color y a mí me fascinaba.

-"¡Ey, Sakura!"- Daisuke llegó corriendo desde el otro lado con una enorme sonrisa-"¿Cómo has estado?"-

-"Muy bien"-

-"Anda, te acompaño a tu salón ¿Cuál es?"-

-"El A4"- asintió y caminamos juntos en ese mar de estudiantes.

-"¿Y ya sabes lo que harán en el semestre?"-

Sonreí.

-"No con seguridad"- reímos-"No entiendo muy bien la forma de evaluación. No hay exámenes y todo parece tan revuelto y sin sentido. Que al final seguramente acabaré reprobando todo porque nunca supe de qué iba el asunto ¡Sólo ve mi horario! No lleva una secuencia o algún orden. Tengo en total cinco cursos, el lunes tuve tres, ayer dos y así varían en toda la semana"-

-"Eso es siempre. En carreras como las nuestras, llenas de expectación y dinamismo no puedes tener los cursos de manera rígida. Tiene que poder moverse de acuerdo a la espontaneidad o a lo que necesitan los maestros. Y no te preocupes por tus evaluaciones, créeme, sabrás cuando te estén evaluando"-

-"¿Qué quieres decir con eso de moverse a voluntad de los maestros?"- pregunté.

-"Hmm, por ejemplo. Este año, según me han dicho, va a ver una presentación de invierno conjunta. Es decir, varias carreras van a participar para hacer una presentación en Diciembre o a finales de Enero"- contestó.

-"¿De verdad?"- celebré-"Eso sería… fantástico"-

-"Sí… serán varias carreras. He sabido que serán los de ballet, teatro, danza, moda… algunos de dirección y por supuesto los de efectos especiales. No pueden faltar. Y participarán todos los cursos, no sólo serán los de primero haciendo sus obras de primero, los de segundo las suyas, los de propedéutico, y así. Todos"-

-"¡Dijiste los de ballet! ¡Yo soy de Ballet!"- -

-"Lo eres"-

-"¡Y tú eres de Dirección!"- soltó una carcajada.

-"Lo soy"-

-"Eso es genial… wow, tal vez todos los chicos estén involucrados… sería genial, podemos trabajar juntos y pasar más tiempo divirtiéndonos"- sonreí cuando llegamos a la puerta de mi salón. Él me miro durante unos segundos y no dijo nada-"¿Pasa algo?"-

-"No que va… será genial que pasemos más tiempo juntos"- deslizó un dedo por mi mejilla y se despidió. Hice una mueca… él era raro.

Entré en el salón sonriendo a los pocos compañeros que había, nadie me devolvió el saludo. Mis ojos escanearon el lugar y localicé en la misma banca que ayer y en la misma posición, a mi futuro marido –er digo, a mi futuro amigo ¿Demasiadas esperanzas? Puede ser… pero era lo último que se pierde.

Según mi papá.

Hoy, al igual que ayer, y que un día antes de ayer… se veía muuuuy bien.

Detente, Sakura.

Aunque claro, mi consciencia me repetía una y otra vez que no me fuera por ahí y que si seguía hablándole, cosa que dudaba dado que no le hablaba propiamente dicho, tenía que concentrarme y enfocarme en ser su amiga. Sólo eso. Su amiga. De esas con las que puedes ir de compras… comprar maquillaje… y quién sabe, tal vez era de esos gay que hacían pijamadas y te hacían manicure.

Caminé con determinación y con esa misma determinación me senté a su lado. No le dirigí la palabra y acomodé mis cosas en la mesa. Él tan sólo ladeó un poco la cabeza y observándome de reojo hizo un gesto de fastidio.

Ok. Ok.

No era la mejor manera de darle la bienvenida a alguien pero supongo que eso es mejor que un lárgate o un piérdete. Creo.

-"Chicos, buenos días"- el profesor gallina entró en el salón-"Bien… elijan a un compañero y recuerden, compañero que elijan, compañero que será su compañero durante este largo año. Sin excepciones. Los que pueda haber de hombre y mujer, sería bueno"-

Me mordí el labio cuando observé a todos moverse y hablarse y formar grupos. Me pregunté si podría hacer las cosas yo sola dado que no conocía a nadie y mi compañero de al lado no parecía preocuparle nada. Y aunque lo podíamos catalogar como hombre a él le podría parecer mal que le preguntara ¿Cierto?

Suspiré.

Después de unos minutos de movimiento, susurros y sonrisitas el profesor mandó a orden.

-"Quietos. Bien. Ahora ¿Alguien sin compañero?"- sólo tres personas levantamos la mano. Tres mujeres. Observé de reojo a mi compañero y no parecía precisamente interesado en la clase-"¿Quién de ustedes tres le hace compañía a nuestra celebridad?"-

Hice una mueca y rápidamente bajé la mano. No, por mucho que yo quisiera pasar tiempo con él, él no parecía querer estar conmigo así que no le impondría mi presencia. Además las otras dos chicas parecían tener mucha emoción en cumplir esa tarea por los frenéticos yo, yo, yo que lanzaban. Vamos chicas, él es gay.

Uff. Con razón es tan arrogante.

-"Bueno, serás tú, la que parece no tener ningún gusto en hacer eso. Tal vez así, su ego no se elevé más de lo que ya está"- me apuntó con un dedo y yo me atraganté.

Vaya.

Escuché el suspiro frustrado de mi compañero y quise enterrarme muy hondo. Esta no era la idea. Para nada. Yo no quería que alguien, quién fuera, lo obligara a pasar tiempo conmigo, eso no me ayudaría.

Para nada.

-"Bien, continuemos"-

Traté de ignorar a mi compañero que tenía la vista fija en la ventana –de nuevo- y traté, juro por todo lo sagrado que existe de poner atención al profesor Yamasaki. Comenzó a explicar la forma de evaluar, la cantidad de pruebas, las cosas que haríamos en la clase, las actividades, en lo que las pruebas se basarían.

Y es todo lo que entendí.

Y es que todo eso ya lo había explicado.

Comencé tarareando en mi cabeza una tonadita que había escuchado al venir a la escuela. Mentalmente me imaginé encima de mi banca con micrófono en mano y una multitud aplaudiendo y ovacionándome. Mamma mia, here I go again, my my how can I resist you? Mi yo imaginario dio una vuelta en el aire y cayó de rodillas delante de mi compañero fastidioso de ojos dorados. Guiñándole el ojo seguí con mi tremenda actuación. Mamma mia, now I really know, my my, I could never let you go.

Wow's, ohh's y ahh's sonaron de mi multitud cuando acabé la canción con un fuerte my, my. Me levanté sonriendo y mandado besos. Gracias, gracias decía yo.

Y él me tendió unas flores.

Y yo le sonreí.

Y él me sonrió.

Y ahh, ahh ahh…

Efectivamente ¿Cómo podría yo resistirme?

Lancé un suspiró más que audible regresando a la realidad y él dio un resoplido. Ash, uno no puede fantasear a gusto porque al señorito le molesta. Ahh, él necesita un trago.

O yo.

Demonios con el arrogante gay de ojos dorados.

¿Qué no puede salir de mi cabeza un segundo?

Es que está taaaan bien.

Y me sonríe tan lindo en mi cabeza.

Alto.

Sacudí mi cabeza para alejar esa clase de pensamientos, que no le hacían nada de bien a mi meta de hacerme su amiga, dado que a él no le interesaban las mujeres de esa manera, y si por error a mí se me escapaba alguna mirada en la que me lo estaba comiendo, no le haría el mínimo de gracia.

-"Bien, primer tarea en parejas ¿Qué sentimientos pueden expresar con el cuerpo? Descríbanlos y tráiganlo por equipo. Por favor, sean objetivos y concretos, no quiero tener que leer veinte páginas de cómo se expresan a través del sexo"- hubo unas risitas y el profesor Yamasaki dio por finalizada la clase.

-"¿Cómo quieres que lo hagamos?"- las palabras salieron antes de pensarlas y tarde un segundo en entender lo que se podía interpretar de ello. Idiota, idiota Sakura. Li me miró con una ceja levantada y frunciendo la boca como si intentara ocultar una sonrisa.

Trágame tierra.

-"El trabajo"- me obligué a agregar.

-"Yo lo hago"-rodó los ojos como si fuera lo más obvio del mundo y se levantó. Yo lo seguí.

-"No… es un trabajo de parejas, o sea tú y yo. No puedo dejar que lo hagas todo tú solo. Eso no está bien"- se encogió de hombros y comenzó a caminar por los pasillos.

-"No me importa hacerlo yo solo"- agregó cuando notó que estaba al lado de él. Rodeé los ojos, era tan típico de los hermosos hombres gay querer hacer todo solo. Reí internamente, pues yo esperaba ciertamente que no lo hiciera todo él solo. Qué vida tan deprimente.

Como si la tuya estuviera rodeada de gente que te ayuda hacerlo.

Cierto.

-"No, quiero ayudar. Así que podemos discutirlo después de clases, durante el almuerzo, por teléfono o puedo darte mi correo electrónico para que me mandes la información"- propuse. Por la cara que puso ninguna de mis opciones era lo suficiente buena para él.

Caminé a su lado por los pasillos en completo silencio, dado que él no hablaba no iba a empezar de nuevo a hablar yo. Noté las miradas admiradas que la deban las chicas y, algunos chicos, y bueno, no podíamos culparlos. Lo miré de reojo.

Ah, se me hace agua la boca.

De verdad que no entiendo ¿¡Cómo puede ser gay!

Ah, el mundo es tan injusto.

Llegamos a la parte de la cafetería, al lado de la puerta de entrada había varias maquinas con golosinas, de refrescos o de café. Él se acerco a una de ellas y sacó un refresco para él. Siguió ignorándome de regreso al salón y yo a punto estuve de patearlo.

Ah… maldito arrogante.

Cuando vio que me sentaba al lado de él hizo de nuevo una mueca de fastidio.

Bueno.

Rompamos el hielo.

-"Tal vez después clases sea más conveniente, así tendremos tranquilidad ya que la escuela se queda vacía"- mierda, otra vez-"No me refiero a que me quiera quedar sola contigo o algo, no, cómo crees. Sólo digo que podemos hacerlo sin que nadie nos interrumpa"-

Oh, dioses.

-"El trabajo"- terminé de nuevo.

Él no volvió a decir nada, así que me quedé callada.

La maestra con cara de roedor con gafas llegó y comenzó a hablar, de nuevo, de los comienzos de la danza. A los dioses rogaba para que en algún momento del semestre ella cambiara de tema, lo rogaba. Me quedé ahí de nuevo, tratando, sin mucho éxito, de ponerle atención a la maestra.

¿Pero cuál era su problema? Yo sólo quería hacer el trabajo, no quería encerrarlo en algún salón y sobrepasarme con él (¿No quieres? No, no quiero… ni que fuera viable) Así que no tenía que haberme lanzado esa mirada de: piérdete mujer, no me interesas. En todo el sentido de la palabra.

No pedí ser su compañera.

¡Era algo escolar! ¡Puro e inocente! ¡De verdad que no se me había pasado por la cabeza aprovecharme de él!

Gemí de frustración. Porque si que se me había pasado por la cabeza, pero ¡Lo juro! ¡Quería aprovecharme de él en el sentido más puro e inocente!

¿Qué no entiende? Sólo quiero ser su amiga, sólo eso… porque sé que no puedo ser nada más.

Duh.

-"Por teléfono me parece buena idea"- así yo no tendría que ver los gestos de fastidio que me hacía-"Además… no nos debe de tomar mucho tiempo"-

-"Ah, ya cállate"- murmuró.

Suspiré frustrada.

-"Lo hago yo"- propuse.

-"Si con eso dejas de hablar… hazlo. No me importa"- fruncí los labios ante su nada cortes manera de decir las cosas ¿Qué nadie le enseñó modales? No esperaba que tendiera su chamarra al suelo, encima de un charco, para que yo pasara sin tener que ensuciarme, pero simplemente con moderar tu tono de voz demuestras modales.

Sí, sí, sí dama.

Sí, como usted quiera.

-"Está bien"- no me iba a poner a pelear con él, porque no valía la pena. Yo podía hacer un excelente trabajo, no era la mejor estudiante, pero amaba la danza y me esforzaría para hacer todo bien, todo correctamente… todo supremo.

¿Supremo?

Seh, supremo.

Al acabar la clase, de nuevo él salió corriendo como si el mismísimo diablo lo persiguiera ¿No creo que me considere una amenaza, verdad? Uff. Caminé hacía la cafetería con los ánimos por el suelo y regañándome a mí misma, porque no podía seguir así, sintiéndome ansiosa cuando no me había pasado nada…

-"Estaba esperándote"- sonreí ante Daisuke que estaba en la puerta dándome una sonrisa, al menos alguien lo hace, me dije.

-"Gracias. Necesito guía con respecto a la comida de este lugar"- él rió y poniendo una mano en mi espalda me empujó por delante.

-"Descuida, pequeña Sakura. Yo soy experto en esto, después de todos los años que llevo aquí… puedo recitar el menú completo"- y eso hizo.

Me dijo cuál de las comidas estaba medio buena, muy buena y cuál debería de pertenecer a una cárcel, no es que le deseara eso a los pobres reclusos, comentó, pero no entendía como pretendían que nosotros lo comiéramos. Señaló los postres que no me puedo perder y los que no quiero ver ni en pintura, me enseñó que podía comprar una tarjeta en la escuela, con la que podía pagar la comida sin necesidad de traer dinero en efectivo.

También me dijo con que cocinera recibes el pedazo de pastel más grande.

-"Yo la llevo"- ofreció cuando tomó mi bandeja.

-"¿Te ayudo con tus cosas?"- alargué a mano para tomar sus mochila, pero él se escapó y me sonrió de lado.

-"Nah, es de hombres llevar carga pesadas por nuestras mujeres"- al instante de decir eso se sonrojó en extremo y yo no tuve otra que reírme.

-"Gracias"- fuimos juntos a la mesa del fondo dónde ya estaban todos.

-"Hola, nueva"- saludaron a coro los gemelos y luego se voltearon a ver con el entrecejo fruncido.

-"Deja de robarte mis pensamientos"- dijo Yue.

-"Tú eres el que lee mi diario… así que tú eres él que sabe que voy a decir"-

-"No puedes llamar diario contarle a Rubby todo lo que haces en el día y lo que tienes pensado hacer al siguiente"- me senté al lado de Rika y pregunté con la mirada, ella se encogió de hombros.

-"Deja de escuchar mis conversaciones con Rubby"- se quejó Yukito.

-"Él es el que me las cuenta"-

-"Oh, eso está bien"- y los dos siguieron comiendo como si la plática que acababan de tener fuera la cosa más normal de mundo.

-"¿Quién es Rubby?"- pregunté con mucha curiosidad mientras me llevaba un pedazo de pollo a la boca. Estaba bueno, era bueno conocer a alguien que ya hubiera probado todo, así me ahorraba a mí hacer tal cosa, porque después del intento pasado de asado de carne, estos días había optado por comer sólo arroz.

-"Mi Robot"- dijo Yue.

-"Nuestro Robot"- corrigió Yukito.

-"¿Robot?"- me asombré.

-"Sí… lo hicimos hace dos años en un proyecto de ciencias, para una nota. Sigue vivo si puedes considerar a un ente de circuitos como vivo"-

-"Eso es fenomenal"- felicité, los dos me sonrieron.

-"Dime, Sakura ¿Cómo vas hasta ahora?"-

Fatal.

Mi intentó de ser amiga de Li no iba por buen camino, pero al menos me podía consolar diciéndome que son los primeros días de clases. No puedo dejarme vencer con tan poco tiempo, eso no hablaría bien de mí…

-"Las clases me gustan… pero aún no he hecho amigos"- Daisuke me sonrió palmeando mi mano.

-"No te preocupes eso viene con el tiempo y si no me tienes a mi"- todos estallaron en carcajadas y él los volteó a verlos feo-"¿Qué?"-

-"Nos tienes a nosotros Sakura, no te conformes con él"- me dijo Yue guiñándome el ojo.

Y reí porque era cierto.

Ellos eran buenas personas y me daba mucho gusto haberlos conocido.

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-"¡Monstruo ya duérmete!"- rodeé los ojos.

Esta era una de las muchas razones por las que quería mudarme. Él era insoportable.

-"¡Tengo que acabar esto!"- y gracias a ti que me hiciste hacer la cena y además lavar los platos, lo estoy haciendo hasta ahorita.

Insoportable hermano.

-"¡No serás más lista! ¡Ni un poquito!"- cerré la boca con fuerza al escuchar sus carcajadas y seguí tecleando como si no tuviera esa clase de interrupciones cada diez minutos, porque Touya podía ser realmente fastidioso.

No tenía mucho material acerca de la danza, del ballet. Era algo que sólo hacía por hobbie hasta no hace más de tres meses, que fue cuando decidí que mi vida estaba dedicada a ello. Me esforcé mucho cuando me presenté al examen de la Academia, y si no fuera por los ánimos de la profesora Misuki y de Papá, no creo haber tenido el valor suficiente para presentarlo. Practiqué un mes entero por horas y horas para la presentación.

No me puedo quejar.

Al final había entrado, y tal parece que fui la única que entró; eso me daba muchos incentivos para seguir adelante… y me aterraba porque había más expectativa puesta en mí.

Sacudí la cabeza, no era momento de enterrarme en miedos e incertidumbres. Es momento de trabajar con todas tus fuerzas.

Al final… todo estará bien.

Estuve por varias horas recabando todo acerca de la danza, todo lo que pude encontrar y todo lo que fui capaz de retener. El trabajo no era algo difícil, pero quería expresarme con claridad para tener una buena nota y poder yo misma entender de lo que hablaba.

¿Con qué expresamos nuestras emociones a demás del Ballet?

Redacté una breve idea de lo que para mí era expresar emociones corporalmente, después seguí la línea principal, la danza. Con movimientos, con inflexiones, con ritmos…

Cuando la última hoja estuvo impresa, me felicité por las cinco hojas que había logrado escribir. Tuve que resumirlo y concretarlo más de una vez, porque no quería fastidiar al maestro con mis ideas románticas de las expresiones.

Conciso y breve, había dicho él.

Sonreí.

Creo que era todo lo conciso y breve que él quería… y además, muy bueno.

Supremo.

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Shaoran Li.

-"Los trabajos por favor"-

Yamasaki se acercó a mi mesa y le tendí la pequeña tarea que había pedido.

-"¿Y tú compañera? ¿No te soportó?"- rodeé los ojos y me encogí de hombros, sin importarme dónde estaba-"Deberías ser más amigable"-

Ignoré su comentario y me puse a hacer dibujos sin sentido en mi cuaderno. Esa tonta ¿Ayer no insistió en hacer el trabajo ella sola? Si le hubiera hecho caso, no habríamos entregado nada, así que me felicité mentalmente por no haberla tomado en cuenta y haber hecho el trabajo.

Ella bien podía ser más tonta de lo que parecía.

No parece tonta.

Ah, cállate.

La clase pasó, de nuevo, con Yamasaki que se esforzaba por parecer gallina, o algo semejante a eso, mientras nos decía que la vergüenza no tiene cabida en nosotros como bailarines… ni en él como profesor. También nos habló de varias obras que llevaríamos de una presentación a nivel grupal que haríamos con varias carreras. La nuestra se concentraría en concreto en Ballet y Teatro, con la Profesora Nakuru y él como supervisores. Eso me parecía de lo más interesante. Nakuru y Yamasaki trabajando juntos, si bien, no era la primera vez que lo hacían, cada vez era algo nuevo y demasiado entretenido. Esos dos hacían buen equipo.

-"Las parejas que han formado, seguirán igual. Incluso con la profesora Nakuru"- hice una mueca.

Así que no había manera de deshacerme de la tonta esa.

Cuando el final de la clase llegó, la tonta entró corriendo, no admitiré que se veía adorable con su boina azul eléctrico y su abrigo azul rey. El color azul le quedaba fantástico, porque hacia resaltar sus ojos verdes y sus mejillas sonrosadas.

No, no lo admitiré, no admitiré nada eso.

-"Me quedé dormida y llegue muy tarde, me dio pena entrar"- me encogí de hombros-"¿Ya entregaron los trabajos?"- preguntó removiendo su mochila y entregándome un folder color verde-"Aquí está, tarde pero seguro"-

-"No te molestes"- contesté regresándoselo y fastidiándome con su sonrisita.

-"¿Por qué? ¿Crees que ya no nos lo acepte?"- se preocupó.

-"Ya le entregué yo el trabajo"- me miró de manera curiosa no entiendo del todo.

-"Que tú…"- la corté.

-"No confío en nadie… y tú pareces lo suficientemente tonta para no hacerlo bien, así que yo lo hice… y lo entregué a tiempo, por los dos"-

-"Pero… "-

-"No me agradezcas"- me miró con pena por algunos segundos y sus ojos se le llenaron de lágrimas.

Mierda.

Odio a las mujeres que lloran por cualquier cosa.

Cuando estaba a punto de decirle que no se comportara como niña, cerró los ojos, bajó el rostro y sonrió. Sí sonrió. De esas sonrisas que te llenan toda la cara y son algo escalofriantes, porque realmente no hay una razón por la cual sonreír, es como si se muriera tu mascota, ya sea el perro de tu infancia o tu pececito dorado y sonrieras ante la noticia.

-"Gracias, seguramente con el trabajo que entregaste tendremos buena nota ¿Cierto?"- agregó con su sonrisa escalofriante.

-"Por supuesto"- contesté como lo más obvio.

-"De acuerdo ¿Vamos a la siguiente clase?"- no esperó mi respuesta, me dio una palmadita en el hombro –siento lo de tu pececito, lo siento mucho, y siento no dejar sonreír- y salió de ahí. Refunfuñé un poco y la seguí. Total, ella era mi compañera… por todo un año, así que pediría paciencia para poder soportarla al menos durante clases y sobre todo porque ¡Iba en la misma dirección que yo!

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Sakura POV

La profesora Nakuru nos habló de las actividades que haríamos en conjunto con el profesor Yamasaki, también agregó un par de obras que tendríamos que leer para decidirnos cuál queríamos interpretar. Me gustaba eso. Me encantaba leer y el teatro, aunque era difícil de leer, me parecía mágico.

E interpretarlo sería todo un reto, puesto que sólo había participado en una obra a lo largo de mi vida: Blanca Nieves y los siete enanos. Y yo había sido un tronco dónde Blanca Nieves se sentaba y cantaba.

-"Aquí está la lista de las obras que tendrán que leer estas dos semanas que siguen, cada clase discutiremos algunas de ellas, y nos formaremos una opinión para poder decidir cuáles presentaremos y en qué orden… y por favor, no quiero que sea Romeo y Julieta, ya sé que es un clásico… pero los alumnos de primer año, en este momento ustedes, la eligen cada año, estoy segura que la han presentado al menos diez veces, por favor ¡Creatividad!"- todos soltaron unas risitas.

La profesora me entregó la lista y Li inmediatamente me la quitó de las manos.

Suspiré.

Me había dolido mucho que no hubiera aceptado el trabajo que me pase haciendo durante gran parte de la noche. Me había costado mi trabajo, porque no era buena expresándome por escrito, pero me había esforzado tanto. Me mordí el labio de nuevo para no decirle unas cuantas cosas… pero quería tanto ser su amiga que me quede callada.

Podía entenderlo, en parte. Era obvio que estaba acostumbrado a trabajar solo y hacer todo solo, así que le demostraría que podía confiar en mí, tanto en la escuela como afuera de ella, y dentro de poco tiempo no sólo me dejaría hacer a mí los trabajos, los haríamos juntos. Haríamos todo juntos. Él y yo. Yo y él. Juntos.

Gah.

Sonreí como idiota ante la perspectiva.

-"Supongo que sabes leer"- mi sonrisa se congeló ante su comentario.

-"Claro que sé leer"- él suspiró.

-"Leerás Romeo y Julieta"- lo miré con confusión.

-"De acuerdo… pero ¿Qué otra cosa leeré?"-

-"Nada más"-fruncí el entrecejo.

-"Pero esa obra no la presentaremos, al menos eso dijo la profesora Nakuru, no tengo problemas con leerla… pero…"-

-"Yo las leeré todas… no necesito ayuda"-

¡Ah, pero que sujeto!

-"No… somos un equipo, yo leeré la mitad y tú la otra"- me miró sorprendido por un momento y luego con furia.

-"¿Crees que dejaría que una tonta como tú leyera algo? ¿Qué me arriesgaría a que en el debate nuestro equipo fuera el fracasado porque no sabes emitir una buena opinión?"-

-"Tengo buenas opiniones"- bufó.

-"Seguro"-

-"De verdad"- insistí.

-"Puede… pero si hoy no pudiste entregar un trabajo a tiempo… ¿Quién me dice que podrás leer un libro completo?"- abrí la boca para decirle que él fue el que no me dejó entregar el trabajo, había llegado tarde, pero bien pude haberlo entregado cuando acabo la clase, pero la maestra nos llamó la atención.

-"Silencio, Kinomoto y Li, ya tendrán tiempo para repartirse la tarea"- cerré la boca de golpe y le lancé a mi compañero una molesta mirada. Y él sonrió.

Sí, señores, sonrió.

Con malicia y burlonamente, pero lo hizo.

Y me cautivó.

Porque aunque era algo siniestro era cautivador.

-"Sí, ya hablaremos"-

Lo dejé creer que tenía la victoria y no dije nada, incluso cuando salió corriendo al término de esta clase, no dije nada. Me había sonreído.

Y yo era muy patética para ser feliz con la sonrisa maliciosa de un gay.

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-"Te ves apagada"- sonreí ante el comentario serio de Yukito.

-"¡Oye! ¡Es no se le dice a una chica!"- reí cuando Rika lo regañó y Yukito tan sólo se encogió de hombros.

-"¿Qué se le dice?"-

-"Que parece preocupada"-

-"¿No es lo mismo que estar apagada?"-

-"¡No! ¡Si dices apaga implicas que no se ve bien físicamente!"-

-"¡Pero no se ve bien! ¡Se ve apagada!"-

-"Argh"- solté unas risitas y para detener el pleito contesté realmente que si estaba apagada y preocupada para tener a los dos contentos.

-"¿Por qué, pequeña?"-

Sonreí tiernamente. Cuando Daisuke me llamaba así me acordaba a mi hermano. Ok. Ok. Touya me llama monstruo pero si me llamara algo bonito sonaría como lo hace Daisuke, seguro.

-"Hay este… er… chica, hay esta chica de la que quiero ser amiga, pero ella es muy, hm ¿Distante?"- todos me miraron tratando de procesar lo poco lógica que había sido respecto a lo que dije.

-"¿Cómo de distante?"- preguntó Yue con interés-"¿Distante a qué vive en otro país? ¿O distante de que está muy alta y no la alcanzas?"-

-"¿O distante que no te quiere cerca?"- completó Yukito.

-"La última"- dije con honestidad-"No le habla a nadie y nadie le habla a ella. Y yo le quiero hablar"- porque tiene los ojos más bonitos que he visto en mi vida.

Y su sonrisa.

-"¿Y cuando le hablas se porta mal contigo o sólo te ignora?"-

¿Se podría definir el comportamiento de Li como malo? Seh, totalmente.

¿Se podría decir que me ignora? Seh.

-"Algo de las dos"-

-"Algunas personas no se sienten cómodas en compañía de otras personas ¿No? Algunas no se sienten cómodas en grupos. Creo que deberías de intentar buscar algo en común con ella, algo además de Danza, ya que supongo que es alguien de tu clase ¿No?"- reflexión Rika.

¿Alguna cosa en común con Li? Hmmm…

¿Qué nos gustan los hombres?

Ew.

Eso sería mal en tantos niveles.

-"Pero si ni siquiera me habla ¿Cómo puedo buscar algo en común con él, digo, ella?"- me froté las sienes-"Es tan frustrante"-

-"¿Por qué?"- preguntó Daisuke.

-"¿Por qué, qué?"-

-"¿Por qué es frustrante? ¿Por qué es tan importante para ti hablarle? Si dices que no es agradable ¿Por qué quieres hablarle?"-

Ah, eso era un asco de pregunta. La respuesta ni yo misma la sabía ¿Por qué dejo que Li me trate mal? Bueno, no me trata mal, al menos creo que no me trata del todo mal. Así trata a todo el mundo, creo yo que no sabe tratar de una manera diferente a las personas. Oh, uh. Claro, excepto a ella, a la chica bonita que anda con todos lados.

¿Celosa?

Un poco.

-"¿Han sentido alguna vez que tienen una conexión especial con alguien sin saber realmente por qué?"- pregunté tratando de explicar lo que él me hacía sentir.

-"¡Sí!"- gritaron Yue y Yukito inmediatamente.

-"¡Qué no sea entre ustedes, babosos!"- regañó Rika.

-"Ah, no… entonces no"-

-"¿Te refieres a una conexión instantánea, cómo amor a primera vista?"- preguntó Daisuke sin hacerle caso a los demás.

Y por poco tuve un ataque de risitas histéricas.

¡Sólo eso me faltaría! ¡Enamorarme de alguien que me detesta!

Er, y que es gay.

Gah.

-"No hablo de amor a primera vista… más bien yo lo explicaría como… como… si fueras un imán, o él, eh digo ella, fuera un imán… me arrastra"- me encogí de hombros riéndome porque realmente acaba de decir puras estupideces-"Sólo quiero ser su amiga ¿Es tan malo?"-

-"No, Sakura no es malo"- Rika me sonrió-"Creo que deberías tratar un poco más ¡Nunca sabes! ¡Tal vez el destino de ella es presentarte a tu futuro marido!"- todos comenzamos a reír.

Eso sería hilarante. Me pregunto si Li tendrá algún hermano.

Un hermano que se pareciera físicamente a él, o que fuera su gemelo. Pero lindo, agradable y atento. Caballeroso. O sea alguien igual a él pero diferente.

Eso sí que sería bueno.

Me despedí de ellos al llegar a la parada de camión, todos ellos vivían cerca de la Academia así que no había necesidad de tomar transporte, y aunque Daisuke podía caminar a su casa decía que le gustaba esperar conmigo ¿A quién le gusta ir en transporte público? A nadie, aunque sean dos estaciones. Pero no negaba que me hacía bien la compañía, sí, sí… muy bien que me hacía.

-"Creo que puedes hacerlo"-Daisuke dijo de repente.

-"¿Hmmm?"-

-"Digo que puedes hacerlo, ser su amiga de la chica de la que hablas"-

-"¿Por qué dices eso?"-

-"Nadie negaría pasar tiempo contigo, Sakura"-

Le sonreí con ternura.

-"Gracias"-

Tal vez sólo tenía que mostrarle a él –ella- lo que sea- que de verdad era una persona muuuuuy agradable.

-"No te des por vencida"-

-"No lo haré"-

No lo haría.

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Shaoran POV

-"¿Viste el enorme piano que estaban tratando de meter por la ventana?"-

Levanté la vista de mi libro y levanté una ceja en muda pregunta.

-"Sí, hace rato. Habías unos tipos metiendo un piano por la ventana del departamento de enfrente, lo vi cuando regresaba de la tienda"-

-"Parece que tenemos nuevo vecino"- me limité a contestar.

-"Espero que sea agradable y que no tenga gatos. Uh ¿Recuerdas a la Señora Sake? ¿Y sus veinte gatos?"-

-"No tenía veinte, Tomoyo"-

-"Casi"-

Miré con diversión como ella torcía la nariz en disgusto. Cuando nos mudamos a este apartamento, nos dinos cuanta de inmediato que lo único que iba a ser malo de él era la vecina. Los dos no éramos personas normales –refiriéndome específicamente a nuestros problemas emocionales- así que no podíamos vivir en los dormitorios de la escuela, por esa razón Yamasaki nos había conseguido este departamento. Era enteramente nuestro y era enorme, así que vivíamos muy cómodamente. La vecina loca había vivido aquí mucho antes que nosotros y la habíamos tenido que soportar por cinco años, más o menos, hasta que se mudo (Los dioses escucharon mis plegarias) al campo. Eso dice Tomoyo que le dijo el guardia de la entrada. La vieja loca tendía dejar a sus gatos hacer lo que quisieran, así que podían estar de ventana en ventana en el edificio. Tomoyo y yo habíamos encontrado alguno que otro andando como reyes en nuestro departamento.

Está más decir que odiamos a los gatos.

Nunca habíamos sido muy fan de ellos, mis hermanas solían tener algunos, y aun cuando era niño no tenía una muy buena relación con los felinos, incluso creo que intenté ahogar a uno en la alberca ¡Pero sólo como defensa propia! Era una bola de pelos que tenía la tendencia de brincarte encima de tu cabeza y aferrarse a ti con sus garras. La última vez había salido corriendo gritando y me había echado de cabeza a la alberca, con ropa y el gato. Él no volvió a molestarme después de eso.

-¿Y ya sabes quién se va a mudar?"-

Ella negó.

-"Sólo sé que viene del extranjero. Creo que de Inglaterra ¡Eso podría ser divertido!" –

-"O podría ser una anciana inglesa con gatos y té"-

Los dos hicimos gestos de disgusto.

-"O podría ser el amor de mi vida"-

-"¡Oh, por favor!"-

-"¡Se puede soñar!"-

-"¡Claro que sí, pero decir que será el amor de tu vida! ¡Es mucho!"-

-"¡Aww, Shaoran! Déjame pensar que puedo encontrar a mi alma gemela"-

-"Nunca dije que no podías"-

-"Entonces déjame decir que puede que sea el amor de mi vida"-

Rodeé los ojos.

-"Sí, sí. Puede y sólo puede, eso quiere decir que sólo hay una mínima posibilidad de que sea el amor de tu vida"-

Ella rió y salió dando saltitos.

Rodeé los ojos de nuevo.

Ella era tan rara.

¡Qué fácil sería desear encontrar al amor de tu vida y tenerlo así como así!

¡Con el vecino de enfrente!

O la chica de al lado.

Gah.

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Notas de autora:

Er, hola. Otra vez me disculpo enormemente por la tardanza, pero sé que no es consuelo, pero no me tardé casi un año ¿Algo bueno,no? Jo, jo, jo.

¿Cómo están? Espero que bien y espero, con todo mi corazón, que alguien siga leyendo esto.

Cómo verán, todo sigue un poco lento, lo sé, pero es cosa de armar poco a poco la historia de estos dos. Shaoran se muestra nada amigable ante nuestra querida Sakura, pero vemos que hay algo en ella que no lo deja en paz. Así seguiremos, hasta que las cosas estén en su debido camino.

Ah, por cierto. Alguien me envió un mensaje a mi cuenta diciéndome que el Summary del Fic no era muy bueno, que era mejor que lo cambiara ¿Ustedes qué creen?

Cuídense mucho y mucho saludos a todos ustedes.

Gracias por leer mis locuras, me hacen muy feliz.

Kary.