Maldición, debo dejar de escribir en la madrugada, se me está haciendo adicción XD
Capítulo dedicado a Creepy Da Silva.
DESEOS DE COSAS IMPOSIBLES
Capítulo 3
Vivir así es morir de amor.
Si tuviera el hábito de fumar, ya me habría acabado 50 malditas cajetillas. Todo mi cuerpo tiembla, de desesperación, de coraje, de tristeza, de impotencia. Ya sabía que esto sucedería tarde o temprano, pero MIERDA ¿tenía que ser mas temprano que tarde?
No he podido dejar de pensar en la escena que acabo de ver, como un jodido masoquista se sigue repitiendo en mi cabeza. Si sigo así me voy a quedar calvo de tanto manosear mi cabello y hacerlo para atrás. No puedo ni conmigo mismo. Es tan pesada y grande la sensación que no cabe en mi cuerpo, siento que se va a deshacer. Que va a juntarse tanta jodida presión e intentar salirse que simplemente me voy a desintegrar convirtiéndome en polvo.
Quisiera dormir y nunca despertar, caer en coma para siempre, volverme ciego y sordo, que arrancaran de mi todos lo sentidos que poseo. Quisiera morir.
Jaja.. claro, morir. Como si tuviera tanta suerte como para poder hacerlo, de cualquier forma al maldito día siguiente estoy de nuevo aquí para seguir sufriendo eternamente. Es una broma de mal gusto. TODO. TODA MI JODIDA EXISTENCIA.
Soy sencillamente un cumulo de desgracia, mala suerte, secretos y olor a muerte. Claro, como alguien se podía enamorar de alguien así. Alguien tan decadente...
-MIERDA, MIERDA, MIERDA- grito hacia la nada, en mi cuarto, sin dejar de golpear y golpearme con todo lo que pueda. Lo único que me consuela es que no hay nadie en casa todavía. Al menos soy libre de quejarme todo lo que quiera, de consumirme hasta soltarlo todo, encerrado en mi propio mundo, sin ganas de ver el exterior. La luz me pone de malas. ¡No quiero saber nada del mundo!
._._.
Odio mi mundo. Todo es demasiado oscuro en él. De vez en cuando me gustaría que alguien encendiera la bombilla.
Cerrando los ojos, dejándome llevar por mis sentimientos es cuando mejor toco el violín. Desde que me empezó a interesar ese rubio siento una oleada de sentimientos que no se detienen y se convierten en música.
Me gusta hacerlo intensamente, que todo a mi alrededor se estremezca, que la pasión se desborde en cada nota. Desearía que ella y mis pensamientos le llegaran con el viento. Que la música se transportara hasta sus oídos y hacerle suspirar un rato.
Calmarlo si se siente mal, reconfortarlo y hacerle saber que de alguna forma, nunca estará solo. Porque yo siempre voy a estar para él.
Eternamente.
_._._
¿Qué es ese sonido que empieza a llenar el ambiente?
No me puedo mover, mi cuerpo se siente caliente. Mi alma también. Mi pecho empieza a subir y bajar agitado pero a la vez se siente tan bien. ¿Por que ya no me duele nada?
Quiero escucharlo para siempre.
Todo se empieza poner borroso. El sonido es embriagador. ¿Estoy alucinando? Estoy soñando...
Todo se pone negro. He caído al suelo.
-¿Quién..?-
._._.
Me tiro al suelo agotado después de terminar la pieza. Desde que llegué a mi casa tuve el presentimiento de que Kenny no se sentía bien. Estoy demasiado preocupado por él.
Me niego a pensar que el idiota de Stan pudiera tener algo que ver en eso, aunque sé muy en el fondo que es lo mas probable.
Ocupo una ducha...
.-.-.
Mis párpados se sienten pesados pero ocupo despertarme. ¿Cuánto tiempo me habré quedado dormido?
Me levanto del suelo lentamente, mientras intento recordar como fue que terminé ahí.
Había música, una melodía agradable y luego.. ¿colapsé?
Seguro fue un sueño.
-Carajo...-
Me siento muy cansado. Me dejo caer ésta vez en la cama. Encojo mis piernas para abrazarme a mi mismo y me doy cuenta que he caído sobre la bufanda que me regalaron esta mañana.
Puedo percibir un ligero aroma dulce, como a manzanas. Me levanto para tomar la bufanda en mis manos, acercarla a mi rostro y aspirar ese cálido olor.
Y sin saber el porque, la mirada penetrante de Damien viene a mi mente.
Coloco con suavidad la bufanda al lado mío para después llevarme las manos a la cara. Me siento tan jodidamente revuelto y confundido.
Siento que mi corazón se encoge un poco al recordar porque terminé en aquel estado. Es como una maldita lanza que me atraviesa sin previo aviso. Poco a poco voy sintiendo como algo de la desesperación se apodera de mi de nuevo y no puedo evitar pensar que...se perfectamente cual es la solución a todo esto.
Volteo a ver el reloj que marcan las 11:00 p.m.y siento que no es tan tarde en realidad. Tomo la bufanda colocándola lo mas abrigador que puedo alrededor de mi cuello y salgo a toda prisa de mi casa.
Puedo ver como todos los arboles ya se están quedando totalmente secos, sin ninguna hoja y el sonido de mis tenis debajo de ellas es algo que me reconforta. Todo va a estar bien.
.-.-.
Por fin llegué a la casa de Stan. Se perfectamente que a esta hora ya todos están dormidos por lo que empiezo a tirarle algunas piedras pequeñas a su ventana.
Al lanzar la tercera puedo ver como la luz de su cuarto se prende y el se asoma curioso por la ventana. Trato de fingir la mejor de mis sonrisas y le hago una seña para que baje de su cuarto.
Stan volteó a ambos lados dudando, pero cuando menos pensé ya estaba frente a mi con una cara de nerviosismo que nunca me había tocado ver. No pude evitar pensar que aun así lucía bien.
Un poco de vapor blanquecino salía de su boca mientras hablaba y agradecí internamente que el empezara con el tema.
-Supongo que sé la razón por la que estás aquí...- me dijo mirando hacia otro lado. Pero de vez en cuando intentando verme a la cara. -Es por lo de Kyle y...-
No dejé que terminara la frase, lo tomé del cuello de su chaqueta con toda la fuerza que pude y le propine un beso que no transmitía mas que dolor. Sin recibir respuesta lo solté lentamente no esperando mucho de aquella acción, pero sin arrepentirme de haberlo hecho.
-Acertaste- Le dije con tranquilidad seguramente poniendo una cara de melancolía extrema que hasta hizo que él se alterara aún más. Murmuró sílabas que en realidad no decían nada y a la vez intentaban formar palabras, palabras que yo si pude articular. -Yo estuve enamorado de ti... durante algunos años.-Solté tomando su rostro para que me viera a los ojos. -Aunque sabía sobre tus sentimientos por Kyle-
Dejé de tomar su cara pensando que todo eso debía ser demasiado incomodo para él.
-Kenny... de verdad lo siento mucho, lo ocurrido hoy, todo lo que te estoy haciendo sentir. ¡Me siento como un idiota por no haberlo notado antes! ¿Cuántas ... cuantas veces yo...?-
"¿habré hecho cosas que te lastimaban sin saberlo?" eso era lo que el pelinegro intentaba decirme.
Sonreí con dolor bajando la vista.
-Stan...- Él me miró expectante con cara de preocupación mientras tapaba su boca y barbilla con una mano. -Te amo.- confesé.
Pude ver claramente que sus ojos se abrían como platos a pesar de estar tan oscuro todo, iluminados solo por una tenue luz proveniente de casa de sus vecinos.
Mi alma se sintió liberada después de aquella confesión. Suspiré mientras le daba la espalda. Ya no soportaba verlo así, nervioso y sin saber que hacer.
-Y te amé... ahora puedo empezar a olvidarte. - Empecé a caminar lento sin voltear a verle, muy dentro de mi, esperando que de alguna manera me detuviera.
Y lo hizo. Me tomó del brazo y se aferro a mi por detrás. Pronto empecé a sentir su aliento en mi oído murmurando unas palabras.
-Pase lo que pase, nunca dejes de ser mi amigo.-
Asentí con la cabeza, dándole la espalda todavía y seguí caminando sin voltear a verle. No tenía ganas de que me viera llorar.
.-.-.
Todo a mi alrededor esta totalmente oscuro. Puedo sentir un cuerpo junto a mi en mi cama, intento distinguir su rostro pero no puedo ver nada y me siento demasiado adormilado como para levantarme. Estiro una mano hacia el frente y alguien la toma firmemente para arrastrarme hacía él. Un embriagante aroma a manzanas lo inundaba todo y sin tener oportunidad de reaccionar simplemente lo escucho hablar.
-Todo el tiempo estoy pensando en ti-
Todo se puso blanco y cuando me di cuenta estaba despierto y cubierto en sudor, agitado pase mi mano por mi frente sintiendo una brisa que me llegaba por la ventana.
Estaba seguro de que alguien había entrado aquí.
._._._
Damien corría hacia su casa a toda velocidad sintiéndose tranquilo de haber visitado al rubio y ver que se encontraba relativamente bien. Aun así se sintió culpable de haberse metido a sus sueños sin permiso. Ya habría momento para charlas y explicaciones... si tenía la suerte de que algún día Kenny aceptara escucharlo.
Fin del capítulo 3.
Sobre Damien y su violín:
¿Apoco no es sexy? XD Damien tiene poderes mágicos :D. Cuando escribí esa parte estaba escuchando "The Devil's Trill" la versión de Vanessa Mae está interesante. Me gusta que vaya rápido =3 (se las recomiendo) imaginarme un Damien tocando con pasión fue algo muy personal. Me prende totalmente XDDD
Sobre los títulos de los capítulos:
Siempre me baso en alguna canción para ponerlos, o para escribir un capítulo en general. La gusana ciega ha sido mi mayor inspiración hasta el momento ;3 y lo seguirá siendo un poco más.
Espero no haberlos confundido mucho con el cambio dramático de escenas xDU Un capítulo muy corto, lo sé, pero era necesario :0. Me divertí mucho escribiendo éste en especial. Gracias por leer :x
