3.

Cuando iba a entrar, escuchС unas voces cercanas. Risas y maldiciones. Sonaban como un par de borrachos hablando entre sМ, pero estarМa bien confirmarlo.
Se acercС con cuidado al callejСn, y pudo ver a dos hombres y una pequeЯa. La niЯita, que no tendrМa mas de 4 aЯos, abrazaba a su muЯeca, y parecМa atemorizada.
- Vamos, p-p-equeЯa, ven aquМ, assshИrcate al t-t-tМo Paul.. ven.. cariЯo. El tМo te tratarА muy bien...- - SМ, princesssa, ven, tu tМo Paul y tu tМo Larry se saben unos juegos muy divertidosshhh jjajaja - La niЯa se mantenМa inmovil. No lloraba, ni gemМa, ni salМa corriendo.
Uno de los hombres intentС acercarse y tomarla por los hombros.
- Creo que no tiene ganas de jugar con ustedes - La voz de Brennan sorprendiС a los hombres, quienes evidentemente no esperaban mАs compaЯia.
- y tЗ quien eres?- preguntС el supuesto "tМo Paul"
- No importa quien seas, nadie te invitС a esta fiesta, serА mejor que te largues - acotС "Tio Larry.
Brennan se acercС lentamente, ubicАndose entre los hombres y la niЯa. Ese par de borrachos no eran suficiente para Иl, pero querМa evitar que lastimaran a un inocente.
- Muchachos, porque no se van tranquilos, no quiero pelear con ustedes - - Ya es tarde para eso, idiota! - y un destello descubriС el cuchillo en la mano de "Paul" .
Se abalanzС sobre Brennan, quien hizo un par de fintas esquivАndolo, Paul siguiС de largo y no pudo mantener su precario equilibrio. Mientras se levantaba, Larry se abalanzС sobre Brennan con un trozo de madera en la mano, tratando de golpearlo en la cabeza.
- Eso fue algo estЗpido - dijo Brennan, agachАndose, tomando la madera y tirando de larry hacМa sМ mismo. le propinС un golpe en el estСmago, y mientras pasaba de largo, le dМo una patada en el trasero.
Paul volviС al ruedo con su cuchillo y la cara deformada en una expresiСn de rabia y estupidez. Cuidado! - Brennan escuchС la voz de la niЯa y se girС, esquivando la hoja y capturando la muЯeca de Paul, retorciendola por detrАs de su espalda, hasta ponerlo de rodillas.
- Ahhh! maldito seas, me vas a quebrar el brazo! -
- Tal vez lo haga, pero mientras lo decido tal puedas prometerme que no volverАs en toda tu vida a pasear por estas calles. Crees que sea posible?- PreguntС educadamente Brennan.
- Ahhh, Siii, Siiii, lo que digas, maldiciСn!