Haha ¡mierda! No pude con mi genio y subí el tercero…disfrútenlo ;)

Parte III: El padre de mis hijos…

Más tarde ya estaban alojados en las recámaras del palacio de la sacerdotisa. Obviamente Shion que no olvidó ni por un segundo la promesa que supuestamente le había hecho Naruto en la pasada misión, así que le eligió un cuarto contiguo al suyo, esta vez el chico que había salvado su vida no se le escaparía tan fácil.

Hinata-chan había sido mandada a un cuarto bastante alejado, lo que le preocupó bastante, ya que notaba que Shion tenía los mismos sentimientos que ella hacia Naruto. Pero como siempre ella era tan poco decidida que no hizo nada para cambiarlo. Se mantendría atenta solamente.

El ojiazul, el menos distraído, ni cuenta se dio de las intenciones de Shion, así que no chistó en ningún momento.

Ya era de noche. Las cosas se tornaban tranquilas, la misión estaba bastante fácil y Naruto como era su costumbre se puso a pensar porque demonios no le había dado una misión más "a su nivel".

La respuesta era simple. En Konoha corría peligro. Akatsuki se movía y cada vez estaba más cerca de Naruto.

Shion se apareció en la puerta de la habitación de Hinata con una bata de baño – Eh pechugotas vamos a las aguas termales- Fue una orden, no hubo tiempo de negarse.

- H-hai…- Salió del cuarto y se dirigió al lugar. Cuando llegó, Shion ya estaba adentro apoyada en una roca.

- Etto…podrías..- Shion la miró y mofándose se dio la vuelta

-…Así que tú le salvaste la vida a mi…a Naruto…- Hinata, que ya estaba adentro

- E..n realidad él me ha salvado la vida a mí sacerdotisa-sama-

Shion miró hacia otro lado, hacia el cuarto de Naruto.- Si…Naruto…él es un chico especial, tiene el poder de cambiar a las personas, de salvarlas-

De nuevo miro a la chica de Konoha - Por eso él será el padre de mis hijos Hinata-san-

Hinata la miró un poco confundida, le dolió lo que dijo, pero parecía que sólo ella pensaba eso. - Hi..hijos? n..no crees que es necesario que ambas partes estén de acuerdo Shion-sama…un hijo es de los dos.-

La mujer de cabello color crema la miró desafiante, como si Hinata resultara una amenaza para ella - Que estás diciendo…hablo en serio Hinata-san…él me hizo una promesa. Y ahora es momento de cumplirla, sé que tú también quieres a Naruto…pero, en realidad crees que él te ve como algo más que una buena compañera? – Shion rio levemente -…no lo creo. Yo seré la madre de sus hijos…él es el hombre indicado para mí y yo la mujer indicada para él.

Hinata estaba presente en cuerpo pero no en alma. ¿Era cierto lo de esa promesa? La sacerdotisa se veía tan convencida que no pareciera que era un simple engreimiento suyo.

…Ella hablaba en serio. La joven de azul cabellera dejó caer algunas lágrimas en el agua caliente…Eran lágrimas que le decían que la confesión de su amor fue en vano…