Capitulo Tres:
¿Cómo te ves en el futuro?
Descargar mi frustración escuchando endings sobre rompimientos, aunque no haya sufrido uno, supongo que no hablarme con él podría ser algo similar a eso. El que nadie sepa sobre que ocurre entre nosotros hace ocultar el dolor aun mas difícil. ¿Qué somos?... estoy haciéndome esa pregunta desde que comenzamos esto. No somos amigos, no somos novios, tampoco amigos con beneficios.
Es una duda existencial que quita el sueño, distrae en clases y trae problemas en el trabajo. Lo único que sé, es que Wirt Cone llego a mi vida para hacerme dudar de todo sobre lo que creí de mi alguna vez. ¡Vamos! nunca en mis cortos, veinte años de vida vi con otros ojos a un chico, tampoco los ando mirando cuando voy por la calle, ni jamas se me habría pasado por la cabeza aquello ¿Cual es la diferencia? ¿Qué es lo que lo hace especial?
Y ahora practico la abstención de mensajearlo. No daré mi brazo a torcer, no le hablaré, si no le gusta lo que tengo que decir, tendrá que sufrir "mi ley del hielo". Escondí mi teléfono bajo el colchón de mi cama, haciendo difícil sacarlo de ese lugar sin desordenar todo.
— ¡Ja! ahora podré poner las cosas en orden. —Murmure sintiéndome triunfante. El sonido del teléfono se hizo presente apenas dije eso. Resiste... tú puedes Dipper.
...
Soy un debilucho. ya para el tercer timbre comencé a mover todo para rescatarlo de mi "escondite", dejando un desastre apenas lo hice.
—Wirt, lo siento. De verdad yo no-
— ¿Quien es Wirt? —La voz de mi hermana se escucho del otro lado. No vi el identificador de llamadas debido a mi apuro.
—Es un... amigo...—Respondí, alegrándome de no decir algo fuera de lugar, que pudiera comprometer mi privacidad.
—Aja...
— ¿Cómo estas? —Le pregunté, mientras me levantaba del suelo. Mabel no me cree, estoy en problemas.
—Muy bien. Estudiando como siempre. —Dijo, en un tono alegre. —Oye... quizás dirás que tu hermana llama sólo por conveniencia, pero un rumor circula entre la familia.
— ¿Qué clase de rumor?
—Sobre que esa zorra boto a Bill. ¿Es verdad? — Me pregunto como supo...
Estados de Bill
Hoy
"S.O.L.T.E.R.O. = Situación Optima, Libre de Traiciones, Errores Románticos y sin Obligaciones."
Que lindo soy, que bonito soy... Cuánto me quiero...
Ayer
"Yo quizás perdí mi tiempo... Pero tú perdiste a alguien que te quería de verdad."
Es la dura verdad, nena. Me perdiste.
Antes de ayer
"Lo chistoso es que, los que somos más románticos, ¡Estamos solteros!"
Tengo mucho amor que repartir ¿Quién quiere de mi amor?
¿Quién lo entiende? Podría apostar que mientras sube esos estados está llorando, y hablando con ella. Es triste verlo así, creo que debería llamarlo, pero en otro momento.
—Sí. —Conteste. —Ya lo conoces, incluso mejor que yo, ustedes son como pan y mantequilla. Sólo que se la pasan peleando.
—Es hermandad. —Contesta. —Bueno... llamaba de chismosa, quizás le pida salir un rato, necesita despejar su mente, con su amiga de toda la vida.
Lo dudo mucho...
Hablando sobre Mabel con Bill
—Yo no le hablaré, ella se enojo conmigo.
—Por culpa de tu ex.
—Sigue siendo su culpa, debe aprender a respetar mis espacios. —Dice mientras sacaba la basura que llevaba días dentro su casa. —Además sola se fue, nadie la quiere de regreso... aunque...
—¿Qué?
—Fumar un rato hierba y reírse como focas nos hará bien. —Reflexiona. ¡Son unos idiotas! —Luego seguiré enojado con ella.
—Creo que no pierdes nada con intentarlo. —Dije mientras encogía los hombros. Recordando esa conversación con él. —Sabes que en el fondo de su vanidoso corazón te extraña.
—Lo sé. —Rode los ojos, son iguales...
Un rato de sábado libre, y debido a que no me hablo con Wirt, llevamos unas cinco horas que no intercambiamos palabra alguna, comienzo a sentirse aburrido. Teníamos planes de hacer algo, nada en concreto, pero es mi amigo también y es normal que lo extrañe.
Observo por la ventana de mi habitación, la lluvia comenzó a caer lentamente, estos días no ha parado de llover, siempre es así en esta época. No puedo evitar pensar en él, como esta siendo lo común de mi día a día. Creo que es hora de tragarme todo mi orgullo, tomo mi teléfono para llamarlo, suelto un suspiro cuando el tono de espera se escucha. Yo no sé como puede lograr eso conmigo, si hubiese sido otra persona, espero que esa persona se acerque a mi... no yo.
—Dipper... —Por el tono de su voz, puedo concluir que esta cansado de esto.
—Hola, oye... ¿Podemos conversar?—Pregunto.
— ¿Para qué? —Esta enojado. — Yo no me moleste contigo, fuiste tu ¿Acaso me pedirás disculpas?
— No... por esa misma razón quisiera conversar contigo.
—En otro momento, Dipper. —Dice y suelta un suspiro. —No estoy enojado contigo, pero deja que ponga mis pensamientos en orden. Se esta haciendo habitual...
— ¿Podrías ayudarme con eso?
—Tu no me dejas... —Susurra. —Sabes que te quiero con todo lo bueno y malo que tienes... Todavía puedes venir , si quieres. Y pasamos la tarde juntos. — Dice en voz baja, y titubeante — Ya sabes... El pasado es pasado.
El pasado es pasado... esa la frase que usa cuando me perdona. Y me duele mas saber que le hice daño por mis arrebatos. Sé que tengo muchas trabas en lo que sucede...
Pasar una tarde con él, sin pensar en estudios, trabajo o familia, es lo que hace especial cada momento libre que tengo para dedicárselo. Pero mientras se aleja, mas creo tener mi corazón cerrado al amor que intenta entregarme, el cual me gustaría que no fuera así.
Cuando llego a su apartamento, un exquisito aroma me recibe en la puerta. No esperaba que cocinara, creo que muchas veces nos limitamos a salir, no importa como este el clima; nieve, granizo o lluvia. Quedando los bocadillos en segundo plano. Cada segundo cuenta cuando nos vemos, es lo mas valioso que puedo tener... su compañía.
Me recibe con una sonrisa ladeada, aunque en su rostro muestra un evidente cansancio. ¿Por qué no somos amigos?, los buenos amigos nunca dudan en saludarse efusivamente. ¿Por qué no somos novios?, nunca nos abrazamos o besamos ¿Por que no somos amigos con beneficios?, no hay incomodidad en como comportarnos al momento de vernos... ¿Entonces como lo hacemos?
Somos unos desconocidos, nos estamos conociendo en cada momento. La distancia que nos separa podemos ser nosotros mismos. Aunque curioso es que... antes de conocerlo, mi mente era clara sobre lo que haría y lo que no.
—Hola. —Dice —¿Cómo estas?
Entre al pequeño apartamento, y él cierra la puerta. —Estoy cansado.
Y el ríe bajo cuando digo eso, esta igual que yo. El semestre esta cada vez mas pesado para todos.
—Es divertido escucharlo de ti...
—Siempre te ríes.
—Me da gracia como lo dices. —Y vuelve a reír. Me encanta su risa.
Momento común de conversación sin sentido con Wirt.
"¡Eh! adivina"
"¿Qué?"
"Hice una estupidez :'v"
"¿Qué hiciste?"
"Por error le puse lejía al lavado. Ahora mi ropa esta toda manchada."
"Jajajajajajaja xD"
"Aunque tiene un lado bueno"
"Ademas de chistoso ¿Qué de bueno puede tener eso?"
"Regrese a los años sesenta. Paz y amor, hermano."
":v te falto esto. "
"Eso es un trebol"
"Sabes que no hay hierba en estos dibujitos. Y que mas da yo no fumo"
"Yo tampoco, aunque si lo hiciéramos, nos pondriamos peor"
"Lo sé :'v"
Es difícil decir "estoy enamorado"... Cuando se ha tenido el corazón cerrado al amor por un largo tiempo, en el que muchas chicas han llegado y ninguna pudo tener un lugar en él. Creo que eso es lo que hace especial a esa persona, aunque sigo curioso a la idea ¿Por qué un chico? Siempre crei estar definido con respecto a mí sexualidad, el no ver a ningún otro chico como potencial pareja es clara señal de aquello.
Wirt piensa de la misma forma, pero él es más paciente y tranquilo que yo. Y he aprendido aplicar aquella misma paciencia para poder tratar con él. Luego de un almuerzo y una conversación relajada. Nos acomodamos en el sofá y lo abrace, hace algunas semanas que no lo hacía... Se sentía bien poder lograr eso, porque no fui apartado en ese instante.
—Te extrañé mucho... — Murmuré. Él sólo se apartó un poco para observarme a los ojos, su expresión demostraba dolor y cansacio. Se libero un poco del abrazo y pasó un paso por mi mejilla.
— ¿Me quieres? —Preguntó. Yo asentí y el sonrió— Yo también... No olvides eso...
—Sabes que yo... Te quiero mucho más de lo que digo. —Intente recordarle. Evitando decir esas dos palabras.
Es el acercamiento más avanzado que tenido en mucho tiempo. Fue Wirt quién corto esa distancia entre nosotros, y me beso, extrañaba sentir sus labios. Es que eso podía ser lo que más adoro de él su manera de recordarme, que no ha dejado de lado lo que ocurre entre nosotros, y aunque no sea un prolongado beso, sigue siendo especial.
—Tambien te amo. —Susurra, al momento de separarnos.
Nos volvimos a besar...
No somos novios, aunque creo que somos más que eso. Hay veces que necesitamos recordarnos que somos y porque seguimos viéndonos, siendo esto mucho más que una reconciliación... Es intentar retormar algo que estábamos dejando de lado.
Fue una tarde especial para los dos. Porque hubo una barrera que se quitó en ese momento. Wirt tenía la capacidad de hacerme sentir especial y querido. Ambos éramos un desastre cuando las emociones subian, los besos de profundizaban y todo nuestro entorno comenzaba a electrizarse. No importaba si ya habíamos hecho esto antes, seguíamos siendo torpes, porque hay mucho que todavía no conocíamos del otro, y también era conocerse de nuevo a sí mismo. Sabíamos nuestros límites, nunca había llegado muy lejos, lo disfrutábamos, lo que más podíamos. Guardar en mi memoria cada exquisito sonido y acción que hacíamos, ya que estaba aprendiendo de nuevo, junto con él.
Sólo desearía saber si esta clases de cosas determinarán la manera de cómo continuaremos juntos, porque definitivamente esta amistad es diferente a todas las que he tenido antes.
