Capitulo 3:

Era muy sencillo, demasiado sencillo, pero aun así se podrían complicar las cosas. Esta era una de las ideas más alocadas que había tenido mi padre, pero si ese es su deseo, no tengo nada más que opinar, o si no estaré en graves problemas.

Una respiración pausada, una mirada perdida en el fuego y una copa de vino de elfo en mis manos. Era una imagen perfecta, pero era el momento de escribir la anhelada carta para mi padre sobre la contestación de la castaña. Quizás desde el momento en que la reciba, comience a idear estrategias para… arghhhh… ni siquiera puedo pensar bien en ello.

Me levanto despacio y coloco la copa de vino en la pequeña mesita de estar, que de por cierto era una reserva especial de la mansión Malfoy, y camino lentamente hacia mi escritorio. Tomo un pergamino especial con el sello de la familia y comienzo a redactar:

Querido padre:

He logrado que la sangre sucia cierre el contrato mágico obligándola a asistir a la mansión para las fiestas. La fase 1 del plan ha sido completada satisfactoriamente.

Espero tus siguientes instrucciones.

D.M

Con eso será suficiente – me digo a mi mismo, mientras cierro el sobre con un conjuro, para que nadie más pueda leerlo, y se lo ató a Hades, mi lechuza negra.

Tomo un nuevo sorbo del vino, mientras la intranquilidad se apodera de mí ser. Ya faltan pocos días para salir del colegio y llevarme a una castaña conmigo, pero sinceramente no sé qué es lo que ocurrirá.

Ir a su casa en navidad, estar con su familia en navidad… que es lo que querrá….

Mi intelecto trabajaba a mil por hora, pensando en lo que querría de mí, pero luego una noticia del Profeta me trajo a la realidad.

Su familia había sido liberada de los cargos de los que habían sido culpados después de la guerra, pero a la vez había nuevamente perdido credibilidad ante la comunidad mágica. La familia Malfoy estaba siendo marginada de la sociedad, a pesar que en una última instancia decidieron ayudar a los de nuestro bando, pero necesitan nuevamente prestigio y ser la familia que siempre ha sido, y que mejor forma de lograrlo es aliándose con una sangre sucia. Que inteligente.

Pero eso no sería una alianza de amistad seguramente, sino sería un noviazgo o incluso un casamiento, cosa que no podría permitir en mi sano juicio, sería algo imperdonable, pero era la única manera de lograr una voto de confianza a la familia si ven a una familia reconstruida por ayudar y acoger a los más bajo en su status.

Para ello me requerían en navidad, pero la cuestión es el hecho de aceptar o no el trato que me propondrán y ahí entra en juego el famoso contrato que me hicieron aceptar. Era obvio que no le pasaría nada a mi reputación en Hogwarts, sino que haría algo peor y mucho más peligroso que ni siquiera quiero imaginar.

Y ahora caigo en cuenta de lo tonta que fui al aceptar la ayuda de una serpiente venenosa, sabía que saldría mal parada, lo sabía.

Podría pedir ayuda, si podría hacerlo, pero quizás las mismas condiciones del contrato que acepte me lo impedía, obviamente no dejaría que lo hiciera, habría algo que me impediría hacerlo, así que por esa parte también estaba perdida, pero como resolverlo.

Lo que más me inquieta es que tengo el presentimiento de que el mismo Malfoy no tenía conocimiento de lo que planeaba su padre, si porque la idea era de él y de nadie más, me imagino que ni su madre si imagina lo que pasa en su propias narices. Quizás mi única escapatoria sería idear un plan mucho mejor del que me podrían plantear y mantenerlo durante un tiempo prudente, o sea hasta que vuelvan a integrarse a la sociedad, olvidar lo del pensaran en el colegio de mí. Tengo que pensar el que hare y no me queda mucho tiempo, casi nada para planear.

Los días transcurrieron rápidos y llegó el tan ansiado día de vacaciones de navidad. No ocurrieron muchos antecedentes importantes. Me entere que Harry reacondiciono la casa de Sirius para ir a vivir ahí permanentemente e invito a Ginny a pasar la navidad con él, cosa que acepto de inmediato, pues no quería andar con arcadas por culpa de oloroso de su hermanito. Ron por su parte ya había aminorado los efectos de la broma de Malfoy, pero seguía siendo una pestilencia.

Malfoy me había enviado la lechuza negra el día anterior, entregándome las instrucciones necesarias para irnos a su mansión.

Espérame en el paso de nivel de la estación de trenes. Se precavida.

Increíble. Me dije a mi misma, mientras leía la última línea de su carta. Al parecer quiere que no nos dirijamos la palabra durante el viaje. Una suerte.

Hermione, estas segura que no quieres ir a mi casa para navidad. – me pregunto por enésima vez, en el comportamiento del tren.

Estoy segura, Harry, además hace mucho que no paso las fiestas con mi familia. – respondo ya sin mirarlo. Mi vista estaba pegada a la ventanilla del tren.

Será extraño no tenerte con nosotros en estas fiestas – me habla Ginny, mientras abraza a Harry.

Lo sé, pero quizás después lo pase a ver – que mentira, sabía que estaría atrapada todas mis vacaciones en una mansión llena de serpientes.

Igual extrañare a mis padres esta navidad, pero de verdad ya no soporto estar con mi hermano, por suertes a regañadientes obtuve el permiso – continuo diciendo Ginny, pero ya no la oía, mis pensamiento de lo escalofriante de mi destino ya era demasiado.

… que bueno que decidió encerrarse con ese tal Gray en el último compartimiento del tren, así su olor no será tan repulsivo para los demás. Todavía me pregunto cómo fue tan imbécil para que le explotara así el caldero.- continuo Ginny atrayendo mi atención.

Quizás tanto tiempo perdido con sus "fans" lo retraso con los estudios – dije sin pensar.

Suenas muy resentida con él, Hermione – me dice Harry con tono severo – él es nuestro amigo.

Se acabó esa amistad, Harry – me levanto un poco indignada, luego de su comentario – y no creo que haya forma en que volvamos a ser amigos.

Salgo del vagón y me dirijo a paso veloz hacia los baños. Ya faltaba poco para llegar a Londres, así que podía quedarme el resto del trayecto deambulando por los pasillos. Entro al baño con rapidez y cierro la puerta. Me acerco al lavabo y abro la llave. El agua fluye entre mis manos, esta fría. Mojo mi rostro y me miro en el espejo, me veo un poco pálida, quizás por los nervios de lo que se avecina, pero no puedo demostrar alguna debilidad, ninguna.

Salgo del baño intranquila, pero dispuesta a pasear por ahí hasta encontrar a la señora del carrito de comida, quizás una dosis de dulce me haga recuperar un poco el tono de mi piel, pero algo me detiene en mi andar. Una figura alta, cabellos platinos y mirada despectiva. Draco Malfoy estaba en mi camino y por lo que veo ante una evidente necesidad de hablarme.

Justo con quien necesitaba hablar, veo que las ratas se encuentran mejor viajando en los rincones – me saluda amablemente.

Que quieres – le pregunto con pesadez, mientras me cruzo los brazos.

Nada, Granger, solo vengo a advertirte que no podrás escapar después que se detenga el tren, creo que ya lo sabes – me dice de forma severa, mientras se acerca a mí y me acorrala contra la puerta del baño.

Lo tengo presente, Malfoy – le respondo mientras lo miro a los ojos – descuida.

Y minuto de cercanía más y se aleja de mí, moviendo la mano como signo de despedida. Pobre Malfoy, quizás se sorprenderá más que yo de lo que le espera en su propia casa.

Regreso al vagón, donde Harry y Ginny conversan animadamente hasta que abro la puerta. Me miran curiosos mientras ocupo mi asiento, ya guardando mis cosas porque el tren estaba a punto de llegar a su destino y al mío.

Hermione…- comienza a decir Harry, pero lo detengo con la mano.

No te preocupes Harry, tratare de visitarte aunque sea una vez antes de volver a Hogwarts – le menciono mientras se siente una fuerte sacudida del tren y las voces comienzan a hacerse presente en el pasillo.

Eso espero Hermione – me responde con una sonrisa.

No puedo evitar abrazarlo, teniendo la extraña sensación de que no lo vería por mucho tiempo más. También abrazo a Ginny, quizás odiaba a su hermano, pero ella era una digna amiga que no podría alejar jamás.

Me despido de ellos una vez más y me dirijo al paso de nivel de la estación de trenes. Allí esta Malfoy, con una actitud relajada, como nunca antes lo había visto. Sus cabellos rebeldes caían sobre su rostro de una manera bastante…. atractiva para mi gusto. Me ve de reojo y cambia su semblante a uno frio y pedante, típico en él.

Por fin llegas – me dice, y luego desvía la mirada – tómame la mano rápido, no es que sea de mi agrado, pero es la única forma de aparecernos en conjunto en la mansión.

Fue una sensación familiar cuando nos aparecimos en su mansión. Nos soltamos de inmediato, aunque un extraño calor apareció en mi mano, pero evite ese pensamiento. Lo observe por un momento, su mirada había cambiado mientras observaba su hogar, una mirada brillante hasta un poco cálida.

Te gusta este lugar, ¿no es así? – le pregunto con timidez, mientras me limito a observar lo impresionante de la mansión.

La mansión Malfoy era un lugar extraordinario, lleno de vida, con una decoración exquisita digna del siglo XIX. Cerca un frondoso bosque que daba a un pequeño lago.

Siempre me trae hermosos recuerdos volver acá, siempre soy feliz –

Y ahí está, la prueba viviente de que la serpiente si tiene sentimientos. No quise mofarme de él, porque quizás arruinaría el único momento, hasta ahora, que podíamos conversar sin que me dijera alguna grosería de por medio.

Un elfo apareció a su lado, era pequeño y encorvado, con ojos de color almendra.

Señor, bienvenido otra vez a la mansión. – Dijo haciendo una reverencia – sus equipajes están ya en sus habitaciones como lo ordeno.

Gracias, Donk. –

Bienvenida usted también señorita, espero que su estadía sea placentera – me hablo el pequeño elfo.

Espero que si – le respondí de forma amable.

Su padre, señor, lo está esperando en el despacho junto con la señorita, después podrán ir a cenar con la dama, por favor síganme. – hablo el elfo, y comenzó su caminata hacia la mansión.

No quise decir ninguna palabra, sabía que a él no le interesaban mis pensamientos sobre los elfos, y a mí en estos momentos de mi vida tampoco. Quizás sería bueno a repasar una vez más mi plan, por si mi hipótesis es correcta.

La caminata estuvo silenciosa. Entramos por una gran perta de roble antiguo, no quise fijarme en más detalles, el elfo nos guio hasta el final del pasillo hacia una puerta de color negro. Golpeo tres veces y anuncio nuestra llegada.

Solo se escuchó un "adelante" y sin esperar más entramos al despacho del padre de Malfoy.

Hijo, que bueno es tenerte nuevamente en casa, por favor siéntate – le saludo a Malfoy y le indico la butaca que estaba al fondo. - Y qué bueno es tenerte aquí, Señorita Granger, sepa que es bienvenida a la mansión.

Ya sé que no es así, señor Malfoy, y tengo serias dudas sobre su sorpresiva amabilidad – le respondo quedándome en mi lugar – sé que ha tenido problemas y que su prestigio ha bajado mucho después de la guerra.

Veo que no andas con rodeos, pero por favor continua – me insistió el padre de Malfoy.

Y como su popularidad bajo, sus cuentas en Gringotts están congeladas y su prestigio ante la comunidad mágica está en duda, a pesar de lo que usted hizo en el último momento de la guerra que se concluye en no participar y ayudar a Harry a seguir con su misión, las cosas no han cambiado. – continuo muy segura – por lo cual, qué mejor que hacer la alianza y elevar su prestigio que tener a una "sangre sucia" en la familia o me equivoco.

Observe por un momento a los dos hombres en la habitación. El más joven estaba un poco sorprendido al descubrir de lo que se trataba todo el plan de su padre. El segundo solo estaba en silencio con una sonrisa en sus labios.

Muy bien señorita Granger, veo que es verdad lo que dicen de usted – me dice aplaudiendo – y al parecer no se molestara en aceptar la propuesta que le hare. Seré bastante amable.

Sé que no podre rechazar nada de lo que me pida, Señor Malfoy, porque por mi estupidez, debo decir, cerré un contrato mágico con su hijo que me lo impide – le respondí.

Padre, ¿es cierto lo que dice esta sangre sucia? – pregunta furioso Malfoy hijo, mientras se levanta de inmediato de la butaca.

No insultes así a tu futura pareja, hijo, ella ya sabe que no podrá hacer nada por cambiar ese contrato y tú tienes que obedecerme, por fin lograremos que la familia vuelva a tener su prestigio.- habla con muy buen humor, mientras hace aparecer una botella de whisky de fuego y sirve en tres copas y se las reparte a sus nuevos invitado – por favor beban.

Sé que no podré hacer nada, me amarra un contrato mágico, pero si quiero poner unas condiciones para que esto funcione. – le digo mientras tomo mi copa.

Está bien, ando muy amable estoy días, te escuchare – me dice mientras se acomoda en una de las butacas del salón.

Malfoy solo le queda sentarse y escuchar y yo me acomodo en una de los sillones de la oficina.

Sabe que será extraño que de repente este con Malfoy como… pa.. pa… juntos. Así que para hacerlo parecer "real" prefiero que nos cambie de escuela o en su defecto tengamos clases particulares para terminar nuestra educación – comienzo a hablar – sé que usted podrá arreglarlo con alguna beca o algo por el estilo, además como los dos somos premios anuales, se encontrara alguna solución.

Me parece bien – me dice entusiasmado – creo que lo sabes desde hace tiempo y has pensado en todo.

Solo quiero estar cómoda, señor Malfoy, si quiere que haya… como se dice… realismo en lo que pasara en un futuro – le respondo fríamente.

Muy inteligente, ya que no tengo otra cosa que decir, será mejor no hacer esperar a la señora en el comedor – me dice riendo.

No puedes creer que yo aceptare esto, padre – grita de repente Malfoy – sabes perfectamente que manchara nuestro linaje y se perderá todos los esfuerzos de seguir siendo sangre limpia.

Tú me obedecerás, Draco – lo mira desafiante el padre – y no te permitiré que subas de nuevo el tono cuando me hables o sabrás quien soy.

Malfoy callo de inmediato. Sabía que no podía decir una palabra más, pues el miedo se reflejaba en sus ojos. Su cuerpo aún estaba tenso, pero su padre lo miraba fijamente, quizás le advertía con la mirada que no habría ningún cambio en sus planes.

Ahora por favor, síganme – volviendo a su tono aristocrático de antes – espero que sea una velada placentera.


Hola a todos:

Disculpen la demora, pero tuve mi examen de grado 8ahora soy licenciada wiiiiiiiiiiiiiii) asi que por fin me di el tiempo para subir el capi. Lo iba a subir el domingo, pero por problemas de la pagina recien pude entrar.

Espero que les gusto.

Muchos saludos a todo

PD: recuerden que pueden hacerme cualquier comentario, queja, felicitacion u otro a través de un RR. De verdad valoro sus opiniones.