Hola nuevamente! Por fin traigo el capitulo tres que espero disfruten, gracias a todos quienes leen mi fic y mas aun a quienes se molestan en dejarme un comentario, gracias de verdad, no quiero hacerla larga así que les dejo que lean el siguiente capi. Que lo disfruten.
D. Gray-Man no me pertenece, es propiedad de Hoshino Katsura.
Capitulo III
"B´SF-Sha es una empresa encargada de la filmacion de comerciales, realmente no tenemos una preferencia, nosotros simplemente disfrutamos nuestro trabajo de tal manera en la que garantizamos la satisfacción de nuestros clientes. ¿Que representa B´SF-Sha? La B es por un nombre, Benjiro. Y SF representan las siglas de Short Film.
Ya ha pasado una semana desde que Tyki Mikk ingreso a trabajar a B´SF-Sha, los resultados son realmente positivos, gracias a él la producción ha aumentado considerablemente y en tan solo siete días ya se ha convertido en una persona importante para todos. Solo hay expectativas buenas de quien trabaja con él. Eso es algo por lo que debería alegrarme, pero… No puedo.
A simple vista es lo que cualquier persona desearía ser o tener y que digo si no es a simple vista, prácticamente es el hombre perfecto, el modelo a seguir, pero tiene un defecto, uno que nadie mas notaba…"
-Buenos días Robin-chan.- Saludo Tyki con el animo en lo cielos, llegando al escritorio de la muchacha y recargándose con una mano en este.
-Buenos días Tyki-san.- Correspondió el saludo la secretaria.
-Te he dicho que me llames solo Tyki. San, sama o kun son muy cerrados. ¿Qué no somos ya amigos?
-Lo se pero es por mantener las cordialidades, además de que usted es mi superior.- Contesto la morena, realizando algunos apuntes en un cuaderno sin prestar mucha atención al otro.
-Y Robin-chan ¿Hoy si tienes libre por la noche?- Pregunto con una voz seductora.
-Tyki-san me pone en apuros, ya que seria muy difícil tener una relación juntos si trabajamos donde mismo.- Dijo con fingida decepción.
La puerta de la oficina de Lavi se abrió de golpe dejándolo ver bastante molesto.
-¡Cállate!- Dio tres zancadas a donde estaba Tyki y tomándolo del cuello de la camisa lo jalo a su oficina, no sin antes este ultimo se despidiera guiñándole un ojo a la secretaria. Cuando estuvieron dentro Lavi cerro de una patada la puerta.- ¿Puedes dejar de coquetear con mi secretaria?- Seguía muy molesto.- ¡Esta intentando hacer su trabajo! ¡Y ni tú, ni ella están aquí para aprender a relacionarse!
-Tienes razón. Es tú secretaria, creo que mejor lo intentare con la mía.- Una nueva vena se marco en la frente de Lavi y le dio un tic en la ceja.
-Tú realmente no sabes para que estas aquí ¿verdad?- Pregunto, caminando a la gran ventana dándole la espalda a Tyki.
-¿De que me estas hablando Lavi? Estoy trabajando al cien por ciento, no te he fallado en la fecha de alguna entrega e inclusive he aumentado mi propio ritmo. En esto no puedes quejarte. Ya lo que haga después es como darme un premio por esfuerzo.- Se acomodo la camisa junto con la corbata y caminando a un paso lento tomo asiento en uno de los sillones del pelirrojo, cruzo la pierna y espero a la respuesta de su jefe.
-Pues…- No quiso mirar a Tyki, ya que sabia que tenia razón, el moreno no le daba ninguna queja en cuanto a su trabajo así que lo de coquetear con "Las múltiples secretarias del lugar debería ser como un hobbie". Pues claro; se reprendió por no darse cuenta antes, pero si le molestaba esa actitud era porque de seguro las mujeres de allí se sentían acosadas. Pero ¿Desde cuando le interesaba como se sintiera una de sus trabajadoras si no se estaban quejando con él? Y más aun cuando varias de estas disfrutaban los continuos coqueteos del Ejecutivo audiovisual.- ¿No crees que alguna de las mujeres a las que persigues se sientan incomodas?
-¿Incomodas dices?- Deposito su peso en el brazo derecho del sillón y rió como en burla.- No lo creo. Yo más bien diría que lo disfrutan. No creas que con todas yo fui quien comenzó.
-No se porque siento como si esto fuese un deporte para ti.- Se volteo y ladeo la cabeza.
-Claro que no, cada cita me la tomo muy en serio.- Observo con una expresión de indignación.
-Tan en serio que cada dos días sales con una nueva.- Suspiro pesadamente.
-Vamos Lavi, dime que realmente no te importa esto. No estoy haciendo nada malo.- Tyki se alzo de su lugar y avanzo a un paso lento hasta donde este se encontraba.- ¿O es que acaso estas celoso de que no te he invitado aun?- pregunto en un tono sensual ya a escasos centímetros de Lavi.
-Ty-Ty... Tyki.- Su rostro se puso completamente rojo al ver directo a los ojos al otro, este ultimo paso una mano en una suave caricia por la cadera de Lavi, solo alcanzando a rozarla, pero lo suficiente para sentir cuando se tenso, el pelirrojo trago saliva y no se movió ni un centímetro, y entonces Tyki sonrió para comenzar a reír.
-Ja, ja, ja, ja, ja.- Lavi seguía inmóvil en su lugar, ni si quiera parpadeo.- Debiste ver tú cara jefe.- Tyki se separo dando cuatro pasos hacia atrás.- En serio tienes que verla horita que aun la tienes.
Lavi frunció el seño y tomando una libreta de su escritorio se la arrojo en la cabeza al moreno, la cual esquivo fácilmente.- Te odio ¿Lo sabes?- Soltó Lavi dejándose caer en su silla y escondiendo el rostro entre sus brazos.
-No. En realidad me amas.- El menor abrió las pupilas de mas, solo que Tyki no lo noto.- No serias nada sin mi, me necesitas para que la empresa continué así de bien.- Aunque estas ultimas palabras le daban otro significado a la primera frase del mayor, Lavi solo le puso atención a las que iniciaron todo el comentario. El silencio prosiguió, por lo que ahora preocupado Tyki volvió a hablar.- Lavi, no era cierto. No tienes que ponerte así, en realidad no soy tan modesto.- El pelirrojo no reacciono aun.- ¿Lavi?
-¡Ah!- Volteo el rostro cuando escucho su nombre.- Lo siento. No se que paso.
-No me asustes de esa forma, por un momento pensé que algo malo te pasaba.- Su expresión era de clara mortificación.
-No, je, je, je, je, el trabajo me sofoca.- Rió apenado.
-¿No quieres marcharte a casa?- Pregunto agachándose, para colocarse a la altura de este.
-No. No es nada, además de que hoy debemos quedarnos hasta tarde para terminar el programa del comercial de ArMago. Ya quede contigo y Yuu.
-Esta bien, pero no quiero que te vaya a desmayar cuando estemos trabajando.
-Claro que no Tyki.- Hizo un semi puchero.- No puedes desmayarte cuando no tienes nada.
-Eso dices tú, porque no te ves.- Enarco una ceja y negó con la cabeza.
-Ya, ya. Esta bien, vete a hacer tú trabajo o no vas a terminar a tiempo. Yuu se molestara si nos dejas con todo.- Lo empujo por la espalda hasta sacarlo de la oficina.
-A la orden jefe, solo que no te aseguro nada.
-¡No tienes permitido decir eso!- Grito antes de cerrar la puerta. Tyki sonrió e inicio su camino de vuelta a su trabajo, cuando paso cerca de Robin giro el rostro a esta.
-Nos veremos al rato, Robin-chan.
La morena correspondió al otro con una sonrisa.- Si Tyki-san. Gracias.- Tyki se detuvo en su lugar y miro aun más a esta.
-¿Hice algo en especial sin darme cuenta?- Pregunto curioso.
-Digamos que hizo algo muy grande y si creo que no se ha dado cuenta.- Continuaba sonriendo y ladeo la cabeza.
-¿Qué es lo…?- Estuvo apunto de hablar de nuevo, pero sonó el teléfono y esta tuvo que contestar haciéndole una seña al otro de que se tardaría, así que Tyki no tuvo de otra mas que seguir su camino.
Saco un cigarro de su cajetilla y colocándolo en la boca, prosiguió caminando mientras degustaba el tabaco con gusto, como si no hubiese nadie mas a su alrededor, se sentía tan seguro de si mismo y tan a gusto en ese ambiente de trabajo que nadie a su alrededor le importaba mas que una persona, una que estaba a unos cuantos pasos detrás. En pocos segundos ya estaba fuera de la que era su oficina, en la entrada se encontraba una mujer de figura esbelta, de piel blanca y cabello largo hasta la cadera rubio, recogido en una cola; vestida elegantemente de traje sastre color negro, con una tablilla de madera en manos y una pluma en la oreja. Al divisar al moreno, abrió en seguida la puerta para darle el paso y haciendo una inclinación cuando paso este, ella lo siguió por detrás.
-Tyki-sama felicidades por su reciente trabajo, al parecer llego el video editado y según lo que dijo el director es perfecto. Ya he dejado el DVD en su escritorio por si gusta verlo.- Hablo con un tono de voz débil y bastante serio, pero aun así firme.
-Muchas gracias Lulubell, lo veré cuando tenga tiempo ahora quiero terminar el trabajo con la compañía DeLi o de lo contrario el jefe se molestara.- Se dirigió directo a su escritorio y abriendo uno de los cajones saco un cenicero, donde dejo la colilla consumida.- ¿Tienes la propaganda que te pedí?- Pregunto mientras se sentaba en su asiento y encendía la computadora frente a él.
-Si.- Se aproximo a este.- Aquí esta.- Dejo el material sobre el escritorio.
-Gracias de nuevo Lulubell, mi trabajo no seria el mismo sin tu ayuda.- Sonrió.- Puedes retirarte.- La rubia hizo un ademán y salio del lugar dejando solo a Tyki, quien al verse invadido solo por el sonido de la maquina cargando, se recostó sobre su silla y volvió la vista al techo; la oficina era amplia, mas no tanto como la de Lavi, esta solo tenia lo básico, escritorio, tres sillas acojinadas, en la esquina derecha estaba el monitos de pantalla plana con un DVD y pegado al muro izquierdo un librero con varios manuscritos y algunos cajones cerrados.
Tyki soltó un largo y profundo suspiro y paso una mano por su cabello rizado oscuro, se presiono la sien con la misma mano y sonrió.
-Ja.- Ahora se escucho una canción que indicaba que la computadora estaba completamente cargada, pero fue ignorada, básicamente, por el ejecutivo que ni si quiera pestañeo.- Tres semanas, solo quedan tres semanas. Fue todo lo que pronuncio antes de dejar caer sus brazos a los costados de la silla.
Kanda Yuu caminaba de un lado a otro, esquivando algunas sillas que estaban fuera de su lugar, prácticamente solo daba vueltas en el mismo lugar, con los brazos cruzados, Tyki se dedicaba a observarlo, con su cigarro en la boca, ambos permanecían en un rotundo silencio, de hecho la única vez que se dirigieron la palabra fue cuando Kanda se vio en la necesidad de recibirlo ya que Lavi tuvo que ir a su ensayo de la boda, pero desde entonces no se habían ni dicho hola, bueno solo Tyki lo hizo una vez al segundo dia de haber ingresado a B´SF-Sha, pero al descubrir la reacción fría y cortante de Kanda no volvió a hacerlo, en ese momento pensó que trataba con un tipo con un carácter un tanto arrogante y pues no se metería con eso, no si no quería tener problemas en la empresa.
-¿Dónde demonios se metió ese baka usagi?- Preguntaba mas que nada para si mismo, como si Tyki desde un principio no estuviera allí.- Voy a matarlo, quedamos que a las nueve en punto en la sala de juntas y ya son las nueve veinte.
Tyki no deseaba opinar, pero de hecho también se preguntaba por el paradero de Lavi, mas que nada porque estaba preocupado de si algo le habría pasado, quizás se marcho a casa, lo que implicaba que tendría que trabajar solo con Kanda Yuu, en pocas palabras, el amargado; frunció el seño y rebusco un nuevo cigarro en su saco. Pensaría en llamar al celular a su jefe, pero el vicepresidente ya lo había intentado, y al parecer el del pelirrojo lo mandaba solo a buzón de voz.- Ya es suficiente.- Casi escupió esas palabras con ira.- Lo buscare, no pienso quedarme a esperarlo aquí.- Sin voltear con Tyki, salio cerrando de golpe la puerta a tal magnitud que hasta uno de los tres focos del cuarto se trono, Tyki quedo sorprendido y recordaría nunca hacer enojar a ese tipo. O quizás lo olvidaría luego de unos minutos.
Recargo los codos sobre la amplia mesa de cristal del lugar, tan larga para que cupieran mas de treinta personas, de hecho era todo lo que llenaba el lugar y un proyector al centro de la mesa. Cerró los ojos y mientras los tenia así se escucho un golpe, cosa que hizo que se enderezara de repente, girándose en la dirección de donde provino aquel sonido, topándose con un agitado Lavi que acababa de cerrar la puerta detrás de él.
-¿Lavi?- Lo llamo algo aturdido por la extraña y repentina entrada del jefe.
-¡Ah Tyki!- Rió nervioso.- Je, je, je, je. Lo siento se me hizo tarde, no me percate del tiempo y cuando menos me di cuenta pues, ya te imaginas.
-¿Por qué no respondías al celular?
-¿Me hablaron al celular?- Rápidamente esculco en sus bolsillos sacando su aparato y varias gotitas bajaron por su nuca.- Te... Tengo seis llamadas perdidas y son de Yuu-chan.- Dejo su móvil en la amplia mesa y se sostuvo de esta.- Lo siento tanto, hace dos horas tuve una junta y lo puse en vibrador, olvide que seguía así y no lo escuche y como mi saco estaba colgado tampoco lo sentí.
-No te disculpes conmigo.- Sonrió de lado.- Eso tendrás que decírselo al vicepresidente, que salio a buscarte algo molesto.
-Es verdad ¡Yuu no esta aquí! ¡Va a matarme!- Se sujeto la cabeza con desesperación.
-Pues eso mismo fue lo que dijo.- Dicho esto, toda la sala quedo en un silencio abrumador. Lavi tomo asiento a cuatro lugares de Tyki y este lo miro confundido.- Lavi.- No hubo respuesta con el llamado.- Lavi.- Segundo llamado y el pelirrojo comenzó a leer unas hojas que saco de un sobre, el moreno se molesto.- Laavi.- Insitito, pero el jefe volvió a ignorarlo.- ¡Lavi!- Dio un manotazo a la mesa que trono al instante por ser de cristal, Lavi lo vio asustado y al toparse con sus ojos, se arrepintió de haberlo hecho, era la primera vez que aquellos ojos que solo desprendían elegancia, dulzura, sensatez, entre muchas cosas que siempre pensó el pelirrojo, tenían esa expresión, claramente Tyki Mikk estaba molesto.- ¿Por qué me estas ignorando?- Se levanto de su lugar.
-¿De… ¿De que me estas hablando?- Se levanto también de su lugar y recorriendo la silla, retrocedió un paso, al ver esto Tyki se acerco mas a él.
-No me salgas con eso Lavi. No te comportes como un niño, es realmente estupido.- La pupila de Lavi se dilato y quiso retroceder aun mas, pero sus piernas dejaron de responderle.
-Ty… Tyki.- A pesar del problema de Lavi, Tyki siguió aproximándose a este.
-Si hay algo que te moleste dímelo directo a la cara ¿Qué no somos ya mayores para todo esto? O quizás tú sigues siendo un mocoso.
-No… ¡¡Cállate!!- Alzo la mano para golpear al moreno, pero este la sujeto con facilidad.
-Habla Lavi.- Miro fijamente al pelirrojo.
-No, no quiero que me hables.- Tyki abrió los ojos sorprendido ¿a que se refería con esto?- No me gusta. No me gusta nada como eres.- Bajo el rostro siendo aun sujetado por el moreno.
-¿E-Estas diciéndome que estas molesto por mi manera de ser?- Parpadeo dos veces.- ¿Es por que coqueteo con las mujeres? Lavi no es posible que sigas molesto por eso, te he dicho que no las trato mal y…
-¡No me interesa lo que hagas con ellas!- Interrumpió bruscamente.- Ese no es el caso.
-¡En ese caso explícate!- También subió el tono de voz.- No puedes simplemente ignorarme y no decirme porque. ¿Crees acaso que yo me quedare así?- Hizo presión en el brazo que sujetaba del pelirrojo.
-No es de tu incumbencia.- Contesto regresándole un mirada igual de fría, esto solo logro molestar aun mas a Tyki que levanto levemente a Lavi del suelo.
-Esto se volvió de mi incumbencia cuando vine a este lugar. Todo lo relacionado contigo paso a ser de mi incumbencia cuando empezaste a espiarme hace ocho años, cuando te entregaste a mi hace siete años e inclusive lo sigue siendo ahora, sin importar que o quien este en mi camino.- Lavi no pudo dejar de mirarlo, quedando en completo shock por lo que decía el otro.- Lavi.- Lo bajo de nuevo al suelo, pero sin soltarlo lo acorralo contra la mesa, el pelirrojo no reacciono aun.- Solo dímelo, con que me digas la verdad de porque estas molesto conmigo, de porque te molesta mi actitud con las chicas de aquí; eso es todo lo que quiero escuchar ahora.
-…Tyki…- Solo pronuncio su nombre, pero para el otro fue suficiente respuesta, ya que la manera en la que lo había llamado, era muy distinta a la que utilizo desde que entro a la empresa, con solo escuchar su nombre con su voz descubrió tantas cosas entre ellas. El deseo.
Tyki acorto la distancia tanto que Lavi tuvo que subir una parte de su cuerpo a la mesa, solo que el otro no le permitió alejarse lo suficiente sujetándolo por la cadera con una mano y del cuello con otra, sin dejar de cruzar miradas, Tyki vio de reojo aquellos labios tiernos que deseaba desde hace tanto tiempo y que por fin volvía a tener tan cerca, medito si acercarse era lo correcto y descubrió que si, cuando noto que Lavi no se negaba al acercamiento y mucho menos al contacto, al contrario parecía ansioso, primero fue un rose en el que escucho un jadeo por parte del otro que solo lo impulso a continuar y sin hacer mas larga la espera junto sus labios con los de Lavi, en un tierno beso, que fue correspondido.
"Faltan 23 días…"
Fin capitulo III
Reviews por favor! Deseo conocer sus opiniones respecto a este capitulo, nada me alegraría mas que saber que opinan! Sin más hasta el próximo capitulo
