Juegos de la vida

Me encontraba tirada en el piso, hacía tan solo 10 minutos una de mis pesadillas vivientes apareció ante mis ojos, y eso significaba que la otra no estaría muy lejos de aquí, como pude me levanté tratando de poner toda mi mierda junta.

Me vi en el gran espejo que estaba en el salón, mi estado era deplorable, esto no podía ser así, ellos no podían venir y arruinar mi vida de nuevo. Suficiente era con que me acosaran en mis sueños, todo el día, todos los días.

No me volverían a arruinar.

Me acerqué al equipo de sonido y volví a prender la música, necesitaba ensayar, ese papel iba a ser mío. Estuve ensayando alrededor de tres horas, los pies me estaban matando, también las rodillas ya que varias veces caía, pero tenía que continuar. Rosalie solo podía estar aquí por una razón, la misma por la que yo también estaba aquí. La academia a la que asistíamos en Port Angels me había recomendado, al igual que a ella, ya que éramos las mejores ahí. A pesar de mi nula coordinación a la hora de caminar o correr, bailar era algo natural para mí, era lo que amaba hacer….

-Vamos ¡por favor!- le hacía puchero a su novio, estaban en la sala de ensayos de su academia y quería practicar pero no con cualquier música, quería que él tocara para ella como hacia pocas veces

-No Bella, no tengo ganas- él vio cómo mis ojos se ponían cristalinos, cosa que lo hizo flaquear, se sentó en el taburete frente al gran piano de cola negro, ese era uno de los momentos en los que dejaba de ser ese idiota egocéntrico, para convertirse en un simple muchacho de 18 años amante del piano y la música.

Empezó a tocar Clair de Lune, a los segundos alzo la vista para verme bailar, yo trataba de no romper ese contacto, era pocas veces las que lo teníamos. Su manera de acariciar las notas siempre me sorprendía, cuando lo conocí nunca pensé que alguien tan brusco como el podría hacer de un arte como lo era tocar el piano. Un par de veces le dijo que podría convertirse en pianista profesional o aunque fuera enseñar música en alguna casa cultural, pero el siempre terminaba la conversación de alguna manera u otra. Ese tema no le gustaba, él quería ser todo lo que nadie querría que una persona fuera, aunque no lo admitiera lo podía percibir por su forma de actuar.

El duro golpe que me llevé al caer haciendo un grand jeté jump me hizo despertar de mi ensoñación, esto me dejaría moretones en las rodillas y codos. Aproveché ese momento de distracción para mirar el reloj, di un respingo cuando me percaté de la hora, faltaban 30 minutos para las once, era sumamente tarde, el tiempo pasó sin darme cuenta, probablemente Alice y Emmett estarían muy preocupados, tomé mi celular y llamé a Emm.

-Ya era hora, estamos en camino, llegamos en 10- me dijo Alice, quien contestó el teléfono, antes de que yo pudiera decir media palabra, se escuchaba seria.

-Mmmm está bien, en 9 minutos estaré fuera- colgó el teléfono sin decirme nada más, eso solo podía significar una cosa, algunas de sus "predicciones".

Recogí mi mochila y me fui hacia los camerinos, al llegar me quité los calentadores y zapatillas, mis pies estaban prácticamente destrozados, las ampollas que tenía en cada dedo se habían reventado, haciéndome terminar toda llena de sangre, mis pies estaban llenos de callos y mis deformes dedos me estaban matando del dolor. Muchas personas suelen pensar que el baile es algo fácil, que las bailarinas tienen un cuerpo hermoso, eso es porque nunca nos han visto los pies. Me puse como pude mis tenis, ya me vendaría más tarde, me coloqué el suéter, me solté el cabello y me puse un gorro que traía.

Esperé unos minutos más antes de salir, al llegar a la entrada me encontré con el guarda. Era un señor que parecía estar entrando a los 50, su nombre era Sam y era muy buena persona, apartado pero amable.

-Señorita Bella, no sabía que se encontraba aún adentro, creí que ya no quedaba nadie- el hombre en verdad se veía preocupado.

-Es que en verdad quisiera obtener el principal en la próxima obra, y necesito practicar mucho- le di un suave intento de sonrisa.

-Debería de tener cuidado, no vaya a ser que por estar haciendo un sobre esfuerzo vaya a quedar indispuesta y no pueda participar del todo.- la forma de hablar de Sam siempre me hacía sonreír era un señor muy especial, el claxon del auto de mi amigo sonó.

-Tranquilo Sam, bueno ya me voy que mañana tengo clase a primera hora- me despedí rápidamente y me acerqué al auto cojeando un poco, culpa de mis maltratados y ensangrentados pies- Hola chicos.- el saludo que les di cuando entré al auto no fue contestado como esperaba.

-Sé que algo paso Bella, estoy segura, lo siento- Alice se veía bastante frustrada.

-Estoy bastante enojado ¿sabes?, No puedo creer que decidieras llamar a semejantes horas, que tal si te hubiera pasado algo sólo por no salir una hora más temprano- Emmett también estaba enojado.

-En verdad lo lamento chicos, me dejé llevar por la música y el sentimiento del momento, necesitaba descargarme- No les estaba mintiendo, simplemente omitía parte de la verdad- Me gustaría demasiado obtener el papel en esta obra…

Los chicos nada más resoplaron y yo lo tomé como mi victoria. Duramos poco en tiempo en llegar al apartamento, apenas entramos fui a buscar algo de ropa y me metí a la ducha, un baño de agua caliente no sería suficiente para relajar mis músculos, saqué las vendas del botiquín y me vendé con mucho cuidado los pies y en ese momento lo decidí, uno no haría daño… además no lo sabrían. Me fui a mi habitación en vuelta en una toalla, saqué un par de pantalones de pijama holgados una camiseta y mis botas ugg, después de vestirme, saqué la cajetilla de cigarros que escondía bajo mi colchón.

Ya era difícil para los chicos, no quería ponérselos peor pero es que era necesario para mi sistema de vez en cuando y hoy definitivamente era el momento. Salí por la ventana de mi habitación y fui a dar a la escalera de incendios, después de haberme fumado un par de cigarros volví a entrar a mi habitación, encendí un par de velas aromáticas me quedé dormida, esta vez no soñé por primera vez en unas semanas, mi cuerpo estaba demasiado agotado como para poder soñar algo.

Me desperté con el desesperante sonido de mi alarma, la vela que había prendido anochece encontraba completamente derretida dentro de un viejo tarro que tenía para que no pasara ningún accidente. Salí de la habitación para meterme al baño, no quería oler a cigarro y que los chicos se dieran cuenta, pero me llevé una gran sorpresa al encontrármelos sentados en la sala.

-Quiero que te quites esas medias, Bella- No podía negarme ante el estricto tono de mi amiga, así que me las zafé, sabiendo lo que venía- ¡Oh Bella! ¿Qué te has hecho?

-No es nada, es solo que esta obra en especial lleva mucha punta y tengo que poner mi mejor rendimiento, estoy bien- Le di una sonrisa pero eso no la hizo cambiar su cara

-La última vez que hiciste algo así fue hace un año y todo por…-No la dejé terminar.

-La he vuelto a ver Alice… la prima de Edward, ayer en la tarde cuando estaba ensayando- le dije todo a mi amiga ya que no veía que tuviera sentido guardarle algo así.

-¿Por qué no llamaste o algo?, Sabes que podríamos haber ido a ayudarte Bells… esta mañana cuando entre al baño y lo vi ensangrentado solo pude pensar lo peor, yo sabía que algo malo iba a pasar, ¡estaba segura!- sentí una leve punzada en mi corazón.

-Alice, no me vuelvas a llamar así por favor, sabes que lo odio.- tomé mis cosas y me encamine de nuevo hacia al baño tratando de ignorar lo que me acababa de decir, pero no contaba que al pasar frente a mi amiga ella reconociera el a cigarro.

-Estuviste fumando… no Bella, otra vez no, te lo ruego.- sus ojos estaban a punto de derramar muchas lágrimas y eso era algo que odiaba.

-Shhh tranquila, no es lo mismo Allie y tú lo sabes, además uno cada cierto tiempo no es tan dañino- lo único que hizo fue alejarse de mí y encerrarse en su cuarto- Mierda.

Me metí a la ducha y traté de relajarme, pero era casi imposible. El día estaba sumamente frío por lo que me puse mis jeans negros una blusa de manga larga y una gabardina encima, cortesía de Alice, también me puse mis botas y salí de la casa, ya pasaría a algún café a comprar desayuno.

Pase a Starbucks a comprar un café y un pastel, no tenía ganas de sentarme allí por lo que me fui hacia el parque, bajo un árbol estaría más cómoda y podría leer tranquila con aire fresco. Saqué mi libro y empecé a estudiar lo que el profesor había explicado el día anterior, todavía me quedaban una hora y media para tener que entrar a clase, tenía tiempo de sobra.

Mi teléfono celular empezó a sonar, reconocía muy bien ese tono.

-¡Hola!- contesté con un poco de entusiasmo, me alegraba recibir llamadas de él.

-Holla Bella, ¿Cómo te encuentras?- él siempre tan educado.

-Muy bien gracias, ¿y tú?

-Bien, gracias por preguntar. Mira es que te llamaba porque quería saber si vas a venir este fin de semana.

-Mmmm no estoy segura, sabes que necesito ensayar…

-Por favor Bella, te necesito.

-¿Es por lo que creo que es?

-Exacto.

-El sábado a las 9 de la mañana estaré allí- no podía negarme, me necesitaba.

-Gracias, sabes que si no lo necesitara no te lo pediría, también quiero ir a verte a esa obra- lo que dijo me hizo sonreír.

-Sí yo lo sé, bueno te dejo, necesito ir a clases.

-Está bien, te veo el sábado Bella, adiós, te quiero.

-Yo también te quiero- Colgué el teléfono y me levanté de donde estaba, antes de la llamada ya llevaba allí sentada casi que 40 minutos, así que apenas estaba en tiempo para llegar a mi clase.

Recogí todo y eché mi basura al basurero, empecé a caminar rápidamente ya era muy tarde. El parque era un lugar bastante hermoso, con muchas áreas verdes y árboles, también tenía un lago, era precioso pero en este momento no tenía tiempo para apreciarlo correctamente. Iba casi llegando a la salida cuando una de esas personas que corren en el parque chocó conmigo, la ignore y seguí caminando.

-Lo siento, Bella.- esa voz… volví a ver hacia atrás y me encontré atrás con esa persona que no quería ver.

-No hay problema- no quería ser como ella así que acepte su disculpa y seguí caminando.

-¿Cómo te encuentras?- su pregunta me sorprendió y me dejó plantada en el suelo, Rosalie nunca se preocupó por mí.

-Muy bien gracias, ahora si me disculpas tengo que irme- hice mi mejor esfuerzo por demostrarle que lo había superado, yo no iba a demostrarle ni a ella ni a nadie cómo me habían afectado.

-Me gustaría hablar contigo, ir a tomar algo ya sabes.-¿En verdad creía que iba a aceptar?

-Lo siento pero no tengo tiempo, adiós.- Me alejé rápidamente antes de que dijera algo más, no podía creer que en verdad tratara de tener una relación "amistosa" conmigo, algo no me encajaba.

Decidí no partirme la cabeza con eso, no valía la pena, ya no era mi problema. Hace mucho había dejado de serlo. Llegué a mi clase apenas a tiempo, estaba estudiando leyes, era una carrera difícil, más con todo lo que yo hacía, pero amaba todo y me tenía suficientemente ocupada y cansada para no pensar. Había perdido un año cuando recién tenía meses de llegar aquí por… bueno cosas, pero al fin ya iba por mi segundo año y todo iba resultando de maravilla, presté mucha atención para lograr tener mi mente despejada.

Cuando la clase terminó me fui a buscar a Alice, necesitaba hablar con ella, ocupaba su perdón. La encontré en donde siempre estaba cuando se sentía mal, sentada en un pequeño parquecito de niños frente a varias tiendas de alta costura.

-Hola…- la saludé suavemente para no asustarla.

-Sabía que ibas a venir, tarde o temprano. -afirmó sin verme- no entiendo por qué lo haces Bella, sabes que la última vez todo se salió de control…

-No es lo mismo Allie, tienes que entender que es difícil para mí, a veces mi cuerpo simplemente lo necesita. Te lo juro que es sólo eso, cigarrillos, no volveré a caer, no de nuevo. -le acaricié la espalda, tratando de calmarla, estaba a punto de llorar. -Ahora te tengo a ti, a Emmett y gracias al tiempo de nuevo recuperé a mi padre. No lo voy a echar a perder, te lo prometo.

-Está bien Bella, pero ten cuidado, últimamente no tengo como que muy buena vibra...

-Hey para eso tengo a mi clarividente personal, ella me protegerá.- eso la hizo reír, con eso me sentía mejor- Vamos a clases enana.

A las cinco de la tarde ya me encontraba nuevamente en el apartamento, de una vez alisté mis cosas y llamé a Emmett para que me llevara, cuando estuvimos ahí, prácticamente amenazó con que lo llamara a más tardar a las diez, si no lo hacía él vendría por sí solo.

Le di un beso en la mejilla para despedirme y entré a la academia, no había ni llegado a las gradas cuando otra vez esa rubia se apareció ante mí.

-Por favor, se lo pido ¡déjeme en paz! -ya estaba harta de esto.

-Yo solo quiero tratar de arreglar las cosas Isabella, vamos a volver a estar juntas aquí así que tenemos que llevarnos bien.- me había tomado del brazo para que no me alejara.

-Con que me ignore y yo la ignore estaremos bien, ahora por favor suélteme.- estaba muy enojada pero se puso un poco pálida con algo que vio atrás de mi.

-Creo que le dijo que la soltara, por favor hágalo señorita- Emm se veía bastante enojado pero sirvió para que me soltara, Rosalie se recompuso rápidamente y nos hizo una mirada amenazadora, aunque en sus ojos se podía ver otra cosa.

-Esto no se va a quedar así Bella…


Perdón por el atraso, hubo unos pequeños inconvenientes jaja, bueno espero poder publicar todos los fines de semana de ahora en adelante espero que les gustara :) y gracias a kykio8 por su ayuda