Relleno: Adrien y Marinette.
— ¡Por fin!
Adrien entra a su habitación por la azotea, quitando la transformación de Lordbug con un largo y pesado suspiro. Camina tambaleándose hasta el puff verde de en medio de su habitación y se lanza sin miramientos boca abajo.
—Empo em muy dimimil. — Dice sin levantar la cara del puff.
Estaba agotado. De un momento a otro aparece un akuma salvaje y le estresa el día a Adrien y a Marinette. Aunque Adrien no supiera esto último y solo este hablando por su parte.
— ¿Qué? — A su lado, Tikki lo mira con confusión no entendiendo lo que dijo.
Levanta la cara lo suficiente para poder ser escuchado concretamente. —Que esto es muy difícil. — Se da la vuelta quedando de espaldas al puff.
Tikki lo observa con una sonrisa, levemente divertida debido a la actitud infantil de Adrien.
—Vamos Adrien, eres el héroe de toda Francia. — Tikki levanta sus bracitos para agrandar más un lo que acaba de decir.
—Tikki… — Mira Hacia el kwami rojo. Tikki está con una sonrisa y ambos bracitos levantados. Hasta le da algo de pena lo que va a decir, igual tiene que hacerlo. — Esa frase, Tikki, no es correcta. Esto es Paris, aunque seamos parte de Francia no estamos salvando al país. Solamente a la ciudad. Aunque…. — "Bueno, en parte es algo extraño que los akumas aparezcan solamente en Paris y no en otro lugar. ¿Sera qué…?
Sus pensamientos son interrumpidos por los reclamos de Tikki.
— ¡¿Cómo puedes decir eso Adrien?! —vuela hasta en frente de su cara haciendo que Adrien se hunda más en el puff con algo de susto. — Claro que es TODA Francia. — Se cruza de brazos. — Si Lordbug no purificara a los akumas ¡estos se esparcirían! — Se lleva sus manitas a su cara realizando una expresión de terror. — Y si eso pasara…. ¡toda Francia, que digo Francia. Inclusive el mundo entero estaría en caos!— Vuelve a mirar a Adrien con sus grandes ojitos abiertos de par a par. — ¿Ves ahora por qué digo de toda Francia? — Adrien asiente letamente. — Bien. — Sonríe mientras vuelve al lugar donde estaba antes de poner en claro lo que le sucedería al mundo si no estuviera Lorbug. —Esta explicación me ha abierto el apetito, voy por galletas.
La cara de Adrien es un poema mientras mira a Tikki adentrarse a una de las cajas de galletas con chocolate que están encima de su escritorio.
— ¡Adrien, necesito ayuda!
— ¡Ya voy mamá!
Se levanta del puff y vuelve a observar la caja de galletas.
—Sigo pensando que es un término equivocado. — Susurra.
Pero es escuchado por el Kwami.
— ¡Claro que no! — Sale enfadada de la caja. — Y te aseguro que más de uno estuviera de acuerdo con lo que digo. — Se cruza de brazos con una sonrisa segura antes de ver a Adrien salir de la habitación.
—Es la frase más rara que he escuchado en todo este tiempo.
Marinnete está cepillando su cabello frente a su tocador. Estaba discutiendo con Plagg sobre el olor que el exceso de camembert le está dejando en su habitación, cuando Plagg, por una apuesta con Tikki, le pregunta a Marinette sobre el eslogan que el Kwami rojo les dio a Lordbug y Kitty Noir. Claro, sin mencionar las fuentes.
—No sé, lo vi en Twitter, por eso te lo digo.
Un momento. Marinette voltea a ver de frente a Plagg.
— ¿Twitter? — Pregunta no muy convencida que digamos.
— ¿Hum? ¡Pues claro! La aplicación del pajarito azul donde las personas cuentan sus….
—Sí, sí, eso ya lo sé. — Marinette mueve las manos restándole importancia. — Lo que me refiero es. — Hace una pausa buscando la pregunta correcta. — ¿Desde cuándo manejas Twitter?
Plagg la mira unos momentos, traga el trozo de queso que tenía en su boca y con la máxima pereza del mundo responde:
—Desde que tú te lo creaste.
—…
—…
—…
—…
— ¿Usas mi Twitter? — Pregunta con horror.
— ¡Pues claro! — Da vueltas. — ¿Por qué crees que te llegan noticias interesantes? Si fuera por ti, lo tendrías plagado de Lordbug.
Marinette balbucea tratando de ocultar su sonrojo.
—E-e-ese no es punto Plagg.
Plagg la mira con una ceja alzada mientras sonríe pícaramente.
—Claro… ¡mira una noticia sobre Lordbug! – Señala al televisor con su bracito.
— ¡¿Dónde?!
Marinette voltea la televisión, el cual está apagado, mientras Plagg se carcajea de lo lindo a sus expensas. En un momento de enojo Marinette le avienta su peine a Plagg, quien lo esquiva fácilmente.
—Fallaste. — Saca la lengua.
— ¡Ugh! — Se levanta para alzar el peine. De repente se le ocurre una idea. — Parece que alguien quiere quedarse sin camembert. — Toda la atención de Plagg ahora está en Marinette. — Sería una pena que, no sé, alguien dejara de pedir camembert y pidiera queso común y corriente, nada oloroso. — Mira sin expresión a Plagg.
—Alguna vez te he dicho que eres la mejor chica de la historia y que tu obsesión por un chico que no conoces ni el nombre, y que seguramente es todo lo contrario de cómo lo conoces cuando esta con un antifaz. Sumándole el hecho que viste de mallas de una mariquita. Es sumamente normal. — Termina con una sonrisa.
Bueno. Marinette acaba de ser maltratada psicológicamente por Plagg, de nuevo. Y tiene que acabar de alistarse para salir a comprar el bolso-monedero por el que Plagg ha estado haciendo huelga, no dejándola dormir.
— ¿Qué te parece?
Marinette le muestra a Plagg su peinado, este saca la lengua y se estira.
—Igual que siempre, las mismas dos coletitas. ¿Por qué las chicas son tan meticulosas con su apariencia? Deberían ser como el camembert que si es hermoso como quiera que lo mires. —Mira con ojos soñadores el último trozo de queso intacto de los 7 que le trajo Marinette.
—Número uno, eso no tiene sentido por como lo mires. — Se levanta y va a su cama para colocarse la chaqueta. — Número dos, el olor de una chica y el de un queso son completamente diferentes. — Va al asiento reclinable de su cuarto, donde se encuentra un sombrero. — Y número tres, vamos a salir a comprar y no quiero que me reconozcan.
—Con esa pelusa en la cabeza pensaran que eres la que alimenta a los pájaros.
La habitación se queda unos momentos en silencio.
—Gracias Plagg, eres un gran amigo.
El sarcasmo es tan palpable.
—De nada, para eso estoy. — Responde despreocupadamente. — Oh… no, no, no, no y mil veces no.
— ¿Qué? — Le pregunta Marinette alistando su mochila preocupada por su actitud.
—No iré en esa cosa de nuevo. — Señala la mochila. — Es horrible, es fría, ¡y nunca me dejas camembert adentro!
—Plagg, ya de por si huelo algo a tu queso, no quiero más y mi mochila no se discute.
Ambos tercos, ambos obstinados, y otro rato de discusión sin sentido que tardara por lo menos 10 minutos se avecina.
….
— ¿Qué te parece Adrien?
Adrien lleva 20 minutos, sentado en el taburete de la cocina, viendo como su madre está en una difícil decisión.
¿Verde o celeste?
—Mamá, cualquiera da. Solo estamos promocionando el nuevo empaque de galletas. — Adrien se reclina en el mesón de la cocina.
—Sabes cómo es tu padre, Adrien. —Su madre suelta un largo suspiro. — Si no tenemos listo el color para la nueva publicidad capaz que llame al gerente de imagen. Y no dejare que nadie a parte de mi termine el diseño final del empaque.
Adrien no sabía qué hacer ni que decir.
Su familia tiene la panadería más famosa en toda Francia. Por lo que él sabe, su madre quería un negocio familiar y pequeño, pero su padre… digamos que él tiene otra visión de las cosas, más empresarial. Y así es como la panadería Agreste es la numero unos en toda Francia. Podrían vivir en una casa más grande o tener cualquier lujo, pero su madre se negó rotundamente debido a que quería que Adrien se criara en un ambiente hogareño y familiar, alejado de fortunas. Por eso es que viven en la tranquila casa al frente del parque. Ah, además que en ese lugar fue donde la madre de Adrien dio el primer paso para tener la panadería.
—Dime Adrien, ¿Qué opinas?
—Bueno, este. — Mira los dos colores. — ¿Por qué no azul cielo? — Concluye después de un rato.
— ¿Azul cielo?
Su madre mira ambos colores de nuevo. Los examina cuidadosamente ante la divertida mirada de Adrien.
— ¡Tienes razón!
— ¿Tengo razón?
—Sí, tienes razón.
— ¡Tengo razón! — No sabe por qué, pero Adrien se siente feliz.
—Si hijo, tienes razón. — Su madre ríe divertida al ver la reacción de su hijo. — SI le coloco algo de esto, y un poco de aquello… ¡Gracias hijo!
Se acerca a Adrien y le da un beso en la frente.
— ¡Mamá! — Se avergüenza.
— ¿Cómo se te ocurrió ? — Pregunta ignorando la vergüenza de Adrien
—Eh, pues… yo… — Lo primero que se le vino a la mente son unos ojos. Unos lindos ojos azul cielo. Los ojos de Marinette. — S-soy tu hijo pues mamá, siempre se me ocurren ideas geniales. — Cierra los ojos y se cruza de brazos, rogando para que su madre no se dé cuenta de su nerviosismo reciente.
— ¿Ah, sí? — Tarde, la madre de Adrien ya se dio cuenta, pero decide dejarlo pasar.
En ese momento suena el timbre. Abre Adrien y es Nino, con un serio problema de hiperventilación. Nino saluda a la madre de Adrien y ambos suben al cuarto de este. Tikki se esconde en una de las almohadas color verde de Adrien para no ser vista.
Después de unos largos momentos, en los que Nino recuperaba el aire, por fin habla.
— ¡Ya lo tengo! — El chico con audífonos exclama victorioso.
— ¿Ya tienes qué? — Pregunta sin entender.
Nino mira con incredibilidad a Adrien.
—Un pues, ósea, amigo. ¡Estas más de medio mes rogando a cualquier cosa por saber el regalo de Marinette para su cumpleaños y justo ahora te olvidas!
— ¿Eh?
Adrien aún sigue en shock. Es verdad, dentro de poco va a ser el cumpleaños de Marinette y él no sabe que regalarle. Aunque tenga unos padres algo sentimentales cuando ambos estaban juntos. No se le ocurría nada, ahora Nino le cae como por arte de magia. Es su día de suerte.
— ¡Qué ya sé que le puedes regalar!
— ¡Entonces dime Nino! — Dice recuperado del shock.
— ¡¿Estás listo para saber?!
— ¡Sí!
— ¡¿Quieres saber!?
— ¡Sí!
— ¡¿Preparado!?
— ¡Sí!
— ¡Qué está pasando haya arriba!
El grito de la madre de Adrien los asusta. Adrien corre a la escotilla de su cuarto y le asegura que nada pasa, y que es un nuevo videojuego solamente.
—Bien — Nino susurra. — ¡¿Listo!? — Susurra en grito.
— ¡Sí! — Responde de igual manera Adrien.
— ¡¿Seguro!?
— ¡Por Dios Nino, Habla de una vez!
—Ya, está bien. — Ambos se sientan en el piso y Nino toma aire. Adrien está a la expectativa. —El regalo perfecto para Marinette es… — Adrien mueve la cabeza varias veces, hasta Tikki está escuchando atentamente lo que va a decir Nino.
— Es cualquier cosa que sea regalada con cariño y sentimiento verdadero.
Un silencio yace en la habitación, solo el sonido del viento que entra por la ventana es escuchado.
… … …..
Marinette esta tratando de hacer que la ayude Nathalie.
—Por favor, Nathalie. — Le hace carita de perrito.
—No, Marinette. Su padre dijo que iría a Rue du Faubourg Saint-Honoré. No a otro sitio. — Termina antes de alejarse a una de las habitaciones de la enorme casa.
Marinette lanza un suspiro en derrota.
—Que se le va a hacer. — Plagg habla desde su chaqueta.
Al final Plagg y ella llegaron a un acuerdo de que el Kwami negro iría dentro de la chaqueta de Marinette y no en su mochila.
—Además, ¿Qué tiene de malo?— Continua.
—Que en Rue du Faubourg Saint-Honoré hay demasiadas cosas brillantes, y conociéndote no te quedaras quieto. — Lo mira con acusación.
—Prometo portarme bien. — Marinette lo observa con una ceja alzada. — En serio, lo prometo.
—Está bien, te creo. — Termina con un suspiro la azabache. — Vámonos.
A pesar de que Marinette no quería ir a esa calle por el simple hecho de que quería algo más normal, se lo paso bien. Claro que estaba acompañada del gorila de confianza que le asignaron, al que igual le compro un sombrero bien a la moda, como a ella le gusta, y le obligo a ponérselo.
—En serio te queda muy bien.
El gorila la mira sin decir nada, pero en s mirada dice todo. No le cree y piensa que se ve ridículo.
—No miento. — Hace el signo de verdad con su mano derecha. — ¡Mira! — Señala emocionada al establecimiento de hamburguesas. — ¡Vamos allí! — Dice con una sonrisa enorme.
El gorila se iba a negar, diciendo que ya deberían llegar a la casa Dupain-Cheng, pero al ver esa expresión de felicidad en la adolescente, esa sonrisa que destellaba con solo mirarla, esa expresión tierna, esa aura radiante que desprendía. No pudo decir que no, y ahora estaba haciendo fila para comprar hamburguesas.
"Es más difícil trabajar con niñas que con niños" pensaba con pesar.
Si Marinette fuera chico, estaba seguro que hubiera dicho que no y no hubiera aceptado ningún "comamos esto" o "ponte el sombrero, de verdad te queda bien y te hace tener estilo". Pero Marinette no era un chico, además que la veía como a una hija para negarle algo como una hamburguesa.
Ella en estos años siempre la veía triste, debido a la desaparición de su madre, él aislamiento de su padre a cualquier contacto con el exterior que ella tuviera y esa mirada sin alegría que tenía antes.
Aunque no lo dijera estaba alegre que Nathalie hubiera intervenido a que su padre la deje ir a la escuela como cualquier chica de su edad, al menos ahora no estaba tan triste como antes.
Mientras, Marinette sentada en la mesa, esperando a las hamburguesas observa con un semblante melancólico la fiesta de cumpleaños que estaba sucediendo en el local.
—Estoy seguro que te sorprenderán en tu cumpleaños Marinette.
— ¡Plagg, escóndete bien! — Chilla en susurro, metiendo a Plagg por completo en el nuevo bolso-monedero de color negro con bordados blancos que acaba de comprar.
Apoya su codo en la mesa y apoya su cara en la palma de su mano. De sus labios sale un pequeño susurro.
"Ojala que sea así"
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El Rue du Faubourg Saint-Honoré, situada en Paris, es considerada una de las calles más elegantes del mundo, gracias a la presencia de prácticamente todas las principales marcas de moda del mundo. La calle está dedicada en toda su longitud a tiendas de alta costura y otros establecimientos exclusivos. Aunque la última moda de París puede itinerar por cualquier distrito, según la tradición las diez manzanas de Rue Saint-Honoré, entre Rue Cambon y Rue des Pyramides, son un medidor fiable del estilo de París.
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Disculpen por no responder los reviews, de verdad lo siento. Tuve que realizar trabajos en la escuela. Culpen a la promoción :v
Bien. Primero que nada, muchísimas gracias a los favs, follows y reviews de este fic. Disculpen por no haber agradecido antes.
También gracias a DairaB, , Princess Viris Potter, Kirara213 y a Moly RQ. En el próximo capítulo ya sabrán quien es el "Chloé" actual xD
