Disclaimer: Los personajes son propiedad de CLAMP, hago esto sin fin de lucro por ello no incurro en ningún delito.
Notas de la autora:
"Fic dedicado a mi excepción en lo que sería nuestro roku aniversario, porque después de tanto tiempo, sigo sintiendo con mayor intensida y aun, después de tanto tiempo, tienes la habilidad para descifrar lo que pienso y tú, de solo confiar en mí. ¡Kimi o ai shiteru, Boya-kun!". 26/04/2009
Único vislumbre de eternidad
Tercera Parte
Llegaron al salón y vieron todo respecto a la decoración, las chicas eran las que estaban entusiasmadas y ellos, simplemente sonreían al verlas así.
-Te imaginas cuando Sakura esté planeando su boda- le digo Eriol.
-Sí…- dijo en un suspiro involuntario, ups, se había descubierto solo.
-¡Ajá! Dime qué pasó anoche- le exigió el moreno -Porque venías de mal humor, no me digas que Tomoyo interrumpió cuando llamó- definitivamente lo conocía muy bien por eso era su mejor amigo.
-Algo así…- dijo con pesadez.
-¿Y?
-Y… Y nada…
-Me vas a decir que anoche no pasó nada…- dijo incrédulo el inglés.
-Pues… dormimos juntos, sin que nada pasara- le aclaró –pero fue la mejor noche de mi vida- el oji-azul sonrió –y esta mañana, cuando Tomoyo llamó, la estaba, besando en…
-¿Se besaron?- interrumpió para preguntar con alegría el chico.
-No, o sea- el otro lo miraba con extrañez –la besé en el cuello y ella…
-Se dejó- el chino solo asintió un tanto sonrojado, él había estado con muchas mujeres, solo para pasar el rato pero la castaña, su castaña, con ella todo era diferente, era una experiencia nueva, era como volver a su niñez, ella era la única que podía hacerlo sentir nervioso con solo un leve contacto de piel, con solo mirarlo a los ojos, con solo sonreírle y a la vez, hacerlo inmensamente feliz -Es un avance, vez que ella sigue esperándote, cuántas veces te lo he dicho.
-Pero aun, debemos hablar de lo que sucedió, eso es lo más difícil.
-Solo necesitas encontrar el momento adecuado.
-Es que, cualquier momento con ella es el indicado pero lo único que quiero es besarla y tenerla entre mis brazos.
-Te comprendo pero debes controlarte, hay que darle prioridad a las cosas.
-Tienes razón.
Las chicas por otro lado ya habían tenido esa misma conversación y habían quedado en lo mismo. Después de verificar la decoración y la comida del salón, se marcharon a almorzar. Luego, los cuatro se dirigieron a recoger los recuerdos y se los encargaron a los castaños, seguidamente fueron a recoger el licor, Eriol se hizo cargo de este, también fueron a pagar la orquesta y recoger los anillos de matrimonio y se los entregaron a Shaoran, él sería el encargado de guardarlos. Cuando se dieron cuenta ya estaba anocheciendo, Tomoyo sugirió que fueran a cambiarse para salir, tenían ganas de ir a bailar y así lo hicieron, hoy la cuenta corría por los castaños, Tomoyo se fue con Sakura, y Eriol tuvo que irse en el auto con Shaoran, eso no alegró al ambarino pero en estos casos era un atentado discutirle a la amatista por lo que, quedaron de verse en la disco a las ocho de la noche.
Las chicas se arreglaron, Tomoyo lucía una enagua blanca y una blusa negra ceñida al cuerpo con unas sandalias negras, su cabello lo llevaba en una cola de caballo y llevaba un bolsito negro. Mientras, Sakura había sido obligada a ponerse un vestido verde que la hacía resaltar sus ojos, el vestido tenía un escote en v tanto al frente como atrás, se ceñía a la cintura y caía en picos hasta debajo de las rodillas, llevaba unas sandalias negras y un bolso del mismo color, su cabello, Tomoyo lo había recogido a ambos lados un poco, dejándolo caer y sus puntas las había rizado.
Llegaron puntuales y los chicos ya las esperaban, Eriol estaba fascinado por como su novia se había vestido pero Shaoran por el contrario, estaba molesto ¿quién le dio permiso a su castaña de vestirse así, tan increíblemente atractiva… tan sexy?
-¿Cómo te atreves a vestirte así?- fue el saludo del chico y es que, la castaña se veía tan sensual, por la mente del chino solo pasaba una cosa y esa era, tenerla entre sus brazos y hacerle el amor una y otra vez pero, estaba seguro que no solo él estaba pensando lo mismo y eso, eso lo tenía furioso.
-¿Perdón?- dijo bastante ofendida la chica.
-Sí, así, mírate- le dijo acercándose –todos te miran- le dijo al oído.
-Ah y eso a ti, en ¿qué te afecta?- esas palabras enfurecieron más al chico.
-Luego no vengas a pedir ayuda porque un pervertido te esté acosando- y se alejó, la chica también se molestó por las palabras del chino, ella solo quería que él aceptara que estaba molesto… y porque no, celoso…
Consiguieron una mesa y bailaban cerca de esta, el ambarino estaba furioso y la castaña se hacía la que no le importaba, sus amigos se reían ante la escena que estaban presenciando, por un lado les agradaba ya que, era claro que los dos aun se amaban pero por otro lado, ya sabían lo obstinados que eran esos dos y como por arte de magia, apareció el villano de la película para que el príncipe tuviese que hacer su aparición.
-Hola preciosura, bailemos- le dijo un tipo a Sakura para luego tomarla por la cintura, esta se molestó y le protestó que la soltara pero no tenía la fuerza suficiente para zafarse.
-Eriol, hay que hacer algo por Sakura- dijo preocupada Tomoyo al ver como su amiga era arrastrada por el sujeto.
-Yo me preocuparía por el sujeto princesa- dijo el inglés con calma y una sonrisa.
-¿Qué dices?- le preguntó extrañada para luego mirarlo y descubrir su vista fija en la escena. La escena mostraba a un Shaoran que había llegado al rescate de su princesa en cuestión de microsegundos, tan rápido fue, que Tomoyo no se había percatado de su ausencia.
-La señorita dijo que la soltara- dijo entre dientes Shaoran tratando de contener su furia.
-No te metas mocos…- el sujeto no pudo terminar de hablar ya que el aire le faltó debido a un puñetazo que Shaoran le había incrustado en el estómago muy cuidadosamente para no formar un escándalo. El tipo había soltado a Sakura y había caído en brazos del ambarino, la chica estaba asustada, nunca nadie se había peleado por ella.
-Mocoso solo me llama mi cuñado y ahora te sugiero que te marches antes de que me hagas enojar- sus palabras fueron frías, sin emoción alguna y su mirada infundía temor.
-Sí se… señor- dijo con dificultad, a como pudo, el sujeto se tranquilizó y dejó de temblar, dio media vuelta al recuperar la estabilidad de su cuerpo y se marchó, el chino no le apartó la mirada hasta que se perdió de vista.
-¡Vaya!- pudo decir la castaña al salir de su asombro.
-Eso te pasa por andar como lo haces- soltó mordaz, él sabía que algo así podía pasar y tenía que contenerse por no ser nada en la vida de la chica pero ella solo pudo sonreír.
-¡Gracias!- le dijo la chica –gracias por defenderme- y se tiró en sus brazos, él se desconcertó pero correspondió el abrazo –bailemos- y así fue como él la acaparó toda la noche, tuvo que ser la pareja de baile de la oji-verde, no le gustaba bailar, aunque no lo hacía nada mal, en ese momento no le disgustaba y menos al estar lado de su castaña y mucho menos por la forma tan íntima en que la castaña lo incitaba a hacerlo.
-¡De película! Siento que van por buen camino mi amor-.
-Parece que sí princesa, ¿Feliz?-.
-Mucho, me haces tan feliz Eriol, ¡Te amo!-.
-Yo también te amo y soy el hombre más feliz del mundo a tu lado-.
-Y yo la mujer más feliz al tuyo pero tengo que serte sincera-.
-No lo digas, ya lo sé y creo que a ambos nos hacía falta ese complemento-.
-¿A ti también te faltaba que tus mejores amigos fueran felices?-.
-Pues claro, ellos son los que siempre están con nosotros, en las buenas y en las malas y son parte importante de nuestras vidas, sé que para ellos significamos lo mismo- expresó el inglés sin duda en sus palabras a lo que su chica sonrió.
- Es verdad, son complemento de nuestras vidas y si son felices juntos- resaltó la última palabra -como hemos comprobado a lo largo de los años, me siento más tranquila-.
-Pienso lo mismo, ¿Los acompañamos?-.
-Como en los viejos tiempos- y se unieron a los castaños en la pista de baile, estos los recibieron gustosos.
Pasaron la noche bailando y disfrutando con los morenos hasta que llegó la hora de marcharse. El joven Li pagó la cuenta a pesar de que Sakura insistió en pagar la mitad como habían quedado el día anterior pero el chico se rehusó, luego, él encontraría la forma de ajustar cuentas, de eso estaba seguro. Obviamente, Eriol debía acompañar a su prometida a su casa, ya era muy tarde por lo que al joven Li no lo quedó de otra que ir a dejar a la castaña, para su suerte.
-Algo debió suceder- comentó el chico mirando hacia el frente mientras detenía su auto.
-Se ven sirenas- agregó la castaña. El chico estacionó el auto y divisó a un policía, este le comentó que más adelante había ocurrido un choque y que sería imposible pasar en al menos un par de horas, al parecer uno de los autos se volcó después del impacto y estaban trabajando en asistir a las víctimas, sin duda iba para largo.
-No podremos pasar- le informó el chino al subirse nuevamente al auto y comentarle la tragedia a la chica.
-¡Oh no! ¿Qué haré ahora?- se preguntó la chica.
-Si quieres…
-¡Ya sé! Llamaré a Tomoyo, de seguro dejará que en quede en su casa- acto seguido marcó el número celular de su mejor amiga mientras el chico empezaba a darle vuelta al auto para devolverse –No contesta…
-Te aseguro que si le marcas a Eriol, la situación será la misma.
-¿A qué te refieres?
-De seguro están adelantando la luna de miel- dijo entre risas el castaño.
-¡Shaoran!- exclamó ya que, el comentario le provocó pena ajena.
-Puedes quedarte conmigo- le dijo con un rubor en sus mejillas.
-Eh…- sin embargo el rubor en las mejillas de la chica fue mayor al del ambarino.
-¿Qué dices?
-Yo…- su corazón empezó a latir precipitadamente, sentía que iba a salirse de su pecho, aun recordaba los íntimos momentos que tuvieron en la mañana, en su departamento y en el del chico.
-O… ¿Quieres que te lleve a un hotel?- le preguntó con tristeza el chico.
-¡No!- le respondió rápidamente –Si no sería molestia yo, prefiero… quedarme contigo…- le dijo la chica con pena y casi en un susurro.
-No es ninguna molestia, al contrario, me encanta la idea.
Sin más, los castaños se dirigieron al apartamento del muchacho, estacionaron el auto y subieron, caminaron callados, evitando cruzar la mirada, al entrar se quitaron los zapatos y los abrigos. Aun no tenían sueño, los nervios los estaban matando, otra noche más que dormirían juntos, dos noches seguidas, si eso no era una señal, entonces, ¿Qué sería?
El chico le prestó una camiseta la cual, le quedaba como una bata corta, para que durmiera cómoda mientras que él, se puso solo un buso, dejando al descubierto su trabajado abdomen, un punto a favor para Li Shaoran, uno menos para Sakura y otro más para el chico ya que ella, al verse vestida con una camiseta que apenas lograba cubrirle sus pompis y ceñida perfectamente a su cuerpo ya que, la tela era bastante rala como para no ocultar su desarrollada y tentadora figura; dos puntos a favor de Li Shaoran y cero para Sakura Kinomoto, era posible que esa noche la muralla a prueba del ambarino, estuviese sepultada y olvidada.
El chico se dio cuenta del nerviosismo de su futura esposa, sí, porque ya lo había decidido, iba a cumplir la promesa que le había hecho a su suegro e iba a cumplir su sueño, ya no tenía ninguna duda, esa chica que estaba a su lado le pertenecía, él lo sabía, ella lo sabía, solo necesitaban aclarar el malentendido que tuvieron en el pasado y podrían continuar con su historia de amor; bueno, tal vez no era tan sencillo pero era un comienzo.
-¿Quieres que veamos un poco de televisión, Sakura?
-Sí, aun no tengo sueño…
Ambos chicos se sentaron en la gran cama del castaño, ella era la primera persona aparte de él, que se recostaba en la inmensidad de ese colchón, el cual, estaba como nuevo, mucho uso no tenía. El chico muchas veces se quedaba dormido en la oficina de su departamento, en la sala del mismo lugar o como en muchas ocasiones, en los departamentos de las chicas que frecuentaba o en moteles. La castaña estaba acelerada, su corazón parecía salírsele del pecho, la fragancia del chico le inundaba sus sentidos, como siempre lo hizo, era su mismo aroma y no sabía si su falta de control se debía a que el chico, el amor de su vida, estaba allí tan cerca de ella y tenía miedo de que la tocara o peor aún, que no lo hiciera.
Empezaron a pasar los canales en busca de algo para ver, encontraban programas viejos, de su niñez, y los comentaban entre risas mientras seguían buscando algo más interesante que ver. Al cabo de un rato se quedaron dormidos, habían bailado casi toda la noche y estaban sumamente cansados. Al amanecer, volvieron a despertar abrazados.
Shaoran fue quien abrió los ojos primero, se dio cuenta que abrazaba a la chica por la espalda, el televisor aun seguía encendido, no le dio mucha importancia al hecho y se concentró en aspirar el olor de la piel de la castaña, el olor de su pelo. Todo olía a su pequeña Sakura, era el olor que lo embriagaba hasta perder la cordura, hasta perder el control. Una de sus manos, la cual, descansaba sobre la cintura de la oji-verde, comenzó a moverse delicadamente, primero recorrió el abdomen de la chica hasta llegar a su cuello y luego deslizarlo sobre el brazo que yacía cerca del rostro luego, su rostro se hundió en el cuello de su acompañante y comenzó a besarlo una vez más y sin darse cuenta, entrelazó su mano con una de la castaña.
Sakura sintió una exquisita sensación, una caricia jamás sentida, había tenido una de sus mejores noches, eso lo sabía. Lentamente abrió sus ojos y se percató de que Shaoran la estrechaba entre sus brazos e hizo un pequeño movimiento.
-Buenos días- la saludó con voz ronca el chico.
-Buenos dí… días- dijo con dificultad al sentir los labios del chico nuevamente sobre su cuello para luego cerrar los ojos y dejarse llevar por las distintas y deliciosas sensaciones que el muchacho estaba causando en ella –Shaoran...- susurró pausadamente, lastimosamente ese suspiro solo logró excitar un poco más al ambarino quien, se olvidó de todo y se posó sobre la castaña.
-Sakura yo… Yo quiero…
-Shao…- se detuvo al ver que el chico aproximaba su rostro al de ella.
-¿Puedo… besarte?
Besarla había dicho el castaño, cómo era posible que le preguntara eso, eso era lo que más deseaba que el chico, el amor de su vida hiciera, que la besara pero, se le hacía aun más tierno que él se lo preguntara aunque… Un momento. ¿Qué hacía Shaoran sobre ella, en qué momento él?
-Sakura…- la llamaba mientras volvía a besar su cuello, se había concentrado mucho en sus pensamientos y no se había dado cuenta que el muchacho seguía a la espera de una respuesta… afirmativa, de eso no había duda, una vez más hicieron contacto visual y ella solo logró asentir, estaba tan nerviosa que no podía ni siquiera hablar con claridad, las palabras se quedaban atoradas en su garganta. El dibujó una pequeña sonrisa en su rostro y se acercó lentamente a su oído.
-No tengas miedo- le susurró para luego aprisionar los tan anhelados labios de su castaña. El segundo beso desde hace tantos años, lento, suave, tierno. Se separaron después de pocos segundos para mirarse a los ojos.
-Tal como te recordaba Sakura.
-¿Ah sí?
-Sí…
-¿Cómo?- quiso saber la chica al ver el deseo en los ojos de su "ex mejor amigo".
-Adictiva- dijo para volver a capturar los labios de la chica pero esta vez, en una acción más íntima, los brazos del chico comenzaron a moverse a lo largo y ancho del cuerpo de la castaña sin irrespetarla, simplemente atrayéndola más a él, ella por su parte, logró apoderarse del cabello del ambarino y empezar a jugar con él. No obstante, el deseo del muchacho iba más allá hasta la necesidad de sentirse más y más cerca por lo que se acomodó entre las piernas de la chica quien, no opuso mucha resistencia.
-Sakura, te deseo tanto…- le susurraba. La chica no podía articular mucho y cada vez se ponía más colorada.
-Shaoran…
El timbre sonó pero ninguno de los dos hizo caso, estaban muy concentrados en ellos mismo hasta que la voz de Tomoyo los sacó de su placentero intercambio de caricias.
-¡Shaoran! ¿Estás ahí? Abre- le gritaba la amatista.
-Es Tomoyo- dijo la chica mientras abandonaba su trabajo en labios del chico.
-Ajá, déjala, debe tener una emergencia con el pastel, deja que Eriol se encargue- le dijo el castaño para volver a su trabajo pero la chica se resistió un poco.
-Debe ser importante…
-Shaoran abre, Sakura está desaparecida, Shaoran.
-Shaoran, abre, sabemos que estás aquí, vimos tu auto.
-Están preocupados por mí, pobres- dijo mientras se levantaba rápidamente de la cama y se dirigía a la puerta.
-Sakura, espe… ¡Rayos!- acto seguido siguió de mala gana a la chica.
-Shao…- Tomoyo quedó a medias al ver quien abría la puerta.
-Tomoyo, hola- dijo con una sonrisa mientras su amiga la miraba de forma reprobatoria.
-Sakura, pero qué…
-Sakurita… Li Shaoran- dijo Eriol con enojo al ver a su amigo aparecer.
-Pensé que estaban preocupados por Sakura pero sus rostros muestran lo contrario- dijo Li.
-¿Cómo pudiste Shaoran? Te confío a mi mejor amiga y te la traes a tu departamento para pervertirla.
-Estoy decepcionado Shaoran- le dijo su mejor amigo, hasta ese momento Sakura entendió los pensamientos de sus amigos y es que, ella andaba con una camiseta del chico y el chico solo en buso.
-No es lo que piensan…- trató de decir la chica.
-Pobre de ti Sakura- le dijo su amiga mientras la abrazaba.
-¡Oigan! Nada pasó, no sean mal pensados, no pudimos llegar hasta la casa de Sakura y por eso durmió aquí.
-Ajá, y por eso ninguno de los dos contestaban sus teléfonos- les sacó en cara Eriol.
-No los escuchamos- dijo con simpleza la chica más roja que un tomate.
-¿En serio Shaoran no te hizo nada Sakura?- le preguntaba la amatista.
-¡Ey! Pero que piensan que soy además, Sakura y yo somos grandes, no tenemos que tomarles permiso para nada y no nos vengan con acusaciones si anoche Sakura los llamó para ver si se podía quedar en casa de Tomoyo y ninguno contestó.
-Eh… Sí bueno, es que nosotros, lo que pasó es que…- trataba de explicar una sonrojada Tomoyo, Eriol se limitó a ver hacia otro lado para evitar que vieran el sonrojo que adornaba sus mejillas.
-No queremos explicaciones, pero paren la paranoia- les pidió el chico -¿Con quién creen que hablan? O acaso piensan que voy a dejar que algo malo le pase a Sakura.
-Pues no, la verdad me preocupé al ver la llamada de Sakura de anoche y como no logré comunicarme con ninguno pues…
-Tranquila princesa, ya pasó. ¿Qué les parece si vamos a almorzar juntos?
-Me parece bien, voy a alistarme.
-Yo necesito pasar a mi casa-
-Bien, luego Sakura y yo nos iremos de compras- informó la amatista.
-Pero, princesa…
-Lo siento Eriol, ya Tomoyo y yo habíamos quedado en eso- agregó la castaña.
-¿Por qué?- insistió el oji-azul.
-Te conviene Eriol- rió la oji-verde –Tú y Shaoran pueden aprovechar hacer algo.
-Bien, que queda- dijo decepcionado el chico.
-Oye gracias mejor amigo- todos rieron ante el comentario. Luego se marcharon al departamento de la castaña para luego irse a almorzar, al finalizar las chicas se despidieron de los muchachos y se dirigieron al centro comercial en busca de la ropa íntima que la amatista usaría en su luna de miel.
-Debes contarme los detalles de tu segunda noche con Shaoran.
-¡Ay Tomoyo!- decía sonrojada la chica quien recibió un mensaje de texto en ese momento.
Tenemos que hablar, te espero mañana por la tarde en mi oficina.
-Shaoran.
-Sí.
-¿Qué dice?
-Que tenemos que hablar…
-Ya era hora, al fin podrán aclarar todo.
-Es posible… pero, ¿qué tal si no llegamos a nada?
-Sakura por favor, lo que pasó fue un mal entendido y los dos tuvieron la culpa por orgullosos pero eso quedó atrás y ahora al menos él está dando el primer paso para arreglar todo.
-En eso tienes razón, fue tan lindo, me pidió permiso para besarme y…
-¿Se besaron?- preguntó alarmada la amatista.
-Sí… ¿Tiene algo de malo?
-No quedamos en que iban a hablar primero.
-Pues sí pero…
-No hagas las cosas mal Sakura, se que desde hace muchos años deseas besarlo pero…
-Lo sé…
-¿Y qué tal besa Shaoran? Debes contarme con detalles- dijo con estrellitas en sus ojos la amatista mientras una gota caía por la nuca de la castaña -¿Cómo es que no se me ocurrió poner una cámara en casa de Shaoran para grabar tu segundo beso con él?
-¡Tomoyo!
Continuará…
Notas:
Hola a todos, quiero agradecer a todos los que se toman el tiempo para leer mi fic y a los que dejan su reviews. Me halagan mucho con sus comentarios, de verdad en especial agradezco a:
Sheyla, krlamaco, lfanycka, ziitah-TxE-, Nanita09, any, LoReNa, , , sak petit, Usagi bombon, isa y a Lu-chan.
