Capítulo 3.

Jaden y Jesse se posicionaron en el campo de duelo, mientras los estudiantes que estaban interesados en verlos se sentaron en las gradas.

- ¿Sabes, Jesse? Realmente me apetece tener este duelo.

-Sí, a mí me pasa lo mismo. Siempre he querido medirme contigo. Bien, que gane el mejor.

- Eso ni lo dudes.

Los dos sonrieron, sin prestar atención a las miradas que todos les dirigían.

- ¡Duelo! -Gritaron a la vez, mientras sus disk-duel se activaban.

Cogieron cinco cartas del deck cada uno.

- ¡Mi turno! -Dijo Jesse, robando otra carta.

- ¿Es esa? ¿La bestia de cristal? -Preguntó Chazz, ansioso.

- ¡Invoco a una bestia de cristal! ¡Emerald Turtle!

Invocó a un monstruo en modo defensa, y todos se sorprendieron al ver aparecer una gran gema, una esmeralda, que brillo con fuerza y después se rompió, dejando paso a un enorme caparazón de tortuga recubierto con esmeraldas. Pero se sorprendieron aun más cuando la tortuga habló.

- Vaya, Jesse... ¿Donde estamos? -Dijo la tortuga con voz ronca- Este lugar me es desconocido...

- No te preocupes. Es la academia de duelos, ya te había hablado antes de ella. Ahora estamos con mucha gente nueva.

- Si... puedo ver en sus ojos que son buenos en los duelos...

- Eso es, por eso hoy no podemos subestimar a nuestro rival. Cuento contigo.

- ¡Asombroso! -Dijo Jaden, que no había perdido detalle- No solo ves a los espíritus, ¡también hablas con ellos en los duelos!

- Eso es por que mis monstruos son mis amigos. casi mi familia.

- ¿Los monstruos de duelo son tu familia? En verdad eres un chico interesante.

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El grupo de amigos de Jaden ya se había reunido en las gradas para ver el duelo todos juntos.

- ¿Habéis oído lo que ha dicho? -Dijo Tyranno- Me recuerda muchísimo a Jaden.

- Como pensaba... las bestias de cristal son impresionantes, y eso que solo ha sacado una y en modo defensa -Dijo Chazz.

- Estás muy concentrado, Chazz -Rió Ellie-. Pero tienes razón. Ese monstruo es increíble... aunque apenas tiene puntos de ataque. Está más bien pensado para la defensa. Está claro que tiene monstruos mucho mejores.

- Tú también te estás concentrando más de lo normal, Lune... Normalmente no te interesan tanto los duelos... -Chazz la miró como interrogándola.

- Claro que me interesa este duelo, nunca había visto esas cartas. Se que mi padre las hizo, peor nunca las vi. Quiero saber de que son capaces, y de como sale Jaden de esta.

- ¿Solo era eso? -Dijo sonriendo irónico y alzando las cejas, consiguiendo que Ellie se sonrojara y girara la cabeza- ¡Es broma, mujer!

- Chazz...

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- Coloco una carta boca abajo -Dijo Jesse-, y termino mi turno.

- Bien. ¡Mi turno! -Jaden cogió una carta, y observó con atención las otras cinco que tenía en la mano- ¡Jugaré a mi Neo Spacian! ¡Aqua Dolphin!

Apareció un monstruo, con cuerpo como de hombre, de color azul y blanco y rasgos de delfín, causando un gran impacto al tocar el suelo del campo de duelo.

- ¡Increíble! ¡Siempre había querido ver a un auténtico Neo Spacian!

- Alucinante... -Dijo Jim asombrado, junto con Axel y Adrian.

- ¿Bestias legendarias contra alienígenas? -Dijo Adrian- Este duelo es muy interesante.

- A continuación -Dijo Jaden- envío una carta al cementerio, y activo la habilidad especial de Aqua Dolphin, ¡Onda sonar!

El Alien cogió fuerza y creo una onda con la boca, llegando hasta las cartas de la mano de Jesse, y haciendo que sus cartas se vieran.

- Si hay un monstruo en tu mano con 300 puntos de ataque o menos, destruye esa carta y la envía al cementerio, y además te quita 500 puntos de vida. Así que veamos lo que tienes, Jesse.

Una de las cartas de Jesse se elevó y se convirtió en Ruby, el carbúnculo, para luego ser destruido y sorprender al chico.

- ¡Mi Ruby, no!

Al momento se encogió de dolor mientras sus puntos de vida se reducían 500 puntos, dejándolo con 3500.

- Y ahora mi carta mágica, ¡O Sobrealma! Con esto puedo invocar especialmente la carta que envié antes al cementerio -Dijo con una sonrisa.

- ¡Esa carta...!

- Eso es. ¡Invoco a mi monstruo! ¡Elemental Hero! ¡Neos!

Pareció como si el campo se iluminara de estrellas, hasta que surgió el gran monstruo del espacio, Neos, con 2500 puntos de ataque. Jesse se asustó un poco, pero en seguida se tranquilizó.

- ¡Así que ese es Neos! ¡Impresionante! Vaya... si no estuviéramos en un duelo, le pediría su autógrafo. Pero bueno, dejando eso aparte, escogiste un mal momento para invocarlo, Jaden.

- ¿Por qué lo dices?

- ¡Porque voy a activar mi carta trampa! ¡Invocación disparada! Como tú ya has invocado, con esta carta yo puedo invocar otro monstruo de nivel 4 o inferior, y tú puedes invocar otro monstruo.

- ¿Invocar otro? ¡Qué susto! ¡Pensaba que ibas a destruir a mi Neos! -Dijo Jaden, aliviado.

- ¿Destruir? -Rió la tortuga esmeralda- ¡Como si Jesse fuese capaz de hacer algo así!

- ¿Qué quieres decir? -Preguntó el castaño.

- Como ha dicho... yo no soy del tipo de persona que destruye a los monstruos de su rival con cartas trampa. Si destruyera a tus monstruos nada más invocarlos, no supondría ningún reto, y no avanzaría como duelista. Así es mucho más divertido.

- Vaya, eso no me lo esperaba... ¡Al menos eres legal! Muy bien, pues invocaré otro monstruo. ¡Neo Spacian! ¡Grand Mole!

Apareció un gran topo de color naranja, con una especie de hombreras que se separaron dejando de ser un taladro. Tenía 900 puntos de ataque. Jesse observó sus cartas.

- ¡Bien! ¡Yo invoco a mi bestia de cristal! ¡Cobalt Eagle!

Apareció una gran gema, cobalto, para después destruirse y aparecer un gran águila marrón claro, con detalles de cobalto en las alas. También estaba en modo defensa.

- Vaya -Dijo el águila- parece que hoy tenemos mucho público.

- No te confíes, Eagle -Dijo la tortuga.

- ¡Tu turno, Neos! ¡Ataca a Emerald Turtle!

Neos saltó, y dio un gran golpe a la tortuga, provocando una explosión.

- ¡Grand Mole, ve a por Cobalt Eagle!

El topo cogió impulso, y atacó al águila, provocando la misma explosión que Neos.

- Y por último, ¡Aqua Dolphin! ¡Ataque directo!

El monstruo saltó, y se impulsó para golpear a Jesse, que gritó de dolor, mientras sus puntos de vida se rebajaban 600 puntos, los que Aqua Dolphin tenía de ataque, dejándolo con 2900 puntos. Aun había humo de las explosiones por todas partes. En las gradas, todos se emocionaban.

- ¡Lo consiguió! ¡Acabó con las bestias de cristal! -Dijo Tyranno.

- No lo creo... -Dijo Ellie, un tanto nerviosa.

Jaden intentó ver algo entre el humo, que ya iba desapareciendo poco a poco. Le pareció ver como algo brillaba. Su sorpresa fue mayor cuando el humo desapareció, y se dejaron ver dos gemas gastadas en la parte de cartas mágicas de Jesse.

- ¿Pero que...?

- Lo siento, pero la función especial de las bestias de cristal es que cuando son destruidas, no se van al cementerio directamente, sino que se quedan en el campo, como si fueran cartas mágicas, convertidas en piedras preciosas.

- ¡Vaya! ¡Qué fuerte!

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- Eso si que es interesante... -Jim parecía más que sorprendido.

- Cartas que se quedan en el campo... -Intervino Adrian- Espeluznante...

Los dos no dejaban de comparar los monstruos de Jesse con los de Jaden, mientras que Axel se mantenía impasible, observando el duelo con atención.

...

- ¡Eso significa que no puede destruir sus cartas por completo! -Exclamó Alexis.

- Esas cartas son magníficas... No esperaba menos -Dijo Chazz.

- Y pensar que tu familia intentó conseguirlas... -Dijo Ellie, mirándolo contrariada.

Todos estaban de lo más sorprendidos por las cartas de Jesse.

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- ¡Mi turno! -Gritó Jesse, robando una nueva carta- ¡Bestia de cristal! ¡Ametist Cat!

Apareció una gran gema amatista, para después dejar paso a una gran gata rosa claro, con un adorno de oro y amatista bajo el cuello, que rugió nada más tocar el suelo. Tenía 1200 puntos de ataque.

- Por fin me has llamado, Jesse. Has tardado mucho.

- Si, lo siento. Pero bueno, ya tienes tu oportunidad.

La gata se giró hacia Jaden y le rugió, enseñándole los colmillos.

- ¡No dejaré que le hagan daño a Jesse!

Jaden se estremeció. Ese monstruo le ponía bastante nervioso. Pero por suerte tenía monstruos en el campo para defenderle, y la gata no tenía muchos puntos de ataque.

- Tranquilo, no hace mucho daño. Pero también activaré esta carta mágica. ¡Faro de cristal! Como tengo dos gemas en cartas mágicas, puedo invocar otro monstruo. ¡Bestia de cristal! ¡Topaz Tiger!

Después de que apareciera un gran topacio, surgió el tigre blanco con rayas negras, con lo que parecía un cuerno de metal sobre los ojos y un adorno de topacio a cada lado del cuello.

- Cuento contigo.

- Me alegro de que me hayas llamado, Jesse. Diles cual es mi talento especial.

- Si, claro. Cuando mi tigre ataca, su ataque aumenta 400 puntos, dándole un total de 2000. ¡Topaz Tiger! ¡Te toca!

El tigre corrió, y se echó encima de uno de los monstruos de Jaden, destruyéndolo en el acto.

- ¡Aqua Dolphin...! -Gritó Jaden, mientras sus puntos descendían de 4000 a 2600.

- ¡Y ahora la habilidad especial de mi gata! ¡Cuando reduzco su ataque a la mitad, puede ir a por ti sin intermediarios! ¡Ametist Cat, ataque directo!

La gata corrió, y se echó encima de Jaden tirándolo al suelo, para después arañarle la cara y hacer que sus puntos de vida disminuyeran a 2000. Jaden se levantó con dificultad, mientras los arañazos de su cara desparecían.

- Ahora coloco una carta boca abajo -Dijo Jesse- y termino mi turno.

- Eso ha dolido... ¡Bien! ¡Mi turno! -Jaden sacó una nueva carta de su deck, y comprobó las de su mano, para después colocar un nuevo monstruo en el campo- ¡Neo Spacian! ¡Flare Scarab!

Ese monstruo tenía solo 500 puntos de ataque y los mismos de defensa.

- ¡Genial! ¡Otro Neo Spacian! -Admiró Jesse.

- Neos, Flare Scarab -Dijo Jaden, mirándolos a los dos-. ¡Fusión de contacto!

Ambos monstruos se elevaron por encima de los dos chicos, mientras se unían en un gran destello.

- Jesse, prepárate para conocer a... ¡Flare Neos!

Apareció el nuevo monstruo, la fusión. Tenía los mismos rasgos imponentes de Neos, pero también los mismos colores y las alas de Flare Scarab. Lo único que no había cambiado era que conservaba los puntos de ataque de Neos, 2500.

- ¡Un monstruo impresionante, Jaden!

- Lo se. Y ahora... ¡Juego una carta mágica de campo! ¡Observa el Neo Espacio!

Colocó la carta, y en seguida el campo tomó el aspecto de un espacio extraño, de múltiples colores.

- Y ahora un par de efectos especiales. Por cada carta mágica o de trampa en el campo, Flare Neos recibe 400 puntos de ataque, además de un pequeño extra gracias a mi hechizo de campo.

Los puntos de ataque de Flare Neos aumentaron de 2500 a 4600 puntos, superando con mucho a los monstruos de Jesse.

- Vaya, es increíble... -Dijo Jesse, asombrado.

- Jesse, no es momento para admirar los puntos del contrincante -Dijo la gata-. Pongámonos serios.

- Si, tienes razón. 4600 puntos...

- Bien, Flare Neos, ¡ataca a Ametist Cat!

El monstruo se elevó y disparó una gran onda de fuego, dirigida a la gata rosa.

- Lo siento, Jaden. Tu monstruo es increíble, pero tengo que usar esto.

Activó una carta trampa justo a tiempo.

- Gracias a mi carta, último recurso, puedo activar una carta mágica de campo. Claro que ahora tú puedes robar otra carta. En cuanto a mí...

Metió una carta en la ranura de hechizos de campo.

- Activo mi carta de campo, ¡Rainbow Ruin!

El antiguo escenario de Jaden se hizo pedazos, como cristales, dejando paso a un hermoso lugar, como un coliseo, iluminado por un gran arco iris en el cielo.

- Con esto, Flare Neos pierde sus puntos extra.

El monstruo perdió unos cuantos puntos de vida, quedándose con 3700.

- Ah, se me olvidaba. Ahora el efecto de mi Rainbow Ruin. Cuando tengo dos bestias de cristal como cartas mágicas, reduzco el daño de batalla a la mitad.

El ataque de Flare Neos llegó hasta Ametist Cat, destruyéndola, y causando daño a Jesse, dejándolo con 1650 puntos de vida. La gema amatista apareció junto a Jesse, al lado de la esmeralda.

- Eso ha estado bien -Dijo Jaden-. Bueno, coloco a Grand mole en modo defensa.

- Y me temo que no puedes hacer mucho más, porque ahora Neos regresa a tu deck.

El monstruo se desvaneció y volvió al deck de Jaden, por su función especial de fusión de contacto.

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Los profesores observaban el duelo con atención.

- Realmente estos chicos compiten muy bien... -Dijo el Profesor Crowler.

- Yo estoy al borde de mi asiento... -Dijo Bonaparte.

- Que extraño... -Dijo el Canciller- El profesor Viper fue quien propuso este duelo, pero ha desparecido...

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- Eso estuvo cerca... no debo confiarme -Murmuró Jesse-. ¡Mi turno! ¡Activo mi carta mágica, valor raro! Cuando tengo dos bestias de cristal como cartas mágicas, puedo enviar una al cementerio y robar dos cartas nuevas.

Colocó la carta de Emerald Turtle en la ranura y la envió al cementerio, haciendo que la esmeralda desapareciera del campo.

Robó dos cartas del deck, y decidió lo que iba a hacer.

- ¡Invoco una nueva bestia de cristal! ¡Amber Mammoth!

Un enorme mamut gris, con grandes colmillos y una gema de ámbar encima de los ojos apareció. Tenía 1700 puntos de ataque.

- Jesse, yo seré tu escudo.

- Gracias. ¿Qué me dices, Jaden? ¿A que nunca habías visto un mamut? ¡Ahora podrás ver uno de cerca! -Dijo Jesse, alzando la mano- ¡Amber Mammoth! ¡Ataque directo!

El gran mamut corrió pesadamente hacia Jaden, que lo miraba temeroso. En cuanto llegó, se levantó y piso con fuerza a Jaden. Sus 2000 puntos se rebajaron rápidamente a 300.

- ¡Jaden! -Gritaron todos desde las gradas.

- Bien, por ahora es suficiente -Dijo Jesse.

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- Esto está que arde -Dijeron Crowler y Bonaparte.

- ¡Profesor Viper! -Dijo el canciller Sheppard, sorprendido por ver de nuevo al hombre sentado a su lado.

- Jaden Yuki y Jesse Andersen... Ambos lo están dando todo en este duelo -Dijo de lo más serio-. Confío en que los demás alumnos sigan su ejemplo.

- Claro...

El canciller Sheppard no se dio cuenta de la mirada interesada y maligna que desprendían los ojos del profesor Viper.

...

- ¡Esto no es bueno! Jaden solo tiene 300 puntos... -Dijo Tyranno, ya un tanto nervioso.

- No tienes que preocuparte -Dijo una voz a la espalda de los chicos-. Jaden sabrá que hacer.

Todos se giraron para descubrir al chico y a la chica que estaban tras ellos.

- ¡Aster y Ada! -Dijo Chazz, sorprendido- ¿Qué se supone que hacéis aquí?

Los dos hermanos sonrieron con condescendencia.

Aster y Ada Phoenix, dos guapos hermanos profesionales en los duelos. El chico tenía el pelo gris largo hasta los hombros, y los ojos azules con destellos grises, como los de su hermana Ada, que solo se diferenciaba de él por el pelo, ya que lo tenía largo hasta la cintura, rubio claro y ondulado.

- Yo también me alegro de verte, Chazz -Dijo Ada, mientras lo miraba malhumorada. Normalmente era encantadora, pero Chazz le atacaba los nervios. En seguida dejó de prestarle atención- Ellie, cuanto tiempo.

- Sí -Contestó la chica de pelo plateado, apartándose un poco al ver que su amiga se disponía a sentarse a su lado. Así tendrían algo de intimidad-. Me alegro de verte, Ada. Tenía ganas de hablar contigo.

- ¿Y no te alegras de verme a mí? -Preguntó Aster.

Ellie se puso seria, y se limitó a mirarlo durante un instante, para luego volver a prestar atención a Ada.

- Tu padre nos ha llamado -Le susurró la rubia-. Le interesa que hagas por fin las paces con mi hermano, y que paséis algo de tiempo juntos. Pero tranquila, mientras yo esté aquí no se atreverá a acercarse.

- Gracias.

Las dos se sonrieron con complicidad. Ellie realmente se lo agradecía, lo último que quería era tener que hablar con Aster. El chico las miró, y decidió que no era ni el momento ni el lugar para hablar con la hija de Pegasus.

- Así que Jesse está aquí... -Dijo mientras se sentaba detrás de Chazz y Tyranno.

- ¿Le conoces?

- Le conozco... indirectamente. Lo que realmente me interesa son sus cartas. Las bestias de cristal.

- No me digas que intentas hacerte con ellas... -Dijo Tyranno.

- Claro que no. No podría. Las bestias de cristal solo obedecen a Jesse. Como habréis comprobado, tienen un lazo especial.

- ¿Como que un lazo especial? -Preguntó Chazz, al tiempo que Ellie se sorprendía más de lo debido, aunque intentó no demostrarlo.

- Ya sabéis que algunos duelistas tienen una gran relación con sus cartas. Por ejemplo, Jaden, cuando habla con sus monstruos. Jesse puede hacer lo mismo con sus bestias de cristal. De hecho, cuando sus espíritus son destruidos, los monstruos siguen con él, a su lado. Vamos, que es como si tuviera su propio ejército para cualquier momento.

- ¿Y eso por qué?

- Veréis... Jesse no eligió a sus monstruos. Él fue elegido por las bestias de cristal.

- ¿Lo eligieron las mismas cartas?

- Si. Hace un tiempo, hablé con Pegasus -Dijo mirando a Ellie-, y él me lo contó. Hace dos años, Jesse quedó primero en un campeonato que Pegasus estaba presenciando. En el momento en que comenzó a jugar, el maletín donde se encontraban las cartas de las bestias de cristal comenzó a brillar y a llamarlo.

- ¿A llamarlo? -Dijeron todos, sorprendidos.

- Pues sí. Después de eso, Pegasus le regaló las cartas. Sencillamente, me dijo que no las había puesto en venta por una sola razón: Las bestias de cristal no querían a otra persona que no fuera Jesse Andersen.

Todos se sorprendieron. ¿Maximillion Pegasus le había regalado las valiosas bestias legendarias porque ellas lo eligieron?

- De modo que así fue como pasó... -Susurró Ellie, mientras miraba fijamente a Jesse, que estaba de lo más concentrado.

Era realmente increíble. Su padre le había hablado de él un par de veces, pero sin demasiados detalles. Y jamás le había contado la historia de cómo le había entregado las cartas de las bestias de cristal. Jesse Andersen tenía una fuerte unión con sus monstruos, algo que ella nunca tendría con los suyos. No pudo evitar sentirse un poco triste. Pero aun así, verlo pelear la dejaba sin aliento.

- Ese chico tiene unas cartas interesantes, ¿Verdad, Ellie? -Le preguntó Ada, dándose cuenta de que no apartaba la vista.

- Son impresionantes... ¿Has visto los efectos que tiene? Ha conseguido rebajar los puntos de Jaden casi en un instante...

- Ya. ¿Y sólo le miras así por sus cartas?

- ¿Qué? -Exclamó Ellie, mientras se sonrojaba- Ada, por favor... Si ni siquiera le conozco.

- ¿Y eso qué importa? No te inquietes, no se lo diré a nadie -Dijo guiñándole un ojo.

- Claro, porque no hay nada que decir.

- No, pero hay mucho en lo que pensar...

- Concentrémonos en el duelo, ¿Quieres?

- Claro -Rió Ada.

Aster tampoco dejaba de mirar a su hermana y a Ellie, preguntándose que estarían hablando por lo bajo. Pero en seguida volvió a mirar a los dos duelistas, pensando en el duelo.

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Jaden pensaba en su situación en el duelo. Jesse Andersen... ese chico era realmente fuerte. Aunque sus monstruos no tuvieran demasiados puntos de ataque... ¿Puntos de ataque?

Por fin se daba cuenta.

- ¡Jesse...!

- ¿Eh?

- ¿Es posible que tú... no hayas sacado todavía a tu mejor monstruo?

- ¡Ah! ¿Cómo lo has sabido? -Dijo el chico, sorprendiéndose, junto con todos los demás, aunque luego sonrió- De acuerdo... Me has descubierto. Si, las bestias de cristal no son mis mejores monstruos. Hay uno que los supera a todos.

- ¡Lo sabía!

- Verás, hay siete gemas. Y cuando están todas en el campo, se unen para crear a la bestia definitiva. ¡Rainbow Dragon!

Todos se sorprendieron ante la revelación de Jesse.

- Alucinante, eso tengo que verlo -Dijo Jaden-. Lo jugarás pronto, ¿No?

- -Jesse Rió, mientras ladeaba la cabeza- Pues me da que no.

- ¿Qué? ¿Por qué?

- Porque el Rainbow Dragon es un monstruo muy muy muy especial. Solo puede aparecer en el lugar adecuado y en el momento adecuado.

- Bien... si no quieres sacarlo por las buenas, ¡Tendré que forzarte!

Robó una carta.

- ¡Activo conversión de contacto! Como mi campo esta vacío, puedo coger un monstruo de mi mano y otro de mi deck y enviarlos al cementerio. Luego puedo sacar una carta por cada monstruo enviado al cementerio, además de mi carta de robo normal. Así que tengo dos nuevas cartas -Sacó dos cartas del deck-. Bien, Activo mi carta mágica, ¡Cocoon Party! Por cada Neo Spacian de mi cementerio, puedo invocar un Cocoon.

En el campo aparecieron tres pequeños seres, como si fueran crías de monstruo de duelo: un gato, algo que parecía un fantasma y un pequeño colibrí.

- Que monos... pero son muy débiles, no podrás hacer nada con ellos.

- Si, son pequeños ahora... ¡Pero mira como crecen! -Dijo mientras sacaba activaba otra carta- ¡Contacto!

En cuanto activó la carta, los tres seres desaparecieron durante un breve instante, hasta que reaparecieron en un gran destello, como una gran pantera negra, un espectro transparente y un gran ser volador.

Jesse se quedó boquiabierto y fascinado.

- Vaya... Has conseguido tres Neo Spacian en un solo movimiento... Impresionante.

- Así es. Y observa esto. La función especial de mi colibrí me permite obtener 1000 puntos de vida. 500 puntos par cada carta de tu mano.

Jaden consiguió poner sus puntos de vida con 1300.

- Y eso no es todo. Ahora activo energía neos, que le da a mi pantera 800 puntos extra de ataque -La pantera tenía 1000 puntos, que se convirtieron en 1800-, Ahora ve, ¡ataca a Amber Mammonth!

La pantera se echó encima del mamut, y lo destruyó. El mamut se convirtió en una gema ámbar al lado de Jesse. Como Rainbow Ruin aun estaba activado, Jesse solo recibió 50 puntos de daño.

- Bien, ya está. Ahora, ¿Por qué no juegas a ese dragón?

Si pudiera sacarlo tan fácilmente, no habría problema, pensó Jesse mientras le sonreía amistoso. Robó una carta, correspondiendo a su turno.

- Me pondré serio también. ¡Admira mi monstruo! ¡Bestia de cristal, Sapphire Pegasus!

Apareció un gran zafiro, y luego se convirtió en un majestuoso caballo alado, de color blanco y un gran cuerno de zafiro sobre los ojos.

- Ya llegó el momento, Jesse -Dijo el pegaso.

- Si. Es hora de que pongamos en marcha tu función especial. Gracias a mi sapphire pegasus, puedo invocar sobre el espacio de cartas mágicas a una bestia de cristal. ¿Recuerdas a Ruby? -Dijo mientras colocaba la carta, y un gran rubí se colocaba junto a las otras gemas- Y mira por donde, también puedo activar la función de Ruby. Ahora tendrás que enfrentarte a todas mis bestias de cristal.

Alzó la mano, y la gema rubí se rompió, dejando paso al pequeño carbúnculo, que levantó la cola iluminándolo todo, rompiendo todas las gemas del campo, y liberando a las bestias de cristal. Cobalt Eagle, Ametist Cat y Amber Mammonth aparecieron de una ola vez y se sumaron a Ruby Carbuncle y Sapphire Pegasus. Cinco monstruos.

- Muy bien, vamos allá -Dijo el pegaso.

- ¡Atacad, bestias de cristal!

Sapphire Pegasus fue a por la pantera oscura, y como tenían los mismos puntos de ataque, los dos se destruyeron, convirtiéndose el pegaso en una gema al lado de Jesse. Ametist Cat redujo su ataque a la mitad, 600 puntos, y fue directa a por Jaden, dejándole unas buenas marcas momentáneas en la cara y 700 puntos de vida. Cobalt Eagle atacó al colibrí, que estaba en defensa y solo se destruyó, al igual que cuando Amber Mammonth atacó al espectro.

- ¡Tu turno, Ruby!

El pequeño carbúnculo saltó y abrió la boca, y disparó un fuerte rayo, que dio directamente a Jaden y le quitó 300 puntos, dejándolo solo con 400.

- Eh, Jaden, ¿Estás bien? -Preguntó Jesse, sonriente.

- Bueno, fui arañado, pisoteado y picoteado, pero estoy de fábula.

- Perfecto, entonces acabo mi turno.

- De acuerdo. ¡Mi turno!

Solo tenía dos cartas en la mano, pero en cuanto sacó la siguiente del deck, sonrió.

- Para empezar, activaré mi carta mágica, Heroe falso. Gracias a esta carta puedo invocar a cualquier monstruo de mi mano. ¡Y elijo a Neos!

El monstruo apareció, como si acabara de renacer de sus cenizas. Jesse sonrió, pero Jaden aun no había acabado.

- Y ahora jugaré ¡Alma contacto! Como Neos está en el campo, puedo invocar a otro Neo Spacian de mi cementerio. ¡Y escojo a mi Colibrí Aéreo! -El gran colibrí rojo apareció- Y ahora que estan juntos, ¡Fusión de contacto!

Los dos monstruos se elevaron por encima del campo y se fusionaron en un gran destello, para después aparecer como uno solo. Seguía teniendo los rasgos de Neos, pero se había vuelto de color rojo, y tenía dos imponentes alas blancas en la espalda. Seguía teniendo 2500 puntos.

- ¡Te presento a Air Neos!

- Increíble...

- Y escucha esto. Como tienes más puntos de vida que yo, la función especial de Air Neos le permite obtener la diferencia en puntos de ataque.

Jesse tenía 1600 puntos de vida, y Jaden 400, así que Air Neos obtuvo 1200 puntos de ataque, consiguiendo 3700.

- Con esto será suficiente. ¡Neos! ¡Acaba con esto!

Air Neos se elevó y se preparó para atacar.

- Oh, ¿De verdad? -Dijo Jesse- Espero que no te hayas olvidado de que aun me queda un monstruo por jugar, Jaden.

Todos se sorprendieron.

- ¿lo va a sacar ahora? ¿Va a jugar al Rainbow Dragon? -Dijo Aster, exasperado.

Jesse sonrió, y después alzó la mano sobre sus monstruos.

- Cuando las siete bestia de cristal están juntas, el cielo se ilumina y aparece la gran bestia definitiva...

Las cinco bestias que se encontraban en el campo se separaron de sus gemas, que se elevaron en el cielo. También las otras dos gemas que se encontraban en el deck y en el cementerio se elevaron, y entre las siete gemas formaron un gran arco iris, que avanzó luminoso por el campo.

- ¡Revive, Rainbow Dragon!

En ese momento, una gigantesca sombra apareció en el medio del campo, como si fuera un gran dragón alado. Todo el mundo se asustó y se asombró, esperando poder ver bien al dragón. Jaden se asustó, al ver lo que se le venía encima.

- Es broma -Dijo Jesse, sonriendo.

- ¿Eh?

En ese momento, Air Neos atacó a Amber Mammoth, provocando una gran explosión, mientras el chico caía al suelo y todos los monstruos del campo se desvanecían. Los puntos de vida de Jesse se quedaron en 0. Había perdido. Se levantó con dificultad, mientras mostraba una sonrisa nerviosa. Jaden también lo miraba con nerviosismo, de lo más impresionado.

- ¿Pero qué...? Oye, ¿Donde está el Rainbow Dragon?

- Es que... verás, el Rainbow Dragon... aun no lo tengo -Y se echó a reír.

- ¡¿Qué!

En ese momento, todos los estudiantes que habían presenciado el duelo empezaron a gritar, y a quejarse. Jesse los observaba sonriente, pero también algo nervioso.

- ¡Pero no puedo hacer nada, porque aun no lo tengo! -Dijo, ya exasperado.

- Pero... ¿Como que aun no lo tienes?

- Según lo que me dijo Pegasus... el alma del dragón está oculta en una lápida especial, y por ahora no la han encontrado. Aun no han podido crear la carta, pero me prometió que me avisaría en cuanto la encontrara.

- Vaya...

- ¡Un duelo fantástico! -Dijo con seriedad el profesor Viper, que se acercó a ellos- Bien, acercaos.

Los dos lo miraron extrañado, pero se acercaron al centro del campo, y se estrecharon las manos. Ninguno de los dos se dio cuenta de que la pulsera que les había dado antes brilló por la parte de la piedra azul.

- Bien, ha sido en excelente comienzo. Por ahora, esto servirá. Pero mañana os quiero a todos aquí, a primera hora de la mañana, para daros vuestra primera lección.

[...]

Todos abandonaron el campo de duelo, y en cuanto notaron que tanto Jaden como Jesse habían desaparecido, los chicos comenzaron a buscarlos. Los encontraron sentados en la azotea, comparando sus cartas y riendo.

- Si que están tranquilos...

- Yo sigo pensando que se parecen -Dijo Tyranno.

- Bueno, parece que aquí tenemos otro duelista extraño... -Dijo Aster-. Ada, solucionemos lo que tenemos que hacer y volvamos a la liga profesional.

Ada suspiró, acercándose a Ellie de nuevo.

- Nos iremos dentro de poco, probablemente mañana. Vinimos en parte por la llamada de tu padre, pero también teníamos que solucionar el papeleo que dejamos cuando nos fuimos de la academia -Dijo la chica.

- Ah, bueno.

- Oye, Ellie... Se que mi hermano a veces es un tanto pesado, y el que tu padre le de alas no es precisamente lo correcto... pero tal vez que deberías hablar con él.

- Tal vez sí... Lo pensaré. Gracias, Ada.

- Nos veremos pronto.

- Hasta luego.

La chica siguió a su hermano, mientras se despedía de los demás, y dirigía una última mirada malhumorada a Chazz.

- Esta chica me pone de los nervios... -Dijo exasperado.

- En fin, tal vez sería mejor que nos fuéramos -Dijo Ellie.

- Si, no me apetece ver como Jaden y su clon se pasan la vida mirando cartas.

La chica rió, y lo agarró del brazo para luego bajar las escaleras, siguiendo a Syrus y Tyranno. Aunque era verdad que se parecían en actitud, ese chico, Jesse... le parecía también muy diferente. Pero en ese momento solo podía pensar en la profecía de Sartorius, y en que ese día había visto un gran arco iris.

...

- Mira, deberías haber hecho esto... -Dijo Jaden, moviendo las cartas de Jesse- Habrías ganado.

- Ya, pero es que no me habían salido las cartas. Y además, esto era más divertido...

Jesse se dio cuenta de que había alguien en la escalera, y miró. Quien hubiera estado ahí, ya se estaba yendo. Sólo pudo contemplar el largo pelo plateado que desparecía con el viento.

Continuará