Disclaimer:

Bishōjo Senshi Sailormoon y Pretty Guardian Sailor Moon (Live action serie) así como todos sus personajes son propiedad intelectual de Naoko Takeuchi.

El presente fanfic se sitúa en los meses posteriores a los eventos ocurridos durante la serie live action Pretty Guardian Sailor Moon. Los personajes principales son Haruka y Michiru. Las Outer Senshi tendránun papel preponderante en el desarrollo de la trama. Se retoman algunas situaciones de Sailor Moon Sailor Stars.

A efectos de la narrativa en este fanfic la identidad civil de Haruka Tenoh es masculina. Mientras que, en su alter ego como Sailor Uranus será femenina

En esta ocasión agradezco de manera especial a Manzalito, Alexia y Aidan Ross por sus gratificantes comentarios. Este capítulo queda dedicado a ustedes.

Act. III

Masquerade

Parte I

Haruka's POV

La hipocresía nunca fue una virtud. Pero, ya que las circunstancias le obligaban a dominar el engañoso y complejo arte de la etiqueta social, Haruka Tenoh no tuvo más remedio que asentir con una sonrisa cuasi genuina cuando una semana antes, su agencia de patrocinio le informó que habría de asistir a una mascarada de beneficencia. Los motivos eran bastante obvios: una celebridad siempre podía servirse de éstas ocasiones para afianzar su popularidad y mostrar su lado humano al público. El altruismo, dicho de otra forma, era a efectos prácticos, un fin secundario.

La concurrencia era obligadamente selecta. Talento, dinero y poder reunidos en la más lujosa de las residencias en Tokyo. Las murmuraciones y el lenguaje entre líneas flotaban en el aire.

-¡Tenoh-san, que grata sorpresa!- Exclamó una mujer de alta estatura y cabellera pelirroja. Su rostro cubierto por un ingenioso antifaz de medio perfil con motivos dorados permitía adivinar una sonrisa afable. Su nombre: Elsa Grey. Capitana del equipo olímpico de atletismo.

-Y pensar que por un segundo creí pasar desapercibido- Bromeó, no sin un breve suspiro de mera resignación. Se conocían desde hacía un par de años, compartían aficiones y tal vez uno que otro flirteo inocente.

-Me temo que eso sería imposible.- Replicó ella, intentando contener una risilla. –En realidad, fue Takeda-san quien me contó que vendrías. – Añadió. -¿Cómo va todo?, escuché que estás a punto de firmar un contrato con una escudería europea.

-Nunca es bueno atender a simples rumores. Por ahora no hay nada decidido.- Aseveró con serenidad logrado esquivar el tema. Si las visiones de Michiru eran lo suficientemente confiables, pensar a largo plazo era algo por demás ambicioso. –Pero dime, ¿será posible que una joven tan hermosa se halle sin compañía?- Preguntó con una mezcla de extrañeza y galantería.

-¿Acaso intentas seducirme?- Respondió la joven atleta siguiendo la pauta del juego, entretenida.

-Probablemente… todo depende. ¿Tengo una oportunidad?- Prosiguió Haruka, tomando la mano de su amiga para depositar un suave beso.

-Oh, basta…. harás que me sonroje. Además, quiero presentarte a alguien. Anda, ven conmigo.

Su impresión no pudo ser mayúscula. Debió suponer que ella asistiría también. ¡Claro!, era algo tan lógico, y tan natural, que por un instante se lamentó de su propia ingenuidad. Para su enorme fortuna, detrás de la elegante máscara que portaba difícilmente alguien podría adivinar su expresión.

-Permíteme presentarte a la talentosa violinista Michiru Kaioh, de quien me confieso ferviente admiradora. ¡Ah!, y por supuesto, su representante, Ryuuichi Nakajima.

-Haruka Tenoh, a su servicio.- Espetó dirigiéndose a Michiru con suma seriedad para luego inclinarse en formal reverencia, ignorando por completo la angulosa y suspicaz mirada del tal Nakajima quien a su juicio no ocultaba sus intentos por rendir sobrada pleitesía a la ninfa de los mares.

-Es un placer conocerle.- Respondió la melodiosa e inconfundible voz de Michiru quien a juzgar por lo imperturbable de su semblante, estaba más que dispuesta a aparentar de forma admirable que Haruka era un completo desconocido. Desde el primer momento en que sus destinos se cruzaron -y superada la fase de negación por parte de él- las reglas que mantendrían para cumplir con su misión habían sido estipuladas a detalle. Nadie debía ser capaz de vincularlos en forma alguna de esta forma, si alguno de los dos quedaba al descubierto o moría en cumplimiento de su deber, el peso de la misión recaería sobre los hombros del otro. Para ello no había excusas o pretextos que valieran.

Al principio resultó de lo más sencillo. Al paso del tiempo la situación se salió de control al menos en lo privado. ¿Cómo evitar que un vínculo surgiera entre quienes eran almas gemelas? Sin importar cuánto lucharan contra aquel sentimiento era imposible no doblegarse ante un amor que había sido de capaz de trascender tiempo y espacio. Tener vidas paralelas era ya una simple minucia.

-Elsa me ha contado que es usted piloto de la F1. Debe usted ser tan veloz como el viento.- Comentó Michiru. Un destello malicioso pero imperceptible surcó sus labios.

-Desearía que así fuera. Por desgracia… no poseo ese talento.- Sus miradas se cruzaron brevemente. Casi le pareció escuchar la voz de su sirena palpitando en su mente diciendo: "Mientes."

-Ahora, si nos disculpan aún debemos saludar a Mr. Glascott. Nos veremos después.- Dicho lo cual, Michiru desapareció del brazo de su acompañante entre la multitud.

-¿No es encantadora?- Preguntó Elsa, con tono ensimismado.

- Temo no haberle agradado lo suficiente a tu amiga.- Soltó Haruka con sarcasmo. Tenía que mantener la fachada.

-No lo tomes como algo personal. Michiru suele mantener cierta distancia con todo el mundo, pero te aseguro que tiene un buen corazón.-

-Ya lo creo que sí.

Continuará…

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