Bueno vuelvo a molestar otra vez con uno de mis capítulos
Bueno vuelvo a molestar otra vez con uno de mis capítulos... jejeje... y con un año más que en la última actualización... y ya van 20... por dios ya soy un viejo... dentro de nada con un bastón para andar... totalmente calvo... y dando de comer a palomas en un parque JAJAJAJA...
bueno ya veis que la edad afecta a las pocas neuronas que tengo produciendo un efecto de locura...
Disclaimer: los personajes de Harry Potter pertencen a JKRowling, Wb, y toda persona o entidad que haya pagado por ellos... bla bla bla... sin fines de lucro... ya sabéis de sobras la historia habitual... jejeje
0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o00o0o0o0o0o0o0
EL INICIO DE UNA NUEVA VIDA...
Muerto by med3s
0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o00o0o0o0o0o0
Tres meses habían pasado desde que desperté, hoy empiezo el entrenamiento de verdad, el entrenamiento para derrotar a Voldemort. Tres meses estudiando y leyendo todo tipo de libros: de defensa, ataque, pociones, transformaciones, herbologia, encantamientos, hechizos múltiples, el arte de la aparición, como pasar inadvertido... Es hora de abrir los ojos y prepararme para lo que me espera...
Me dirijo al baño, tal y como duermo, en boxers, para ducharme y despejarme un poco. Aún estoy muy dormido, muchas partes de mi cuerpo es como si estuvieran aún en la cama, creo.
Abro la puerta, sin pensar siquiera que alguien podría estar dentro y así fue. –Mierda! Llego a exclamar al ver a Tonks duchándose, rápidamente cierro la puerta mientras ella dice mi nombre. No lo grita, ni se asusta, sino de una forma resignada... supongo que al ser la quinta vez que sucede, ya se acostumbra y no se sorprende mucho.
Revuelvo mi cabello azabache rebelde mientras abro la puerta del otro baño, no sin antes llamar para comprobar que estaba vacío.
Me miro al espejo, ya hace un mes que dejé de utilizar mis lentes, me dijeron que seria mejor no llevarlas para que no me reconocieran y así acostumbrarme a este invento muggle las lentes de contacto. Al principio me molestaron un poco, pero ya no. incluso agradezco este invento, no tengo que preocuparme de mis anteojos. Gracias a la parte física del entrenamiento ya no soy el flacucho que era cuando "desperté". Para despejar mi mente he conseguido ponerme un poco más fuerte que cuando jugaba a quidditch. Como añoro esos tiempos, pero estos son otros diferentes y también tengo que disfrutar un poco.
Me coloco bajo la ducha y acciono la llave de agua caliente, empiezo a notar como el agua resbala por mi cuerpo, ahora desnudo. Es unos de los momentos más relajantes del día. No oigo más que mis latidos, mi respiración y como rebota el agua en el suelo de la ducha. Mientras poco a poco el baño se llena de vaho. En este momento descanso más que cuando duermo.
Ya me he vestido y abro la puerta de la cocina. Tonks y Sirius están desayunando, supongo que Remus debe estar descansando, ayer fue luna llena. Llega una lechuza parda con la edición de El Profeta de hoy, pago por su servicio y se marcha por la ventana que había entrado. Hay pocas noticias interesantes, los chuddley cannons ganaron la liga de quidditch, Ron debe de estar subiéndose por las paredes, y no muchas mas cosas. Una entrevista de Rita Skeeter al ministro de magia donde solo hace que alabarle por su trabajo. Se nota que aún está en El Profeta gracias a sus contactos en el ministerio.
Dejo el profeta en la mesa por si alguien lo quiere leer. Cojo unos panecillos, mermelada y jugo de calabaza y me dispongo a desayunar de una vez, dentro de media hora empezaré el entrenamiento. –perdóname Tonks, por lo de antes. Digo acercándome a su oído para que no lo oiga Sirius pero fracasé en el intento.
-Harry, no me digas que la viste otra vez desnuda! Exclamó Sirius, más que enfadarse conmigo, se reía de mí. Después sonó una gran carcajada desde la puerta. Era Remus que acababa de llegar a la cocina.
-pero como lo haces, ya es la quinta vez? Dice Sirius mientras Remus no para de reír.
-estás perdonado, aparte si el que me ve es un chico tan guapo como tu, no me molesta. Me dice Tonks al oído, solo para que me sonroje una poco más por la situación.
-a vosotros también os pasaría si durmierais cuatro horas, y el resto del día os lo pasarais leyendo! Exclamé intentando parar las risa, cosa imposible cuando empezaban...
-y dime... como es Tonks duchándose? Nunca he tenido la oportunidad de verla desde ese punto de vista. Dijo Sirius entre carcajadas, por ese motivo no pudo ver como le llegaba un panecillo a la cara lanzado por ella. Y al inclinarse con la silla para reírse hizo que se cayera de ella empezando a reír esta vez nosotros de él. He de reconocer que casi todas las mañanas eran así, por eso tampoco me disgustaba del todo la vida de ahora. No podía estar junto a mis amigos, ni tampoco con Hermione... Ha pesar del tiempo separados aún estoy enamorado de ella. Eso era lo peor de todo, estar separada de ella. Pero las risas y carcajadas, las bromas e ironías, y todo lo que sucedía en esa casa me animaban mucho.
-es la hora Harry, empieza la diversión... dijo Sirius con una sonrisa como esperando con ansias igual que yo ese momento.
Los cuatro nos dirigimos a la sala de entrenamiento. Bajamos la escalera de caracol oculta tras una de las paredes de la biblioteca. Y ante nosotros la gran sala donde hasta ahora solo me entrenaba físicamente, y ahora todos los instrumentos y aparatos para ello estaban apartados aún lado y otros habían ocupado su lugar.
-espera aquí. Dijo Remus dejándome en el centro de la sala, Sirius y Tonks se sentaron a un lado. Como si ahora solo estuvieran de meros espectadores de algo.
Unos segundos después Remus volvía con un estuche de madera y con su varita transportaba un baúl demasiado conocido...
-tu varita Harry... dijo entregándome el estuche de madera. Al abrirlo me encontré con la mía, con la varita con núcleo de Fénix de la pluma de Fawkes. La de siempre, creí que tendría que acostumbrarme a otra.
-pero mi varita no esta en el museo de magia? Pregunté mientras mi mano recordaba los movimientos aprendidos en mi vida, como si el tiempo no hubiera pasado. Mis dedos jugaban con ella, disfrutando del tacto.
-Tonks la cambió esa noche por una falsa, así que la del museo es falsa. Nunca comprobaron su veracidad... mejor para nosotros. Dijo Sirius mientras se acomodaba un poco más, si podía...
-bueno, supongo que recuerdas perfectamente que habrá en el baúl... me dijo Remus haciendo que le prestara atención ya que me había perdido en mi varita.
-si, un boggart en forma de Dementor. Aún lo tienes? Dije mientras que se movía un poco el baúl donde la criatura esperaba a salir.
-si, esto solo es una prueba, para ver como está tu concentración y tus poderes. Espero que estés a la altura. Dijo mi antiguo profesor de defensa que volvía a serlo otra vez.
El boggart en forma de dementor apareció ante mí, recuerdos de esas criaturas vinieron a mi mente, agradables recuerdos. Una sonrisa se dibujó en mis labios. La criatura se encontraba a cinco metros de mí. Tenía una leve sensación de tristeza, pero no la misma que la primera vez, muy inferior a ella. Como si mi corazón estuviera bien protegido de él.
Se acercaba lentamente, no hacía nada para detenerlo. Pero en mi mente buscaba un recuerdo feliz, tenía uno pero buscaba otro más fuerte aún. Quería mostrarles mi patronus en su máximo esplendor, nunca lo habían visto o eso creo yo. Vi como la expresión de Remus se endurecía por mi falta de respuesta ante la criatura. En ese momento encontré el recuerdo perfecto, nunca lo había visto antes, pero la felicidad de ese momento era insuperable. Fijé mi mirada en el rostro del dementor, si se puede llamar así, y este detuvo su avance ante la mirada de sorpresa de Remus, incluso reculó un paso como si supiera lo que se avecinaba...
La imagen que nunca antes había recordado se mostraba a la perfección en mi mente. Era de esa noche con Hermione, la estaba besando con ternura y pasión, y ella correspondía a mi beso... -ESPECTO PATRONUM! Exclamé con decisión, de mi varita salió una luz blanca y al instante el ciervo plateado hizo acto de presencia, con más esplendor que nunca. El dementor reculaba como si tuviera terror a ese animal creado por mi sentimiento de amor hacia Hermione. El ciervo plateado golpeó con fuerza al dementor, lanzándolo contra el baúl que lo encerraba y ahora protegía de mi patronus.
El ciervo plateado andaba majestuosamente hacia mi, más grande y reluciente que nunca. Llegaba incluso a cegar por completo. Alargué la mano para acariciarlo como si fuera real, a centímetros de mi mano desapareció por completo. Sonreía de satisfacción del hechizo, pero sobretodo por recordar ese beso con Hermione. Sabía que no era un sueño o mi imaginación, sino que sucedió de verdad.
Desvié mi mirada a Remus y después a Sirius y Tonks. Los tres me miraban casi sin parpadear, impresionados por eso. Con los ojos desorbitadamente abiertos. Creo que he despejado muchas de sus dudas en unos segundos.
-im...impresionante Harry, nunca antes había visto un patronus de esa magnitud. En que pensaste, si puedo saberlo? Dijo Remus mientras se acercaba hacia mí con paso indeciso.
-no te puedo responder a esa pregunta. Pero... empezamos el entrenamiento? Pregunté viendo que iban a insistir en el tema.
-de acuerdo Harry. Cada día menos los domingos, empezarás conmigo a esta hora. Después de comer con Tonks y después terminarás con Remus justo después de cenar. Esperemos que puedas aguantar el ritmo. Dijo Sirius levantándose del suelo aún impresionado.
-pues a que esperamos para comprobar mi resistencia? Dije desafiándoles a probarla.
-empecemos con ataques y encantamientos. Dijo Sirius sacando su varita.
-y vosotros dos no tenéis que hacer alguna cosa? Pregunté viendo que no se movían en absoluto.
-si, pero no me quiero perder de lo que eres capaz de hacer. Dijo Tonks como si nada y se volvió a sentar en el mismo lugar, ahora acompañada por Remus que no hizo comentario alguno, pero hubiera sido el mismo.
-pues Sirius, empecemos la diversión...
Abrí los ojos despertándome del profundo sueño en que descansaba. Dentro de dos meses hará siete años de mi muerte. Hace cuatro años desde que vivo supuestamente muerto. Hace cuatro años con el duro entrenamiento. Me levanto de la cama y me dirijo al baño para realizar mi rutina diaria de ducharme para terminar de descansar mi cuerpo y sobretodo mi mente, pero antes de eso agarro un cigarrillo de la cajetilla de tabaco. Un mal vicio que he cogido en este tiempo. También agarro mi encendedor plateado que compré en una de mis visitas a Londres. Como de costumbre voy vestido con mis boxers, enciendo el cigarrillo y me miro al espejo. Ya me he acostumbrado a mi nueva imagen. Rubio con el cabello muy corto sin ninguna rebeldía, mis ojos verde esmeralda están ocultos bajo unas lentes de contacto que los cambian de color a un azul intenso, además de la barba rubia de pocos días. Y mi especial cicatriz en forma de rayo también oculta como si nunca hubiera existido. Gracias a Tonks que me enseñó todo esto, puedo salir tranquilamente a la calle sin que nadie llegue a reconocerme. Un día me crucé con Bill Wesley y ni se fijó en mi, supongo que este disfraz bajo el cual me oculto es bastante efectivo, según dicen ellos tres. Doy una larga calada al cigarrillo y exhalo el humo con tranquilidad.
-lo siento Tonks. Susurro mientras ella pasa por detrás de mí envuelta en una toalla. Cuando me di cuenta de su presencia ya había terminado de ducharse.
-perdonado, pero tampoco me molesta mucho sobretodo con ese culito que tienes. Dijo ella riendo, me besó en la mejilla. Como cada mañana desde hacía ya mucho tiempo. –buenos días Harry. Y sabes que no me gusta que fumes.
-buenos días Tonks. Y yo no me quejo cuando Remus cocina. Dije haciendo reír a la mujer de cabello rosa chicle. Cerró la puerta dejándome solo.
Ya no se cuantas veces la había visto duchándose por la mañana, pero si recuerdo el día que sin querer me puse a ducharme con ella aún vestido con los boxers. Claro que ella me dio una bofetada, no por verla desnuda, ya que las veces que habían sido ya no las recordaba sino para que despertara de una vez por todas porque incluso la había pisado. Ese desayuno fue interminable, por las risas y la vergüenza. Pero es que esa noche había dormido una hora y no se si había llegado a ser así.
Me volví a colocar bajo la ducha que emanaba agua caliente y me relajaba por completo, eso si, después de terminar el cigarrillo que encendí antes. Este es una de las pocas noches donde el sueño recurrente de mi padre llamando a mi madre y responden dos voces no ha aparecido en mi mente. No he tenido ninguna pesadilla con respecto a Voldemort, gracias a la occlumancia. Si tuviera alguna podría saber algo de su paradero, pero él podría saber de mi existencia y no nos arriesgamos a eso. Entre Remus y Sirius me enseñaron a dominar ese arte mágico. Y el año pasado Snape aceptó enseñarme legeremancia, pero lo dejó al poco tiempo. Entraba demasiadas veces a sus recuerdos y de manera muy efectiva según Remus, siempre precedido ese comentario de las carcajadas de Sirius. El odio entre mi padrino y Severus no había disminuido ni un ápice.
Poco a poco se acercaba la verdadera última batalla, donde me convertiré en asesino o asesinado. No habrá otras profecías, solo esa la que determinará mi futuro. No ha habido ninguna aparición de mortifagos pero falta muy poco para ello. Sirius, Tonks y Remus están alerta a cualquier extraño suceso. Se que estoy completamente preparado para enfrentarme a Voldemort, se mis puntos débiles pero conozco mejor los de Voldemort y pienso aprovecharme de ello. No más dudas, no actuar como un niño bueno bajo las reglas del ministerio. Yo solo me rijo por dos, no utilizar nunca el avada kedravra y proteger sea como sea a las personas queridas, a pesar que no esté junto ellas.
Esas son mis dos reglas, mis cuatro mentores en diferentes campos de la magia lo saben. La muerte es aceptable si con ello salvo la vida de personas inocentes. Jugar con las reglas de Dumbledore nos hizo perder a muchas personas. Creo que al mal se le debe enfrentar por igual, con otra clase de mal, sin dudar ni un segundo. Pero esta vez serán ellos los que dudarán. Remus y yo discutimos mucho sobre ello, pero al final llegué hacerle comprender a lo que me refería.
Solo seríamos nosotros para enfrentarnos a Voldemort y sus mortifagos, y no pretendo que ninguno de ellos pierda la vida, ninguno de mis amigos que se han convertido en mi familia.
Después de media hora aclarando mi mente bajo la ducha, salgo del baño cubierto con una toalla a la cintura. En mi mano mi encendedor de plata, lo enciendo y lo apago como si de un juego se tratara. Abro la puerta de mi habitación y alguien me quita la toalla que me cubre mi completa desnudez. Se perfectamente quien es, y su risa inconfundible me lo corrobora al instante.
-Tonks... digo simplemente entrando a mi habitación, como si nada hubiera pasado.
-sabes que ese culito prieto y perfecto que tienes, un día será mío. Dijo desde fuera de la habitación, a pesar de la broma, ya repetitiva, cada vez que yo la veía duchándose, no se atrevía a entrar.
-si eso llegara a suceder, un licántropo que conozco se enfadaría bastante, por no decir mucho. Dije mientras buscaba unos boxers en los cajones y me preparaba los jeans que iba a usar hoy. Hace un año que Tonks y Remus eran pareja. Yo ya imaginé, antes de mi supuesta muerte, los sentimientos de Tonks respecto a él. El problema era Remus que creía que la diferencia de edad era un obstáculo en esa relación. Al final Sirius y yo lo convencimos de una vez por todas que no era así. A decir verdad, es muy divertido que sean pareja, sobretodo porque podemos incordiar a Remus todo el tiempo.
Agarro la cajetilla de tabaco de la mesilla de noche y la guardo en el bolsillo del pantalón junto con el encendedor. Salgo de la habitación y Tonks me espera para bajar a desayunar.
-que... sin camiseta para provocarme? Dice Tonks entrando al salón en dirección a la cocina para desayunar.
-puede ser... Dije pasando mi brazo por su espalda.
-pues no te olvides muchas veces... soy de hielo y tu cuerpo a veces me derrite... sobretodo estas abdominales. Dijo pasando sus dedos por mi torso mientras entrábamos a la cocina, guiñó un ojo haciéndome entender sus palabras.
-Harry! Tonks! Gritó Remus al vernos así, no había luna llena y no podía transformarse en hombre lobo pero sus celos casi lo hacían. Sirius empezó a reír con la que le estábamos gastando a Lunático. –queréis separaros de una vez.
-vale... dije como si estuviera triste por hacerlo casi lanzando al aire un puchero de niño, sabía que aún le provocaría más.
-Remus, cariño, me encanta cuando tus celos traicionan tu sensatez. Dijo Tonks besándolo apasionadamente.
Después de separase Tonks y yo empezamos a reír a carcajadas con Sirius por las caras de Remus.
-otra vez objeto de vuestras bromas... dijo Remus un poco resignado, últimamente era así, iba por temporadas.
-si... pero como Harry va provocando... que quieres que haga! soy mujer también! Dijo Tonks mientras se servía café intentando aguantar las risas.
-eso es verdad Harry, medio desnudo que vas por la vida. Dijo Remus intentando recriminar mi forma de vestir.
-Remus... ayer lavé todas las camisetas y me olvidé de subirlas, no me quería ponerme una de esas camisas que me vienen pequeñas. Dije mientras me ponía una blanca de las que estaban recogidas en un rincón de la cocina.
-yo prefiero cuando lo veo completamente desnudo. Dijo susurrando Tonks para ver la reacción de su pareja. Remus solo al oír las palabras desencajó la mandíbula. Todos empezamos a reír viendo como intentaba hacerse el ofendido.
Sirius me pasó con su varita una taza de café, ese era mi desayuno, y tardaba un minuto en tomármelo todo, pero normalmente estábamos media hora hablando en la cocina antes de cada uno hacer sus cosas. Ya hacía más de seis meses que me entrenaba solo y era yo el que les enseñaba cosas a ellos. Una lechuza entró con El Profeta del día, al instante le pagué con dinero que ya teníamos preparado en la cocina.
Diez minutos después Sirius lo dejó encima de la mesa. –Sirius tiene alguna noticia interesante? Pregunté mientras me encendía un cigarrillo.
-no, lo normal, pero por lo menos ya no inventan noticias para vender más. Dijo mi padrino mientras se llevaba un panecillo a la boca.
-bueno... dije escapando el humo del cigarrillo y continué. -desde que Hermione es la directora del Profeta han mejorado mucho. Dije sin pensar que ellos creían que no sabía nada de nada de los demás. Sus gestos de enfado por eso no tardaron en aparecer, pero yo no sabía nada en realidad solo que era directora y punto.
-Harry!
-mirar, solo se que es la directora, nada más... Joder! Si lo pone al final, como queréis que no lo sepa! como si en las noticias no pusiera que Ron, Neville y Malfoy son aurores del ministerio que han participado en muchas misiones. Dije intentando que entendieran el porque lo sabía. –se que no debo volver a su lado, y que no sepan que estoy vivo, pero si lo leo en una noticia, no puedo hacer que desaparezca de mi mente. Dije escapando por mi boca el humo del cigarrillo.
-Harry yo confío en ti, pero debes vigilar... recuerda que para todo el mundo eres Sean Anderson. Dijo Remus con voz tranquila.
-que sucede aquí? Preguntó una voz desde la puerta... pensaba que llegaría mañana.
-nada Severus, solo estábamos hablando. Dije tranquilamente, aún manteníamos un poco el odio latente pero nos llevábamos bien.
-Snape, no llegabas mañana? Preguntó Sirius, él no había cambiado para nada.
-si pero quería verte tu desagradable cara cuando me vieras un día antes. Dijo Snape con una mueca parecida a una sonrisa.
-venga dejarlo... ya os podréis discutir como niñas dentro de un rato. Dijo Tonks.
Todos empezamos a reír y a saludar a la única persona "viva" que conocía nuestra existencia. Hacía casi nueve meses que no lo veíamos, no podía salir de Hogwarts al ser jefe de estudios.
-yo me voy a la sala de entrenamientos. Dije apagando el cigarrillo en el cenicero. –si queréis algo ya sabéis donde estoy. Después de salir de la cocina y dejarles con la acalorada discusión que mantenían, cogí la chaqueta negra donde guardaba mi varita y otros objetos que me eran útiles.
Al entrar dentro de la biblioteca busqué un libro para leer un rato, "magia sin varita, el arte perdido". Por lo menos lo había leído cinco veces y sabía utilizar todo hechizo que dijeran en él, pero ya había aprendido hacer muchísimos más que no decían, pero descubrí el inconveniente de no usar varita... los hechizos son mucho más imprecisos, pero a la vez más potentes. La magia sin varita iba perfectamente en cuando escudos, protecciones y defensas, con los hechizos de ataque era diferente según cual era muy útil o a veces no.
Terminé de bajar las escaleras que se escondían detrás de la estantería que ocultaba la sala. Con un simple movimiento de mano abrí las "falsas" ventanas para que entrara más luz y calor. En verdad, las ventanas solo mostraban una recreación del jardín de la casa, pero fuera de ellas hacía las mismas condiciones meteorológicas que arriba. Tardamos tres meses en encontrar esos hechizos, y más difícil fue desactivar los de Dumbledore, pero ahora es gratificante. Entre todos buscamos nuevos hechizos para hacer mucho más protegida la casa para que nadie la viera. Los hechizos que había antes eran muy buenos, pero algún mago poderoso los podría desactivar si lo intentara repetidas veces. Ahora es imposible, solo nosotros podemos desactivarlos, nadie más por muy poderoso que sea podría hacerlo. Estamos muy satisfechos de ello.
Llevo ya más de dos horas en esa sala, sentado en el suelo y mi espalda apoyada en la pared, leyendo el libro. Práctico una y otra vez los hechizos que salen en el libro. Mientras los ejecuto, mi mente está en otro lugar, se que me ocultan muchas cosas, sobretodo de las vidas de mis amigos. Pero tampoco tengo interés en saberlo, solo les pedí que si algún conocido llegara a morir que me lo dijeran... en eso estoy seguro que no me mienten, saben que puede pasar si me enfado por ello...
-Harry... me llamó Sirius desde las escaleras, oí como diversos pasos bajaban los escalones de piedra, resonaban como si de muchas personas se trataran pero en verdad solo eran cuatro.
-dime. Dije levantándome, yendo hacia donde había dejado mi cajetilla de cigarrillos a por uno. Cuando lo encendí ellos terminaron de bajar las escaleras. Snape se dirigió hacia una estantería que había construido yo, todas las pociones sanadoras que conocía y había hecho estaban ahí, junto antídotos de la mayoría de maldiciones y venenos. Todo eso lo preparé para cuando vuelva Voldemort. Iremos bien preparados a la batalla.
-bezoars, antídoto de veneno de serpientes, pociones revitalizantes, pociones cicatrizadoras de diversas clases... Snape iba mirando uno a uno los recipientes y a la vez susurraba el contenido. –Harry esto es lo que creo? Dijo mi antiguo profesor de pociones señalándome un gran recipiente lleno de un líquido naranja, casi fluorescente.
-si.
-pues ya has llegado a mi nivel de pociones... podrías dar clases en Hogwarts o convertirte en un experto de San Mungo... bueno, si he de ser franco, me has superado, color... perfecto... densidad igual... olor también perfecto. Nunca llegué a conseguir hacer esta poción de una manera tan perfecta y tal cantidad... dijo Snape volviendo a colocar el recipiente en su lugar.
-en verdad la hicimos entre todos, la necesitaremos más adelante. Dijo Sirius.
-y tu ayudaste hacer esto? Sirius Black, inútil en pociones, ayudó en semejante poción. Dijo Snape provocando a mi padrino.
-si, Severus, ayudó, y recuerda que sacaba extraordinarios en pociones, no tenía el talento tuyo o de Lily... pero era de los mejores. Dijo Remus intentando calmar un poco a los dos.
-y que queríais? Pregunté mientras tiraba la ceniza del cigarrillo.
-bueno me han dicho que ya los derrotas muy fácilmente en duelos dos contra uno. A pesar que según ellos les has enseñado mucho... quería proponerte un examen final de duelos... tu contra nosotros cuatro... que te parece? Termina preguntándome...
Dibujo una sonrisa en mis labios, lo había esperado en las dos horas que estaba aquí abajo, por fin puedo llegar a descubrir mi nivel de duelo.
-me parece una excelente idea Severus... pero después no os quejéis si os gano diciendo que hago trampas... dije situándome en el centro de la sala. Con un movimiento de mi varita hago desaparecer todos los objetos de la sala, no quiero que nada se rompa y menos las valiosas pociones.
-si que es un Potter, creído como su padre... dijo Snape agarrando su varita.
-si te ganamos cocinas tu durante un mes... dijo Remus haciendo lo mismo.
-de acuerdo, pero empezamos?...
bueno hasta aquí el segundo o tercer capítulo... lo primero no se si es el prologo... decidme si os gusta el título del fic...
antes que me digáis nada... Tonks y Harry no tienen nada entre ellos... son bromas un poco subiditas de tono... pero muy poco...no creo que haya molestado a alguien con ello...jajaja... solo era una pequeña aclaración... jijiji
por cierto... Harry con nuevo aspecto físico... que os parece? pensar que han pasado siete años, los ojos, el cbello, la barba, que ha crecido un poco más... así que se supone que no le reconocerá nadie si se encuentran... todos los demás lo creen muerto..
intentaré subir antes el próximo capítulo pero no prometo nada...
es hora de contestar reviews...
olga: gracias por el review... y no... intentaré no dejar el fic y continuarlo poco a poco... pero de forma continuada... y como puedes ver los años han pasado rápidamente... y a tu última pregunta no voy a responder... pero dentro de poco lo sabrás si es así... no te preocupes... ya dije que no haría grandes intrigas...
hermionedepottergranger: gracias por el review... y bueno se ve bastante claro... pero... jejeje
juaniweb: gracias por el review... y bueno es un poco fantasioso de acuerdo... y como de costumbre se me irá la mano con las habilidades mágicas de Harry... pero intentaré no pasarme tanto como en cazador de dragones... jijiji es otro fic mío... esta acabado... sin publicidad jajaja...
menlor gryffindor: gracias por el review y si es curiosa... y bueno se llevan bien... pero tampoco como si fueran grandes amigos o la unión que tiene con los demás... sino que hay respeto y un poco de aprecio pero no demasiado... en el procimo capítulo veréis que le hago a Snape jijiji tampoco será para tanto... pero bueno...
brendapottergranger: gracias por el review... y me agrada que te guste la historia... espero que la sigas...
Magaso Urashima: gracias por el review... y no es muy buena... es decentilla... hay muchísimas historias mejores que las mías... pero... no dejéis de leerla jajajjaa
y hasta aquí la contestación de los reviews... y por favor dejar reviews... no cuesta mucho... es dar un pequeño click abajo... donde pone go! jijiji
muchas gracias de verdad a todos los que dejáis reviews... y también a la gente que lo lee y no los deja jejeje mientras no sea una perdida de tiempo leer esta historia ya estoy contento jajajaja... me estoy preguntando si es una perdida de tiempo escribirla... bueno pierdo bastante tiempo escribiendo eso si... XD
hasta el próximo capítulo... y que la fuerza os acompañe... UI! aún tendré que poner otro disclaimer por esta frase... bueno pues que la suerte os acompañe... jajaja
