Recordatorio: Los personajes pertenecen a Meyer y la trama es mía.

Mi inspiración es ella

Mi abuela

Sé que ella me está observando

Y me da todo su apoyo

Para ejerCer en

Mi vida

Edward POV

~Un siglo después~

Me encontraba caminando por las calles de Malmó, Suecia. Con mi familia.

Cien años. Cien solitarios años habían pasado. Cien años en los que no había día que buscara a mi Bella. Pero nada. Alice siempre me decía que tuviera paciencia, que algún día podre verla de nuevo.

Observe a mí alrededor, toda mi familia vestía con ropas de invierno. Esme y Carlisle iban adelante tomados de la mano, Alice y Jasper correteaban atrás de ellos, lanzándose bolas de nieve y la pareja explosiva solo estaban abrazados mientras caminaban.

Mientras yo. Simplemente estaba atrás de ellos, viéndolos interactuar y por primera vez en estos años sin ella. No pensaba con encontrármela. Solo me dedicaba a observar alrededor, esto era digno de una postal, las calles en la obscuridad de la noche con sus lados de restaurantes o pequeños locales, estilo londinense, las parejas enamoradas reposaban en las bancas que se situaban en las calles.

Suspire derrotado. ¿A quién engaño? Ella no abandonaba mis pensamientos. Nunca.

–Eddie mira. – Mire a Emmet que me señalaba algo con su mano.

–Emmet sabes que odio que me llames así.– le dije mientras miraba en la dirección de su mano.

Era una lámpara gigante. Muy gigante. (Foto en mi perfil) Estaba situada en el medio de la calle en el suelo como una especie turística. Era la típica lámpara de mesa, con una tulipa que protege la luz proveniente de la bombilla que se encontraba en el medio. Supongo.

Mi familia se acerco hacia ella, y empezaron a tomarse fotos con la cámara que compro Alice calles atrás. Rosalie posaba como una verdadera modelo, Emmet solo reía al ver a los hombres ver a su Rose, Esme y Carlisle se dieron un beso mientras Alice los fotografiaba, la pequeña duende estaba tan entusiasmada tomándoles fotos a ellos, que su Jasper se harto y fue hacia ella, arrebatándole la cámara, para dársela a Esme, mientras la tomaba entre sus manos riendo y les tomaba fotos.

Sonreí, ellos siempre estaban en mis momentos depresivos. Incluso Rosalie, todos me apoyaban para seguir adelante.

Sentí una mano posarse en mi hombro.

–¿Nos tomamos una foto juntos?– pregunto sonriéndome Rose.

Asentí haciendo una mueca. No me gustaban casi las fotos.

–Vamos. –dijo arrastrándome y llevándome a la lámpara gigante.

Nos sentamos en ella abrazados. Primero fue una con ella, luego con Alice, y así sucesivamente hasta llegar a querer tomárnosla todos juntos.

–Esta cámara no tiene tiempo.– dijo Alice. –Te dije Emmet que la otra. – le reprocho.

–Esa estaba muy grande.– se excuso Emmet.

Alice se cruzo de brazos.– ¿Quien nos tomara una foto?– pregunto viendo a su alrededor.

Una anciana pasaba por al lado de mi, Alice sonrió de la nada y camino brincando hasta llegar a ella.

"Esto será genial" pensó mientras llegaba con la anciana.

Rodee los ojos, era increíble a que tanto se emociona la pequeña duende.

–Disculpe señora.

La anciana se giro a la duende. –¿Si?

–Podría tomarnos una foto a mi familia y a mi.– pidió con su típico mohín manipulador.

La anciana suspiro.–Claro pequeña.

Alice sonrió mientras nos gritaba que nos acomodáramos. Escuchamos el click de la cámara y fuimos hacia ella.

–Muchas gracias. – dijo Esme.

La ancianita negó.– Se ven que son turistas.

Carlisle asintió.–Si andamos de vacaciones.

–Disfruten su estancia.– dijo viéndonos a todos para después volver su mirada a mí.

Fruncí el seño.

–¿Se encuentra bien?– pregunto Jasper.

La anciana movió su cabeza negativamente. –Lo siento. Me perdí en mis pensamientos.

"¿Está bien Edward?" pensó Carlisle.

–No me metí a sus pensamientos.– susurre a velocidad vampírica.

El asintió.– No tiene que disculparse, eso pasa a veces.

–Si a veces.– dijo ausente mirándome a mí para después despedirse y seguir caminando.

–¿Ahora qué hacemos?– preguntó Alice.

Esme sonrió.– Vamos a esa librería. Me muero por comprar el nuevo libro de vampiros.

–Esme, esas son mentiras.–le recordó Carlisle.

Ella bufo –Lo sé, pero la ultima se parecía a mí.

Todos reímos. Era cierto.

–Entonces vamos a buscar ese libro.– dijo el abrazándola.

Nosotros los seguimos. Mis hermanos entraron primero, mientras yo observaba los libros que se encontraban en exhibición en una de las ventanas.

–¿Entras?–pregunto Alice asomando la cabeza por la puerta.

–En un momento.– dije observando los libros.

"No puede ser el"

"Imposible"

Pensamientos de la nada me llegaron. Eran gritos en su mente. Vi por el reflejo de la ventana y busque quien pensaba esas cosas, para poder hacer que se callara. La verdad molestaba.

La anciana. Ella me miraba.

"Vamos Julieta. Tantos años provocan que te confundas" pensó mientras cerraba los ojos y suspiraba.

Se encontraba sentada en la lámpara grande. Ella tenía entre sus manos un pequeño libro.

"Es el" pensó mientras miles de imágenes pasaban por su mente.

Ella en un prado.

Bella y yo en el prado de Forks.

Ella en un bosque.

Bella y yo en el bosque, cuando yo arrancaba los arboles.

Ella en un estacionamiento de una escuela.

Bella y yo en la secundaria de Forks.

Ella en una estación de policía.

Bella en el escritorio de Charlie.

Ella siendo atropellada.

Bella siendo salvada por mí.

Imágenes así pasaban por su cabeza, inconscientemente me fui acercando a ella.

–Eres tú. Pero ¿Cómo?– preguntó.

No supe que decir. Me iba a dar media vuelta pero una mano me detuvo.

–No estoy loca.

"Edward" me llamo Esme. Mire por sobre mi hombro y estaban atrás de mi.

–Ella es la persona que recuerda lo que hizo mi Bella.–dije a velocidad vampírica.

Todos excepto como siempre Alice me miraron confundido.

–Dile Edward, ella no se merece una confusión así.– pidió Alice.

–Es verdad.– dijo Carlisle.

–No pueden hacer eso. Nos descubrirán.– Rose como siempre a la defensiva.

–Si ella piensa demasiado en eso. Puede morir.–explico Carlisle.

–¿Qué hago?– pregunte.

Ellos solo me sonrieron. Ya sabía la respuesta.

–Tranquila. – le pedí a la anciana al notar su corazón acelerarse.

–Pero si eres tú. – afirmo.

Asentí. Ella me miro confusa. ¡Demonios!

–Como sabes si eres tú, no he dicho nada.

"Dile la verdad" pidió Esme. "Nosotros estaremos en la librería"

–Es largo de contar.

Ella sonrió.– No me queda mucho pero resúmelo.

–Pero es algo difícil de creer.

Ella negó.– El que estés presente sin cambiar es algo difícil y lo creo.

–Es diferente.

–Hay muchacho que terco eres.

Sonreí. Tenía razón.

–¿Eres un fantasma?– preguntó

Negué divertido. –Mucho más feo que eso.

Ahora fue su turno de negar. –No te ves a ti mismo con claridad.

–Yo le decía mucho eso a Bella también.– solté sin pensar.

Ella me miro confusa. –¿Bella? ¿Es el nombre de esa muchacha guapa?– preguntó

Asentí derrotado.

–¿Pero porque no está aquí?

–Ella murió.

Julieta bufó.– Si hombre, lo sé. Por eso tengo esos recuerdos. Pero ¿por qué la veo?– pregunto.

–Nos ve. –le recordé.

Ella asintió.

–Se trata de la reencarnación.

–¿Reencarnación? he oído de eso en la iglesia.

Asentí. Ella solo estaba sacando conclusiones.

–Vaya, genial.

Reí. –Sí, eso parece.

–Entonces.... ¿Cómo murió?– me preguntó.

Desvié mi vista y la enfoque en su libro. –¿Romeo y Julieta?– pregunté.

–No me cambies el tema jovencito.

La mire. –Lo siento. Es solo que soy un monstruo.

–Te aprovechas de esta anciana que todo olvida. ¿Que eres?– pregunto cuando recordó lo anterior.

–Un vampiro y puede leer tu mente.

Ella no contesto. Solo me miraba incrédula.

–¿Donde está tu capa y esos colmillos?– pregunto señalando la falta de ellos.

Reí.– Eso es un mito.

–Oh.

Nos quedamos unos minutos en silencio. Ella pensando en todo lo que le dije. Yo viendo como lo asimilaba e increíblemente sin llegar a entrar a la locura.

–Entonces ¿Como murió Bella?– pregunto.

–Yo la mate.

–No te creo.– afirmó.

–¿Cómo puedes decir eso? No me conoces.

–Sencillamente porque los veo que se miran con tanto amor. Al menos en los pequeños recuerdos que tengo de ustedes dos.

–Cierto.

–¿Entonces?

–Ella se suicidio.

Me miro incrédula.

–Yo la abandone y ella no resistió. –explique.

–¿Por qué lo hiciste?

–Era peligroso para ella.

Ella negó. –El amor no es peligroso.

–A veces lo es.

–A pero que terco muchacho.

Reí. –Lo sé.

–La extrañas cierto.

–Más que a mi vida. Si esto se le puede decir vida.

Ella se quedo callada un rato.

–Recuerdo que en la iglesia, decían que la alma como en mi ejemplo, vuelve a otro cuerpo. Pero también que vuelve a nacer.

–Sí. Hay dos formas.

–Espero que la encuentres.

–Espero.

Seguimos platicando, hasta que las manecillas daban las nueve de la noche.

–No tarda en venir mi hija.

–Fue un placer conocerla.

Ella negó. –Gracias por no tratarme como loca.

–Mamá te he estado buscando. –le reclamo una señora de la edad de unos treinta años.

–Me entretuve platicando con el joven.

La señora me miro.–Hola, gracias por cuidarla, soy Tía.

–Mucho gusto y fue un placer.

Julieta me sonrió y se levanto dejando un beso en mi frente. –La encontraras.

Observe como se marchaba.

Había encontrado una parte de mi Bella, ahora solo esperaba encontrar la otra mitad.

N/A: Simplemente no siento nada... Siento un vacio...El jueves murio mi abuela paterna y hoy murio mi abuela materna :S...

Creo que la vida me esta enseñando que todo se puede complicar....Hoy pense que era un sueño...Pero no...Es mi vida...Tan patetica y solitaria como siempre...

No tengo idea de como seguir...Dejare que el destino me lleve...Aún cuando existan comentarios negativos sobre ello...

~Little Hope~