Cuando vio la imagen de Moriarty en la pantalla sintió la sangre congelarse y después miro hacia el jet que daba la vuelta…
-Ya viene el viento del este- susurro John soltando la mano de su esposa mientras su ritmo cardiaco se aceleraba- Sherlock no se ira- pensaba como frenético esperando que el jet aterrizara
El sol entraba por la puerta abierta iluminando toda la estancia y John sonrió mientras se desperezaba para ir en busca de su pequeña, se levantó y preparo te para después subir en busca de la bebe
-Hola mi amor- dijo sacándola de cuna
-Da…da… dada!- reía la bebé de casi dos años intentando tocar el rostro de su padre
-Mi princesa… si soy papi…- el rubio sintió su corazón derretirse mientras tapaba a su tesoro y bajaba las escaleras con cuidado hasta llegar a la cocina donde tomo su te
-Buenos días- susurraron a su espalda mientras dos fuertes brazos lo apresaban contra un pétreo pecho
-Buenos días- dijo girando el rostro para ver al detective consultor quien de inmediato beso su mejilla
De nada había servido intentar engañarse a sí mismo, nunca habría podido quedarse con Mary, en cuanto vio al detective bajar de la aeronave corrió a su encuentro, no le importo nada, ni nadie, ni siquiera tuvo tiempo para sentirse mal por Mary… simplemente corrió y se lanzó a sus brazos con emoción. Sherlock le recibió con alegría y se besaron como si hubiesen pasado años en lugar de minutos
-No pienso dejar que te alejes de mí nunca, entendiste?- susurro John contra sus labios- No importa lo que los demás piensen… No puedo estar sin ti Sherlock…
-Me alegra que pienses así… porque pienso secuestrarte en Baker Street el resto de tus días- contesto el menor acariciando su espalda mientras lo volvía a besar...
-Hola Amelia- susurro el moreno tomando a la pequeña en sus brazos, la pequeña reía mientras jugaba con sus rizos y tironeaba de ellos- auch me dejara calvo
John solo sonrió levemente mientras veía a las dos personas que más amaba, por quienes daría todo y dio un suave suspiro, por supuesto que su vida había sido dura desde el nacimiento de su niña, y estaba agradecido por su pequeña pero hermosa familia, aunque no le gustaba a que costo había sido….
John se encontraba en la sala de espera, Mary había tenido desprendimiento de placenta después de aquel violento encuentro con Sebastian Moran y su bebe estaba en peligro, por lo menos había tenido la satisfacción de plantarle una bala en el cráneo al maldito, sin embargo la culpa y desesperación lo carcomían… En cuanto vio al doctor aparecer supo que tendría malas noticias, así que solo tomo la mano del detective con fuerza
-Lamento informarle que su mujer se encuentra en grave peligro, en este momento está en terapia intensiva pero su situación es crítica
-Que le sucedió?
-El desprendimiento ha creado un hematoma en el útero lo que causo una muy severa hemorragia, además de la severa preeclampsia que ha presentado, hemos intentado detenerla sin embargo ha perdido demasiada sangre…
-Y mi bebé?
-Es una hermosa niña, ella está sana aparentemente, la mantendremos en observación para estar seguros
El doctor se retiró dejando a John sin esperanzas, el rubio tan solo esperaba funestas noticias mientras Donovan despotricaba en su contra puesto que ya todos sabían que el doctor no vivía más con su esposa. Según ella Sherlock era un egoísta bastardo que no quería que su amigo fuera feliz y al parecer no era la única que pensaba así, puesto que el único apoyo que recibieron fue el de la Sra. Hudson y más tarde el de Gregory Lestrade… Sherlock se dedicó a ignorarle mientras John intentaba no partirle la cara en dos.
Una hora después le avisaron que Mary había fallecido
-Haha no te quejes Sherlock- dijo el doctor besándolo con suavidad. La Sra. Hudson entro…
-Buen día muchachos- dijo con una sonrisa
-Buenos días señora Hudson- contestaron a la par
-Ustedes queridos no han cambiado en nada- dijo la anciana sonriendo- No parece que estén casados, siguen siendo los mismos que cuando los vi venir a esta casa por primera vez….
Amelia tenía un año, era su primera navidad en familia y todos estaban ansiosos por documentar cada momento del día (John, Sra. Hudson, Lestrade, Molly [quien ya había superado que su eterno amor fuera homosexual], incluso Sherlock aunque no lo admitiera)
Cuando se entregaban los regalos la carita de la niña parecía iluminarse y sonreía de tal manera que era como si la infelicidad del mundo se borrara, Fue entonces cuando llego el turno del detective
-Amm... Mi regalo es especial- le dijo a su pareja mientras se acercaba a la niña
-Que hiciste Sherlock?
-Amelia… el regalo de tu papá- dijo llamando la atención de la niña quien sostenía en las maños una diminuta caja negra, no la había soltado en todo el día pero cuando el detective estiro su mano la niña se la entrego con una sonora risa
-Sherlock!- grito la Sra. Hudson al entender
-John Watson…- susurro el moreno poniéndose de rodillas frente a él- Sabes que te amo y que no suelo tener este tipo de demostraciones… solo necesito que digas que si…
-Oh por dios Sherlock!-exclamo el rubio mientras la caja era abierta y veía brillar dos hermosas sortijas idénticas de oro blanco con grabados en negro, sintió su corazón palpitar a mil por hora y sus ojos se anegaron de lágrimas- Si Sherlock!
-Oww que linda niña- dijo el ama de llaves acercándose al detective y acaricio la mejilla de la pequeña rubia
-Nanny!- contesto la niña mirando a la mujer
-Quien soy yo?- susurro Sherlock a la pequeña (pues aun no lograba que dijera su nombre)
-Da….da….-decía la niña con insistencia mientras tomaba el rostro de Sherlock, esa era la forma en la que ella reconocía a la gente
-Que dijo?- susurro John volteando a verlos- Princesa…... quien es él?- susurro llamando la atención de la pequeña que le vio extrañada antes de volver a tomar el rostro del otro mientras reía
-Dadah!- gritaba con alegría dando lindos besos en su rostro
-Si mi amor… él también es papi- susurro acariciando sus cabellos mientras el detective intentaba asimilar lo sucedido… ella lo había reconocido como su padre
-Su padre es John y su madre es Mary… tu no quedas dentro de ese triángulo Sherly…- susurro Mycroft dando un sorbo a su té
-Por supuesto que sé que Mary es su madre… siempre lo será yo no busco reemplazarla
-Pero has quedado involucrado hermano mío, aunque no lo admitas desde que conociste al doctor cambiaste de múltiples formas y una de ellas es este deseo de formar una familia con él…
-No es que deseé una familia- carraspeo- pero él es mi pareja y ella es su hija, por tanto… yo también debo hacerme responsable de ella y procurarla
-Ohhh querido, te preocupas demasiado, igual que todos ellos
-Suficiente Mycroft- susurro poniéndose de pie y le dio la espalda para retirarse
-Puedes irte entonces hermano… pero de verdad deseo que no te rompan el corazón: Tú jamás serás parte de esa familia
-Si… yo también soy tu padre, princesa- murmuro con una sonrisa mientras besaba sus rosadas mejillas, su hermano se había equivocado y en este momento nada podría hacer su vida más feliz y perfecta.
*LA COMMEDIA E FINNITA*
**CAE EL TELON**
