Advertencias: Yaoi, un poco de violencia, y posibles OoC :/

Parejas: DenNor, RoNor, HongIce, RoChu (¡Ya entendí por qué lo llaman así! xD) y no sé si habrá más… creo que habrá un poco de SuFin más adelante.

Nombres: Emil (Islandia); Xiang (Hong Kong); Yong Soo (Corea del Sur); Mei (Taiwán); Kiku (Japón); Lien (Vietnam); Kasem (Tailandia) y Yao Wang (China). Natasha (Bielorrusia); Katyusha (Ucrania). Solo repetiré los nombres dos veces, así no se acumulan -.-

Disclaimer: Los personajes de Hetalia no me pertenecen son de Himaruya Hidekaz, ni el libro A Wizard of Hearthsea, solo la historia y mis locas ideas me pertenecen.


YO TE PROTEGERE

Capitulo 03 – Un extraño viaje


Lukas reposaba su cabeza en la palma de su mano y su codo sobre la mesa, mientras que en su otra mano tenía un lápiz que golpeaba repetidas veces contra la mesa. Su mirada estaba perdida en el gran pizarrón en frente suyo sin prestarle mucha atención realmente.

Su mente divagaba en un tiempo pasado y lejos de ese ámbito.

~Flashback~

El noruego desayunaba sin ganas en el comedor junto con Iván. Sus ojos melancólicos estaban perdidos en su café mientras pensaba en cómo hacer para que el ruso comprendiera un poco que él necesitaba más libertad en esa relación, que no debía castigarle cada vez que hacía algo que lo disgustara, que no estaba bien que lo sometiera solo porque estaban juntos.

El solo pensarlo era estúpido… Nunca creyó que realmente fuera necesaria una conversación así. Si lo amaba… era lógico que no debía que hacer esas cosas.

Tomó un poco de su café.

Antes el ruso no le trataba así… Los primeros meses que vieron juntos no tenían los problemas que tenían ahora… ¿Acaso el ruso ya no lo amaba?

El rubio sintió un nudo en su garganta y una fuerte punzada en el pecho. No podía atreverse a preguntárselo directamente… necesitaba encontrar otra manera de averiguarlo.

Iván… – La suave voz del noruego rompe con el silencio pero su mirada seguía cabizbaja.

Dime – Iván dirige su mirada a Lukas con una sutil sonrisa.

–… Tú… ¿Crees que estamos bien… viviendo de esta manera? – El rostro de Iván se torno confusa.

¿Eh?~ ¿Lo dices por mis chicos y mi trabajo? Da~ –

No… me refiero a nosotros –

No sé porque lo preguntas pero… Por supuesto que si~ es muy agradable. ¿No lo crees? – El ruso mira toda la habitación – ¿O… es que acaso te gustaría comprar otros muebles? –

Lukas lo miró de reojo ¿Realmente no había entendido a lo que se refería?

No, aunque la casa sea demasiado grande estoy bien así. Y no me refería a eso –

¿Mnh?~ –

Si por alguna razón… nuestros esfuerzos no son suficientes para seguir juntos… ¿Qué harías? –

¿Dudas de mí fuerza? – Lukas bufó de lado. Tenía que ser un poco más directo.

Quiero decir… si nuestra relación ya no funciona. –

¿Por qué no funcionaría? –

Solo es una suposición – El ruso hace ademán de pensar una respuesta.

Tendría que tomas algunas medidas – Lukas miró al hombre de reojo.

¿A qué te refieres? –

No puedo permitirme que alguien que sabe tanto de mi vida privada pueda estar caminando como si se tratase de nada lyubit'~ – Esas últimas palabras sonaron con un tono sombrío en la voz del ruso, esto llama la atención de Lukas. Levantó su mirada para asegurarse de que no se tratara de una tonta broma, pero no. El ruso lo miraba con una sonrisa en su rostro… una más grande que la del principio. – Alguien así es peligroso para la organización. Creía que lo sabrías, tú no eres tan tonto como los demás como para no darte cuenta de eso Da~ –

–… – Lukas bajó la mirada a su café y tomó otro sorbo sin decir más nada… No había conseguido escuchar ninguna señal de aprecio por parte del ruso pero en vez se había informado de lo que le pasaría si terminaba con él. Nunca antes había pensado en eso porque ni siquiera lo había considerado...

~ Fin del flashback ~

Lukas suspira y empieza a escribir en su cuaderno lo mismo que estaba en el pizarrón. Algo le llamó la atención en su mano y bajó la vista. Tenía unas marcas rojas, líneas que daban vuelta toda su muñeca. Ya había pasado todo un día pero algunas marcas de lo ocurrido aquella vez aún no se le iban. Con cuidado pasó la mano por su frente, deslizando sus dedos por debajo de los cabellos que su pasador en forma de cruz debería estar sujetando pero que esos días no lo llevaba puesto, ya que de ese modo sus cabellos podían cubrir la herida ocasionado por aquel golpe.

Bajó su mano y continuó escribiendo.

Cualquier tipo de resistencia a Iván siempre era malo. Todo acto en contra de su voluntad lo pagaba. Su fuerza y control sobre todos remarcaba su gran superioridad y si a esto se le sumaba su personalidad tan demandante y caprichosa no le quedaba demasiadas esperanzas de poder hacer algo.

Iván tenía a Lukas para él y no iba a dejarlo ir. Y su última alternativa era ser víctima de los hombres de Iván…

Lukas frunció el ceño y dejó de escribir.

No pensaba terminarle… quería que las cosas mejoraran… que volvieran a ser como antes… pero conociendo al ruso, exigirle un cambio era algo casi imposible. Entonces…

¿Qué haría? ¿Qué podía hacer? ¿Cuánto tiempo más tenía que aguantar eso?... Si él e Iván terminaban… Iván tenía que matarlo… ¿realmente se atrevería a hacerlo?

Aplicó más fuerza en el agarre de su lápiz sin sacarle la vista de encima.

…No quería pensarlo… no quería saberlo.

Sabía que Iván priorizaba su deber antes que cualquier otra cosa, era un hombre que hacía su trabajo con excelencia. Como un hombre que está a la cabeza de la mafia rusa, así tenía que ser. A la hora de actuar, los sentimientos estaban de más.

El ruso siempre lo trataba de manera prioritaria. Inclusive había ido en contra de la regla de tener guardaespaldas para poder tener más intimidad con él. Inclusive habitación de la casa la había convertido en biblioteca al ver que le gustaba tanto leer. Hasta era muy detallista, todo era como y de la manera que él le gustaba, él elegía los restaurantes a los que salían (cuando lo hacían), los lugares a los que viajaban juntos, hasta los muebles de la casa y la comida. Inclusive le había regalado un auto para él solo y le había ofrecido guarda espaldas cubiertos pero este último lo rechazó ya que no le agradaba la idea de tener que ser vigilado a donde sea que fuera. Sin embargo ahora las cosas parecían haberse invertido.

Aún le costaba recordar en qué momento el ruso había perdido tanto interés en él. ¿Los cambios se habían dado tan lentamente que no se había dado cuenta? Tal vez…

Entrecerró sus ojos pensando detenidamente…

El desinterés en su persona había aumentado en la misma medida que los maltratos… y empezó a ser más distante desde que pasaba más tiempo en su trabajo. Si no mal recordaba parecía tener algunos conflictos con otra organización… ¿China? ¿Japonesa?... algo de eso…

Volvió a mirar al frente para darse cuenta que el pizarrón tenía escritos diferentes a los que copiaba y que su profesor estaba explicando.

Miró confuso y le echó un vistazo su reloj. Ya estaba por terminar la clase y casi no había prestado atención, apenas había podido entendido algo ese día. Suspiró cabizbajo.

– "… Otra clase perdida" – Estar atrasado con las clases y tener problemas para concentrarse era la peor combinación.

Intentó seguir la clase hasta que finalmente terminaron. Empezó a ordenar sus cosas para irse hasta que sintió que su celular vibraba en el bolsillo. Lo sacó y vio un mensaje en su celular de un remitente que no tenía identificado.

De: 1105101994

"Hola lu. No me llamaste! Dx Cómo estás? Tuviste problemas el miércoles?"

Lukas mira el mensaje, sabía perfectamente de quien se trataba. Ni Iván ni Emil le mandarían un mensaje así. Empezó a teclear, envió el mensaje y terminó de guardar sus cosas.

De: Lu Bondevik 3

"Hola Math. Estoy bien. Y no pasó nada."

Lukas tomó su bolso y emprendió su camino fuera del edificio.

De: Mathias Køhler

"Enserio? Menos mal :D Estas libre mañana? "

De: Lu Bondevik 3

"No"

De: Mathias Køhler

" Saldrás con Iván?"

De: Lu Bondevik 3

"Eso no es de tu incumbencia Math "

De: Mathias Køhler

"Perdon lu, solo es curiosidad"

De: Lu Bondevik 3

"Y porqué preguntabas?"

De: Mathias Køhler

"Es que quería salir de nuevo~ Pero esta vz sin interrupciones! Dx"

Lukas se encogió de hombros.

– "¿Salir de nuevo?..." –

"– Te dije que no volvieras a salir con él. Sabes que no debes hacer eso… –"

La salida del otro día había sido agradable… pero no había terminado bien.

¿Por qué tenía prohibido salir con Mathias? Una vez que tenía un amigo y ni siquiera podía estar con él. Sabía que el ruso lo odiaba y no quería que se le acercara desde que se enteró de que el danés tenía sentimientos hacia él… pero eso había sido hace más de dos años, esa restricción ya no tenía sentido. Además… Lukas lo había rechazado.

Tenía que intentar hablar con el ruso. Tenía que convencerle de que entre ellos dos solo había amistad y nada más que eso.

De: Mathias Køhler

"Entonces será para otro momento. Cuando puedas me llamarás? :D"

Lukas tardó en responder… realmente no sabía si podía lograr que Iván le dejara volver a verlo, eso sería una tarea difícil… aunque estaba dispuesto a intentarlo.

De: Lu Bondevik3

"Lo haré"

De: Mathias Køhler

"Y entonces me visitarás? :3"

De: Lu Bondevik 3

"Lamentablemente"

De: Mathias Køhler

"GENIAL! Esperaré con ansias tu llamada mi querido Lu~ x3"

Lukas se sonrojó y bufó de lado, ese tipo de mensajes en su móvil no le ayudaban en nada. Empezó a borrar los mensajes del danés por si se le olvidaba hacerlo después.

De: Lu Bondevik 3

"Ok. Empezaré a conducir mi auto. Luego hablamos."

De: Mathias Køhler

"Luego tienes que mostrarme tu auto Lu! x3 Suerte y recuerda usar el cinturón de seguridad!"

Lukas sonrió.

De: Lu Bondevik 3

"No soy estúpido"

De: Mathias Køhler

"No lo digo por ti, lo digo por los demás conductores xD Bye amigo~ te quiero!"

El rubor en las mejillas de Lukas se mantuvo al leer ese último mensaje. Había perdido la costumbre de recibir el afecto de Mathias tan abiertamente, tampoco recordaba que se sintieran tan vergonzosamente agradables.

Sube a su auto y manda un último mensaje.

De: Lu Bondevik 3

"Bye"

Lukas condujo hacia su casa pensando en cómo hacer para que Iván no tome a mal otro encuentro con Mathias. Tenía que ser muy delicado con el asunto, no quería ganarse lastimaduras ni discusiones. Sin embargo todo parecía inútil, toda idea era dudosa… tal vez… si fuera bueno con él y lo trataba de una manera más cariñosa podía hacer que el ruso cediera… seguramente… si se lo pedía después de hacerle… No. El noruego se reprendió a sí mismo por pensar en eso. Nunca haría eso. Su cuerpo no era un objeto ni nada como para usarse de ese modo. Simplemente no podía.

Cuando llegó a su casa guardó el auto en el garaje y tomó sus cosas para llevarlas a su cuarto. Al entrar se sorprende al encontrarse con Iván guardando algo de ropa en una maleta.

– ¿Qué haces? –

Iván se voltea su mirada al recién llegado con una sincera sonrisa.

– Bienvenido a casa. Me iré de viaje Da~ –

– ¿A dónde? ¿Te... escondes de alguien? –

Ne~ [No] Tengo un pedido que cumplir en Italia. Regresaré la próxima semana Da~ –

– ¿Te vas hoy? –

– Hoy en la noche Da~ ¿Cocinarías más temprano hoy? –

Lukas asiente con su cabeza –… ¿Quieres que te cocine algo en especial? – El ruso le miró extrañado. No era algo habitual en Lukas preguntar eso sin embargo… en ese momento se sentía extrañamente feliz.

– Mnn… Borscht y Pirozhkí~ –

– De acuerdo –

Lukas dejó sus cosas en la habitación y se fue directamente a la cocina. La comida rusa no era su especialidad precisamente pero con seguir una receta bastaría.


Las clases de Xiang y Emil ya habían terminado y ambos caminaban juntos. Xiang acompañaba a Emil a su casa ese día mientras que los demás asiáticos se habían marchado a casa directamente. Era una manera de que los dos chicos pudieran estar juntos y a solas.

Ambos caminaban sin decir nada. No podían darse el lujo de decir en voz alta lo que realmente querrían decirse. Solo el silencio, las miradas y los castos roses eran las maneras que más utilizaban para demostrarse afecto estando en público.

Ambos se detuvieron en la puerta de la casa de Emil y quedaron parados uno en frente del otro. Ya habían llegado y ahora tenían que despedirse pero ninguno de los dos parecía querer hacerlo.

La tierna mirada de Emil, que permanecía baja, se levantó hacia los ojos amatistas del hongkonés.

– ¿S-Se los dirás? –

–…– Xiang miró a Emil atentamente, podía ver la luz esperanzada en sus lindos ojos y cómo sus mejillas se sonrosaban. –…No… aún no –

Emil bajó la mirada dejando soltar una mueca de tristeza. Xiang suspira de lado. Era comprensible que tener que ocultar su relación con Emil era muy molesto pero verlo entristecerse con sus mentiras también lo era, inclusive muy angustiante.

Xiang mira a todos lados, se acerca más a Emil y lo abraza. Emil se sorprende pero corresponde el cálido abrazo enterrando su rostro en el cuello del otro. Sintió con más claridad el calor en sus mejillas y como su corazón latía más rápido.

– No te preocupes por eso… – Xiang deposita un beso en la cabeza de Emil y este se sujetó fuertemente de la ropa del hongkonés para asegurarse de que no rompiera el contacto. Se sentía muy bien, la calidez de su cuerpo confortaba el peso de tener que mantener las apariencias. –De todos modos… así es más interesante ¿Cierto? –

Emil arquea una ceja y se separa un poco de Xiang para mirarle directamente. ¿Había escuchado bien? ¿Había sido una tonta broma o realmente lo había dicho enserio? El castaño solo le dirigía una sonrisa ladina por lo que Emil frunció el ceño.

– ¿C-cómo que….? – Susurró. Bufó de lado y se aparta de los brazos de Xiang con un puchero –…Idiota –

Xiang se encoge de hombros y desvía la mirada… tal vez había sido mejor cerrar la boca.

– Hasta luego – Emil se da la vuelta para entrar a su casa. El hongkonés contiene una risa. Aún estando molesto, esos gestos infantiles de Emil le gustaban.

– Adiós Emil, cuídate. –

Xiang retornó el camino a su casa en donde vivían los demás asiáticos que conformaban su gran familia. Excepto Kiku, el japonés que había optado por querer vivir lejos de ellos para aguardar más las apariencias, sin embargo Mei lo visitaba cada semana y mantenía informado a ambas partes de todo.

Cuando llegó a su casa lo primero que vio fue a Yao y a todos los demás reunidos sentados en el piso alrededor de una mesita. Estaban teniendo una conversación pero se detuvieron al verlo entrar.

– ¡Xiang! Creí que regresarías más tarde hoy aru – El chino mira a Mei extrañado. Ella solo sonríe nerviosa.

– L-lo siento… como te fuiste con Emil creí que te quedarías un rato en su casa Gēgē [Hermano] —

– ¿De qué estaban hablando? –

– ¡Yao se irá de viaje de nuevo por una semana y no quiere que Lien y Kasem lo acompañen daze! – Yong Soo contestó rápidamente con un elevado tono de molestia en su voz.

– ¡No hables así Yong Soo aru! Es mi decisión. Yo no soy ningún debilucho despistado aru–

– Eso nadie lo cuestiona Yao. Pero si vas a viajar tan lejos, tenemos que ser cuidadosos. – Dijo la vietnamita.

– Lien tiene razón, es nuestro trabajo estar contigo y protegerte. Ya has viajado tú solo muchas veces pero ahora deja que te acompañemos anaa~ -

– ¡Precisamente! Todas las veces que viajé solo regresé ileso aru –

– Yao, recuerda que la mafia rusa aún está detrás de nosotros… no seas tan testarudo – Agregó Mei.

– ¡Podrían matarte daze! –

– ¡IVÁN NUNCA...! – Yao se calla repentinamente. Bajó la mirada para disimular sus nervios pero estos no pasaron desapercibidos por los audaces ojos amatistas del hongkonés, quien frunció el ceño al notarlo – Quiero decir… Iván... y sus hombres… no deben saber de este viaje. Nunca antes fui a Italia… no tendrían por qué buscarme ahí. En todo caso… yo puedo solo con ellos aru. ¡Es mi decisión y tienen que respetarla aru! –

Excepto Xiang, los presentes suspiraron o agacharon la mirada resignados. Si se trataba de una orden ninguno estaba en posición para reclamar nada.

– Solo se preocupan por ti nini. Por lo menos deja que Kasem y Lien te acompañen hasta el aeropuerto – Dijo Xiang. Los mencionados miran a Yao esperanzados, este solo suspira de lado.

–… Está bien aru – Yao se pone de pié. – Solo hasta el aeropuerto aru. Iré por mis maletas. –

Al igual que Yao, Xiang sube a su habitación para dejar sus cosas, ignorando las sonrisas que le dedicaron los demás asiáticos.

Algo en esa salida no encajaba bien. Nunca antes habían tenido ningún tipo de negocio en Italia, y menos uno de una semana de duración. Tenían otros negocios pendientes como para que Yao se estuviera ausentando tanto tiempo. Tal vez… una vez más, su salida no tenía nada que ver con ellos ni nada. Era un asunto distinto… totalmente distinto. Algo que no quería que los demás se enteraran.

Xiang se sentó en su cama con la cabeza gacha.

Él sabía algo que los demás no sabían y estaba complacido con eso, pero al mismo tiempo le preocupaba. Le parecía extraño que los demás no se dieran cuenta… tal vez la gran lealtad que tenían hacia Yao no les permitía ver nada más allá.

De repente se escuchó a alguien tocar la puerta.

– Xiang, soy yo aru –

– Pasa –

– Vine a despedirme aru. Ya les avisé a los demás de que Lien se encargará de todo mientras yo no este aru –

– Nini… ¿desde cuándo tenemos contactos en Italia? – Yao mira a Xiang extrañado.

– Nunca antes habíamos tenido aru. Es por eso que iré personalmente. –

– ¿De qué se trata? –

– Es un asunto de ventas en el sur de Italia. ¡Nuestro cliente pidió muchos paquetes aru! –

– ¿Personas? –

– N-No les llames así aru –

– Pero lo son –

Yao suspira y le dedica una triste sonrisa al hongkonés.

– Actúas muy extraño desde que estás con ese chico albino aru – Xiang desvía la mirada – Solo intenta no lastimarte por querer tener algo imposible para ti aru. – Yao posó su mano en la cabeza de Xiang y este le miró de reojo. – Desde pequeño siempre te gustó jugar con cosas peligrosas… pero creo que esta vez deberías dejar de hacerlo aru – El menor baja la mirada.

– "…Miren quien lo dice…"

Yao apartó su mano de Xiang y le volvió a sonreír.

– Me iré. Ten mucho cuidado, pórtate bien y no causes problemas mientras no esté aru. – Xiang asintió con la cabeza y permaneció de pié mientras veía cómo su hermano mayor salía de la habitación.

Se acercó a la ventana y pudo ver a través de esta al chofer, la vietnamita y el tailandés esperando por Yao, hasta que este finalmente aparece junto con su hermana menor.

En ese momento se escucha que alguien tocaba la puerta. Si todos estaban abajo solo podía ser una persona.

– Pasa – La puerta se abrió dejando ver a Yong Soo, quien entró y cerró la puerta detrás de él.

– ¿Pasó algo? Te noté algo extraño allá abajo— Yong Soo habló con un semblante serio. Xiang lo miró un rato. Raras veces Yong Soo entablaba una conversación seria, a menos que supiera que se trataba de algún tema relacionado a la mafia y sus dichosos trabajos.

–… ¿No has notado nada extraño en Nini? –

– ¡¿Algo extraño?! – Yong Soo se sorprende al escuchar esa pregunta y hace seña de pensarlo por un instante. – Mnn… ¿Algo como qué? –

– Su comportamiento. Sus horarios tan movidos, salidas a lugares donde nunca antes habíamos tenido ningún tipo de negocio, además de que rechaza la compañía de Kasem y Lien. ¿No te parece extraño? –

–… Sí, a mí también me llama la atención que siempre salga solo… pero… – Yong Soo frunce el ceño ligeramente – Yao es fuerte y ah sabido llevar a nuestra organización bastante bien durante muchos años. Además nuestro abuelo quiso que fuera así, no tendría por qué dudar de él –

Yong Soo era su primo y amigo desde la infancia, sabía que era un chico muy leal a Yao y a la organización, y al mismo tiempo muy testarudo como para escuchar lo que sabía respecto a Yao. El hongkonés desvió la mirada. Quería a Yong Soo y no iba a ser él quien le dijera la "gran noticia".

–…Olvídalo –

Yong Soo se quedó mirando seriamente a Xiang sin decir nada luego bajó la mirada.

– No sé qué estás pensando Xiang… solo ten cuidado de no cambiar tus ideales – La voz de Yong Soo empezó a sonar más baja de lo normal por lo que Xiang lo mira de reojo. No me gustaría… tener que ir en contra tuyo –

–... Descuida – Yong Soo le dedica una última mirada de seriedad para luego sonreírle e irse de la habitación del hongkonés.


Lukas e Iván terminaban de cenar. Ninguno de los dos decía nada. Solo se escuchaba el programa que transmitía la televisión en ese momento pero a ninguno de los dos parecía importarle.

Lukas iba a estar solo durante toda una semana. Si antes se sentía solo, a partir de mañana lo iba a estar aún más. Ahora tendría que esperar una semana para poder volver a sentir algo de aprecio. Iván estaba descuidándolo demasiado, a él y a su relación. Aunque… intentando ver las cosas del lado positivo… si el ruso no estaba él podía sentirse un poco más libre, podía dedicar su tiempo solo a él.

– Gracias por la comida lyubit' [Amor], estuvo rico Da~. Deberías cocinar más platillos como estos – La voz del ruso atrajo la atención del rubio.

– Solo sé cocinar platillos noruegos –

– Pero la comida rusa sabe deliciosa. ¿No te gustaron? Da~ –

– Me gusta más lo que cocino habitualmente–

– Uhn~ Que lástima Da~ – Lukas miró al ruso de reojo.

– Si no te gusta podrías comprarte tu propia comida del país que quieras –

– Lo hago Da~ – Rusia sonrió ampliamente. – Todos los días almuerzo distintas comidas en mi trabajo, comidas rusas y chinas ufu~ –

El noruego levanta la vista al ruso. – ¿Comida… china? –

– Sí, es deliciosa. También deberías aprender a cocinar comida china ufu –

Alguien llamó a la puerta en ese momento.

–… – Lukas suspiró de lado y se levantó de su asiento para ir a atender la puerta – Luego veré que hago –

Iván miró su reloj – Deben ser ellas, iré por mis cosas Da~ – Se levantó de la silla y se fue directo a su habitación.

Lukas abrió la puerta y se encontró con una mujer vestida con unos zapatos negros, medias largas oscuras que se transparentaban y un vestido azul con detalles blancos sin mangas que le llegaban hasta las rodillas, tenía un moño en su cabello que hacía juego con su vestido, y unos guantes blancos. Sus largos cabellos rubios oscuros le llegaban hasta la cintura, de semblante serio y fuertes ojos azules.

Era Natasha, la hermana menor de Iván. La chica al ver a Lukas frunce el ceño y su mirada empieza a ser más oscura y amenazante.

– ¿Dónde está mi hermano? –

– Ya fue por sus maletas –

La mujer entró a la casa haciendo que el noruego se apartara. Arqueó una ceja y la siguió con la mirada. No sabía por qué esa mujer le tenía tanto desprecio. Desde que la conoció siempre había sido así con él… aunque parecía que también trataba así a todo el mundo.

– H-Hola – Lukas miró hacia afuera, en donde provenía la voz. Era otra mujer de rostro conocido.

Tenía unos zapatos dorados, una falda roja con detalles dorados que le cubría las rodillas, una camisa blanca sin mangas con detalles rojos y dorados en donde resaltaban sus grandes pechos. Su cabello rubio claro era corto y tenía una vincha roja con detalles en color rosa, y sus ojos eran de una aguamarina un poco más oscuros. Tenía una bonita sonrisa… pero se veía algo nerviosa. Era Katyusha, la hermana mayor de Iván. Detrás de ella había un auto azul oscuro en el que, al parecer, el ruso se iría con ellas.

–…Hola – Natasha se giró un poco para poder verlos de reojo.

– Tiempo sin verte. ¿Cómo has estado? –

– Yo bien ¿Y tú? – Lukas hace se hace a un lado haciendo seña con un brazo para que pasara. – Pasa –

– ¡Oh! N-No… es mejor que espere acá afuera –

–… ¿Estás segura? –

– Sí – La chica afirmó con la cabeza aun con su sonrisa en el rostro.

El noruego se quedó estático en frente de ella, no estaba seguro si debía cerrar la puerta en frente de Katyusha y dejarla afuera. Pero antes de poder hacer algo Natasha se aproximó a él rápidamente y cerró la puerta.

– ¿A dónde irán? –

Lukas dirige su mirada a Natasha sin entender muy bien a qué se refería.

– Yo no voy a ningún lado – La bielorrusa se sorprendió con ese comentario pero enseguida restauró su semblante serio.

– Mientes – Lukas la miró por un instante. Se supone que ella debería saber esa información estando tan cerca del ruso pero su rostro no parecía que le estuviera haciendo una especie de broma.

–… Me da igual si me crees o no. Además… se supone que tú deberías saberlo –

Natasha hace una fuerte mueca de fastidio dejando escapar un gruñido.

–… Pero pienso averiguarlo ahora mismo — Empuja a Lukas contra la pared sujetándolo del cuello de su camisa. – ¡Dime a dónde irá! –

– Si quieres saberlo ¿Por qué no se lo preguntas a él? –

– ¡Responde! – Los ojos amenazantes de Natasha se clavaron en él y su agarre se hiso más fuerte por lo que Lukas tuvo que sujetarla de la muñeca.

De repente se escucharon unos pasos que se aproximaban a ellos, rápidamente la bielorrusa soltó a Lukas y se alejó unos pasos de él volteando su vista a otro lado.

Lukas se acomodaba su ropa viendo a esa extraña mujer. Siendo la hermana del ruso debía esperarse algo así. Al parecer mientras estuviera presente esa mujer se mantenía tranquila.

Se supone que Natasha tenía que acompañar al ruso al igual que Katyusha… pero por lo visto no era así. Y en caso de que solo Katyusha fuese la que acompañara a Iván, seguramente ella se lo diría a Natasha.

– Estoy listo ufu – El ruso parecía verse de buen humor.

– Luces muy bien, hermano. Vámonos – Dice Natasha con una vos mucho más tranquila que la de antes. Se dirige a la puerta y la abre para su hermano. Pero antes que el ruso, pasa el noruego quien se gana una seria mirada de la bielorrusa.

Afuera la ucraniana ya estaba sentada dentro del auto. El chofer tomó las maletas del ruso y los puso en el portaequipaje. Natasha se acercó para abrirle la puerta del auto a Iván. Este antes de entrar se volteó a ver al noruego con una gran sonrisa para despedirse.

Do svidaniya, lyubit' [Adiós amor] Nos vemos luego – Acto seguido Iván entró al auto sin darle oportunidad a decir nada. Natasha le dedicó una última mirada sombría a Lukas y enseguida entró al auto.

Lukas se quedó viéndolos un rato mientras se alejaban. Había sido una rápida y fría despedida de su parte. Más fría que las veces anteriores y eso lo decepcionaba un poco.

Además ¿Cómo es que la familia del ruso no sabía a donde iba? Cuando se trataba de ese trabajo todo era tan extraño y aberrante… preferiría no dar vueltas en el asunto si no quería tener pesadillas como la primera vez que vio a una de las victimas de Iván por invitación suya. Aunque para su suerte solo le había disparado, bien sabe que pudo haber sido peor.

"— Este es mi trabajo lyubit'[Amor] –"

… Nunca olvidaría ese día.

Lukas suspiró. Entró a la casa, cerró la puerta y se apoyó sobre esta…

Silencio… solo y absoluto silencio…

Esa sería su compañera durante toda una semana… aparte de su sentimiento de desazón.

Esa casa, si bien era muy grande, era tranquila y armoniosa. Tenía lo que le gustaba pero por alguna razón ese inmutable silencio no se sentía como realmente esperaba. Cada día que pasaba se sentía más frío y depresivo.

Lukas se dirige al comedor para dejar los platos en el lavadero. Luego se encargaría de lavarlos. Fue directamente a su habitación y empezó a sacar sus apuntes para estudiar. Al tomar los primeros libros se encontró con algo que había escondido un día atrás.

Un pequeño libro con el título de A Wizard of Hearthsea. Era el libro que le había regalado Mathias. Lo abrió y volvió a leer la pequeña nota.

"Para mi querido Lukas:

Mathias Køhler Tel. 1105101994

Así no se te volverá a olvidar xD

¡Puedes llamarme cuando quieras!"

Lukas miró atónito esa nota.

Si Iván estaba de viaje y regresaba la próxima semana, entonces él podía salir con Mathias ese fin de semana sin ningún problema…

Rápidamente Lukas cerró el libro.

¿Saldría con Mathias a espaldas de Iván? Eso no era bueno… aunque Iván no tenía porqué enterarse…

Lukas negó con la cabeza.

Estaba pensando demasiado. Mathias era su amigo y no había nada de malo en salir con él un rato. Al fin y al cabo cualquier opción era mejor que estar solo en esa enorme casa bacía.

Sin seguir meditando en el asunto Lukas tomó su celular y marcó el número de Mathias.

Tuuh… tuuh… tuuh… tuhk

¿Hola? ¿¡Lu!? –

– Hola Math, soy yo –

¡Luuu! – El alegre y estruendosa voz de Mathias riendo hiso que Lukas se apartara un poco el teléfono de su oído. Ya había olvidado que no tenía que acercárselo mucho cuando hablaba con él. – ¡Finalmente me llamaste! ¿Cómo estás? –

– Bien –

Me alegra saberlo~ Me llamaste justo mientras cocinaba ¿Quieres venir a cenar conmigo?~ –

– No, gracias –

Jajaja es Frikadeller. No seas tímido Lu~ sabes que puedes venir cuando quieras –

– Ni siquiera sé que es eso –

Jeje es una de mis platillos favoritos. Si quieres puedes venir a comer algún día, estoy seguro que te encantará mi comida –

Lukas nunca había probado una comida preparada por el danés que, lógicamente, sería danesa. El solo pensarlo le llamaba mucho la atención. No era mala idea…

– Mathias –

Dime –

–… ¿Qué te parece mañana? –

¿Eh?… – Mathias queda anonadado al escuchar eso. ¿Había entendido bien? ¿Lukas le estaba invitando a salir? – Dices… ¿a mi apartamento? –

– Sí –

¡Lukas le había llamado para salir con él! Sabía que había prometido que lo llamaría para cuando podrían salir, pero casi nunca lo hacía. Mathias sonrió entusiasmado con sus ojos llenos de ilusión.

¡Por supuesto que si Lu! –

– ¿A qué hora? –

¡A las cinco! – Dice (grita) enérgicamente.

– Ahí estaré – Espera un rato en el teléfono ya que escuchaba algunos ruidos que no pudo identificar bien pero supuso que era porque atendía la cocina. – ¿Y…tu dirección? –

¡Ah! Sí, anota… – Lukas tomó un bolígrafo y empezó a escribir en una hojita de anotador –… calle Kongevej 177… Torre Gammel apto 215

–… Listo –

Bien. ¡Te esperaré Lu! Vas a probar mi grandiosa comida! ¡La prepararé exclusivamente para ti! –

Con un ligero sonrojo Lukas suspira para disimula la diminuta sonrisa que se había formado en su casi inexpresivo rostro. –…Te vale que sea buena –

Jajaja Claro que sí ¡Lo que sea por mi Lu! –

– No me llames así –

Es de cariño, tu sabes que te aprecio mucho Lu~ eres mi mejor amigo y eso no tiene nada de malo –

Senere [Hasta luego] – Antes de que el danés apenas pudiera pronunciar algo más, Lukas corta la llamada. Al fin y al cabo ya había obtenido lo que quería.

Dejó su mirada puesta sobre la pantalla de su celular. Mostraba la llamada saliente que había hecho recién. Resopló con una sonrisa mientras guardaba el celular en su bolsillo.

Si bien Mathias era un chico muy molesto, estaba feliz de poder volver a saborear un poco lo que es una agradable y sincera amistad.

Era casi como volver a un tiempo pasado en la adolescencia en donde solo disfrutabas de la compañía de amigos y visitas a diversos lugares. Los problemas y las obligaciones eran tan pocas.

Eso era lo que necesitaba, volver a sentirse relajado y sin problemas, despejar su mente y disfrutar de esa valiosa amistad que Mathias le ofrecía prácticamente de manera incondicional.

Lukas volvió a guardar el libro que Mathias le había regalado y lo escondió entre otros cuadernos. Luego tendría tiempo de leerlo, ahora tenía otros libros de lo cual ocuparse.


Fin del cap. 3 ~

Antes que nada perdón por la tardanza ya que estoy en épocas de examen u.u a pesar de que este capítulo ya lo tenía prácticamente terminado la semana pasada recién lo puedo subir porque tenía que estudiar e.e (Me fue muy bien :'D) Y seguramente con el próximo cap. También me tardaré e.e

¡Como sea! Finalmente un suspiro para Noru XD Siento que este capítulo me quedó algo seco pero con su importancia u.ú. Pero igual espero que le hayan encontrado su jugo xD

REVIEWS!:

Sakura Eldestein: Me alegra mucho saber que te gustó! :'D En este fic es muy importante transmitirles los sentimientos de los personajes y me esfuerzo para que así sea. Pero a mí me emocionan ustedes x3. ¡Gracias! :'D

Bakaa-chan: Jaja ahora que lo pienso mejor no me había quedado tan mal XP. Y descuida, no pienso dejar esta historia nunca! DX PRIMERO DEJO MIS ESTUDIOS! (? LOL Ok, no, tampoco ._. Pero igual no me gusta tardar mucho ni hacer esperar XP. No quería hacer un capítulo tan largo para no aburrirlos con mucha palabrería u.ú. Pero intentaré atraparlos para que eso no pase *-* Gracias por tu review~ :D

DZKmusical: XDDD Gracias por pasarte por aquí amigo, por un momento no te reconocí por el nombre XD pero tu opinión que me diste por chat me emocionó :D Muchas gracias~ x3

En fin, mil gracias a todos los que me mandaron un review, a los que siguen la historia y a los que me agregaron como su historia favorita :333. Los atesoro mucho de verdad! :'D Por ustedes intentaré hacer la historia más emocionante :D Os quiero~ x3

Acepto críticas (constructivas), consejos, regalos (?, etc…

¡Gracias por leer! :D