Ejem… Los personajes de FFVIII son de Square-enix, los demás que aparezcan son creados por mí…
IproOmise: Pues obvio, no hay que ser un genio para saberlo xD y mas cuando te he contado algunas cosillas ._.
Jinjuriki del Jubi: Pues si… Selphie es la mas alegre y optimista y se encarga de eso y Seifer no se estaba escondiendo de todo el mundo xD y repito… no hay que ser un genio para saber que Quistis hablaba con Irvine, como Noah y Squall se conocen sale en este capitulo
Pues no olviden dejar su review se agradecen de verdad y… Enjoy! =D
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Capítulo 3:
- Faltan dos semanas - susurraba Selphie con entusiasmo, mirando un calendario en su habitación
La persona que creía más difícil que aceptaría la propuesta resultó ser las más fácil de todas… Aún faltaban cuatro personas de las que no sabía nada, y con engaños los intenta convencer, después de esos cuatro años algunas relaciones no terminaron como se esperaba y otras eran indiferentes, lo que fuera a ocurrir dentro de dos semanas... Selphie estaba preparada para ello
Fue sacada de sus pensamientos cuando su móvil sonó, rápidamente lo tomó y contestó
- ¿Si? -
- Hola, Selphie -
- ¡Zell! ¿Cómo estás? ¿Llamas con respecto a la carta? -
- Bien, como siempre... - respondió en tono agradable - Si, de eso quería hablar, por supuesto que me gustaría - pero cambió a un tono serio
- Excelente, hablamos luego, ¿está bien? -
- Bien, adiós - respondió el rubio finalizando la llamada
Al mediodía Lisa y Noah almorzaban con el joven taciturno, Noah discutía con su madre y ella le respondía con la autoridad que debe
- Noah, ya hemos discutido esto miles de veces, mientras tengas clases y Squall esté ocupado no esperes que te enseñe con el uso del sable pistola -
- ¡Pero mama! ¡Ese tonto de Allen sólo porque sabe pelear, seguirá molestándome a mí y a mis amigos, no lo puedo permitir! - gritó con valentía golpeando la mesa con las palmas - Por eso... Por eso quiero que me enseñe... Que me enseñe a ser más fuerte y así pueda defenderlos, de tontos parecidos e iguales a él - añadió más calmado, la presión de su madre le hizo contar eso que no quería
Lisa se quedó sin habla, una pequeña sorpresa se hacía en su rostro, el comandante escuchaba la conversación y con aquellas últimas palabras miraba a Noah fijamente, le daba cierta nostalgia esas palabras
- Noah Wells... Nunca bajes la cabeza al decir esas cosas - dijo alzando el rostro de su hijo para que la mirara - No debes sentir vergüenza al decir esas cosas, es una gran virtud la que tienes... - añadió con mirada comprensiva y de orgullo - Comandante Leonhart, tienes obligaciones con Noah, espero no lo defraudes, ya lo has oído, está decidido a dominar el sable pistola -
- Lo escuché, ¿y qué quieres que haga? - preguntó tajante
Lisa cambió su sonrisa característica y frunció el ceño, rostro que parece estar casi siempre reservado para el castaño - Sabes muy bien qué debes hacer, que no lo digas y lo guardes es otra cuestión, no debes tener miedo de expresar lo que sientes, todos necesitamos ser escuchados, sin importar lo descabellado que suene... - sonrió de nuevo
- Como tú digas... - puro sarcasmo, la idea le parecía absurda
- Cambiando de tema... Selphie me contó más temprano que habías aceptado su propuesta, me alegro, y debes saber que la has hecho muy feliz con ello -
- Acepté porque sería interesante y porque me prometió que no había nada raro -
- Como sea, también es una oportunidad para que despejes tu mente y te relajes un poco -
El castaño guardó silencio, pensando que eso jamás sería posible
- ¡Hola Selphie! - saludó Noah
- ¡Hola! ¿Cómo están? - saludaba Selphie acompañada de Quistis
- Bien, intentando sobrevivir a la rutina de todos los días - respondió Lisa riendo
- ¿Podemos sentarnos con ustedes? Todas las mesas están ocupadas -
- Por supuesto, no hay problema, Quistis, adelante - invitaba Lisa con gran cortesía - ¿Squall? -
El castaño bufó levantándose de su silla ayudando a las chicas con bandejas en mano a sentarse, como debía hacer todo caballero cortés, se regresó a su asiento de nuevo en silencio, sus palabras estaban reservadas sólo para sus pensamientos, aunque su mirada descifraba su sentimiento
- Es extraño verlas tanto tiempo en el jardín, eso porque casi no están aquí, debe haber una buena razón para no enviarlas en estos momentos -
- Así es, también lo veo extraño, siempre estamos en misiones, cuando creemos que podemos al fin descansar, ya nuestro querido comandante nos envía a misiones - dijo Quistis mirando de reojo al castaño en las últimas palabras
- Eso es porque hacen falta SeeD's, muchos se tardan en sus misiones y ustedes son los más eficientes - respondió secamente
- Vaya... El comandante reconoce nuestro trabajo... Gracias, supongo - comentó la rubia
Squall se levantó a los minutos y sin decir nada se marchó del comedor, Noah le siguió el paso como siempre
- Éste hijo mío y su maestro - suspiró Lisa - Personalidades opuestas pero se saben llevar -
Quistis y Selphie rieron por el comentario
- Si no fuera por el color de sus ojos, diría que Noah es Squall cuando era más pequeño, sólo físicamente, concuerdo contigo... Sus personalidades son totalmente distintas - dijo Quistis
- Más bien parece que Noah fuera su hijo, debe tener mucha paciencia para soportarlo, es muy travieso - añadió Selphie
De nuevo los caminos se separaron, Lisa se fue a su despacho, Quistis se fue a su habitación y Selphie debía ir a Balamb, Seifer la había citado en el puerto a una hora y debía ser puntual o él se marcharía, y con más razón debía llegar temprano, era de suma importancia lo que él tenía que decir
- Seifer, hola - saludaba con entusiasmo
- Sólo vengo a entregar un mensaje, él dice que ira, pero... De ella no se absolutamente nada, le entregué su carta a alguien que sabía de ella, pero no me dijo dónde estaba, así que no estoy seguro de que vaya -
- Lo sé... - respondió algo deprimida
- Bien, eso era todo, lamento haberte citado sólo para eso, pero tengo que irme ya, Trueno y Viento me esperan, iremos a Galbadia, adiós enana -
- Adiós, Seifer -
Después que se fuera se sentó largo tiempo en el muelle pensando en lo que le había dicho el rubio, la realidad era que se engañaba, estaba muy segura desde un principio, una careta... El tiempo se había ido y el sol estaba dando paso a la luna, el atardecer en su mayor esplendor acompañada de unas cuantas estrellas, fue interrumpida de su meditación por una pareja, dos de los ex-miembros del comité disciplinario
- Hola, Selphie, ¿cómo esta'? -
- Trueno, Viento, ¿qué hacen aquí? - preguntó extrañada
- Como siempre, paseando en la tarde, cuando no e'tamos ocupa'os, ¿por qué? -
- Pues... Seifer me dijo hace horas que los estaba esperando y que irían a Galbadia -
- ¿Seifer te dijo eso? -
- Si -
- Mentir - dijo Viento
- Si, si, Seifer nos dejó aquí por ahora, nos llamaría cuando nos necesitara, tenía un asunto que atender en... -
Viento lo interrumpió dándole una patada - Callar -
- Cierto, jefa... Lo siento pero no podemo' contarte -
- No hay problema -
- ¿Que hacia' aquí? - preguntó el moreno
- Se me había pasado el tiempo pensando, Seifer me tenía que dar una buena y una mala noticia, veo que es tarde debería devolverme al jardín, adiós - se despidió corriendo de ahí
- Jefa, ¿por qué no me dejó que le contara? -
- Porque ella no debe saber lo que pasa... Seifer lo dijo, por ahora debe mantenerse el secreto hasta que sea el momento - comentó Viento con normalidad, eran muy raras las veces en las que hablaba de esa forma
- Jefa... -
En la entrada de la zona de entrenamiento, Squall se había tomado unas horas libres después de las clases de Noah para entrenar
- Lo estás tomando mal y te falta más fuerza, ¿qué sucedió con la motivación de hace horas? -
- ¡Estoy cansado! -
- Entonces márchate, pero que sepas que no quiero me molestes más -
- ¡Nunca! - gritó tomando ánimos, volviendo a empuñar su sable pistola
El castaño volvió a sentarse en aquella roca observando una y otra vez a Noah con motivación cortando el aire con su arma, había progresado mucho en estos meses, y la manejaba con más rapidez, sin embargo quedaba un largo camino por recorrer
- Noah detente... - ordenó después de media hora - Estás preparado para la siguiente etapa -
Squall llevó al chico adentro de la zona de entrenamiento donde todas las criaturas que ahí habitaban creaban un perfecto ecosistema, lo que el castaño tenía en mente era enfrentarlo a un Grat, si era inteligente y usaba lo que había aprendido sería muy fácil
Apenas encontraron uno, el maestro ordenó a su aprendiz a entablar un combate sin derecho a reproche, el pequeño corrió hasta el Grat pero fue empujado antes de poder atacarlo, estaba resultando herido, atacaba sin prudencia
- Noah... - llamó tocando su hombro antes de su siguiente ataque, él miraba fijamente al Grat y su pupilo lo miraba a la cara - No ataques por atacar, piensa primero lo que vas a hacer, tu enemigo es tan hábil como tú, pero debes ser más que él o perderás el combate - aconsejó - Tampoco olvides lo que has aprendido estos meses -
Retrocedió unos pasos dejándole espacio a Noah, el joven respiró empuñando su sable pistola, observando a su enemigo detenidamente, un brillo se hizo presente en sus ojos y corrió hacia él, uno de los tentáculos se acercó para embestirlo, siendo más rápido pudo cortarlo y luego clavó su arma en el Grat, retrocedió unos pasos dando tregua
El Grat se dispuso a atacar con las energías que le quedaban, Noah se distrajo por un segundo y fue suficiente para clavar el otro tentáculo en su hombro para envenenarlo y dejarlo inconsciente
- ¡Noah! - gritó el comandante
Squall tomó el sable pistola de Noah y de un sólo corte acabó con el Grat moribundo, cargó a Noah y corrió hasta la enfermería, la doctora Kadowaki se sorprendió al verlo tan preocupado y con el pequeño en sus brazos, pero no había tiempo que perder, debía atender las heridas
Pasadas un par de horas, la doctora salió con una expresión de alivio y agotamiento
- ¿Cómo se encuentra? - preguntó presuroso
- En prefectas condiciones, sus heridas no son graves, por suerte siempre contamos con el antídoto para el veneno de Grats, tampoco es peligroso, se desmayó por agotamiento y como me dijiste por el último golpe, su cuerpo no aguantaba más, y aquel fue el golpe de gracia - respondió
- Bien, iré a avisarle a Lisa -
- De acuerdo... Squall... - detuvo los pasos del chico - Se te notaba muy preocupado por él - sonrió dejando a entender un mensaje más en esa oración
Al llegar a la oficina de Lisa, la mujer se encontraba con unos estudiantes con los que charlaba amenamente, sus risas fueron interrumpidas por su intromisión
- Squall, ¿qué sucede? - pregunto viendo el miedo restante en su rostro, luego miró a los estudiantes - ¿Podrían dejarme a solas? Hablaremos luego, ¿está bien? - pidió amablemente mientras los tres jóvenes salían - ¿Y bien? -
- Estaba entrenando con Noah, todo iba bien y decidí que combatiera con un Grat, salió herido y casi lo mata, pero el Grat uso sus últimas fuerzas y clavó su tentáculo en el brazo y lo envenenó - explicó - Está en estos momentos con la doctora Kadowaki, quien ya se encargó de sus heridas -
- Sabía que esto podía pasar, cálmate Lisa, tranquilízate, sabías que esto podía ocurrir - se dijo para sí, luego suspiró descargando parte de su preocupación y desesperación - ¿Cómo se encuentra? -
- Bien, ahora está descansando -
- Iré a verlo, me tomaré el resto del día para estar con él, éste hijo mío y su maestro - suspiró de nuevo saliendo de su oficina con el comandante hasta la enfermería
Al entrar a la habitación donde estaba Noah, se encontraba con vendas en su cuerpo y completamente dormido, Lisa se sentó a su lado acariciando su cabello, mientras el comandante observaba la situación, algo sentía en su corazón... Y eso que sentía era culpa
- Lisa... Lo siento -
- Se debe notar mucho mi preocupación por Noah para que digas eso -
- No debí precipitarme al decirle que se enfrentara a un Grat -
- Calma, no hay nada que perdonar, sabía que esto pasaría, en algún momento tenía que darse cuenta de lo dura que es la vida, si le prohibiera a Noah que siguiera entrenando contigo sé que no me haría caso, está dispuesto a ayudar a los que quiere y éstas heridas no lo detendrán, esto es sólo una pequeña dosis de la realidad como SeeD, ¿o me equivoco? -
- No te equivocas, sin embargo es mi deber como su maestro protegerlo, además es tu hijo -
- Y si algo le pasara te sentirías muy culpable, ve a descansar, estás más afectado que yo -
- Me quedare contigo, también es mi responsabilidad -
- Ve a descansar, tranquilo, ve a calmarte -
- De acuerdo… Avísame cuando Noah despierte - se despidió dejando al hijo con su madre
Caminó aun trastornado, la imagen del chico cuando fue atravesado por el Grat no se borraría de su mente, no hasta que despertara y se curara de sus heridas, fue al comedor donde acompañado de un café se sentó en una mesa que solía frecuentar cuando el lugar no se encontraba atiborrado de personas
Seguía pensando en Noah y su estado, así como su primer encuentro y los recuerdos que le siguieron... El primer día que llegó al jardín de Balamb para iniciar sus estudios fue el año pasado y desde entonces ha formado un gran vínculo con el comandante, que se niega a creer tal cosa, al principio fue una molestia pero llegó a acostumbrarse a la presencia del pequeño y a resignarse a tomarlo como su aprendiz, casi todos los fines de semana entrena arduamente para dominar el sable pistola
La elección de Noah por ese tipo de arma nació cuando el comandante se entrenaba en uno de sus pocos días libres para no perder por completo la condición, el pequeño castaño de ojos verdes se adentró por travesura a la zona de entrenamiento, fue un milagro que no fuera visto por las criaturas que ahí habitan, escondido en uno de los arboles observó al castaño blandir su espada al aire una y otra vez, rara vez aparecía un Grendel o un Grat para hacer las cosas interesantes, un brillo crecía en los ojos verdes, así como una emoción y sentía que el corazón le palpitaba a mil por hora
Pero su seguridad no sería garantizada por más tiempo, un arqueosaurio que marchaba como si el mundo le perteneciera, divisó a Noah y de un rugido llamó la atención de Squall y Noah del susto cayó de espaldas descubriéndose ante el castaño
- ¡A-a-arqueosaurio! - exclamó ahogadamente
Squall no sólo tenía que huir por su vida, sino además salvar al desconocido de una muerte segura, así que olvidando el cansancio de su entrenamiento, emprendió la carrera para cargar a Noah, acercarse peligrosamente al arqueosaurio y ágilmente dar un giro de cientochenta grados para volver a correr y salir de ahí
Afuera ya y libres del peligro del dinosaurio, Squall miraba con indiferencia al pequeño que lo observaba con felicidad y un agradecimiento eterno
- ¡Gracias, por salvarme! - dijo con emoción golpeando la pierna del comandante
Éste le enarcó una ceja sin quejarse y se dio media vuelta para irse
- ¡Espera! - gritó en vano - ¡Espera! - insistió con más fuerza
- ¿Qué quieres mocoso? - preguntó mirándolo altivo
- ¡No soy un mocoso! ¡Soy Noah Wells! ¡Y tú serás mi maestro de ahora en adelante! -
- Olvídalo - respondió siguiendo de nuevo su camino, aun sabiendo que al escuchar ese nombre recordó que era hijo de Lisa
Esa fue una de las tantas veces que Noah persiguió a Squall, donde quiera que se encontraban el chico exigía a gritos que el comandante del jardín fuera su maestro y él lo ignoraba, si no se cruzaban sus caminos el mismo Noah se encargaba de encontrarlo en su despacho y molestarlo toda la tarde
- Tu madre es Lisa Wells, si no me equivoco... -
- ¡Así es! -
- Bien... - pronunció levantándose de su escritorio dejando los papeles en mano
Caminó hasta la puerta y Noah lo siguió, pero antes de que pudiera el chico salir, el castaño lo empujó sutilmente encerrándolo con llave en su despacho, suspiró con molestia y se dirigió a la oficina de Lisa Wells, donde cordialmente la mujer lo recibió
- Dile a tu hijo que deje de molestarme, no voy a ser su maestro, que se busque a otro, hay muchos SeeD's e instructores a los que puede pedir eso y no se negarían -
- Y tú debes saber que Noah no se va a rendir, es perseverante hasta después de la muerte, así que te recomiendo aceptes - sonrió sin tomar importancia al comentario de Squall
- Entonces veremos quien se rinde primero -
- Como quieras, pero te estas rebajando al nivel de un niño al hacer eso - rio tapando su boca con la punta de sus dedos ganándose una mirada helada sin efecto alguno - Comandante Leonhart... Antes de que te marches... No se me ha olvidado ese recuerdo sin explicación -
Lisa insistía en los momentos adecuados para que volviera con las sesiones de hipnotismo y así posiblemente recordar algo del pasado que no le importaba y menos después de unos años. El comandante se fue algo molesto y frustrado, por lo que sin ganas de discutir y como le dijo Lisa de rebajarse al nivel de un pequeño terminó aceptando la propuesta obligatoria de Noah…
- Squall... Squall... - llamaba alguien desde hacía minutos sin obtener respuesta, pero por fin pudo sacar al comandante de sus pensamientos
- ... ¿Tú eres Zell verdad? -
- Así es, ¿qué te sucede tío? Sé que no nos hemos hablado en mucho tiempo, pero se te nota terrible -
- No es asunto tuyo -
- ¿No tendrá que ver con tu aprendiz, o si? - dijo llamando su atención
- ¿Quién te dijo? - preguntó frunciendo más el ceño
- Lisa, pasé por la enfermería a saludar a la doctora y me la encontré hablando con Kadowaki que me pidió un favor, me percaté de Noah y porque Lisa estaba muy preocupada -
- Lo sabía - se refería a Lisa
- Tu también estás preocupado por él, se nota, no importa cuánto trates de ocultarlo - añadió - Squall... ¿Has hablado con Selphie? -
- ¿Es sobre la carta, no es así? -
- Pensaba que era el único en descifrar sus planes... ¿Irás? -
- Si -
- ¿No te parece que nos dio muy poca información? -
- No lo sé, sólo espero que no sea nada parecido a otro de sus intentos de hace años -
- Jamás... Ya nos olvidamos de eso... Y mira que cada quien hizo lo que le vino en gana y nos separamos de nuevo - comentó muy calculador el rubio tatuado
- Eso espero - añadió levantándose de su silla para irse
- ¿De nuevo? ¿Esta vez que quieres? - hablaba la rubia con molestia
- Deja de quejarte cada vez que te llamo, deberías estar acostumbrada -
- No, porque eres una molestia -
- Me ofende saber eso -
- Ya deja de llorar por cosas triviales sin sentido - dijo sarcástica - Tengo algo que hablar contigo, es importante... -
- A ver... ¿De qué se trata? -
- Tú sabes quién cree que no me entero de las cosas... Así que supongo que ya te ha llegado la invitación, ¿no es así? -
- ¿Que invitación? -
- No juegues conmigo, se perfectamente que si se le ocurriera hacer algo así todos... Estaríamos invitados, cree que citándome solamente un día y hora en específico, manteniendo tanto misterio, ocultará todo y menos diciendo "no me falles" -
El que estaba al otro lado del teléfono calló por unos segundos y suspirando - Si, yo también pensé lo mismo cuando me entregaron la carta y vi que era su letra y más después de leerla - comentó - Pero si... Iré... ¿Tú también? -
- Por supuesto... Sera divertido, supongo - rio con cansancio - Ahora, la pregunta que siempre te hago... Y que funciona a la maravilla para despedirme de ti... ¿Cómo están las cosas por allá? -
- ¿Por qué insistes en esa pregunta? -
- Pues... Por la forma en la que cambias tu tono de voz -
- Te lo juro, Trepe... Nada pasa, todo marcha bien, es sólo el estrés, te llamo para saber de ti, y tú me preguntas eso y me recuerdas a mi trabajo, esos soldados son muy haraganes -
- Tu también eras un haragán y de los buenos -
- Cállate... Lo siento, debo irme, unos soldados se presentaron, parece que es urgente, hablamos luego, adiós - dijo finalizando la llamada
- Y como siempre... Resulta efectivo -
Continuará…
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