Capítulo #2

Volverá por mi

AN: Los personajes son de Marvel y la mitología nórdica… no me pertenecen y SWATH tampoco.

"Loki, aquella nota no está nada bien, repítela hasta que la puedas sacarla mejor ¿Qué dirá tu maestro si sabe que aún no has perfeccionado los ejercicios que él te dio para tarea " la grave voz de Angrboda resonó por todo el lujoso salón blanco. El pequeño Loki se sentaba en el banquillo practicando y mirando enojado hacia la dirección de Angrboda.

"Vamos Angr, nuestro querido Loki está dando lo mejor de sí, no es así amor" Loki asintió con rapidez y miro con ternura hacia su madre, la reina.

"Lo se mi señora pero Loki tiene que tener más disciplina, ser más cuidadoso con sus lecciones" la joven nodriza enarco una ceja al pequeño que se encontraba sacándole la lengua. "Y a ser más educado con sus mayores"

Loki la miro y refunfuño, a veces él hubiera preferido que Angrboda no hubiera sido su nodriza sino la amable y dulce Amora. Pero bueno Angrboda había estado con él desde que el tenia memoria así que…Angrboda seria para siempre su fiel guardiana. Yuck...

"Quieres que te ayude un poco con esas escalas amor?" La amable reina se dirigió hacia donde se encontraba su pequeño hijo. Su pequeño príncipe había crecido tanto, estaba tan hermoso.

Amora, la joven que el Rey Laufey y sus soldados habían encontrado se encontraba sonriendo desde un rincón, acariciando a un pequeño gato. Algo tenía aquella muchacha que no le agradaba en lo absoluto, su sonrisa le parecía falsa y su cara de niña buena e inocente ella no se la creía. Algo tenia y ella se aseguraría de averiguarlo.

"Madre, ven, toquemos juntos" la voz de su niño le distrajo y volteo a verlo por un instante hasta que la maliciosa risilla de Amora le distrajo nuevamente. "Madre, ya ven" insistió el pequeño irritado, la reina asintió y se sentó a practicar con su hijo. La reina comenzó a tocar una suave melodía sus elegantes y largos dedos danzaban sobre las teclas de marfil.

"Madre, usted toca tan bien" Loki sonrió tratando de recordar las notas de aquella melodía mientras Angrboda trataba de ocultar una sonrisa.

"Años de práctica, mi cielo" sonrió la reina besando la frente del pequeño sonriente.

"Algún día quiero ser tan bueno como usted madre, quiero tocar así de bien" Loki miro a su madre con orgullo.

"Lo hará mi príncipe" Angrboda dijo "Si tan solo toma enserio sus lecciones"

"Eso es correcto" rió la reina.

Más tarde ese día cuando todos se disponían a ir a la cama la reina se sentó a platicar con su esposo en el diván del salón real.

"Laufey te lo digo muy enserio, no me gusta para nada aquella muchacha. Mándala a Vanaheim con Anthony o a Alfheim con el rey Tyr pero yo no la quiero aquí" el rostro del rey Laufey se llenó de rabia al escuchar aquellas palabras.

"Fárbauti, tu que eres la reina de la bondad y de la misericordia me estas pidiendo que eche a aquella inofensiva niña a la calle? Que la deje a su suerte? No lo puedo creer" le dijo este con claro enojo y reproche en su voz; la reina ni se inmuto, siguió sentada mirándole fijamente, estudiándole.

"No la echaremos a la calle, estará con Anthony o Tyr quienes han sido fieles amigos nuestros desde siempre" respondió ella con templanza para luego volver a preguntar "Dime Laufey, ¿qué significa aquella muchachilla para ti? ¿Estás enamorado de ella? ¿Te ha cautivado su belleza a ti también?"

El rey se mostró ofendido ante aquello y todo termino en una gran discusión. Las discusiones entre los dos esposos eran ya algo común. Todo desde que ella apareció.

"Como puedes siquiera decir semejante barbaridad. Además ya desde que nació Loki hace tú no sabes más que estar con él desde que el primer rayo de sol nace hasta el anochecer, ya nunca te veo cerca de mi… nos hemos alejado" reprocho el rey con la mirada enloquecida.

"Si eso es lo que mi rey piensa yo no soy quien para decir lo contrario" la reina dijo con tranquilidad "Pero eso si le recuerdo mi estimado rey, Loki es su hijo también ¿Por qué has cambiado tanto con él? ¿Tienes celos de tu propio hijo? Eso es una locura mi rey, aquel niño te ama más que a nada en este mundo y tú le haces a un lado a causa de tus desquiciados celos ¿Quién eres Laufey? Este no es el hombre que lloraba conmigo, reía conmigo y estaba a mi lado sin importar las consecuencias. Este no es el Laufey del quien me enamore y este no es mi Laufey el padre de Loki"

Loki se quedó escondido detrás del pilar, de sus verdes ojos caían lágrimas y algo en su pequeño corazón de rompió.

-SW-

"Traedme algo para el dolor de cabeza" la reina pidió a una de sus doncellas. Una nueva discusión con su esposo la había dejado agotada tanto física como mentalmente. El dolor de cabeza esta vez era demasiado grande.

La reina espero un largo rato y con cada paso de los minutos el dolor se intensificaba. Dos golpeteos en la puerta le avisaron la llegada de su doncella.

"Pasa Mimir!" llamo la reina acostándose en el diván.

"Aquí está mi señora" la reina conocía muy bien aquella voz, oh como la conocía de bien. Alzo la mirada y se irguió. Aquella muchacha maligna le miraba sonriente.

"Donde está la doncella que envié por el remedio?" pregunto la soberana con frialdad

"Mimir? El rey le ordeno ir al pueblo, ya sabe…mandados y todo eso, mi reina pero ella misma me dijo que usted necesitaba algo para calmarle el dolor de cabeza" comenzó Amora aun sonriente "Yo misma preparo este brebaje mi reina, le aseguro que los dolores de cabeza desaparecen como por arte de magia"

La reina le miro enfadada pero el dolor era inmenso y ella necesitaba detenerlo, ya se podía imaginar la mirada de desolación de su pequeño si es que esta no llegaba a las prácticas de piano a causa de un simple dolor de cabeza.

"Está bien, dame de aquel brebaje tuyo"

Una semana después la reina cayó enferma, ni siquiera las medicinas que los médicos le daban podían calmar los fuertes dolores en el pecho que la reina sentía.

-SW-

Y el invierno pasó y dio lugar a la ansiada primavera, claro una rara primavera ya que el solo salía solo por unas cuantas horas. Pero lo más lindo era que las flores nacían, desde la delgada capa de hielo florecían para así adaptarse a la fría brisa de la primavera Jotnar.

Loki había crecido algunos centímetros más, cada día se hacía más hermoso y cada día más travieso. Sus bellos ojos verdes eran los más bonitos de todo el reino y su adorable sonrisa conquistaba el corazón de todos los Jotnar. Sus negros cabellos ahora le llegaban al hombro y siempre era adornado por muchas cadenillas de oro.

"Pronto tendremos que cortar tus cabellos, mi príncipe" susurro Amora en su oído "Sera todo una lástima, es tan hermoso y sedoso. Lo adoro"

"Ah, esperare a que mi madre se mejore y será ella la que lo corte" respondió el chiquillo mientras jugueteaba con una cadenilla.

"Yo también puedo hacerlo, mi niño" Amora sonrió con envidia mientras continuaba arreglando las brillantes cadenas en los negros cabellos.

"Yo quiero que mi madre lo haga, Amora. Muchas gracias de todas maneras. Ahh, ¿Amora?

"Si mi querido?"

" Y mi madre? ¿Aún no puedo verla?" preguntó el niño con la voz entrecortada.

"Aún sigue indispuesta, mi ángel, no querrás causarle más malestar ¿no es así, mi querido?" El pequeño negó con la cabeza pero una solitaria lagrima rodo por su mejilla. Angrboda quien miraba todo desde el rincón se percató de aquello ¿Cómo osaba aquella extraña intrusa a hacer derramar una lágrima al príncipe heredero a la corona?

"Bueno, ya estoy acabando de arreglar tu hermoso cabello. Te vez tan hermoso, el príncipe Anthony quedara atónito al verte aunque él se ha olvidado de ti un poco, ¿no? No ha venido como lo prometió"

"¿Tú crees?" respondió el príncipe con un poco de pánico en su dulce voz " Aunque tal vez estés lo correcto, dulce Amora… él siempre llega el primer día de primavera y ayer ha sido el primer día de primavera"

"Calma mi príncipe" dijo Angrboda con seriedad "Estoy casi segura de que el llegara hoy día, no es así Amora?" miro a la joven con una obvia molestia.

"Oh, sí claro Angrboda" sonrió esta "Mi querido no os preocupéis, el vendrá y vera lo hermoso que estas" Amora tomo unas tijeras que estaban en el tocador, aquello alerto a la nodriza que no despegaba la mirada de su niño.

"Bueno ya, acaba de una buena vez Amora, creo que hay otros deberes que hacer en la cocina" el pequeño Loki sonrió, era tan divertido ver a Angrboda enojada especialmente con la pobre Amora que simplemente trataba de ser amable.

"Sí, claro" respondió Amora amablemente cortando el sobrante de la cadena de oro con las tijeras. "Terminado! Bueno haber voltéate y déjanos ver como quedaste" respondió sonriente.

El niño se volteó y ambas mujeres aplaudieron.

"Te ves precioso" grito Amora abrazando a él muchachito.

"Luce muy elegante, mi amado príncipe" Angrboda haciendo una venia.

Amora sonrió mientras la sirvienta que no se le despegaba al molesto mocoso la miraba con hostilidad, ella como siempre sonrió dulcemente y se retiró de la habitación de aquel mocoso con cara de ángel.

Poco le importaba si ella no era del agrado de una fea y vil sirvienta que era capaz de complacer el mínimo deseo de aquel hermoso crio malcriado. Aquella mujer, Angrboda, era la siguiente en su lista.

La reina era la primera, de eso no había duda alguna.

Amora había conseguido infiltrarse en el corazón de Jotunheim con facilidad, con mucha astucia se ganó el favor de todos usando palabras zalameras, miradas inocentes y fingiendo sumisión. Bueno aquello poco le importaba ahora que tenía el favor del rey, ella era intocable. Su verdadera identidad aún se encontraba escondida, aun no podía sacar las garras. Aun no era el momento indicado mientras tanto seguiría fingiendo.

Una pequeña botella con un extraño contenido se encontraba seguro en la mano de la hechicera.

-SW-

"Loki!" grito el heredero Vanir bajándose de la carroza real en movimiento, el cochero detuvo la carroza de golpe y miro a su gobernante salir corriendo como un rayo. El cochero bufó, obviamente irritado.

"¡TONY! ¡Mi Tony, has llegado!"

"Mi príncipe, tenga cuidado!" grito Angrboda desesperada corriendo detrás del pequeño Loki que corría veloz al encuentro de su prometido. Cuando al fin hubieron llego a encontrarse ambos se miraron y se quedaron parados, muy quietos por unos instantes. Marrón se encontró con Verde en una inocente guerra de miradas guerra en la que el menor fue el primero en rendirse.

Le he extrañado demasiado, demasiado pensó el príncipe Tony abrazando a su prometido un poco más fuerte, más estrecho a su cuerpo. El niño de ocho años se separó un poco de él y le dedico una traviesa sonrisa aunque luego las palabras de Amora le vinieron a la mente.

"Te extrañe mucho Anthony de Vanaheim, mucho muchísimo. Eres un malvado, no llegaste ayer como lo prometiste, te espere hasta el anochecer" lloriqueó el pequeño mientras se voltea y miraba hacia cualquier otro lugar que no fuera en dirección de Tony.

"Lo siento mucho, de verdad. Todo es culpa del viejo Jarvis, el no quiso traerme a tiempo. Viejo trol, debemos jugarle alguna broma esta semana ¿Qué dices?" Pregunto Tony tratando de hacer que el pequeño príncipe le mirase. Este ni se inmuto.

"Por favor, perdóname" la voz de Tony sonaba triste y aquello no le gusto ni un poquito al niño quien se volteó a ver a su mejor amigo y su prometido.

"Está bien, te perdono" ambos se tomaron de las manos y corrieron. Angrboda y Jarvis se miraron y sacudieron sus cabezas. Esta sería una larga primavera.

-SW-

Y una fría y lluviosa noche de verano sucedió lo inevitable.

"Loki, no llores más" se oyó apenas resonar por la habitación. La reina de Jotunheim estaba muriendo, los médicos ya no podían hacer nada por ella y por su extraña enfermedad que llego de un día a otro dejándola demasiado débil. "No quiero que estés triste, prometo velar por ti donde quiera que yo vaya, lo prometo, me oyes corazón? Lo prometo" sollozo intentado aferrarse un poco más a la vida. Solo un poco más de tiempo para prevenir al hermoso fruto de su vientre, solo un poco más de tiempo para decirle que en este mundo no solo había bondad sino también maldad, mucha maldad.

"Pero porque te tienes que ir, madre ¿Es que acaso me he portado mal y me estas castigando? Seré buen niño, lo prometo pero no quiero que te vayas al cielo" lloro el niño, sus lindos ojos se encontraban hinchados y rojos de tanto llanto.

"Algún día nos volveremos a ver mi amor, yo estoy algo cansada por eso tengo que ir" desde algún lugar en la habitación alguien ahogo un llanto, mirando aquella conmovedora y desgarradora escena. "Pero óyeme bien mi pequeño, nunca pienses que me voy porque quiero dejarte solo, no dejes que nadie te haga creer aquello"

"Si madre, sé que si te vas no es por tu voluntad" sollozo el niño abrazando las rodillas de su madre.

La reina miro a sus alrededores y noto que había demasiada gente en la habitación para su gusto.

"Dejadnos" ordeno débil, todos empezaron a salir de la habitación más el rey y Loki permanecieron cerca de la reina, lo harían hasta el último momento.

"Cuida de él, Laufey. Hazlo por el amor que un día dijiste tenerme ¿Lo harás?" la voz débil y suplicante de la reina estremeció el corazón del rey. Este asintió fríamente. "Sé qué harás de él un hombre valiente, recto y generoso como tú mismo lo eres, a la edad de dieciocho se lo darás a Anthony para que el cuide de él y podamos unir ambos reinos. Sabes bien que sin la ayuda de Vanaheim el reino perecerá"

"No os preocupéis, hare como tú dices" este inconscientemente intento tomar la mano de su reina mas esta no le dejo, le miro con miedo y con rencor, como una mujer engañada y dolida mira a el amor de su vida. Laufey sacudió la cabeza y nuevamente retomo su fría y lejana postura, una voz dentro de él gritaba "Haz algo!" pero él se sentía demasiado aturdido como para hacer algo en esos instantes.

"Y tu mi pequeño ángel, ven…acércate un poco más" susurro cada vez más débil. El joven príncipe se acercó secándose las lágrimas con el puño de su túnica.

"Amor, hubiera querido verte crecer más tiempo, hubiera querido ver tu boda con Tony y hubiese querido ver lo angelical que te verías en ese día, mi amor hubiese querido hacer tantas cosas, ver tantas cosas pero los dioses han decidido que mi tiempo aquí ya ha finalizado ¿Lo comprendes verdad?" Loki asintió aguantando las amargas lágrimas y aquel molesto nudo en su pecho que no le dejaba respirar "Quiero que siempre estés con Angrboda, yo le he dado instrucciones a ella, la buena mujer siempre velara por ti amor. Se bueno, se gentil y siempre, siempre mantén limpio tu corazón, que jamás se llene de maldad y protege al reino, nosotros los de la realeza siempre velamos por el pueblo antes que de nuestros propios deseos. Siempre vela por el pueblo, tú eres la esperanza y el corazón de Jotunheim, la joya más preciosa"

Loki asintió más no comprendió muchas cosas, aún era pequeño para entender pero confiaba en que algún día podría hacerlo.

"No confíes en todos los que están a tu alrededor cariño, hay gente mala que tratara de hacerte mucho daño" la reina miro en dirección del rey quien bajo la mirada. La reina dio su bendición a Loki y llamo a los sirvientes para que buscaran a Anthony II, futuro rey de Vanaheim y consorte real de Loki. El adolescente apareció en pocos minutos luciendo agitado.

"Mi querido Anthony, tan grande y guapo" la reina trato de sonreír "Cuida de mi Loki y quiérele mucho, jamás dejes que nada ni nadie se interponga entre ustedes dos. Te conozco desde que tus ojos vieron la luz y se por aquello que tu corazón es bueno, sé que serás un buen esposo y rey"

"Tía Fárbauti, prometo cuidar de Loki, lo juro… el significa todo para mi" declaro el joven haciendo una venía a la débil reina. "Siempre velare por él y por su felicidad"

"Muy bien, eso es todo lo que necesitaba escuchar. Retiraos ahora, me siento muy agotada además es muy tarde y mañana será otro día" mintió ella. "Te amo, eres la joya más preciosa que he tenido, mi pequeño muchacho travieso"

La reina beso la frente de su hijo una vez más y luego cerro los ojos. Poco sabían los que estaban en la habitación que aquella sería la última vez que hablarían con la noble y hermosa reina Fárbauti.

Afuera, en los bosques, sombras se movían. Sombras tan extrañas que hacían esconderse hasta las bestias más feroces.

-SW-

A los ocho años Loki sentía que su mundo estaba roto y que jamás se podría volver a reconstruir. El rogó mucho a su padre entre lágrimas hasta que este accedió a enterrar a su madre debajo del abeto que ella tanto adoraba. Todos en el reino se escandalizaron puesto que ella no sería puesta en el mausoleo real pero el rey había decretado ya, la última morada de la reina seria debajo del abeto más viejo de los jardines reales.

Aquella fue la última cosa amable y honesta que el rey hizo por su pequeño hijo.

El viejo rey Anthony y su reina Karmilla vinieron a dar sus último adiós al cuerpo ya sin vida de la reina Fárbauti, ambos dolidos por la inesperada partida.

"Mi príncipe, no quieres venir a pasar una temporada con nosotros? Yo creo que te haría bien distraerte, mi cielo" Pregunto Karmilla en un tono amable y sincero, el niño se limpió las lágrimas con el pañuelo que su madre le había regalado en su octavo cumpleaños y asintió levemente.

"Preguntaré a mi padre"

"Loki, a mí me gustaría que vinieras con nosotros…en Vanaheim tendrás muchas que ver y cosas que hacer y jamás estarás solo, siempre estaré contigo…siempre" Tony sonrió tomando la frágil mano de su futuro consorte, estrechándole y acercándole a su corazón "Siempre estaré contigo"

Los reyes de Vanaheim vieron la escena enfrente de ellos y sonrieron tristemente, ambos se miraron entre si y una no hablada promesa nació ese día, allí enfrente del ataúd de la hermosa reina Fárbauti, ellos siempre cuidarían de Loki, siempre velarían por él y por su felicidad sin importar lo que sucediera en los años venideros.

El entierro no fue algo muy formal ya que a la reina siempre le gustaron las cosas sencillas. Solo las personas cercanas a ella estuvieron presentes, Loki no dejo de llorar un solo instante y el cielo parecía comenzar a llorar con el nuevamente.

-SW-

"Pero padre…yo deseo ir con ellos. Te lo pido, te lo ruego" un triste Loki a los pies del trono real de su padre.

"He dicho no y no será" gruño Laufey con voz de trueno mirando con desdén a su pequeño hijo arrodillado a su lado se encontraba la astuta Amora quien miraba con una risa malévola.

"Pero…"

"Nada que peros, tú tienes obligaciones reales que cumplir en tu patria. No puedes abandonar el reino, oíste?" casi grito el gobernante.

"Mi señor" interrumpió Amora a su lado depositando una de sus manos en el fuerte brazo del rey Laufey "Yo creo que usted estad en lo correcto, el príncipe Loki tiene obligaciones aquí y además tu madre no lleva ni una semana de fallecida. No querrás hacer pensar a tu pueblo que no apreciabas a tu madre, no es así Loki?"

Loki alzo la vista por primera vez en toda la mañana y miro con incredulidad a su padre y a la que creía buena y bondadosa, Amora.

"Como puedes tu siquiera decir eso?!" grito Loki levantándose agitado "Yo ame y amaré a mi madre por siempre" exclamo Loki con nuevas lágrimas en los ojos. Amora fingió sorpresa y llevo uno de sus largos dedos a las esquinas de sus ojos, simulando limpiar una lagrima. El rey observo a la rubia y con nueva ira se dirigió a su hijo.

"Ves lo que hiciste?" gruño con furia en su voz "Ve a tus aposentos Loki, ve ya. No quiero verte a la hora de la cena, espero que piense en lo que hiciste"

Loki quedo atónito mirando a su padre, al que toda la vida respeto y amo…ahora convertido en una persona distinta, con el aspecto descuidado y la mirada perdida ¿Era este su padre?

Loki asintió y se marchó.

-SW-

Madre, donde estás? Te necesito…

Loki se encontraba acostado en su lujosa cama, un viejo cuervo que su madre le había dado cuando nació yacía en apoyado en su pecho, escuchando las sensibles palabras del niño.

"Ikol, será que el ya no me quiere? Que he hecho yo para merecer su desprecio? Fui yo el que mato a mi madre, Ikol? Pero como lo hice? Será que soy un niño malo?" el pequeño acurruco aún más a su pecho al pequeño cuervo de peluche.

"No lo es, mi príncipe" la dura voz de Angrboda le hizo acurrucarse aún más al objeto inanimado.

"Tú qué sabes… muchas cosas malas están pasando y sé que todo es mi culpa, todo es mi culpa" lloro el niño. La nodriza y ahora tutora del príncipe real se acercó al borde de la cama y se sentó en ella, mirando con ternura y tristeza al niño.

Angrboda se acercó un poco más y paso su mano por los negros cabellos del príncipe en señal de entendimiento y de sufrimiento compartido este lloro aún más y se volteó a mirar a los ojos a su fiel nodriza, esta con lágrimas en los ojos le abrazo y este le devolvió el abrazo y ambos se quedaron así por un buen rato, llorando sus penares, hasta que la nodriza se dio cuenta de que el pequeño se había quedado dormido.

Angrboda le dio un beso en la frente y aparto sus cabellos de su angelical rostro.

"Prometí cuidarte hasta la muerte y lo cumpliré. Te protegeré de todo y de todos"

-SW-

"Yo encontré la manzana primero así que es mía y yo decido que hacer con ella. Y decidido que he de comerla y no compartirla con ningún príncipe Jotnar sin importar lo bien parecidos que sean" el príncipe Tony rio e imito el tono de voz de su padre, desde abajo del gran árbol de manzano Loki rió y se cruzó los brazos sobre su pecho.

"Eres imposible, Tony…completamente imposible" rió Loki nuevamente olvidándose de toda compostura real.

"Por qué no subes? Se pueden ver muchas cosas desde aquí" grito Tony desde arriba del manzano. Loki miro a todos lados y se quitó la hermosa túnica real Jotnar "Apresúrate" apuro Tony, Loki le miro exasperado, comenzando a escalar el árbol. Loki agradecía a los cielos la ausencia de Angrboda y Jarvis en estos momentos, solo él podía imaginarse la cara que la nodriza pondría al verle escalando un árbol y la elegante túnica real yaciendo en el fangoso suelo con escarchas de nieve.

Cuando hubo llegado al lado del heredero de Vanaheim, Loki se percató de dos cosas: 1) La vista no era espectacular ni ve veían muchas cosas desde allí arriba y 2) estaba muy cerca de Tony, demasiado cerca. Peligrosamente cerca y no sabía qué hacer.

Tony le miro a los ojos y le sonrió de aquella dulce manera que solo él sabía hacer, sus grandes ojos verdes se encontraron con unos enigmáticos ojos marrones, Loki ya podía sentir la cálida y dulce respiración del otro en su rostro y noto como la mirada de Tony se enfocaba en sus ojos para luego dar paso a enfocarse en sus labios ¿Qué significa eso? Pensó el pequeño Loki ¿Qué se suponía que debía hacer ahora?Loki se mordió el labio inferior con nerviosismo y cerro levemente los ojos, fue entonces que sintió la mano de Tony posarse en su rostro y él se estremeció jamás habiendo sentido aquellas emociones que en cierto punto se sentían bien y se sentían mal en otro. Tony atrajo el rostro del menor más cerca del suyo y levemente, casi con temor poso sus labios encima de los del joven príncipe Jotnar, aquella fue la mejor sensación del mundo para el príncipe Tony, sentir la suavidad de los rojos labios del otro entre los suyos, profundizando un poco más el beso el príncipe Vanir estrecho su cuerpo aún más contra el otro príncipe más joven, este algo incomodo trato de apartarse un poco más Tony le seguía estrechando más fuerte contra su cuerpo.

"! Príncipe Loki ¡" se escuchó el grito desde abajo del árbol y el príncipe pelinegro se separó violentamente del otro príncipe, sus mejillas tornándose un rojo escarlata. Tony carraspeo y maldijo en voz baja.

"Que hacéis allí arriba, bajad en este mismo instante" grito una escandalizada Angrboda sosteniendo la túnica entre sus manos. Loki miro a Tony y Tony miro a Loki, ambos con las mejillas rojas procedieron a bajar del manzano con rapidez y ya cuando hubieron llegado a tierra firme una furiosa Angrboda les esperaba.

"Príncipe Anthony, no quisiera volver aquella platica con el pequeño Loki presente pero al parecer debo volver a tenerla" empezó la furiosa nodriza mirando enojada al príncipe de Vanaheim que solo la miro de frente.

"Lady Angrboda, yo recuerdo muy bien nuestra conversación y espero que usted, mi lady, recuerde bien lo que yo dije ante eso" Comenzó Tony con seriedad "Además el príncipe Loki y yo solo estábamos encontrando manzanas ¿No es así mi príncipe?" preguntó Tony queriendo que el joven príncipe confirme la mentira, Loki asintió y Angrboda le miró con incredulidad, no creyendo ni de cerca la mentira.

"Muy bien, será que puedo ver las manzanas que vuestras altezas encontraron?" dijo está observando las vacías manos de su príncipe.

"Aquí está" Tony se adelantó a lo que Angrboda enarco una ceja.

"Solo una?" pregunto esta.

"Si y sabes bien que es un milagro encontrar manzanas en este reino" Loki se apresuró a añadir "Sabes bien que Vanaheim nos provee de legumbres y frutas"

"Bueno, digamos que les creo" Angrboda dijo negando con la cabeza, estos sonrieron y se disponían a marcharse cuando de pronto las trompetas reales resonaron por el reino entero, Angrboda frunció el ceño de nuevo y tomo de las manos a ambos príncipes cuando dos soldados reales de Jotunheim vinieron al encuentro de estos.

"Que está pasando" pregunto la nodriza con autoridad

"Príncipe Loki, príncipe Anthony II, Lady Angrboda" ambos soldados hicieron una venia "El rey tiene un comunicado oficial que dar y ha solicitado la presencia de todos" cuando Loki trato de interrumpir los soldados le miraron "Incluso usted, mi príncipe. Especialmente usted" Loki asintió logrando dejar salir un suspiro de cansancio.

"Bien, iremos enseguida"

-SW-

"Por qué va a casarse de nuevo? Y tan pronto? Mi madre apenas murió hace poco" Lloro Loki en los brazos de Karmilla, madre de Tony. Esta le miraba con ternura.

"Amor… tu sabes que el necesita una nueva reina y además creí que la doncella Amora te agradaba, ella te agrada no es así?" pregunto la soberana con preocupación.

"A veces si…" Loki se limpió las lágrimas con el pañuelo que la reina le ofreció.

"A veces sí? Amor, esa no es una respuesta muy explicativa. Tu solo dime ¿es ella poco amable? ¿Te ha hecho o dicho algo malo?" la reina se encontraba ahora sumamente preocupada y cuando la reina Karmilla se preocupaba siempre era por algo.

"Es que ella es un poco rara. Antes parecía amable y me agradaba pero últimamente ella es…rara, dice y hace cosas extrañas" Loki miro hacia el suelo con miedo. La reina le acaricio sus cabellos negros y le beso en la frente.

"No te preocupes corazón, si es así como dices entonces parece que te llevaremos a Vanaheim antes de lo previsto. Yo sé que tu padre no te permitió ir a quedarte unos meses en Vanaheim y por aquella razón yo y Anthony decidimos quedarnos aquí a brindarte compañía pero ahora el asunto es diferente" la reina quedo pensativa por unos segundos y luego volvió a comenzar sonriente "Adelantaremos tu ida a Vanaheim, que te parece?" pregunto la reina con una sonrisa, Loki quedo sorprendido. Él sabía muy bien que aquel día llegaría, el día en el que el partiría para siempre a Vanaheim como parte del acuerdo real entre ambos reinos pero ¿tan pronto?

"Y que será de Angrboda y mi padre?" el pequeño contesto preocupado.

"Tu padre desposara a la doncella Amora y no sé, quizás tenga más hijos pero tú eres el primogénito, mi cielo, tu eres el elegido por el príncipe Anthony y por mí también. Tu madre y yo siempre soñamos con el día en que ustedes dos se casaran para unir ambos reinos" una triste sonrisa cruzo por el rostro de Karmilla al recordar a su amiga "Y bueno Angrboda puede venir con nosotros"

Loki sonrió tristemente y accedió. Después de la boda de su padre él se marcharía a Vanaheim para siempre y no es que a su padre le importara mucho lo que el hiciera.

"Además… no me agrada aquella vaca horrible" susurro la reina Karmilla haciendo sonreír al joven príncipe.

Desde la puerta Amora pudo oír toda la conversación y una maligna sonrisa se posó en su bello rostro.

"Tú eres la siguiente" sonrió está marchándose a sus aposentos.

-SW-

La boda real del rey Laufey y la doncella Amora fue el acontecimiento del año, todos hablaban tanto para bien como para mal. Muchos habían caído ante el encanto de la hermosa Amora, hechizados por su belleza que solo era eclipsada por el pequeño Loki.

Amora camino rumbo al altar, paso a paso escuchando los halagos hacia su enigmática belleza, con la frente en alto y el ego a reventar la futura soberana se inclinó ante el alto mandatario de la Iglesia. Escucho nuevamente murmuraciones y miro de reojo, pensando que eran sobre ella y su belleza nuevamente pero no fue así, un orgulloso Loki camino a paso seguro y todos murmuraban sobre su asombrosa belleza. Amora no estaba complacida.

Loki se mantuvo en pie al costado de su padre quien ni siquiera se limitó a mirarle más seguía con la vista fija en su futura reina.

La boda que siguiendo el protocolo duro varias horas, en varios momentos Loki trato de decir "detente padre, que estás haciendo?" pero se detuvo, pensando en que si ella hacia feliz a su padre entonces él tendría que aceptar su decisión.

"Y os presentamos a sus gobernantes, la consorte real de Jotunheim La reina Amora y nuestro amado rey Laufey!" El alto mandatario exclamo y por última vez el corazón de Loki se rompió, miro hacia atrás esperando que su madre entrara por aquella puerta mas no sería así jamás, ella ya no estaba entre los vivos y su padre había ya desposado a otra.

Todos felicitaban a los recién casados llenándoles de buenos augurios y con demás zalamerías, la se encontraba con su falsa risa tomando la mano del rey quien parecía muy desmejorado pero se le notaba feliz y era todo lo que Loki quería, verle feliz aunque a él le causara dolor.

Y ahora seguía la siguiente etapa de la boda, en donde los reyes se marcharían a sus aposentos por un buen rato mientras los invitados a la boda disfrutaban del banquete"

"Ven salgamos de aquí" Tony tomo la mano de Loki quien le miro agradecido y comenzaron a salir del salón.

"Si, ya no quiero estar un segundo más aquí"

-SW-

La despiadada hechicera se vanagloriaba en su ridícula belleza, alisa sus cabellos dorados con el peine de oro que le regalo el patético rey Jotnar. Lucia radiante y todos se dieron cuenta de aquello más aquel chiquillo le había quitado algo de protagonismo.

Cuando hubo terminado de peinar sus cabellos el rey entro por la puerta secreta de la habitación, lucia horrendo. Feos círculos negros debajo de sus ojos grises que en algún momento seguro y fueron hermosos.

"Mi amada, mi reina" el rey se acercó con lujuria en su voz. Amora cerró los ojos no permitiéndose observar a aquel horrendo rey con el que acababa de casarse.

"Mi rey, porque aun sigues con la ropa de la boda? Ponte algo cómodo" ronroneo la hechicera besando los labios del rey quien intento intensificar el beso. "Mi rey, la ropa" urgió la hechicera impaciente.

El rey se quitó la ropa impaciente también, urgiendo a la ropa que no quería ceder más sus ganas de estar con la bella joven fueron más fuertes que el rey tomo a la joven de los hombres y la arrojo a la cama, esta dio un pequeño gritillo de sorpresa y sonrió maliciosamente.

"Tu naturaleza animal te gana, Laufey?" ronroneo la hechicera atrapando el labio del rey entre sus labios mordiendo tan fuerte hasta hacerle sangre, quejidos de dolor y placer salían desde el pecho del soberano quien recorría sus torpes manos por todo el cuerpo de la maligna joven.

Amora cerró los ojos y reprimió la urgencia de maldecir y de vomitar, el rey le resultaba repulsivo. El rey había subido ya su camisón hasta su cintura y se encontraba acariciándole las suaves piernas.

"Eres perfecta… mi Fárbauti"

¿Fárbauti? La hechicera pensó con ira. Aquella idiota reina? Piensa en ella mientras trata de tomarme por mujer a mí?! A mi que le soy superior en todo!

La hechicera le aparto con ira y el rey cayó al suelo, tratando de moderar su entrecortada respiración. Llevándose las manos a la cabeza dando un grito ahogado.

Amora le miro como uno mira a un gusano, con repulsión.

"Que pasa, Laufey?" pregunto está enarcando una ceja mirando al rey que yacía en el suelo "No tan fuerte? Que necesitas, dime?"

"Mi esposa, mi hijo, dónde están? Tu…bruja!" grito el rey revolcándose en el suelo "Te maldigo Amora, te maldigo"

"Pero si hace unos instantes estabas tan desesperado por mí, mi rey" rio Amora, "Tan urgido por mi cuerpo"

El rey sentía como si la cabeza le fuera a explotar, sentía como si hubiera estado inconsciente todo este tiempo ¿Dónde estaba su querida Fárbauti?¿Su precioso Loki? ¿Qué estaba pasando?

"Fárbauti, ven de prisa!" grito Laufey aun en el suelo, sudando "Loki!"

"Que patético eres Laufey. Te quite todo, tu reina está muerta, tú mismo me ordenaste acabar con ella para tu y yo pudiésemos disfrutar de nuestro amor en libertar" rió con maldad arrodillándose para tomar al rey de los cabellos y luego azotar su cabeza en el suelo.

"No es cierto" lloro el rey intentando recordar todo aquello "Nada de lo que dices es cierto, tengo que advertirle a mi esposa lo que descubrí de ti, eres una bruja. Una vil y maldita hechicera" rugió este poniéndose a penas de pie.

Amora rió aún más sacando una daga desde su espalda.

"Dime dónde está mi familia, tu bruja maldita. Te lo ordeno"

"Te lo he dicho ya, no es así? Tú mismo alejaste a tu familia, querido esposo" Amora rodeo al adolorido rey quien apenas se podía sostener en pie. "Mate a tu reina a ordenes tuyas y el mismo destino tendrá tu pequeño heredero. Yo gobernare el reino de las nieves y nada que tú hagas y digas podrá detenerme. He jugado mi última carta y he ganado, tú perdiste."

"NO!" grito el rey al borde del colapso "GUARDIAS"

"No te escucharan, tu les ordenaste dejarnos solos e ir a celebrar abajo, mi querido esposo" rió la hechicera "Tu fin ha llegado, te veré en el infierno y el que sigue es tu estúpido hijo"

"LOKI!" Fue el último grito del rey.

-SW-

"Oíste eso?" preguntó el menor llevándose una mano al pecho, justo al lado de su corazón.

"No, qué cosa? Que sucede?" pregunto Tony alarmando.

"Oí la voz de mi padre, el grito mi nombre, le oí" Loki se sintió nervioso. Tony le abrazo intentando calmarle más Loki se alejó de él.

"Me estas asustando" dijo Tony "No querrás entrar al palacio para ver qué sucede, no? El y esa horrible bruja están allí"

"Tony algo le pasa a mí padre, algo muy malo" lloro Loki sintiéndose impotente "Tenemos que verle, te lo ruego"

Tony asintió y tomo la mano de Loki muy fuerte, no queriendo soltarle por ningún segundo. Algo malo estaba sucediendo allí dentro, algo muy malo.

Cuando se hubieron acercado lo bastante muy bien escucharon los gritos horrorizados de varias personas, Loki Se soltó del agarre de Tony y corrió a buscar a su padre.

Y le encontró allí tendido en el suelo con una daga clavada en su pecho ante la vista de toda la gente del gran salón.

"Padre, no!" grito Loki corriendo a su lado, sosteniendo su helada mano.

"Allí estas mi ángel" Amora vestida en un elegante vestido negro bajo las escaleras "Que fácil me ha salido todo, hasta parece aburrido lo fácil que todo fue"

De las paredes sombras negras comenzaron a salir ante el horror de todos, Anthony corrió hacia donde se encontraba Loki e intento moverle más este otro no se dejaba, llorando la pérdida de su amado padre. Gritos y llantos podían ser oídos y la risa de Amora resonaba aun entre todos estos, su vista fija en ambos príncipes.

"Matad al príncipe de Vanaheim" grito la bruja y al fin Loki reacciono tomando la mano de Tony alejándose lo más rápido que podían más las sombras eran más rápidas y en mayor número.

"Mis señores" grito el viejo Jarvis "suban deprisa" intentando esquivar a las sombras conduciendo un carreta.

"No veo a Jarvis, Loki" grito Tony a su lado mientras los gritos de los demás se intensificaban "A donde iremos"

Loki entre las sombras y la fuerte lluvia diviso la carreta en movimiento y corrió junto a Tony en dirección de esta, la carreta iba muy rápido y el cansancio les hacía correr más lento que antes. Tony tomo la mano de Jarvis primero y se sujetó con fuerza extendiendo la mano a Loki quien apenas y podía continuar corriendo.

"Atrapad al príncipe de una buena vez, dejad los juegos de lado" rugió Amora montada en un espeluznante corcel negro.

Y así fue. Las sombras atraparon al pequeño y cansado príncipe Jotnar mas no pudieron con los de la carreta.

"LOKI, NO!" grito la voz lejana de Tony y todo se volvió obscuro.

Horas más tarde Loki despertó y escucho voces.

"Para que le has dejado con vida? De que nos es útil el pequeño? Acaso eres estúpida?!" un grito se escuchó fuerte, rebotando entre las paredes.

"Odín, algún día él nos será útil" aquella era la voz de Amora pero la otra ¿a quién le pertenecería?

"Tú solo le quieres para luego quitarle su belleza, se lo vanidoso que es tu corazón hechicera. No juegues conmigo porque ya sabes las consecuencias luego"

"Lo sé, Odín"

"Bien"

"Soldados, encerrad al huérfano en la torre más alta del castillo…está muy delgado no creo que sobreviva de todos modos"

"Me da igual, yo solo quiero gobernar Jotunheim. No creo aun que hayas dejado ir al heredero de Vanaheim con vida, le hubieras matado"

Oh mi Tony, aún vive, Loki pensó con alegría mientras una sola lagrima caía por su sucia mejilla.

"Si vieras cuanto se han rendido hermano" hermano? "Casi el pueblo entero sucumbió y se rindió a las sombras, les he hecho creer que todo fue parte de un complot ha ha, y los imbéciles se la han creído"

"Aha, lo que sea Amora, tu solo no dejes que tus sombras dejen de aterrorizar a los estúpidos pueblerinos. Y con la otra mujer que dejaste con vida. Enciérrala también, que cuide del mocoso en la torre"

"Pero yo la quería matar!"

"En la torre he dicho, no digas más inservible hechicera… si no fueras hermana mía ya te hubiera matado años atrás"

-SW-

"Angr, vendrán por nosotros…no es así?" Loki se recostó con la cabeza apoyada en el regazo de Angrboda, el suelo sucio y pestilente ya no le causaba tanta repulsión y era lo único que ambos tenían. "Tony vendrá por mí, no es así?"

"Si mi príncipe, solo ten fe" la arrulló esta entre lágrimas "Si los reyes y el príncipe de Vanaheim se han salvado entonces nosotros siempre tendremos una esperanza. Podremos salir de este lugar tu simplemente no te rindas nunca"

"El volverá" repito Loki cerrando sus preciosos ojos

"Loki, he venido por ti! Ya no tendrás que sufrir más amor mío" la voz se escucha lejana, Loki sonreía aun recortando algunas florecillas silvestres en un verde campo.

"Loki, peleé con fiereza y gané, estoy aquí ahora ya nada podrá hacerte daño. He destruido a la hechicera. No hay nada más que nos impida estar juntos. Vendrás conmigo a vivir a mi castillo y ni una sola lagrima de tristeza rodara por tus hermosas mejillas"

Loki alzo la vista sonriente para así poder ver más claramente el rostro de su amado Anthony mas todo el verdor del bosque desapareció dejando solo sombras a su paso. Un hombre alto con cabellos tan rubios como hebras de oro y ojos tan azules como el cielo en primavera alcanzaron a mirarle y entonces el hombre le extendió una mano.

Loki se despertó agitado, aquel sueño había sido muy raro ¿Quién era el hombre rubio? Por qué aquel hombre quería llevarle a su castillo? Y Tony?

Angrboda se encontraba durmiendo sobre el mugriento suelo, Loki calladamente se levantó y se dirigió había la pequeña ventana de aquella mazmorra. Apenas y se podía ver el cielo gris y respirar el aire pesado de afuera.

"Un día el volverá," se dijo a sí mismo "algún día de primavera mi príncipe volverá, nos encontraremos nuevamente, el me tomara entre sus brazos y juntos nos marcharemos a su castillo para vivir felices por siempre, ya no habrá más dolor, mas lágrimas, solo alegría. Nuestro amor jamás perecerá, yo sé que mi sueño se realizara, lo siento en mi corazón, lo se… ven a buscarme"

-SW-

Nueve años después.

"Si...Algún día mi príncipe volverá a buscarme" Loki repitió mirando hacia el oscuro cielo.

Su fe ya rota… era algo más que obvio que su príncipe ya se había olvidado de él y de su amor.

AN: Ya saben dejen sus reviews y díganles a sus amigos fans de Thorki o Frostiron que lean esta pequeña historia!

En el siguiente capítulo tendrán a THOR/HUNTSMAN! CHAN CHAN CHAN!