Bueno antes que nada disculparme por teneros tanto tiempo esperando U.U

Lo siento, lo siento, lo siento, lo siento, lo siento, lo siento, lo siento, lo siento, lo siento, lo siento, lo siento, lo siento, lo siento, lo siento, lo siento, lo siento, lo siento, lo siento, lo siento!

Bueno, ahora os dejo leer el nuevo capítulo... Espero que os guste :)


EL BAILE DE GRADUACIÓN

Los días fueron pasando, después de aquella discusión en la playa ninguno se había vuelto a ver. Sakura se la pasaba encerrada en casa, apenas comía y se distraía leyendo libros. Su familia estaba muy preocupada, a excepción de Ino no sabían qué era lo que la había puesto así.

Por otro lado, Sasuke tampoco estaba bien, pero no podía encerrarse en casa. Él tenía trabajo que hacer: grabar canciones. Esto era lo único que hacía, se centraba tanto en la música que prácticamente no hablaba con su amigo, por lo que Suigetsu estaba muy preocupado. Pero esto no era lo peor de todo, sino que había cambiado de actitud. Ahora era mucho más arrogante que antes y se había vuelto muy frío con la gente, incluso con Suigetsu y sus padres. Mikoto y Fugaku no notaron el cambio ya que no pasaban mucho tiempo con su hijo, pero el peliblanco sí lo había notado porque ya no le contaba nada y no bromeaba como antes.

-X-

POV Sakura

"Ya pasó una semana desde aquel día en la playa. Aún no me podía creer lo que pasó. Lo pasábamos bien juntos, nos entendíamos y de repente, todo se desmorona por cuatro palabras. Con lo bien que estaba yo sin querer a nadie más que a mi familia... Y ahora estoy sufriendo. Es injusto."

La pelirrosa estaba sentada en el sofá rodeando sus piernas con los brazos y agachando la cabeza en estas. Tan concentrada estaba en sus pensamientos que no vio cuando su hermana se sentó a su lado y encendió la televisión.

¡Sakura! ¡Tienes que ver esto!― no le hice caso, realmente no me interesaba.― Venga mujer, están hablando de ti.― levanté la cabeza, eso sí me intrigaba. ¿Quién podía estar hablando sobre mí en la televisión?

Ino yo no...

Shhh... Cállate y escucha.― me interrumpió. Nos quedamos en silencio.

Aquí estamos otro día en vuestro programa favorito Starstruck.― decía la presentadora.― Esta tarde tenemos un invitado especial. Un fuerte aplauso para... ¡Sasuke Uchiha!― se escucharon muchos aplausos e incluso los gritillos de las fans enloquecidas mientras el pelinegro caminaba serio hacia su asiento.

Bienvenido Sasuke. Hemos oído eso de que tú y Karin habéis roto la relación.― el moreno asintió.― ¿Es por esa chica nueva, Sakura Haruno?

No conozco a ninguna Sakura Haruno.― todos se sorprendieron, incluso Ino. Yo empecé a llorar, me dolían mucho esas palabras. Eran como un puñal por la espalda.

Oh, entonces... ¿No conoces a ninguna Sakura?― cuestionó la presentadora con un tono claramente sorprendido.

Así es.― su tono era serio y frío.― No sé lo que esa chica ande diciendo de mí, pero yo no la conozco.

Ya no quería escuchar nada más. Me levanté y me fui a mi habitación ante la atenta mirada de mi hermana y mis padres. Cerré la puerta de un golpe y me eché en la cama a llorar. Desde que había vuelto de casa de mi abuela había reporteros acampados en mi jardín esperando a que yo les contestara a sus preguntas. Desde mi ventana se podían ver algunos de ellos.

Después de unos minutos dejé de llorar, me hartaba ver a esa gente esperando fuera de mi casa y molestando a mi familia. Esto se iba a acabar ya.

Decidida salí por la puerta y todos se abalanzaron a preguntarme cosas. Respiré hondo y me preparé para hablar.

Estoy harta de veros aquí, acosándome a mí y a mi familia. Sois despreciables. ¿Y os hacéis llamar reporteros?― mi voz sonaba fuerte, pero tenía una mueca triste en mi cara. Más lágrimas amenazaban con salir.― Vosotros no queréis informar. Lo único que hacéis es sacar fotos comprometedoras y arruinar la vida de la gente sobre la que "informáis". Y cuando no tenéis a nadie, cogéis a una persona normal y la convertís en famosa inventando cosas sin sentido para después destrozarle la vida.― me limpié disimuladamente las lágrimas. Pude observar como algunos de ellos me miraban con lástima y otros con ligero arrepentimiento.

La reportera de ese programa que acababa de ver, Starstruck, se acercó con el micrófono en alto.― ¿Entonces es cierto o no que conoces a Sasuke Uchiha?

La miré con el ceño fruncido, los demás esperaban ansiosos mi respuesta.― No. No lo conozco de nada. Y no me interesa conocerlo.― mentí con voz firme.― Y ahora fuera de mi casa.― dicho esto entré por la puerta y la cerré de un golpe. Los reporteros se quedaron sorprendidos, pero poco después se largaron. Y atenían lo que querían.

-X-

POV Sasuke

"Maldito el día en que me encontré con ella... Maldita sea. Mi vida era mucho más simple antes de conocerla."― me llevé las manos a la cabeza.― "Menuda molestia... Aunque, pensándolo bien, algo bueno me trajo ese día en la playa..."

Flash back

Sasuke, ¿qué haces aquí a estas horas?― me preguntó mi amigo al verme entrar por la puerta.

Esta es mi casa, puedo entrar cuando me de la regalada gana.― contesté cortante. No estaba de humor para tonterías.

¡Ay, pero qué amargado! Mejor me voy al salón a jugar a la consola hasta que se te pase el mal humor.― y dicho esto se fue.

Yo me dirigí a mi cuarto. Lo único que quería era olvidarme de esa maravillosa tarde que tuvo un final de mierda.

Al día siguiente me encerré en el estudio intentando componer una nueva canción, pero mis intentos eran en vano. Nada bueno se me ocurría. Frustrado, me levanté a coger algo de beber cuando escuché el ruido de algo caerse. Miré hacia abajo y me sorprendí al ver una cámara. Al instante pasaron por mi mente las fotos y decidí verlas en el ordenador y tomar un descanso.

Los minutos pasaban y las fotos no se acababan. En cada una de ellas se podía notar lo bien que nos lo pasamos y una sonrisa sincera se me formaba inconscientemente.― "¿Qué me pasa con esta chica?"― no entendía por qué no podía dejar de pensar en ella. Y eso me ponía de mal humor.

De pronto un ruido me hizo girarme y ver a Karin entrar por la puerta. Me di cuenta de que por la cristalera detrás de mí pudo ver las fotos. Con una expresión tranquila se acercó a mí.

Ka...

No me digas nada.― me interrumpió.― No quiero saber quién es.― en su tono no había el más mínimo rastro de rencor o celos.― Solo tengo una pequeña duda... ¿Es más famosa que yo?

No.― contesté cortante.

Bueno... Como sea... Me voy, tengo una cita con Juugo.― comentó con un tono calmado.

Espera...― la agarré del brazo impidiendo que se marchara.― ¿Estás... rompiendo con...migo?― pregunté incrédulo.

Emmm...― pareció pensárselo.― Sí. Pero... seguimos siendo amigos, ¿verdad?― y con una sonrisa radiante se marchó por donde había venido.

Me quedé estático en mi sitio. No me lo podía creer. Un sonido en el cristal frente a mí llamó mi atención. Levanté la vista y vi a Suigetsu con un cartel que ponía "tío, eres libre" mientras sonreía. La sorpresa pasó y una enorme sonrisa arrogante y socarrona se plasmó en mi cara.― "Por fin me libré de esa pesada. No aguantaba más."

Fin del flash back

Pero a pesar de eso, el estar sin ver a Sakura me quitaba la inspiración. No podía sacarla de mi mente, y eso me enfurecía, no lo soportaba.

A partir de ese día nadie se podía acercar mucho tiempo a mí. Siempre estaba de morros, no quería hablar con nadie, los únicos que me hablaban eran mis padres para asuntos profesionales, del resto ni los veía por casa. Suigetsu ya ni se me acercaba, me conocía lo suficientemente bien como para saber que quería estar solo.

Me volví más frío, más distante con la gente. Incluso en las entrevistas, lo que sorprendió al principio ya que antes solía ser más agradable y alegre, por lo menos en la televisión. Pero ahora poco me importaba, solo quería que me dejaran solo y tranquilo. Sobre todo desde que alguien había conseguido sacarnos unas fotos a mí y a Sakura en la playa y saltaron las alarmas.

Los días fueron pasando y mi humor empeoraba más, pero por lo menos había conseguido hacer un par de canciones. Algo era algo.

Ahora me encontraba en el salón, sentado en el sofá viendo los estúpidos programas de cotilleos que no cesaban de hablar de mí.― "Como si fuera el único famoso del planeta."

No lo conozco de nada. Y no me interesa conocerlo...― eso era lo que acababa de escuchar. Esa era Sakura... Reconocería su voz en cualquier lado. Realmente me sorprendió lo que dijo.

Felicidades Sasuke.― mi amigo acababa de entrar. Lo miré con cara seria, sin entender.― ¿No decías que te gustaba esa chica por ser sincera y honesta?― yo seguía sin comprender.

¿Qué quieres?― le pregunté al fin.

Darte la enhorabuena.― en su tono se podía apreciar la decepción.― Has conseguido que mienta por ti.

Fruncí el ceño.― ¿Y qué querías que hiciera? No tenía opción.― al menos no si quería hacer esa película.

Suigetsu bufó.― Esa es la respuesta que tienes últimamente para todo.― su mirada estaba llena de decepción. Esperó unos segundos para ver qué contestaba, pero negó resignado y se dirigió a la salida.

Hmp. ¿Qué quieres decir?― pregunté justo antes de que se fuera. No entendía a qué se refería. Yo hacía lo que quería, ¿no?

Sasuke, ya eres lo suficientemente mayor como para vivir tu vida. No dejes que otros decidan por ti.― contestó serio sin girarse.

Yo hago lo que quiero. Nadie decide por mí.― estaba confundido y eso no me gustaba. Me ponía de mal humor. (¿Y qué no? -.-')

Ja. Dime, ¿de verdad quieres hacer esa película?― me sorprendió esa pregunta. ¿Qué tenía eso que ver? Me quedé callado.― Lo que pensaba.

¿Adónde vas?― le pregunté al ver que comenzaba a andar otra vez.

Me voy a buscar a mi mejor amigo.― se giró y me encaró. Yo seguía con mi rostro inexpresivo.― Porque no es el que está ahí sentado.― y ahora sí que se fue.

Eso sí que me dejó anonado. ¿En serio me estaba diciendo eso? ¿Él? ¿La persona más bromista y tocapelotas del mundo? Algo andaba mal, pero... ¿qué? Yo estaba contento con la película... De verdad quería hacerla, ¿no? Es una gran oportunidad para mí. Pero... También es verdad que por ese contrato me exigieron mucho: no montar ningún escándalo (prácticamente imposible u.u) y ahora el negar haber conocido a la única persona a excepción de Suigetsu que me comprendía y me trataba con cualquier ser humano. ¿Todo eso merecía la pena? ¿Todo por una película? La respuesta vino a mí a la velocidad de la luz. NO, no merecía la pena.

A la mañana siguiente, con las cosas mucho más claras y de mejor humor, me encaminé a la terraza. Allí estaban mis padres con los portátiles.

La revista ***** quiere hacerle una entrevista.― comentaba Fugaku mientras tecleaba no sé qué cosas en el ordenador.

No sé si podrá...― le respondió Mikoto sin mirarle.― Ah, sí. Le podemos hacer un hueco para el jueves.

No querida. El jueves es la entrevista con ese programa de televisión. Tendrá que ser el viernes a primera hora.

Está bien. Lo apuntaré aquí.― concordó Mikoto.― Además también hay que ir organizando la agenda de Sasuke según el horario de la película.― dijo seria y su esposo asintió.

Mamá, papá.― saludé detrás de ellos. Se sorprendieron al no haber notado mi presencia antes.

Hola hijo. ¿Qué tal dormiste?― me preguntó mi madre.

Bien.

Me alegro.― me sonrió.― Por cierto, estamos reorganizando tu agenda profesional metiendo ya el horario de la película.

Al instante me puse frente a ellos y con mis brazos les cerré los ordenadores. Los dos me miraron sorprendidos y mi padre se notaba un poco molesto, pero me dio igual.― Ya no haréis eso más.

¿Qué dices?― preguntó mi padre.― Sal de aquí, hay mucho que hacer.

No. Estáis despedidos. A partir de ahora seréis solo mis padres. Yo controlaré mi vida.― les dije con tono serio y con eso me fui de allí dejándolos con la boca abierta.

Justo después de eso me dirigí al garaje y con uno de mis pequeños me fui al estudio donde se comenzaría a gravar la dichosa película. Conducía tranquilo, con una paz que pocas veces había sentido. El comenzar a tomar las riendas de mi vida me estaba haciendo bien. Me apunté una nota mental: no desconfiar de la existencia del cerebro de Suigetsu.

Cuando llegué, me encaminé directamente hacia Orochimaru, sin mirar o saludar a nadie.

¡Llevad eso para ahí!― gritaba el pelinegro. Se notaba estresado.― Panda de inútiles.― murmuraba.― ¡Oh, Sasuke! ¿Qué haces aquí? Comenzamos a rodar mañana.― me dijo cuando me acerqué a él.

Me voy. Renuncio.― contesté serio y cortante.

¿Qué? Pero...― no tenía palabras, se le notaba sorprendido.― ¿Qué dices? Vete a casa y relájate, piénsalo bien y más tarde hablamos otra vez.

No.― contesté quitando bruscamente la mano que había apoyado en mi hombro.― Hmp. Adiós.― y sin más me fui a casa. Tenía un asunto pendiente por resolver.

-X-

Habían pasado tres días desde que los reporteros se habían ido de casa de la pelirrosa. Era jueves, dentro de dos días sería el tan esperado baile de graduación, cosa que a Sakura no le interesaba. Ino por el contrario estaba entusiasmada, se había pasado el día anterior yendo con Tenten de compras. Ya que su hermana no quería ir con ellas, pues le harían un desfile de modas para elegir el vestido adecuado.

Vamos Sakura, sal ya.― le dijo la rubia a su hermana.

No quiero. Estoy ridícula.― alegó la ojijade.

Si no sales por las buenas, te traeré a rastras.― amenazó la mayor.

Hm, está bien...― contestó mientras salía del salón. La pelirrosa llevaba puesto un vestido azul metálico con mucho volumen y volantes por todas partes. Tenía una expresión de fastidio. Odiaba estar allí y odiaba ese horrendo vestido.

¡Oh Dios, no! Quítate esa cosa y ponte este.― dijo mientras le tendía otro vestido. Sakura lo cogió y bufó con fastidio. Ese día estaba durando mucho para su salud mental.

Oye Ino...― llamó la castaña de moños.― ¿Viste el programa de ayer?― la rubia asintió.― Tu hermana es una mentirosa. Mira que inventarse eso de que conoció a Sasuke Uchiha...

Un ruido se escuchó y las dos miraron al frente y vieron a la pelirrosa mirándolas con una expresión triste. Salió de allí con paso apurado, no quería que nadie la viera llorar. Ino miró con tristeza por donde había salido su hermana y luego fulminó con la mirada a su amiga.

Oh... ¿Escucharía lo que dije?

Tenten... Eres idiota.― le dijo enfadada.― Vete de aquí.― la castaña aún no se movía del sitio, miraba desconcertada a la mayor.― Vamos, fuera de aquí.― señaló hacia la puerta y luego se fue a buscar a Sakura.

Tras buscar por toda la casa, la encontró en el pequeño jardín trasero, sentada en un columpio. Se acercó a ella.

Vamos Saku, no le hagas caso. Tenten es idiota.

Hm... Eso es lo que los demás piensan de mí, ¿no?― preguntó desganada la pelirrosa.― Que soy una mentirosa.

¡Venga ya! No digas tonterías. Además, ¿qué importa lo que piense la gente? Tú sabes la verdad, ¿no? Pues ni caso.― le dijo toda convencida. La pelirrosa se le quedó viendo y le dedicó una sonrisa sincera, la rubia sonrió de igual forma.

Ino... Eres una buena hermana.― las dos ampliaron más la sonrisa.

Venga, vamos.― la ojiazul le tendió una mano y la ojijade la cogió y se levantó.― Aún quedan vestidos que probar.

Sakura suspiró con cansancio, pero siguió a su hermana hasta el interior de la casa.

Al día siguiente, las dos chicas fueron al centro de belleza a hacer la pedicura, manicura, depilación, etc. La tarde pasó rápido entre paseos, risas y peleas. En el parque se encontraron con Tenten, que le pidió perdón a las dos, así que ya quedó todo arreglado entre ellas. Al volver a casa estaban agotadas, así que se fueron a dormir temprano para, según la rubia, tener sus 10 horas de sueño reparador. (8 horas no le llegan xD)

El sábado llegó y con él el baile de graduación. La rubia se despertó temprano y despertó a Sakura en el proceso. Esta última se levantó con una enorme pereza, le gustaba mucho dormir y odiaba profundamente madrugar. Las dos se fueron a duchar, la mayor con ilusión y muchas energías y la menor con desgana y sueño. Desayunaron y quedaron con Tenten para ponerse guapas para el evento. La tarde no daba pasado para la pelirrosa mientras que para las otras dos se pasó demasiado rápido.

A eso de las nueve de la noche se fueron al instituto, aún no había mucha gente, pero no tardarían en llegar ya que la hora estipulada era las 21:30. Ino llevaba un vestido de tirantes atados detrás del cuello que le llegaba hasta la mitad del muslo, de color violeta oscuro con adornos en lila. Era ajustado, marcando la figura de la rubia. El lo lo llevaba suelto con el flequillo recogido hacia atrás con unas pinzas plateadas a juego con las sandalias de tacón. El maquillaje era suave, un poco de rímel negro, eye liner negro, sombra lila y pintalabios rosa.

Tenten iba con un vestido de tirantes ajustado en el pecho y después flojo, de color azul, le llegaba hasta poco antes de las rodillas. El pelo lo llevaba suelto y rizado, haciéndolo ver más corto que normalmente. El maquillaje era más fuerte, eye liner negro, rímel negro, labios rosas y sombra negra, haciendo juego con los peep toe negros de tacón.

Por último, Sakura llevaba un vestido palabra de honor ajustado en el pecho y flojo después siendo la parte de atrás más larga que la de delante. Era de color salmón y los zapatos de tacón eran de azul coral al igual que el delgado cinturón, destacando, pero combinando a la perfección. El pelo lo llevaba suelto y ondulado, con dos pinzas en forma de flor adornando. Casi no llevaba maquillaje, eye liner negro, rímel negro y sombra marrón claro. No le gustaba pintarse los labios.

Bien, recuerda, ahí dentro tú no me conoces.― le dijo la rubia a su hermana. Esta última suspiró con cansancio y asintió con la cabeza.― "Un día es una buena hermana y al otro es odiosa como siempre."― pensaba la ojijade viendo a Ino y Tenten adentrarse al pabellón donde se celebraba el baile. Después de unos minutos paseando suspiró y decidió entrar.

El pasillo de entrada estaba lleno de gente, la mayoría ya había llegado. Se adentró y oyó la música sonar. Eran canciones que ella no solía escuchar, las típicas de discoteca. (Como una amiga mía dice "música chunda chunda" xD) No estuvo más de cinco minutos allí y ya se quería ir por varios motivos: primero, no le gustaba esa música; segundo, no tenía amigos con quien estar; y tercero, la gente la miraba y cuchicheaban quién sabe qué. Estaba a punto de irse cuando las luces se apagaron y la música dejó de sonar. Todos estaban confusos mirando a todos lados, nadie sabía qué pasaba. El escenario se iluminó y todos miraron hacia allí. La sorpresa inundó el lugar.

Sakura Haruno.― la pelirrosa al oír su nombre y esa voz se giró y abrió los ojos con sorpresa. Y no es para menos, pues frente a ella en el escenario estaba nada más y nada menos que Sasuke Uchiha con su peinado singular y su sonrisa arrogante "made in Uchiha". Estaba guapísimo, vestía unos pantalones vaqueros negros, unas zapatillas nike negras con el símbolo en blanco y una camisa a cuadros negra y gris dejando los primeros botones desabrochados y las mangas arremangadas hasta los codos. Tan concentrada estaba que no notó como los presentes la miraban y un foco la iluminaba desde arriba.― Esta canción es para ti.― y la música comenzó a sonar. ("What you mean to me"- Sterling Knight)

Mientras iba cantando se iba acercando más y más a la pelirrosa, hasta agarrar una de sus manos. Sakura aún estaba dolida, pero no podía retener las leves sonrisas que le salían al verlo ahí, cantando para ella.

...What you mean to me...― acabó de cantar el pelinegro. Todos quedaron en silencio, aún recuperándose de la sorpresa o esperando que algo pasara.― Hmp. ¿Me perdonas?― susurró para que solo la pelirrosa lo escuchara.

¿Te crees que por venir aquí y cantarme una canción bonita te voy a perdonar?― le preguntó bajito para que solo él lo oyera.

El pelinegro abrió levemente los ojos con sorpresa.― Tsk... Sí.― contestó tajante. Sakura roda los ojos con fastidio.

De repente dos personas, una reportera y el cámara, irrumpen en el lugar y se acercan a la parejita. El Uchiha los mira con el ceño fruncido, le arrebata el micrófono a la mujer y mira hacia el cámara ante la atenta mirada de la pelirrosa.

Mentí al decir que no conozco a Sakura Haruno.― se giró hacia la chica.― Ella una de las pocas personas que aprecio de verdad y siento haberla lastimado al decir que no sabía quién era. Y he venido desde Los Ángeles para pedirle perdón personalmente y decirle que la quiero.― terminó y le devolvió el micrófono a la reportera, la cual miró sorprendida al pelinegro y luego miró a la pelirrosa esperando la respuesta.

¿Y bien?― preguntó impaciente la mujer tras un largo minuto de silencio por parte de la chica.

Hm... Te perdono.― dijo con una leve sonrisa y el Uchiha sonrió de lado.

Vamos, lárgate de aquí.― dijo fulminando con mirada a la reportera. Esta asintió nerviosa y se fue con su compañero.

Todo se volvió a quedar en silencio, hasta que la música volvió a sonar otra vez y los presentes se pusieron a lo suyo dejando a la parejita hablar.

Pero me tendrás que recompensar.

¿Ah sí?― preguntó el chico con una sonrisa torcida mientras se acercaba más a ella.― ¿Y cómo?

Pues...― Sakura se fue acercando lentamente.― Así.― le cogió las gafas Ray-ban que tenía en el bolsillo delantero del pantalón y se las puso.― ¿A que me quedan genial?― preguntó mientras hacía muecas graciosas. El azabache no pudo reprimir una pequeña sonrisa divertida.

Te las regalo.― le dijo mientras cogía otro par idéntico y se las ponía él también.― Yo me compré otras.

La música que sonaba ahora era lenta, así que el moreno pasó las manos por la cintura de Sakura y ella le rodeó el cuello con las suyas, y comenzaron a bailar lento.

No decían nada, simplemente se miraban a los ojos (bueno, a las gafas xD) y se movían lentamente. Aunque no al son de la música, ya que esta había cambiado a un ritmo rápido. Ellos por estar tan concentrados no lo notaron.

Se fueron acercando lentamente hasta rozar sus labios.― Te quiero.― confesó la pelirrosa y el pelinegro la besó moviendo sus labios en los de su pelirrosa, que no dudó en corresponder. Al principio fue un beso algo torpe por parte de ella, ya que era su primer beso, pero al azabache no le importó, es más, le pareció tierno. Se separaron por falta de oxígeno, pero rápidamente volvieron a unir sus labios esta vez más apasionadamente, participando las lenguas también.

Ejem...― carraspeó alguien cerca de ellos. Sasuke gruñó por la interrupción. Sakura se separó rápidamente y miró hacia su izquierda viendo a su hermana mirarla impaciente. La menor suspiró con cansancio.

Sasuke ella es Ino, mi hermana mayor.― el pelinegro le extendió la mano derecha y la rubia la tomó. Estaba extasiada.

Hmp. Un gusto.― le dedicó una de sus sonrisas de lado y la rubia se desmayó, pero antes de tocar el suelo un peliblanco la sujetó.

Tranquilos, yo me encargo.― Suigetsu les guiñó un ojo y se fue de allí cargando a la rubia dejándolos solos de nuevo.

A la ojijade le resbaló una gota de sudor por la nuca y sonreía con nerviosismo al ver lo que había pasado con su hermana.

Hmp. Fans...― comentó divertido el moreno y Sakura se rió.― Y bien... ¿Dónde estábamos?― la pelirrosa sonrió levemente y se acercó para volver a besarlo. Al final ese baile no había estado tan mal, ¿no Sakura?


¿Qué tal? ¿Os gustó?

Roberta-Marizza2802: he intentado que en este capítulo Sasuke fuera más frío y ególatra. Espero haberlo hecho bien ;)

Ya sabéis, dejad un review por favor! n.n Y muchísimas gracias por los que ya me dejasteis! ;)

Bueno en teoría este debería ser el último capítulo, ya que la película acaba aquí.

Pero pensé en hacer un epílogo para no dejar las cosas así.

Me despido. Bss *