CAPITULO TRES.
EPOCA ACTUAL: SUN, MOON AND STAR.
-¡Chicas! Así que se metieron en un concurso sin consultarme- les decía Al mirándolas con una sonrisa de burla en sus labios- y no un concurso cualquiera, sino uno para ver ¿quiénes son las brujas más sexys del mundo mágico?- y entonces si soltó la carcajada.
-¡Luna fue la culpable!- solo atinó a decir Mione señalando a la rubia que iba a su lado al ver reír así a su amigo.
-¿Oh si? ¡Lunita, eres fabulosa!- le dijo Al acomodándose su colorido sombrero que se había caído al estar riendo y dejando la copia del El Profeta sobre una mesa.
-¡Gracias Al! ¡Lo sé!- dijo sonriendo la rubia, con su característica sinceridad- así que tenemos que practicar no solo para este evento muggle sino para el concurso del mundo mágico-.
-Es una suerte que tengo vacaciones en el equipo sino, no sé ¿cómo le haría con tanto ejercicio físico?- dijo la pelirroja.
-Ni te quejes preciosa que gracias a mis entrenamientos eres la más grande estrella hoy día en el mundo del Quidditch, ese precioso trasero que tienes es gracias a mí aunque lo escondas en esos feos uniformes del equipo.- le dijo Al. Y tenía razón, lo aprendido dentro de la escuela le ayudó a mejorar su estabilidad y movimientos en la escoba. Era conocida por sus temerarios movimientos sobre su escoba, los cuales lograba gracias al entrenamiento y los músculos desarrollados en el tubo. Era sorprendente verla volar en los partidos jugando como cazadora.
-Lo sé Al, lo sé- decía mientras se dejaba caer en un sillón - es solo que… estoy algo agobiada con esto del concurso, no debió pasar, imagínate ¡He recibido un vociferador de mi madre regañándome por lo del baile erótico! ¡Y mis hermanos Fred y George me escribieron diciendo que ya abrieron las apuestas en Sortilegios Weasley y nosotras vamos perdiendo en los pronósticos! ¡Ni siquiera ellos creen que podremos ganar!-
-Nadie cree en nosotras- remarcó Mione- solo somos para ellos unas leonas que harán el ridículo frente a las divas de Slytherin.
-Águila por favor- le dijo Luna en tono de burla. – Oh cierto, leonas y águila- decía con pesar Mione.
-Y por esa misma razón es que acepté el reto- le explicó Luna. –Nadie confía en nosotras, nadie nos tiene fe, ni nuestras anteriores parejas nos la tuvieron como para luchar por nosotras, así que ahora conocerán a las renovadas leonas y águila.-
-Esa fue la razón detrás de escoger a Harry, Ron y Rolf como jueces o eso supongo- le dijo Al.- ¿Pero Nott? ¿Por qué Nott? ¿Y Neville?- Pregunto la castaña que estaba quitándose las ropas para quedar en un traje de ejercicio.
-Pues porque Nott me gusta y Neville es un buen amigo- contestó Luna con su sonrisa soñadora y sorprendiendo a todos.
-Nada tonta Luna, ¡Nott es un bombón!- se reía Al.- Solo porque ya lo viste tu que si no, yo voy detrás de él- Obviamente Al era homosexual, lo cual le permitía una mayor confianza con las chicas a la hora de los entrenamientos y al hablar de cosas personales, algunas de las cuales eran bastantes subidas de tono.
Al se volvió su paño de lágrimas, su amigo, confidente, entrenador, animador, enfermero y un hermano más. Kate y Christy también se unieron a la ecuación de esta nueva amistad, pero no pasaban tanto tiempo con las brujas debido a que ya tenían una familia que cuidar.
-Entonces dejemos de lado el chisme y empecemos a entrenar las rutinas! ¡Arriba chicas!- les ordenó Al tomando ya su papel como entrenador.
Dos años en la escuela las había hecho unas fabulosas bailarinas de tubo, era algo liberador para ellas olvidarse de todo ahí arriba "volando". Tan buenas eran que alguna vez Christy, que ahora manejaba un club nocturno el cual lograron comprar con la herencia recibida a la muerte de la madre de Al y Kate, cuando necesitó ayuda debido a que sus bailarinas se retrasaron, les pidió que se presentaran en su lugar. En ese entonces fue Ginny fue la que aceptó por todas, no era cuestión de desnudarse, solo vestirse con ropas similares a los trajes de ejercicio pero con encajes, medias y algunas cintas que hacían que se vieran sensuales, claro está, ocultando su identidad detrás de una máscara. Y ahí fue donde surgió la Triada: Sun, Moon y Star.
Obviamente Sun era Ginny por su color de cabello tan llamativo color de fuego, Moon, pues solo era Luna en otro idioma y Star porque Mione era la estrella de Al.
No eran frecuentes sus apariciones en el club de Christy, solo lo hacían cuando ellas querían y siempre ocultas, pero eran tan llamativas sus coreografías que pronto se hicieron de cierta fama y el misticismo detrás de su identidad y sus contadas presentaciones ayudó a aumentar la fama dentro del mundo nocturno muggle.
-Y no se preocupen chicas, ya tengo las coreografías que presentarán para su pequeño concurso y hasta si gustan Christy presta su club para la presentación, así que olvídense de todo y concéntrense solo en el campeonato internacional de Pole dance que tenemos encima- les gritó Al –así que esta noche como parte del entrenamiento hay "ensayo general" con el público del club, hoy la Triada se presenta-
-¡Gracias Al!- gritaron las tres emocionadas, confiaban plenamente en su mentor para esos asuntos y no lo iban a defraudar en el campeonato.
Mientras tanto, en la mansión Zabini.
-¿En qué demonios estaba pensando al aceptar esto?- se lamentaba Astoria –Pues en que eres mejor que esa maldita sangre sucia- le contesto Pansy. –Eso es obvio, pero nunca pensé que ahora todo mundo está al corriente de lo que haremos y no solo eso, tendremos que hacerlo al estilo muggle- hablaba Astoria mientras se servía una taza de té que había llevado la elfina al salón de la mansión Zabini donde se encontraban.
-Eso si es una complicación ¿alguna de ustedes ha visto un baile erótico muggle?- Astoria y Pansy negaron con la cabeza a la pregunta de Daphne.
-Mis niñas no se apuren, para eso tienen a su encantador Blaise y esta noche Malfoy, Nott y un servidor las escoltaremos a uno de los más sofisticados clubs nocturnos del mundo muggle para que conozcan de primera mano lo que es una coreografía erótica- les dijo mientras meneaba el vaso con el whisky de fuego que tenía en una mano.
-¡Ni de coña Blaise!, no las llevaremos a ningún lado, no son lugares para ellas, son lugares asquerosos y no aptos para señoritas como ellas.- le dijo un enojado Nott.
-El que tú no sepas disfrutar y gozar los lugares como esos no significa que sean asquerosos, a veces pienso que en verdad eres gay mi querido Nott, si quieres vamos a un antro gay- le dijo con una mueca burlona –tal vez ese si lo disfrutes.-
-¡Púdrete!- le contestó antes de salir del salón.
-¿Son tan malos esos lugares?- preguntó una asustada Astoria.
-Querida Astoria, no son malos, Yo, su encantador Blaise Zabini no las llevaría a un lugar indigno de ustedes mis refinadas señoritas, que cosa aparte ustedes no son señoritas...- esto causó una exclamación de disgusto en las tres interrumpiendo su discurso- seamos sinceros, entre nosotros nos conocemos y sabemos lo que somos y ustedes queridas no son unas santas, creería más probable que Granger y sus amigas sean vírgenes a que ustedes lo fueran. Pero volviendo al tema, al lugar donde quiero llevarlas no es un lugar vulgar, es un negocio del cual he tenido muy buenas referencias, ya alguna vez lo visité en el pasado y hay que reconocer que tienen buen gusto tanto en las bebidas como con las chicas. Es de unos hermanos squibs sangre pura que se escaparon del mundo mágico. Así que no se preocupen, dejen todo en mis manos, esta noche su Zabini las llevará de fiesta-.
-Blaise… eso es lo que nos asusta- le indicó Pansy con un leve temblor en la voz.-Dejar todo en tus manos es… aterrador-. Y el moreno solo le dedicó una sexy sonrisa antes de beber su whisky.
Horas más tarde, estaban todos listos en la mansión Zabini. Blaise les había pedido que se vistieran de manera discreta sin túnicas de brujas para tratar de pasar lo más desapercibidos posible.
-¿Aun no entiendo por qué tengo que acompañarlos?- se quejaba un Malfoy muy molesto pero perfectamente ataviado en un hermoso traje gris hecho a la medida- tengo aún mucho trabajo que hacer en casa-
-Tú no eres el único inconforme Draco- le respondió Theo - les dije que yo no quería ir a esos lugares pero Daphne me ha insistido en que tengo que cuidarlas- Theo y Daphne eran amigos desde niños y aunque en algún momento se pensó en un compromiso entre ellos el hecho de que el sr. Nott hubiera sido un reconocido mortífago, muerto durante la batalla, era algo que no le agradaba al padre de las Greengrass, y lo mismo había ocurrido con Draco Malfoy que aunque había sido juzgado y pagado por su crímenes de guerra, ya no era un candidato adecuado para un posible matrimonio con sus hijas, los negocios son primero para el sr. Greengrass.
-Ya no sean niñas y dejen de quejarse- les regaño Blaise- tengo reservación para 6 en Mystic Club y no quiero perderla por sus niñerías, fue difícil conseguirla-
- ¿Y como nos iremos?- pregunto Daphne – Por aparición mi querida, el lugar cuenta con un área de aparición, cosa rara en un lugar muggle, pero supongo que siendo squibs han de contar aún con algunos contactos en el mundo mágico y por eso la tienen- le explico el moreno –así que aquí vamos- Tomó a Pansy después de darles instrucciones a Draco y Nott, y se desapareció, Draco lo siguió con Astoria y Theo con Daphne.
-El lugar es muy elegante- comenta Astoria mirando a su alrededor desde su silla cerca de un escenario en una esquina del lugar. –Se los dije queridas, yo solo voy a lugares de buen gusto- le sonrío el moreno –ahora en unos momentos comenzaran las chicas a bailar, así que tomen nota de lo que tienen que hacer para ganar ese concurso y de paso deleitarme la pupila- les guiñó un ojo a sus amigas.
-¡MIS NIÑAS!- Se escuchaban los gritos de Al por los pasillos de los camerinos, iba corriendo en dirección al camerino de la Triada todo histérico. Entró como huracán al camerino sorprendiendo a las chicas mientras se cambiaban sus ropas.
-¿Qué paso Al? tienes muchos torposoplos rodeándote la cabeza- le dijo Luna quien estaba sentada en un diván mientras subía una elegante media blanca por su pierna.
-¡Hoy hay un grupo de magos entre el público!- respondía un agitado Al tratando de recobrar el aliento
-Pero no es la primera vez que pasa, ¿por qué te angustias tanto?- le preguntaba Ginny mientras se acomodaba un corsé negro de seda con fino encaje.
-Porque antes no eran unas serpientes contra las que van a tener ustedes un concurso y unos suculentos bombones hijos de mortífagos como acompañantes- les explicaba –Nunca había visto a Zabini de cerca ¡esta delicioso!-
La noticia les cayó como bomba a las tres: -¿nos habrán descubierto?- pregunto Ginny -claro que no, no hay forma que nos relacionen- le contestó Mione –Seguramente vienen a ver coreografías para montar su show-
-Es lo más probable- le confirmó Al -ahorita están empezando las otras chicas con los bailes, tal vez para cuando acaben ellas, el grupo se vaya, aún falta más de una hora para su turno mis niñas, pero aun así por favor usen algo de magia para maquillarse y que no las reconozcan, seguramente después de tantos años juntos en el colegio las puedan identificar fácilmente, así que ¡quiero hechizos en sus cuerpos! no nos vamos a arriesgar- les sentenció Al antes de darse la vuelta y salir mientras decía: ¡yo mientras iré a atender a tan apetecibles caballeros!
Se escuchó una dulce risita después de que Al abandonó el camerino, Luna parecía muy satisfecha con la visita de las serpientes. –Ahora si me vas a explicar ¿qué te pasa Luna?- le dijo una muy seria Hermione – ¿acaso te divierte que estén entre el público nuestras enemigas?-
-Me agrada que esté Theo- le aclaró Luna –y hoy pienso seducirlo- les dijo con su voz cantarina.
-Luna ¿Qué te pasa?, tu no sueles ser así- le dijo Ginny mientras se acercaba – sé que esto nos ha ayudado a mejorar nuestra propia autoestima, pero de ahí a que tú te lances a seducir a alguien hay mucho tramo, ¿Qué sucede contigo?-
-Ginny tiene razón, haz estado actuando rara, incluso todo esto del concurso, fue muy raro que tú lo aceptaras así como así ¿Qué paso?- le dijo su castaña amiga enfundada en un sexy traje azul.
Luna las miró largamente y luego bajó la cabeza, una lágrima cayó de sus ojos antes de decir: Anne, mi prima se casa en poco más de un mes.- les dijo –Pero Lunita, eso ¿qué tiene que ver con esto? Supongo que fue la lechuza que te llegó hace una o dos semanas la que traía la invitación ¿verdad?-
-Sí Ginny, fue eso lo que me trajo la lechuza, Anne se casa con Rolf, me enteré que a ella se la llevó al Amazonas hace dos años, y está embarazada, Rolf me dejó por ella sin ninguna explicación y ahora se van a casar y tener el hijo que yo planeé con él, ¡El desgraciado ni siquiera me dio un ¿porqué? me dejaba! ¡Y ahora me invitan a su boda! ¡Yo los presenté! Anne es mi prima ¡sabía que tan enamorada estaba yo de Rolf y los planes que teníamos!-
-¡QUE PUTA!- resopló Ginny- Ya decía yo que no entendía lo que te pasó con Rolf, fue muy extraño que se fuera así, el muy cobarde. ¿Pero invitarte a la boda? ¡QUE POCA MADRE TIENEN ESOS DOS! ¡DEJA QUE LOS VEA Y SABRÁN PORQUE TEMIA TODO HOGWARTS MI HECHIZO MOCOMURCIELAGOS!-
-Por eso quieres que esté como juez ¿no es así? para restregarle tú cambio físico y mental a unos días de su boda y que valore lo que dejó- le dijo Mione mientras le extendía un pañuelo para que secara las lágrimas que le caían por los ojos.
-Sí, por eso lo pedí- le afirmó la rubia –Y por eso también ahora quiero pelear por alguien que me gusta, quiero sentirme capaz de lograr volver loco a alguien que quiero para mí, y que nadie me lo pueda arrebatar porque solo piensa en mí y me ama. Theo siempre se portó amable conmigo en el colegio, me gustaba, pero era una serpiente, no tuve muchas ocasiones de platicar con él; hace poco lo entrevisté para el Quisquilloso, para el número especial sobre el aniversario de la batalla de Hogwarts y ¡me encantó su personalidad, su inteligencia y su presencia! Quiero la oportunidad de conocerlo y que Theo me conozca.-
-Mmmm así que Theo… y ¿desde cuándo lo llamas así?- le preguntó Ginny mientras la rodeaba con sus brazos con una sonrisa divertida en su boca - Empiezo a sospechar que pasó algo en esa entrevista entre ustedes dos ¡cuenta!-
-Jijiji, no, no pasó nada más que un rico almuerzo y una muy agradable charla, con una vaga promesa de volver a verlo para llevarle la copia del Quisquilloso con su entrevista cuando saliera- le dijo sonriendo.
-¡OK! entonces hoy es día de seducir al enemigo- decía una emocionada Mione que empezaba a maquillarse – a prepararse chicas que hoy hay que hacer que Moon conquiste el corazón de esa serpiente-
