Hola mis queridos lectores, primero que nada les pido una dsculpa por la tardanza, pero ya entre a la escuela y no me queda mucho tiempo libre, aun asi estoy haciendo lo mejor que puedo, espero les guste este capitulo que esta muy interesante. Continuacion de comentarios abajo.

Los personajes de Inuyasha no me pertenecen, son de su respectiva autora.


Red de mentiras cap. 3

—Vaya, creo que Kikyo es mas agradable de lo que había pensado, por eso dicen que no juzgues a una persona por su apariencia, aunque sigo pensando en que le habrá echo Inuyasha.

Ya había pasado el fin de semana y Kagome a penas pudo terminar sus tareas, que para ser de primer año le habían encargado mucho, pero por fin llego el lunes y la hora de ir a clases.

—Demonios, se me hace tarde y no sirve la camioneta.

Decía Kagome tomando rápidamente un vaso de leche para después salir de su casa y empezar a correr para lograr llegar temprano a Todai, cuando de repente pudo escuchar un carro frenar bruscamente a su lado.

— ¡Kagome!, sube al carro que así nunca llegaras a tiempo —dijo un joven moreno muy apuesto, subiendo los seguros de su convertible color azul marino para que la joven pudiera entrar en el.

Kagome, lo miro por unos segundo incrédula por la petición ya que tenia poco tiempo de conocerlo, pero sin pensar mucho subió al coche.

—Gracias Kouga, me has salvado la vida —le agradeció con una linda sonrisa que hizo enrojecer al muchacho. —¿Qué tal tu fin de semana? —pregunto Kagome intentando romper el incomodo silencio.

—Igual que a todos, con mucha tarea, pero en lo que cabe bien —contesto el moreno sin siquiera sonreír, causando mas incomodidad en la muchacha.

Kagome se sintió incomoda por un rato mas, pero cuando se dio cuenta Kouga se había estacionado en frente de una casa la cual ella no reconocía.

—Kouga… ¿Qué hacemos aquí? —pregunto Kagome un poco preocupada, pero después pudo observar a dos jóvenes salir de aquella casa a empujones.

—¡No sean estúpidos y suban al carro rápido! —grito Kouga haciendo que los dos muchachos subieran al carro.

—¿Kouga, tan rápido ya tienes novia? Debiste esperar un poco mas —dijo uno de aquellos jóvenes, el que tenia el cabello peinado en forma de picos, en seguida Kagome salto en su asiento volteando a ver a Kouga sonrojada y vio que el estaba igual de sonrojado.

—¡que les pasa par de idiotas! Solo la llevo a la universidad, aun no somos nada —se defendía Kouga contra el comentario de su amigo.

—¿aun? Entonces planeas hacerla tu novia… —contesto el otro chico con un cabello plateado. Kouga solo suspiro y arranco el coche sin decir nada, pero Kagome estaba más que incomoda con la situación aunque ella sabia que el moreno no era un chico feo, al contrario era muy guapo.

—Por fin, en el salón de clases, no vuelvo a irme con Kouga a ningún lugar —pensaba Kagome tomando su lugar en el salón, cuando escucha una voz hablarle desde atrás.

—Hola Kagome, ¿Cómo estas hoy? —una suave voz pronuncio su nombre haciendo que ella volteara inmediatamente, y se encontró con el rostro de Kikyo sonriéndole tenuemente.

—Haa… Hola Kikyo, ¿Cómo estas? —pregunto Kagome amablemente.

—Bien, gracias cansada por toda la tarea que tuvimos que hacer pero bien.

—Oye Kikyo, tengo una pregunta que hacerte, que fue lo que Inu… —Kagome le iba a preguntar a Kikyo lo que tanto la tenia intrigada, pero fue interrumpida por la llegada de sus demás amigos que se sentaron a su lado.

—¡Kagome! Hola, ¿perdón interrumpimos algo? —pregunto Sango, mirando la cara de Kagome la cual expresaba un poco de molestia.

—No para nada, no se preocupen, siéntense, por cierto les presento a Kikyo, Kikyo ella es Sango y el es Miroku —dijo en un tomo mas tranquilo.

—Hola Kikyo mucho gusto —saludaron sonrientes Sango y Miroku, igualmente Kikyo los saludo de la misma manera.

Después de eso llego Kouga junto con Hakaku y Ginta, uniéndose al grupo.

—Que grupo tan amigable, y eso que solo ha pasado una semana desde que entramos a clases —pensó Kikyo, sin decir una palabra solo sonriéndole a todos y siguiéndoles la corriente.

Después la mirada de Kikyo se desvió ya que vio a Inuyasha entrar al salón y este solo la miro fijamente a los ojos pero Kagome se dio cuenta de que Kikyo no estaba bien y volteo a ver a Inuyasha quien al verla le dio una pequeña sonrisa que de inmediato quito para voltear hacia el profesor que había llegado.

Pasaron las clases muy rápido, trayendo con ellas la hora del almuerzo.

—Emm…Kikyo, si quieres vente con nosotros a comer, te invitamos —comento Kagome esperando la respuesta de la chica de la piel pálida.

—Claro, gracias Kagome, ¿Dónde nos sentaremos? —Kikyo algo seria acepto la invitación, después todos fueron a sentarse debajo de un árbol en el patio de la escuela.

Llego la clase de forense y Kagome tenía que hacer pareja con Inuyasha, cosa que la tenia incomoda por el hecho que aun no sabia que era lo que le había echo a Kikyo.

—Hola Kagome, ¿Cómo estas? —saludo amablemente Inuyasha per con una cara enojada.

—Inuyasha, veo que hoy vienes de mejor humor, ahora si me harás caso en lo que te diga? —dijo la risueña Kagome.

—Ni lo creas, tengo que hablarte bien, por que sino te enojas y después yo saco mala calificación —dijo Inuyasha cruzando los brazos y sentándose en el banco que estaba a un lado de la tarima.

—Inuyasha… —menciono la chica haciendo chocar sus dientes. —¡Eres un idiota! —grito Kagome a la cara del chico haciendo que este se hiciera para atrás del susto.

—¡Estas loca mujer! —le contesto Inuyasha tratando de recobrar la calma, pero su discusión fue interrumpida por la maestra.

—¿pasa algo jóvenes? —dijo la maestra con mirada fija y amenazante.

—No no maestra todo esta bien, nos llevamos de maravilla —dijo Inuyasha tomando la mano de Kagome haciendo que esta sorprendida lo mirara sonrojada.

—Inuyasha… —se miraron por un segundo para que después Inuyasha soltara agresivamente su mano y volteándose con la cara colorada.

Al salir, Kagome se reunió con Kikyo para ir caminando a sus casas.

—Kagome, en la mañana me querías pregunta algo —le dijo Kikyo caminando por la banqueta de la calle.

—Ah si, quería preguntarte que fue lo que te hizo Inuyasha —al decir esto la mirada de Kikyo cayo al suelo, pero después volvió al rostro de Kagome con una sonrisa.

—Inuyasha y yo fuimos novios por 2 años en la preparatoria, yo lo amaba y no dudo que el me amara, pero un profesor al que yo le gustaba me beso un día en el estacionamiento de la escuela, y al voltear me lleve la sorpresa de que Inuyasha estaba parado ahí viéndonos, después el profesor le grito "lo vez, Kikyo es mía y de nadie mas, ella me pertenece" Inuyasha siempre a sido muy agresivo e impulsivo, y cuando menos lo espere el saco un pistola de su mochila y disparo repetidas veces al profesor, y cuando yo trate de ver su estado, el ya había muerto —decía Kikyo con lagrimas en los ojos— al voltear a ver a Inuyasha vi su rostro lleno de furia acercándose a mi, yo estaba muy espantada no podía moverme pensé que El me mataría, me tomo del brazo para levantarme del piso, y me beso agresivamente rasguñándome la espalda y lastimando cada parte de mi cuerpo que sus duras manos tocaban, me dijo "eres mía y de nadie mas y si no eres mía no serás de nadie" me soltó y me abofeteo, después saco la pistola y apunto hacia mi, creí que morirá pero vi a Inuyasha desvanecerse en el suelo y detrás de el al conserje con un garrote en la mano el cual había usado para golpearlo, después Inuyasha no regreso a la escuela y me entere que había entrado a rehabilitación por sus problemas mentales, cuando salió era una persona muy diferente, mas tranquila pero el y yo no volvimos a cruzar una palabra hasta ahora, aun así le sigo teniendo miedo —al terminar de contarle todo esto Kikyo a Kagome, se soltó a llorar, Kagome lo único que pudo hacer fue consolarla hasta llegar a su casa.

—no puedo creerlo ¿Inuyasha seria capaz de hacer algo así? —Pensó Kagome en shock por la sorprendente historia que había contado Kikyo— no te preocupes Kikyo yo te cuidare para que Ese animal no te vuelva a tocar —prometió Kagome muy decidida.

—Gracias Kagome, nunca creí encontrar a una persona tan buena como tu —fue lo ultimo que dijo Kikyo para después entrar a su casa— muy bien Kagome, como pensé eres una tonta, creíste cada palabra que te dije —fue lo ultimo que dijo Kikyo con una sonrisa malvada en su rostro.


Bueno, espero les haya gustado, si tienen alguna recomendacion denmela, dejen muchos reviews que son el alimento de una autora para escribir :) Nos vemos en el proximo capitulo, que estara mas bueno que este, se los aseguro. Y si no me puede golpear jajaja.

Se despide Liz.