III. ¡Recuerda que eres genial!
—¡Buen trabajo! —Kirishima extiende su puño frente a él para chocar en un gesto varonil, pero la respuesta no llega.
Denki mira a su alrededor, hay un villano totalmente noqueado en el suelo, pero no recuerdo haber hecho algo para derrotarlo, sólo recuerda que habían entrado al circuito para entrenar. Mira de nuevo a Kirishima, él tiene una mirada preocupada, le pregunta si está bien o se golpeó la cabeza, Kaminari dice que sólo ha quedado un poco aturdido.
Quizá usó una descarga demasiado fuerte, no recuerda pero era probable que la situación lo ameritara.
Más tarde ese día, toma un poco de la caja de jugo, en algún momento deja de escuchar como Mineta alardea sobre las chicas de primero.
Probablemente debería dejar de usar su Kosei en exceso o de una forma menos seguida, porque esto ya le estaba preocupando.
Kaminari suspira antes de captar los reclamos de Mineta y al fin seguirle el juego. Puede que esté mirando de reojo a las chicas de primero, pero por su mente, no hay comparación con Uraraka, no había chica mas linda que ella a su vista, claro que esto se lo guardaría para sí mismo.
El eléctrico tiene que seguir usando notas, el pequeño conjunto de notas que Ochako le ha regalado ya va por la mitad de lo que era en un principio. Los exámenes están cerca, y no quiere olvidarse de estudiar cosas importantes. Está en tentativa pedirle ayuda a Bakugou para que este le obligará a estudiar al igual que Kirishima, el grupo de estudio de YaoMomo era bueno también, pero sabía que con este inconveniente necesitaba mano firme con la cual concentrarse.
Comenzó a escribir notas en su pupitre, pegando una por una en un momento entre clases en el que no tenía nada que hacer.
"No te olvides de que en esto se saca la maldita raíz, idiota"
"Tienes que hacer el resumen de este libro antes del jueves, maldito"
"No olvides ver tus apuntes, estúpido"
Entre muchas más insultos acompañados de anotaciones. No estaba con muchos ánimos, pero al menos en donde las había colocado nadie podría verlas… o eso pensaba.
Kaminari sale un receso para molestar un rato a Jirou, ella no para de sentirse avergonzada tras haber iniciado su relación con Kouda, el rubio adora molestarle con su lado más tierno cuando el otro chico estaba presente, tal cual molestar a una hermana menor con su primer amor.
—¡Cállate, maldito! —le reclama Jirou con las mejillas rojas.
—Oh vamos, enviarte una rosa por medio de un conejo es muy cursi, ¡Admitelo! —ríe este, mientras ve a la otra darse media vuelta.
La chica azabache chasquea la lengua, y se cruza de brazos. —¿Acaso no tienes a nadie que te guste?
Kaminari se ve sorprendido por la pregunta, comúnmente cuando tocaban esos temas, la conversación no se desviaba hasta él. Casi como un acto involuntario, su cerebro le manda imágenes de aquella castaña con un uniforme deportivo de una talla más grande. Siente sus mejillas sumergirse en una bochornosa vergüenza, Kyoka sonríe victoriosa. Entonces había alguien, piensa ella.
El tiro le había salido por la culata, era Jirou quien lo fastidiaba ahora para saber quién era la persona que le gustaba. Tanto que no pudo quitársela de encima hasta llegar al aula 3A.
Kaminari estaba dispuesto a regresar a su asiento, para esperar a que el profesor Aizawa intercambiarán su tortura sentimental por alguna con relación a la tarea, pero al llegar a su pupitre, puede darse cuenta de una nota que sobresale de entre las otras, por un tono rosa pastel en forma de corazón.
Al contrario de las otras notas que contenían una caligrafía un tanto descuidada y palabras con bajo ánimo, está parecía resplandecer. El pecho de Kaminari latía fuertemente tras leerla y era como si una corriente recorriera su espalda.
"¡Recuerda que eres genial, Kaminari!"
La persona tras la nota no tenía idea de su problema, posiblemente se había encontrado con las notas un tanto rudas y quiso hacer algo para levantar su ánimo; pero la caligrafía impecable e inconfundible le había dicho a Denki quién era esa persona que se había preocupado por él.
El eléctrico hace viajar su mirada hasta asientos más adelante, donde una chica con cabellos castaños hablaba con el presidente de la clase. Sus mejillas se sonrojaron, dejando de escuchar los comentarios de Jirou.
