Capítulo 3:

3r día en la academia de la guerra.

En la casa Crownguard los días se empiezan con el sol acariciando la suavemente la cara de cada uno de sus residentes y con un delicioso desayuno en el gran comedor donde se reúne toda la familia. Por el lado contrario, aunque el sol continuaba entrando suavemente, no tenía aquel desayuno preparado por el servicio y para colmo, las primeras palabras que recibió fueron un sermón de Ahri. Después de la pelea que tuvo con Katarina la mañana anterior, la mujer zorro estaba cabreadísima. Tan pronto como Soraka dejó el apartamento, Ahri se dirigió a ambas.

-Ayer no tuve oportunidad porque os largasteis y Soraka apareció, pero como pase algo igual a lo de ayer seré yo quien se encargue de vosotras. ¿Lo habéis entendido?

-Escúchame bien, si la niñata mimada que tengo en frente de mí…

-¿Cómo que niñata mimada?-aquello sí que la sacó de quicio.

-Lo que has escuchado, ni-ña-ta.

-Se acabó, ahora sí que…

-¡QUIETAS! Ya estáis empezando otra vez. Escuchadme bien y atentamente porque como vuelva a pasar lo mismo de ayer os lo hago pagar muy caro. No me gusta amenazar, tiene muy poca clase pero abrid vuestras orejas y ahora mismo os voy a leer la cartilla. Tú-empezó a mirar a la maga-puedes parecer una niña buena que no ha roto un plato en su vida pero sé que por dentro eres un mal bicho. Y ahora tú-se giró a Katarina-sé que emezó ella…

-¡Oye!-de verdad quería rebatirla, pero sí que empezó ella.

-Silencio-Ahri de verdad se estaba imponiendo sobre ambas, como si tuviera el control de todo-¿Por dónde iba? Ah, ya, sé que empezó ella, pero si no controlas tu temperamento seré yo quien juegue con esos cuchillos que tanto te gustan. ¿Os ha quedado claro?-y como no podían dejar que tuviera el control así que hizo como que no escuchó nada, pero en aquel momento Ahri se puso a hacer una demostración de poder para que volvieran a prestarla atención-He dicho ¿ha quedado claro?-aquello puso de verdad en alerta a Lux, era algo terriblemente amenazante y lo único que pudo hacer fue decir sí agitando la cabeza arriba y abajo-Así me gusta, yo ahora me voy, no os matéis-con los pelos de punta por lo que acababa de pasar, miró a Katarina, parecía tensa, y esta también miró a Lux.

-Creo… que tendríamos que calmarnos un poco.

-A mí nadie me dice qué hacer y cómo hacerlo. Lo único que tienes que hacer es dejar de dirigirme la palabra porque parece que lo único que buscas es bronca conmigo.

-¿Qué? ¡O-oye!-pero la asesina no le hizo ni caso y se fue dejándola allí sola.

Garen se encontraba lanzándole miradas a Taric cada poco rato. Los cuatro guerreros Se encontraban en silencio y solamente se escuchaban los cubiertos del desayuno. Una vez habiéndose cansado de que su amigo lo juzgase con la mirada, el caballero de la gema dejó caer su brazo sobre la mesa e hizo un sonoro golpe al darle al mueble.

-Estoy aquí, no soy ninguna clase de copia. ¿Se puede saber qué pasa?

-Nada.

-Ya, claro. Por eso llevas vigilándome todo el rato.

-¿Qué hay de malo en que me preocupe?

-¿Preocuparte?

-Sí. Tendrás un consejo de guerra, Taric. Un maldito consejo de guerra.

-¿Por qué estás tan pesado? Soy un hombre adulto, Garen, tengo mi propia libertad de elección, tengo libre albedrío y lo usaré como yo vea que es mejor.

-¿Y traicionar a la patria es algo bueno?

-Estoy aquí, voy a cumplir el horario de entrenamiento que instauramos el primer día y luego haré lo que me plazca. ¿O resulta que tampoco puedo hacer cosas durante el tiempo libre?

-Taric, esto es como una bola de nieve. No se trata de hoy o ayer, se trata de hace ya dos años que tienes una mala actitud para con Demacia y el resto de ciudadanos…

-Garen, creo que es momento de que pares.

-Su majestad…

-No, ya he hablado. Eres un símbolo para toda Demacia y se te honra por eso mismo, pero no puedo dejar que intentes imponer a tus compañeros un estilo de vida que no aceptan. Por otro lado, Taric, creo que si directamente renunciaras al servicio militar se te podrían ahorrar muchos problemas.

-Yo sigo queriendo servir a Demacia.

-Pues tendrás que elegir entre la vida militar o la civil. Ahora nos vamos al gimnasio.

El gimnasio estaba lleno de campeones, pero no cualquier campeón era válido, Fiora buscaba un oponente que se pudiera medir con ella, buscaba a un espadachín. No le servían magos, tiradores, luchadores o la categoría en la que se pudieran mencionar a Ziggs o Heimerdinger. Habían varios contrincantes a los que podía retar: Shen, Yi, Yasuo… Todos formidables contrincantes. Sin embargo según entraba, los cuatro guerreros le cortaron el paso y la empujaron fuera del camino, solo Taric se dio cuenta de aquello. Mientras el príncipe y sus dos compañeros entraban, el caballero de la gema se detuvo por cortesía.

-¿Está usted bien, señorita Laurent? Mis disculpas por el comportamiento de todos.

-Usted no ha hecho nada malo, solo se ha compogtado como una pegsona decente. Pego no puedo simplemente dejag pasag el compogtamiento de tus compañegos.

-No creo que este sea un buen momento para trifulcas…

-¿Quién ha dicho tguifulcas? Esto va a seg un duelo.

-Señorita Laurent…-pero la duelista no hizo caso alguno a Taric. Entró con la cabeza bien alta y se acercó al trio. Soltó un tosido para llamar su atención y en cuanto se dieron la vuelta se quedaron mirando a Fiora.

-Exijo una satisfacción.

-¿Disculpe?-dijo Jarvan algo confuso.

-Ni siquiega se han pegcatado de cómo me han apagtado de mi camino, sois como bestias. Solo su compañego ha demostgado un compogtamiento digno.

-Lo sentimos mucho, señorita Laurent, no era nuestra intención.

-No te mereces una disculpa, Fiora-Xin Zhao se hizo denotar poniéndose entre el príncipe y la duelista-sobre todo después de llamar a su alteza "bestia".

-Si se hubiegan compogtado como los señogues que de vegdad son, se hubiegan disculpado, como acaba de haceg su majestad, pego veo que aún sois bestias.

-Garen, apóyame.

-Me temo que aún tengo que cosas que hablar con la señorita, así que voy a dejarme de comentar. Lo siento Fiora, mis disculpas.

-¿Y bien?-Fiora se quedó mirando a Xin Zhao con una amplia sonrisa y una mirada inquisitiva, como si le estuviera exigiendo la disculpa.

-No me retracto de lo dicho. ¿Exiges una satisfacción? La tendrás-entonces el orgulloso guerrero se puso en posición de combate, apuntando la lanza a su contrincante-Cuando quieras.

-Pegfecto.

Fiora sin dudarlo desenfundó su estoque y le apuntó. Jarvan y Garen se dirigieron una mirada cansada el uno al otro. Los dos duelistas se quedaron mirándose, esperando a que cualquiera de los dos hiciera el más mínimo movimiento para empezar la pelea. En un pestañeo Xin Zhao se lanzó intentando golpear a la duelista, pero era demasiado rápida para asestar un golpe. Fiora mientras esquivaba al guerrero buscaba un hueco para poder acercar el estoque. Aquel combate ocurrió en cuestión de segundos. La duelista consiguió darle en uno de los nudillos a Xin Zhao haciéndole soltar la lanza. En un duelo de espadas aquello hubiera significado la victoria de Fiora, y eso pensaba ella, así que para dar lo que se suponía el golpe final, se abalanzó con el estoque a por el cuello, pero Xin Zhao hizo algo que nadie pudo prevenir. Tras soltar la lanza con la mano en la que le dio Fiora, decidió soltarla totalmente, y cuando el ataque de la duelista se le acercaba fue cuando lo hizo, cogió el estoque por la hoja y pegó un tirón. Fiora agarraba el estoque con gran fuerza como siempre y se vio arrastrada por Xin Zhao. En menos de un segundo Fiora quedó completamente bloqueada, con el guerrero a su espalda, el brazo derecho, con el que sostenía el estoque, lo tenía pegado al pecho con el brazo izquierdo de Xin Zhao pasando por encima; el izquierdo, que tenía libre, en su espalda siendo sujetado con la mano de su contrincante cogiéndolo por la muñeca. En un último esfuerzo Fiora intentó coger el cuchillo que llevaba en su espalda, pero la mano de Xin Zhao apretó con más fuerza y la obligó a soltarla.

-Esto ega un duelo, lo que estás haciendo está totalmente contga las gueglas.

-No hay reglas en el campo de batalla, señorita Laurent. Si no sabes cómo pelear de verdad no tienes futuro en la guerra-soltó a Fiora quien se giró a su oponente y se quedó observándolo.

-Ha sido… un buen combate-miró su estoque y vio la sangre de la mano de Xin Zhao por toda la hoja-Deveguías vendagte la mano.

-¿Qué?-se miró la mano con la que paró la estocada final de Fiora y vio el corte que se extendía de un lado a otro de su mano y por sus cinco dedos-Oh… esto no es nada.

-Segugo que no.

-¿Estás ya satisfecha con tu duelo? Ahora deberías dejarnos en paz.

-Esto no acabagá así.

-Seguro que no-y se quedaron observando cómo la duelista se iba del gimnasio-Por cierto, ¿qué tienes que hablar luego con Fiora?

-Cosas de casa.

Mientras todos estaban distraídos con aquel incidente entre Fiora y la élite militar de Demacia, Lux se las arregló para poder irse con Ezreal al exterior de la academia y pasar juntos un rato. Aunque no hablaron nada de todo lo que sucedió los días anteriores, tuvieron una mañana más tranquila, dando un paseo por los bosques. Sin embargo aquella espinita del tiempo límite seguí clavada dentro de ella y no podía permitir que aquello continuara. Debía hacer que el explorador se olvidara de aquello, pero el problema era cómo. No podía simplemente decir que no iba a decir nada, pero tampoco pensaba que fuera buena idea contarlo. Cualquier cosa debía ser suficiente para poner la situación en su contra.

Cuando Shyvana escuchó que Jarvan se estaba empezando a poner paranoico con el hecho de que Swain hubiera organizado todo aquello. No podía creerse todo lo que Quinn le dijera, pero no se atrevería a mentir sobre algo así, ¿verdad? Tan pronto como vio a Jarvan, lo vio desaparecer. El príncipe entró en un gran portón el cual se cerró a cal y canto después de que pasara. La dragona se quedó esperando hasta que Jarvan salió de aquel lugar.

-Buenas tardes, alteza.

-Hola Shyvana. ¿Estabas esperándome?

-Sí, según tengo entendido Swain ha organizado esto y me preocupé un poco por usted. ¿Puedo preguntar qué hacía ahí dentro?

-Estaba con el alto consejero, me ha confirmado lo de Swain.

-Entonces creo que deberíamos marcharnos ya mismo.

-No. Si nos precipitamos podría ser que lleve a cabo lo que estaba planeando, primero necesitamos asegurarnos que de verdad se trae algo entre manos.

-Claro que se trae algo entre manos, es Swain.

-Pero el resto de nuestros aliados no tiene por qué creernos, así que primero haré que le vigilen.

-¿Quién?

-Estaba pensando en la sheriff Caitlyn. Me parece que ella podría mantener un ojo sobre Swain y decirnos algo en caso de que esté pasando algo.

Tal y como dijo Garen, aquella misma tuvo una pequeña reunión con la duelista demaciana. Fiora no tenía prácticamente ningún interés en la academia además de ella misma. El guerrero fue llevado al que era el apartamento de Fiora para encontrarse gratamente sorprendido al ser recibido por Sona. Por suerte la única pregunta que tenía para ella era saber si la cabeza de la casa Laurent se encontraba en el apartamento. La amable chica le dejó pasar. Fiora estaba sentada, tomando mientras pasaba las páginas de un libro cualquiera. Parecía leer tan rápido como peleaba. Garen se sentó frente a ella y ella le dirigió un segundo la vista. Dobló una de las esquinas de la página por la que estaba, cerró el libro y se quedó mirando al guerrero.

-¿Qué quiegues?

-Mi padre está empeñado en que me case contigo.

-Ni hablag.

-Gracias.

-¿Disculpa?-la duelista acababa de perderse, se supone que una pedida de matrimonio no fuera así, sobre todo tratándose de un guerrero tan bravo, se esperaba algo más de pelea.

-Solamente necesitaba que me rechazaras para que le pueda decir a mi padre que no hay manera.

-Esto es guidículo.

-Vale, pero agradecería una carta rechazando cualquier clase de unión Crwonguard-Laurent para así tener a mi padre tranquilo.

-Convenciones sociales, si quiegues puedo libgagme de tu padgue.

-No, con que quede claro que no dejarás que nadie se quede la casa Laurent es más que suficiente. Gracias por todo y disculpa las molestias-Garen se levantaba para poder acabar con la pantomima que su padre le había impuesto, pero se detuvo al escuchar a la duelista deteniéndolo.

-Un momento, la vegdad es que no tenía nada que pgenutagte, pego ahoga me estoy acogdando de… el duelo anteguiog.

-Oh… no creo poder ayudarte en nada, Xin Zhao sería capaz de derrotar a cualquiera una vez empieza a pelear es prácticamente imparable.

-Ya lo vi. La manega de cojeg mi estoque con la mano dejó bastante clago que clase de luchadog es.

-¿Qué necesitas exactamente?

-Pegdí pog mi incapacidad paga peleag sin agmas. Quiego apgendeg a peleag.

-Fiora, voy a serte franco con esto. El único capaz de enseñarte a derrotar a Xin Zhao, es Xin Zhao. A lo mejor Ahri también podría, pero creo que quieres pelear con el de manera directa, sin triquiñuelas ni artimañas. Si quieres vencer, habla con él.

-Supongo que se tgató la heguida, ¿vegdad?

-Sí, Sona le dejó un pañuelo para que no sangrara tanto.

-¿En seguio?-Fiora giró la cabeza mirando a la virtuosa y esta empezó a esconder su cabeza mientras sonreía tímidamente.

-Dijo que mañana te devolvería el pañuelo, limpio, claro está. Esta vez sí. Si no necesitas nada más, me voy.

-Adiós, Gaguen.

"Tengo que pedigselo a Xin Zhao" pensó la duelista para sus adentros. "De ninguna de las manegas me guebajagué a algo así" pero después del combate de aquella mañana y la reciente conversación con Garen, sabía que no había demasiadas oportunidades para vencerle. Era capaz de poner en riesgo su integridad física si eso le permitía ganar, aunque no peleaba para ganar, parecía pelear por su vida. Por eso Xin Zhao era capaz de ponerse al límite, para él daba igual qué tipo de pelea fuera, aprendió a pelear por su vida y así lo haría hasta su último aliento. Aquel tiempo que pasó como prisionero noxiano no fue en balde. Aprendió a ponerse al límite, utilizar cualquier tipo de estrategia para no perder la vida, así peleaba Xin Zhao.

N/A: Al principio no sabía si poner el acento directamente escrito o dejar que os lo imaginarais, pero como a nadie parece disgustarle simplemente continuaré haciéndolo literal. En fin, si os gusta dadle a follow y todo eso y nos leeremos en el siguiente capítulo, disfrutadlo ;)