EL ASUNTO

Naruto no me pertenece, los personajes e historia son una creación de Masashi Kishimoto.

C03 EL DESPERTAR

Uffff Dios mío, ¿desde cuándo tengo miles de agujas clavadas en mi cerebro? - se preguntó la peli-rosa mientras con un esfuerzo sobrehumano intentaba abrir los ojos.

Se veía claramente que hacía ya horas que el sol brillaba sobre la villa y el muy desconsiderado se había colado sin piedad por su ventana despertándola del estado semicomatoso en el que se encontraba.

Al volver la cabeza hacia el lado contrario a la ventana para evitar el sol, vio un sospechoso bulto yacer a su lado.

No, Sakura, no. Dime que no es verdad, dime que anoche no te fuiste con nadie a casa - rogó la chica.

Pero el evidente subibaja de la respiración del "bulto" a su lado no dejaba lugar a duda.

Mierda, ¿se puede saber con quién me fui anoche?, no me acuerdo de nada. Si cuando Ino me dice que no puedo beber más de cuatro mojitos, tiene razón, luego me pasan cosas como esta. Al menos espero que no sea nadie conocido, son más fáciles de echar - reflexionaba mientras tiraba de la sábana suavemente para desvelar la identidad de su supuesto acompañante sin despertarlo.

La sábana dio paso a una familiar melena castaña tan bien cuidada, que por un momento dudó que fuera de una mujer.

Joder, Neji hyuga, no me lo puedo creer - se sorprendió la kunoichi. Hacía años que no habían estado juntos.

Se suponía que él, "el señor cubito de hielo" no tenía ningún interés en ella.

Se lo dejó bastante claro hará como unos tres años cuando sin saber muy bien como acabó en la cama del Hyuga. Después de eso, tuvo que arreglárselas para salir de la mansión sin ser vista, una de las misiones más difíciles en las que se ha visto envuelta debido a que sus habitantes se pueden contar por decenas y la mayoría son poseedores del byakugan.

Al parecer, el señorito no sabía que es lo que le había pasado, suponía que había sido el alcohol, pero sintiéndolo mucho, tuvo la decencia de "sentirlo mucho", no tenía tiempo para una relación.

En aquella época, Sakura había abandonado toda pretensión de convertirse en la señora Uchiha. Tras la cuarta guerra ninja, Sasuke había desaparecido y ni si quiera más de tres años de búsqueda incansable por parte de Naruto habían sido capaces de encontrarlo. De hecho, Naruto llevaba apenas unos meses en la aldea, esa era una de las razones por las que Kakashi y ella habían estado formando un dúo tan bien avenido durante tanto tiempo.

Fue duro enfrentarse a la realidad y saber que nunca estaría con Sasuke. De hecho nunca había mirado a otro chico y lo había visto como algo más que un amigo o un compañero de equipo. Sin embargo la vida sigue, y con el tiempo, sus ojos se fueron a posar en el genio Hyuga.

Ahora, después de un tiempo y reflexionando, se daba cuenta de que la elección había estado clara. Neji era la persona más parecida a Sasuke de todas las que conocía. Guapo, inteligente y sumamente reservado, que junto a la seguridad que emanaba y su inmutabilidad, le hacía ser el sustituto perfecto de Sasuke.

No es que ella se hubiese "enamorado", pero sí era verdad que la posibilidad de verlo le daba un aliciente a su vida.

El verlo en su cama tendido le hizo recordar aquella primera y única vez hasta ahora que habían estado juntos.

Una noche, mientras Sakura estaba en el bar con los demás, Neji se presentó para darle un recado a su prima. Tras la insistencia de una achispada Tenten y a un (gracias a Dios) sobrio, pero entusiasta Lee, le convencieron de que se quedara un rato y se tomara una copa. Se ve que el Hyuga puede ser un genio en muchas cosas, pero el alcohol le afecta como al resto de los mortales. No es que se pusiese a bailar ni nada por el estilo, el chico conservó prácticamente toda su dignidad intacta, pero que se relajó e incluso se rió de algún chiste de Choji fue una realidad. Cuando se iban para casa, muy gentilmente un caballeroso Neji se ofreció a acompañar a Sakura a la suya. Por aquel entonces, Sakura todavía vivía con sus padres no muy lejos de la mansión hyuga, por lo que ambos se encaminaron hacia el hogar de la peli-rosa. Cuando estaban en la puerta de la chica a punto de despedirse, un envalentonado por el alcohol Neji besó a Sakura. Y no fue un beso normal, no. Fue uno de esos besos de película que te dejan sin aliento.

Una de las manos del Hyuga se posicionó en la nuca de la peli-rosa mientras que la otra se colocaba estratégicamente en su cintura para atraerla más hacia él. Sus labios se juntaron, y con un ansia hasta entonces desconocida por el poseedor del byakugan le mordió el labio inferior a la peli-rosa. Parecía como si quisiera comérsela. Besaba, succionaba, mordía los labios de la kunoichi, mientras esta se abandonaba a las sensaciones que el ninja le proporcionaba. Dejando atrás cualquier tipo de recato o pudor, Neji procedió a meter la mano que sujetaba la cintura de Sakura por debajo de su blusa. El tacto de aquella piel tan suave le hizo enloquecer. Paseó su mano por la espalda de la joven mientras la besaba y cuando aquello no le resultó suficiente decidió explorar su plano vientre. Sakura dejó escapar un par de gemidos en el proceso, y cuando sintió subir la mano de Neji hacia sus pechos arqueó su espalda para facilitarle el acceso. En un arranque de lucidez del genio Hyuga se dio cuenta que aquel lugar no era el más propicio para lo que estaban haciendo, y mucho menos para lo que tenía en mente hacer, por lo que sin vacilación alguna le preguntó a Sakura si quería acompañarle a un sitio más privado. Evidentemente Sakura, teniendo en cuenta el estado acalorado en que se encontraba, aceptó sin saber muy bien a que se estaba exponiendo exactamente, pero sin importarle mucho.

Cogida de la mano de Neji, Sakura fue guiada hacia la mansión Hyuga, más concretamente hacia la habitación de Neji. Una vez allí, el genio Hyuga la volvió a aprisionar entre sus brazos y reclamó los labios de la kunoichi como suyos. La tumbó suavemente en el futón y procedió a quitarle lentamente la ropa y después a desvestirse él. Realmente ambos eran vírgenes, uno por haber estado demasiado tiempo sumergido en sus deberes y otra por haber estado esperando un imposible, por lo que aunque sabían perfectamente que es lo que tenían que hacer, estaban un poco nerviosos. Sin dejar de besarla en ningún momento Neji acarició cada palmo de la piel de Sakura, y esta, mientras intentaba reprimir algún que otro gemido, amoldaba sus manos al perfecto y firme trasero del chico. Con la mirada vidriosa, Neji miró a Sakura con una pregunta en sus ojos y ella más que segura asintió. Tras la primera embestida de Neji, los ojos de Sakura desafiaron con por salirse de sus órbitas y su respiración se cortó. Apretó los dientes y reprimió un lamento. Neji, consciente de esto, se quedó totalmente quieto dándole tiempo a la kunoichi a amoldarse a él. Al menos, tantos años de autocontrol del genio sirven para algo - se rió la kunoichi para sí misma. Cuando la peli-rosa empezó a relajarse y sus músculos dieron evidencia de ello, el ninja comenzó a moverse dentro de ella. Toda la arrogancia y fortaleza propia del Hyuga se contuvieron dando paso a una delicadeza y ternura nunca sospechada por Sakura - Tanto tiempo conociendo a alguien y en el momento más inesperado te sorprende, y para bien - fueron los únicos pensamientos que logró conexionar la peli-rosa. Sus movimientos eran suaves y dulces, como temiendo hacerle daño pese a que sus ojos transmitían lujuria en estado puro. Pero precisamente Sakura no se acobardaba ante ninguna situación, y las olas de placer que le llegaban le hacían querer más, necesitar más, por lo que sin más miramientos tomó el control y se puso sobre Neji. Este no estaba muy acostumbrado a ceder el control, pero por una vez la sensación le pareció excitante. La kunoichi empezó a moverse más rápido y con más fuerza sobre el ninja trasladando a ambos a unos niveles de placer rozando el límite. En ese momento Neji, no pudiendo más y volvió a tomar el control, con un par de embestidas profundas hizo que Sakura llegara a su primer orgasmo susurrando su nombre mientras él se derramaba en su interior.

Si, aquello había pasado hacía ya bastantes años, y después de él habían venido bastantes más. Ella era una kunoichi y no sabía cuando iba a ser su último día, por lo que más valía aprovechar que lamentar, pero ahora mismo lo que estaba haciendo era lamentar. No es que Neji no le gustara, realmente era uno de los shinobis que más le atraían, pero por alguna estúpida razón se sentía como si acabara de traicionar a Kakashi.

Dios eres muy injusto, he estado deseando a Neji durante mucho tiempo, y ahora que ha dejado de interesarme lo cuelas en mi cama. Debería ir más al templo, seguro que es eso, si no, ¿porque me tratas tan mal?- Se martirizaba la peli-rosa - ¿Quien más me habrá visto con Neji?, ¿Se enterará Kakashi? ¿Por qué me importa que se entere Kakashi? Él se fue con otra, por eso estoy en este lío, si se hubiera quedado donde estaba, yo me hubiera ido a casa, pero no, el tuvo que irse con el pendón peli-rojo de Suna y yo tuve que meter la pata hasta el fondo - seguía torturándose la chica mientras se levantaba de la cama buscando su camisón más sexi en el cajón para no ponerse una de sus muy cómodas pero nada atractivas camisetas con las que solía dormir.

- Buenos días - Saludó un muy educado y perezoso Neji - ¿qué hora es? - preguntó

- Buenos días, deben ser más o menos las dos de la tarde - contestó Sakura

- ¡Las dos!, no puede ser, tenía una reunión con el consejo a la una - exclamó mientras se levantaba apresuradamente y comenzaba a vestirse con la ropa que estaba desperdigada por toda la habitación - Lo siento mucho, pero voy a tener que marcharme, me hubiera gustado desayunar contigo - respondió para la sorpresa de la peli-rosa.

Y mientras se recogía el pelo en su habitual coleta baja se acercó a la kunoichi y le plantó un tierno pero apasionado beso.

- Me gustaría verte después - Dijo Neji. Una de esas peticiones-órdenes que muy educadamente solía hacer, pero en las que siempre dejaba palpable ese toque de autoridad que emanaban todas sus palabras.

- esto... si, llámame cuando quieras, no creo que vaya a hacer nada en todo el día con este dolor de cabeza - contestó automáticamente Sakura. Había sido mucho tiempo el que había deseado que algo como aquello ocurriera como para borrarlo de repente, pero en el fondo, sabía que no era lo que ahora deseaba. Algo había cambiado entre Kakashi y ella en su anterior misión y se negaba a pensar que solo le había afectado a ella. Había sido muy real como para que solo lo hubiera percibido ella.

Al segundo siguiente Neji salía de su casa a plena luz del día para deleite de todos los cotillas y chismosos de la aldea. Esto no iba a pasar desapercibido y lo sabía, pero ahora le dolía demasiado la cabeza como para pensar en ello, ya lo pensaría más tarde.