Muchas gracias a todas las lectoras, aunque ha habido comentarios no muy gratos, me alegra mucho que me escriban, recuerden chicas, si es un TERRYFIC no se preocupen. Un fuerte abrazo desde el rincón donde escribo estas líneas….
CAPITULO 3
Anthony y yo nos comunicábamos todos los días a todas horas, claro, tratando de controlarnos por el horario de clases y en los trayectos a casa, pero una vez en ella, nos la pasábamos texteando o muchas veces en llamada telefónica.
El me platicaba como había sido la llegada de su madre, el estaba emocionado, pero sus demás hermanos se notaban tensos o por lo menos eso sentían, recordé una plática que mantuve con Annie, cuando me dijo que la madre de Anthony era muy estricta, sobre todo con Anthony, y el comentario de Terry el día que lo conocí Tal vez esto si sea suficiente, lamentablemente, no podía hacer nada mas que escucharlo y darle uno que otro consejo, mi madre y yo nos llevábamos muy bien, no eramos las perfectas amigas pero nos esforzábamos por estar siempre juntas, con mi padre era todo lo contrario, siempre lo vi como mi mejor amigo, compartíamos tanto, desde gusto por los libros hasta los pasatiempos, sin embargo no jugábamos mucho sino era baraja, era su juego preferido.
-Lamento escuchar eso, pero Terry seguramente no lo hizo con esa intensión- dijo cuando Anthony me comento que Eleonor y el se habían peleado y dijeron cosas que según Anthony piensa no lo sentían
-Los hubieras visto, se pelearon horrible, Terry siempre ha sido el mas rebelde de nosotros, pero también reconozco que mi madre no siempre se porta como debe, siempre lo deja a un lado… - me quedé callada por un momento, no podía imaginar como se siente Terry respecto a esto…
-Seguramente en unos días se le pasan a los dos, y trataran de llevarse mejor ya verás, Terry es muy listo y puede darle la vuelta a la situación
-Eso espero, quiero invitarte a cenar – cambio de tema
-Cuando?
-Ahora
-pero… - mire el reloj- pensé que era mas tarde
-No lo es, apenas son las 5, paso por ti a las 7? –
-Claro aquí te espero
-claro princesa – se escuchaba su voz emocionado y al decir verdad, la mía también o por lo menos eso sentí yo
Colgamos el celular y me dirigí a ir a mi armario a escoger el mejor vestido que tenía, no tenía idea de la clase de lugar al que me llevaría Anthony, pero quería lucir la mas hermosa de las chicas, termine por escoger un vestido de coctel color azul marino, tirantes delgados y caída suelta, estaba hermoso, me recogí el pelo en un chonco no muy formal con unos rizos cayendo de el y de la parte de enfrente también. De tocado me puse un collar de oro delicado y unos aretes que hacían juego, me pinte de forma natural con un pequeño rosado en mis parpados que hacían resaltar el rubor de mis mejillas, al verme al espejo estaba muy satisfecha con lo que veía en el reflejo.
A los pocos segundos de haber bajado las escaleras para esperarlo en la sala sonó mi timbre, estaba nerviosa, me sudaban las manos, espero que no haya exagerado con el vestido para su invitación pero al verlo, supe que no me había equivocado, el llevaba un pantalón caqui de vestir, zapato café con una camisa azul marina, justo a juego con mi vestido, creo que si nos hubiéramos puesto de acuerdo no nos hubiera salido.
-te ves hermosa –me dio un beso en la mano, enseguida de un beso en la boca, fue corto pero producía el mismo efecto en mi.
-tu también te ves muy guapo príncipe – sonreí
-nos vamos? – asentí con la cabeza y cerré la casa
Me abrió la puerta del carro y me ayudo a entrar, realmente Anthony era de esos chicos que ya no había, me hacía sentir la mujer mejor atendida del mundo, la que mas importaba en su mundo.
-Me alegra que nos escapemos un rato – de pronto dijo
-Si a mi también, como están Archie y Stear –
-Bien, en su onda, creo que han estado saliendo mas seguido Patty y Setar
-Si Patty nos ha comentado, me alegro que se lleven tan bien
-Según yo, mas que bien, a Stear se le nota que babea por Patty, aunque aun no quiera admitirlo
-Lo mismo digo de Patty – reimos juntos
-Crees que a nosotros se nos note? – Pregunto Anthony dándome unos reojos para ver mi expresión
-Annie me dice que esta por darle diabetes por como somos cuando estamos juntos –no quitaba mi sonrisa del rostro y el riendo por mi comentario – Me encanta verte reir
-Haces que siempre esté de buen humor preciosa – me tomó de la mano
-Tu también produces ese efecto en mi, el fin de semana será la posada de la escuela y quiero saber si te gustaría venir
-contigo iría hasta el mismo infierno – sonrió
Llegamos al restaurante, podía imaginarme el precio de la carta solo con ver la fachada del lugar, mi tio Albert me había explicado cada uno de los detalles que hay que saber de los restaurantes y como se clasifican.
Llegamos con el hostess y nos dio una mesa al centro del salón, esta mesa tenía delicadas flores y un par de velas, la mesa llevaba mantelería, realmente era muy elegante, desde su iluminación hasta el personal, espero que la comida sea igual, lo se, soy horrible pero Albert me había enseñado a notar toda clase de deficiencias y puntos a mejorar.
-Espero te guste el lugar – dijo Anthony abriendo mi silla para hacer que me sentara
-Claro que si, no dudo de tu buen gusto – seguía sonriéndole, nos llevaron el menú y el mesero se presento con nosotros, y al termino nos ofreció un bebida
-Traigame una botella de vino tinto joven, que no exceda los 5 años de añejamiento – ordenó Anthony
-Como guste señor – se retiro
-Vaya, sabes de vinos también? – sorprendida, ya que normalmente los chicos de mi edad solo tomaban para embriagarse, no importaba el licor que fuera
-Mi madre nos dio una educación excelente, aparte de varios talleres, entre ellos la vinicultura, fue tan obligatorio como ir a la escuela
-A que se dedicaba tu padre – deje el menú a un lado
-El era juez, siempre tuvimos una posición económica privilegiada pero cuando murió mi papá muchas cosas cambiaron y aunque ya no tenemos tanto dinero como antes estoy seguro que estamos mas unidos que nunca
-Que bien, bien dice que el dinero no da la felicidad
-Es un factor importante Candy pero no lo es todo,
-Tambien pienso así, seria una hipócrita si te digo que no me gusta el dinero, aun cuando no fui tan privilegiada como tu de tener dinero a derroche siempre tuve mas de lo necesario
-Me gusta poder hablar contigo de cosas mas serias, estoy seguro que tu y yo haremos una gran pareja – se sonrojó y yo también.
La cena paso volando, Anthony y yo terminamos en un café no muy lejos de mi casa, y seguíamos platicando para conocernos mas, me platicaba de la familia que tenia en Londres y sobretodo de un tio que viva allá.
-Me encanto estar contigo esta noche – me dejo en el pórtico de la casa
-fue una noche mágica, parece que todavía tenemos mucho de que hablar – me perdí en el azul de su mirada.
-No lo dudes Candy, estoy seguro que no he conocido a nadie igual que tu – se acerco a mi y me dio un beso en los labios….
Los días seguían pasando y al fin la grandiosa posada la cual me tenia mas que emocionada había llegado, llevaba un mayon color rojo, botas negras a la altura del muslo, chaqueta roja como la de santa Claus y un gorro del mismo, mi cabello iba suelto, mi espíritu navideño siempre estaba animado y este año no iba a ser la excepción.
-Candy te ves hermosa – Dijo Annie abrazandome y atrás pude reconocer a Archie
-Gracias, tu tampoco te quedas atrás – Annie no tenia tanto espíritu navideño como el mio pero su outfit era precioso parecía muñeca de porcelana - Hola Archie – le di un beso en la mejilla y le di otro abrazo
-Hola Candy, Anthony esta estacionando el coche y Stear y Terry están con el
-Me alegro que hayan venido todos
En toda la universidad se escuchaba música navideña, los adornos eran preciosos, y hasta había ambientación, en mi opinión no lo necesitaba ya que estaba nevando tenuemente.
A lo lejos pude ver que los chicos se iban acercando a nosotros, en cuanto vi a Anthony corri abrazarlo
-que bien, no tuve que esperar a navidad para recibir mi regalo – dijo Anthony mientras me daba un beso en los labios
-Cálmense tortolitos, también estoy aquí – dijo Terry sonriendo - que este rebelde ingles no se merece un beso –
-no exageres guapo, avergüenzas a Candy
-Para nada Annie, y claro que tu también te mereces un beso – le di un beso en la mejilla
-Eso es todo pecosita, bien a que hora empieza la fiesta
-En una hora hay una obra de teatro, vamos a verla? – dije emocionada
-Teatro, claro vamos – a Terry al mencionar la palabra teatro le brillaron los ojos tanto como a mi.
-A Terry también le encanta el teatro – me dijo Anthony al oído
-Lo note
-Era un gusto que compartía con mi padre
-Deja de hablar como si no estuviera aquí Anthony, se hablar – lo regaño – si Candy me encante el teatro, el rock, los coches, se algo de mecánica y estoy seguro que de haberme conocido primero no hubieras escogido a mi hermano
-Vaya que tienes mucho ego – me le quede viendo
-No es ego es seguridad
-Basta ya Terry, Candy va pensar que hablas enserio- Dijo Stear
-No le hagas caso Candy Terry suele bromear así, pero jamás te faltaría al respeto
-No te preocupes, no todas formas no creo que hablara en serio – es un chico divertido, y al parecer no le importa lo que digan de el, creo que aun sigue enfadado por la pelea con su madre… quisiera hacer algo por el, pero que?...
Fuimos a la obra de teatro y Terry y yo nos sentíamos muy cómodo no cabe duda que esa era nuestra vocación, Albert me había pedido estudiar otra cosa en dado caso que la actuación no funcionara pero decidí solo dedicarme a lo relaciones publicas e iba a talleres de teatro, la de este año era Vaselina y yo era Sandra Dee, Annie ya sabia de hecho ella también estaba en ese taller, realmente no me lo había puesto a pensar pero esa parte de mi vida no se la había comentado a Anthony aun…
La velada fue muy divertida, Terry mostraba siempre su lado despreocupado y divertido, nos hizo reir mucho, sobretodo a mi, conforme la platica iba avanzando cuando se le ocurria algun comentario gracioso me lo murmuraba al oído, hacia participe a Anthony y al parecer también le gustaban los comentarios de su hermano.
-Bueno chicos, ustedes saldrán de vacaciones esta temporada? – pregunto Annie
-Yo no, Albert estará muy ocupado y no me apetece ir sola
-Nosotros tampoco, nos quedaremos aquí y recibiremos algunas visitas de Londres, - dijo Anthony con una sonrisa en el rostro, muy característico de el.
-Dios desearía irme a otro lado – dijo Terry de repente
-No te caen las personas que vendrán de Londres? – dije
-No, sobretodo Susana, es desesperante – dijo cruzándose de brazos
-No es desesperante Terry solo es algo caprichosa, recuerda que es hija única
-Y eso que, no se como te agrada, esta pegada a ti como sanguijuela, mi mamá no deja de repetir que es un buen partido – estaba cerrando los ojos
-Que se me hace que tu eres el que quiere estar en el lugar de Anthony – bromeo Archie
-Eso no lo digas ni en broma, si pudiera no volveria a ver a Susana jamás –
-bueno, el punto es que viene de viaje nuestro tio, y ella, se hizo cargo de Susana cuando esta quedo huérfana, entonces ha crecido con nosotros desde entonces, normalmente siempre quiere estar con Anthony
-Aun no la conozco y ya me cae mal – dije en voz baja pero lo suficientemente en alto para que Anthony y Terry que estaban a mi lado lo escucharan
-No estés celosa princesa, no pasa nada, como dice Stear, ella ha crecido con nosotros pero yo no le hago caso
-Si Candy de todas las mujeres del mundo en ella es quien menos debes de preocuparte – terció Terry
Pero algo en mi no estaba conforme, al principio pensé que era normal ya que a quien en su sano juicio le gustaba que le coquetearan a su novio, pero después sabia que no estaba equivocada, esa chica fue el inicio de toda una maraña de mentiras y de engaños,
