Hola chicos y chicas pues aquí les traigo la continuación de mi historia espero y les guste y la sigan, sé que soy nueva en esto de la redacción y hacer una historia y no es nada fácil pero me esfuerzo al máximo para dar lo mejor de mí y espero y les guste…

CAPITULO 4

Inuyasha contrato al mejor detective privado para que diera con el paradero de kagome, todo estaba un caos sango le daba ánimos para que la encontrara pero él no sabía qué hacer si seguir con la búsqueda o dejarlo por la paz y volver con Kikyo, el sentía algo por kagome pero también estaba enamorado de su ex – esposa, pero aun a si siguió con la búsqueda pensó que no la encontraría, 3 meses pasaron buscando a kagome, el detective dio con ella y le aviso donde se encontraba, llego ahí pero nadie le abrió una vecina le dijo donde podía encontrar a su familia, se fue directo al hospital, en recepción pregunto por ella y por su hijo, le dieron los detalles que él estaba muy bien junto con kagome suspiro aliviado de que todo saliera bien y le pidió a la enfermera en número de habitación, cuando abrió la puerta ahí estaba ella con un pequeño bulto en sus brazos, una señora mayor viéndola con amor y un jovencito también viendo el bulto con una sonrisa, pero yo rompí ese momento entre su madre y hermano.

- Por fin te encuentro kagome - dijo inuyasha sonriendo – pensabas escaparte de mí y apartar a mi hijo de mi

- Inuyasha yo – kagome no sabía que decir teniendo ahí enfrente y su madre y hermano por un lado – no yo

La mama de kagome sonrió al ver al hombre ahí parado su nieto se parecía mucho a ese hombre que tenía enfrente, y lo saludo cortésmente.

- Me imagino que usted es el padre de mi nieto – dijo sonomi sonriendo y viéndolo fascinada – que bueno que vino a verlos

- Mucho gusto señora soy Inuyasha Taisho – dijo el extendiéndole la mano – es un placer conocer a la madre de la mujer que admiro mucho.

- no el placer es mío hijo pero no me llames señora – dijo ella sonriendo – soy ahora tu mama me imagino que se casaran no es a si

Inuyasha sonrió y asintió con la cabeza la mama de kagome solo sonrió y le dio un golpecito a sota para que se presentara como se debía con su cuñado.

- Hola mi nombre es Sota higurashi soy el hermano de kagome – dijo el extendiendo la mano – es un placer tenerlo aquí con nuestra familia

- El placer es todo mío camarada – dijo el estrechando la mano de sota – espero que lleguemos ser muy buenos amigos

- Bueno ustedes 2 tienen mucho de qué hablar los dejare solos para que puedan platicar a gusto – dijo sonomi dándole un beso a kagome y a su pequeño nieto – un placer conocerte inuyasha – dándole un beso al susodicho.

- Adiós hermana, adiós amigo inuyasha – dijo sota despidiéndose y saliendo de la habitación.

Sota y la mama de kagome salieron de la habitación y cuando ellos 2 se quedaron solos, inuyasha empezó a dar vueltas por la habitación tenía tantas cosas que decirle, tantas cosas que gritarle que no podía con el coraje que tenia interno, vio como ella iba a decir algo y él se le adelanto antes de que ella pudiera hablar o decirle cualquier cosa, apretando a mas al hijo de los 2 eso mas lo frustro porque no tenía que proteger a su hijo de él, él era el primero en querer protegerlos a los 2 y no pudo más y tuvo que decirle unas cuantas cosas.

- Eres muy astuta no podía dar contigo – le dijo furioso – no puedo creer que seas tan estúpida y tan egoísta

- Que querías que hiciera suplicarte y arrodillarme pues no inuyasha taisho – dijo kagome furiosa – no soy una mártir te he aguantado mucho y no voy a permitir que me sigas humillando no soy una estúpida tu eres el estúpido que se cruzo en mi estúpido camino maldigo el día en que os conocí inuyasha taisho

- Pues que lastima por ti querida mía – dijo aun mas furioso – porque ese bebe también es mío y quiero pasar mi vida a su lado y como tú eres su madre te convertirás en la futura señora taisho.

- Yo no me convertiré en nada tuyo prefiero la muerte – dijo furiosa – porque mejor no te olvidas que existimos y te largas de una buena vez

- Aun no sabes de lo que soy capaz kagome a sí que no me enfrentes porque perderás – dio inuyasha más tranquilo – te quitare a la criatura y la criare muy lejos de ti a sí que decide un matrimonio conmigo o la perdida de tu hijo

- No serias capaz de hacer eso – palideció y abraso más a su bebe – acaba de nacer y tu, y tu eres un moustro inuyasha

- Tómalo como quieras pero pretendo hacer que mi hijo crezca en una familia no separados me entiendes – dijo tajantemente inuyasha – en una semana nos casamos

Inuyasha le dijo ese ultimátum y salió dando un portazo a la puerta, ella se quedo abrasando a su pequeño llorando del coraje que sentía porque el venia a querer manejar su vida como si fuera una muñeca de trapo, pues que se creía ese hombre para decidir lo que ella tiene que hacer, lloro en silencio.

- Hija es un buen hombre – dijo sonomi cargando a shippo – mira que querer casarse contigo para darle una vida mejor a shippo

- Eso a mí no me importa mama – dijo kagome preparando una mamila – nunca me ah importado el dinero de él y nunca me importara, tú no sabes todas las cosas horribles que dijo de mi

Sango estaba escuchando la conversación y estaba un poco triste y enojada a la vez por querer obligar a kagome a casarse con él, ella le pregunto si sentía algo más que deseo por kagome si no que mejor la dejara vivir su vida y el podría como quiera ver a su hijo, pero el tajantemente le dijo que no que se casaría con ella aunque no estuviera enamorado, que eso ya quedo en segundo plano desde de lo que le paso con Kikyo, el ya no estaría enamorado de nadie, sango solo avia suspirado y lo avia visto con enojo por lo que avia dicho, sus vidas serian un infierno mientras siguiera el recuerdo y la presencia de Kikyo cerca de él, tanto que temía que kagome sufriera con un matrimonio así ella no se merecía que inuyasha le hiciera semejante cosa, ella era buena y no tenía la culpa de lo que su hermano quería hacer tapar el sol con un solo dedo, entro en la habitación con una caja en la mano sonriendo.

- hola cuñada como estas – dijo sango sonriendo y poniendo la caja en la cama – y mi pequeño retoño como esta

- hola sango bien pues aquí tu sobrino que esta de latosito – dijo ella sonriendo y viendo con amor a shippo – aún no puedo creer que haya pasado ya 3 semanas desde el nacimiento de shippo

- Lo se inuyasha me hizo traer el vestido de novia – dijo sango cargando a shippo – está en esta caja

- Ya ves hija no tienes que preocuparte de nada – dijo sonomi sonriendo abriendo la caja y sacando el vestido de novia – oh pero que hermoso esta te veras como una princesa hija

Kagome lo vio y en sus ojos se podía ver la tristeza, si se vería como una princesa pero que le depararía su matrimonio con un hombre frio como el hielo, ella estaba enamorada de él pero ella muy en el fondo sabia que él seguía enamorado de su anterior mujer, Kikyo esa mujer era de armas tomar ya lo avia visto ella, aunque el digiera que no importaba ya en su vida ella sabía que si, no quería casarse con él, pero tenía que hacerlo todo mundo le decía que era lo mejor para ella y para shippo.

- gracias mama esta hermoso el vestido – dijo ella sonriendo falsamente, que eso no paso desapercibido por sango.

- bueno me llevare a este hombrecito a que vea a su tío sota y que le de lata - sonrió la mujer y salió con shippo en brazos.

Mientras en la habitación se quedo sango y kagome, ella viendo el vestido que al día siguiente iba a utilizar para convertirse en la señora taisho donde todas sus esperanzas se acabarían ahí.

- se que no te quieres casar con mi hermano – dijo sango sonriendo melancólica – inuyasha no actuó bien, mi mama y mi papa lo saben yo les conté lo que inuyasha dijo que aria si no te casabas con el

- no debiste decirles nada sango, este asunto es de inuyasha y mío – dijo kagome triste – además el

- el no debió decirte eso, debió consultarte y pedirte de buena manera que se casaran no así – dijo sango enojada – el no sabe lo que para una mujer significa que le pidan que se casen – dijo sango abrasándola – mi papa y mi mama están molestos con inuyasha llegan hoy por la tarde, aún estas a tiempo de arrepentirte papa te ayudara para que inuyasha no te quite a shippo.

- no tengo que hacerlo, es su padre no podría soparlos a los 2 – dijo ella sonriendo – no te has dado cuenta que cuando inuyasha lo carga shippo se la pasa sonriendo e inuyasha se ve muy feliz a su lado no soy tan egoísta como dijo él.

Todo quedo zanjado en esa conversación, y al día siguiente kagome se convirtió en la nueva señora taisho, todos aplaudían, inuyasha se veía muy serio en la recepción de la boda, bailaron comieron la pasaron con shippo sus padres, hasta que llego el momento de partir esa misma noche viajaban a new york a la casa de él, cuando subieron al avión y ella se despidió de sus mama y hermano, inuyasha no dijo nada ni siquiera la miro o platico con ella se limito a sacar su ordenador y escribir, mientras ella le daba la mamila a shippo y lo cambiada y lo arrullaba para que durmiera, llegaron a new york en una hora que a ella se le hizo eterna esa hora, tomaron una limusina que ya los estaba esperando y los llevo a la mansión que de ahora en adelante seria su hogar, llevaron sus maletas a su habitación y las maletas de shippo a su habitación que tenía una puerta alado para poder ir a revisarlo sin problemas, cuando entraron a la habitación inuyasha la tomo fuerte del brazo volteándola y mirándola muy serio.

- Quiero advertirte una cosa – dijo inuyasha apretándola aun mas fuerte – engáñame con otro y date por muerta, te quitaría a shippo sin pensarlo 2 veces y te aria la vida una miseria acabaría contigo me entiendes, fui, soy y seré para siempre el primero en tu vida – dijo aun más orgulloso – no me hagas lastimarte kagome porque no seré piadoso esta vez

- In-uya-sha me estas lastimando suéltame – dijo con lagrimas en los ojos – porque me tratas a si, sé que no me amas pero no te da derecho a lastimarme, no sabes cómo te odio, solo me case contigo por miedo a que me quitaras a shippo

- pues ve entendiendo de una vez nadie te ayudara, mucho cuidado con lo que haces kagome – dijo el tajantemente.

Inuyasha se quedo callado con la cara más dura que nunca ella se dio la vuelta y se metió en el baño se cambio y se acostó a un lado de la cama, pero se volvió a parar y se trajo a shippo con ella por si en la madrugada le daba hambre, inuyasha también se acostó y sonrió al ver la imagen su kagome y su hijo dormidos juntos el también hizo lo mismo, pero no podía dormir tantas emociones en menos de 3 semanas, no era irreal, estaba tan excitado pero sabía que el doctor dijo que tenía que pasar la cuarentena, vio como le daba pecho a su hijo era tan hermosa pero porque siempre vestía así en la oficina cuando era una diosa griega.

- Quiero pedirte disculpas, siento como te trate no era mi intención, hacerte sentir mal – dijo inuyasha viéndola dar pecho – no quiero que sientas que este matrimonio es por una idiotez de mi parte, estoy sintiendo algo por ti no se que sea y quiero averiguarlo, quiero envejecer contigo y tener más hijos, mas hermanitos para shippo.

- Dejaras de ser desagradable conmigo – dijo kagome, luego viendo asentir a su esposo y el dándole un beso.

- Oh! Siento todo lo que dije sobre ti – dijo inuyasha – mentí nunca creí que eras un adefesio era mi defensa porque yo en el fondo sabia que tú eras mi diosa griega, a si te puse cuando te vi aquel día en la fiesta, pero ahora quiero saber porque te vestías a si

- No sabía eso – se sonrojo kagome – me vestía a sí, porque era un mecanismo de defensa, no quería que mi jefe pensara que yo era un mujer que buscaba algo mas, pero tú te veías tan feliz con Kikyo que yo pensaba que me tratas a sí, porque ella te lo pedía, y no quería que pensaras mal de mi

- Lo sé, es solo que mi anterior matrimonio no fue muy feliz que digamos – dijo muy serio – no quise lastimarte pero de tan solo pensar que otro pueda tocarte me hierve la sangre, no sé qué es lo que siento por ti kagome pero no quiero que nadie te toque

- Es muy celoso señor taisho – sonrió kagome – bueno shippo me toca

- Si pero él es mi hijo mi sangre – sonrió el – además es tan hermoso aun no puedo creerlo, es tan hermoso – dijo el acariciando la cabecita de shippo

- Se parece a ti – reconoció ella al contemplar a su hijo – me alegra a si no tendrá nada mío

- Amore mío si tiene tu color de piel, tu cabello, tu sonrisa – dijo el mirando a su hijo con cariño – se parecerá a mi pero es más tuyo que mío

Kagome lo miro atónica inuyasha avia dicho eso no podía creerlo, inuyasha diciéndole esas cosas, tomo a shippo en brazos y lo llevo a su cuna, después el se acostó de lado para verla ella aún no decía nada estaba callada pensativa, en un momento de descuido de ella la tomo de la cintura y la puso arriba de, él a horcajadas la jalo por el cuello y la beso, era un beso suave y tierno, el saboreaba su boca y ella también lo hacía, mientras el acariciaba su espalda y su cabello, hasta que llego a su glúteo derecho y le dijo.

- Dios esta de testigo que no puedo resistirme a ti Amore mío – lo dijo muy sensual al acariciarla – quiero volver hacerte mía kagome

Ella no dijo nada se dejo hacer, lo que él quiso al fin de cuentas tuvieron su noche de bodas con toda regla, el volvió a dejar su semilla dentro de ella, kagome quedo muy cansada y en la estrecho en sus brazos y la abraso se dio cuenta que ella ya estaba dormida, la contemplo dormir y sonrió al ver la cuna y después a kagome era feliz por tener ahora a esta familia.

- Te quiero kagome no me dejes - dijo inuyasha a besarla en el cabello – si tan solo pudiera amarte mi diosa griega

Palabras dichas al viento porque su esposa no las escucho, no sabía cómo pero así sucedió, se quedo dormido pero antes que su hijo y su ahora esposa se levantaran se fue de la habitación y se encontró con kaede

- Hijo tu esposa ya despertó – pregunto confundida – pensé que seguía dormida

- No nana ella sigue dormida – dijo muy serio – estaré en mi oficina deja que descanse fue una noche y día agotador para ella se merece un descanso – sonrió al acordarse de la noche de pasión que pasaron.

- Si hijo no te preocupes – dijo sonriendo – estoy chicos de ahora

Y kaede se fue a la cocina mientras él iba a su despacho y se sentaba en su silla viendo el ordenador y viendo sus fotos de boda se veía tan hermosa le dijo al fotógrafo que le tomara varias fotos a ellos 3 y muchas más a ella sola y con su hijo

- Si me hubieran dicho lo que iba a pasar, jamás lo habría creído, si me hubieran dado ganas de apostar sé muy bien que hubiera perdido – dijo viendo la foto de ellos 3 - aquello parecía una noche quizás un encuentro furtivo igual a tantos mas, y ahora que me despierto a mitad de la noche y te encuentras conmigo me da por pensar, te metiste en mi cama me arrancaste un te quiero ya eres parte de todo y no puedo creerlo.

Siguió viendo las fotos pasándola de una en una y aún no podía creerlo parecía tan irreal, que el inuyasha se hubiera casado por segunda vez y tener un hijo propio, un bebe que pronto el ensañaría tantas cosas, aun no podía creer todo lo que avia pasado en esos meses y en estas 3 semanas.

- Te metiste en mi vida en todos mis pensamientos ya eres indispensable para soñar despierto.- estaba tan absorto en lo que decía repasando cada una de las fotos - ahora que eres parte de mi mundo pero quien lo hubiera dicho el amor te llega no pregunta no le importa tu apellido – dijo sonriendo la seguir viendo las fotos.

El seguía viendo esas fotos que ahora tanto adoraba nunca se avia sentido a si ni siquiera cuando se caso con Kikyo y trajo a Kohaku con ella, este sentimiento era muy diferente el amor a su ahora esposa y a su hijo eran muy diferentes no quería que nadie los separase mataría a quien lo intentara.

- Inuyasha hijo – toco la puerta kaede – kagome está preparando el desayuno me dijo que si podías cuidar a shippo – sonrió cargando al pequeño

- Ah sí claro que si – dijo y cargo a su hijo – yo cuidare de este retoño vamos campeón

Kaede sonrió al ver la escena tan conmovedora y dejo a padre e hijo hacer sus cosas y ella regreso con kagome que entusiasmada preparaba el desayuno

- Pero mi niña no deberías hacer eso – dijo kaede muy apenada – además ese es mi trabajo

- Lo se kaede pero quiero ayudar – sonrió kagome – además no se me caerán las manos por ayudarte – dijo mirando a inuyasha y sonriendo al ver a padre e hijo juntos.

- Bueno pero si mi niño se enoja porque estropees tus manos – dijo kaede muy preocupada.

- No creo que se moleste – dijo kagome tajantemente – ya que a inu no me deja ir a trabajar pues te ayudare en la casa vale

Inuyasha no podía creer lo que sus ojos veían su linda esposa haciéndole el desayuno y sobre todo quería ayudar en la casa sonrió cargando a su hijo y mirándola con amor, ella era tan diferente a Kikyo no le interesaba su dinero, y aunque se hayan dicho tantas cosas horribles, sabía que ella lo quería,

- Aremos esto kaede, yo limpio arriba las alcobas y tu aquí abajo y el desayuno lo preparo yo, la comida tu, y la cena Mmmm pues que lo haga inu cuando llegue – dijo kagome sonriendo – a que no crees que es una grandiosa idea

- Pero mi niña si mi niño inuyasha se entera que tus aras esas cosas pondrá el grito en el cielo – suspiro kaede de la frustración – es muy poco tolerante

- vamos kaede el lo entenderá además – guiñándole un ojo – le encantara que yo le prepare el desayuno todos los días y se lo lleve a la cama

Pues yo diría que me encantaría que mi esposa me lleve el desayuno, no me importaría hacer la cena y tampoco me importa que mi linda esposa haga la limpieza en la casa mientras no se lastime – dijo inuyasha sonriendo – verdad campeón que no nos importa mientras mama nos complazca

Kaede empezó a servir el desayuno, inuyasha aun tenia a shippo en sus brazos y kagome a un lado de él y kaede se iba a la cocina cuando kagome le hablo, inuyasha se quedo sorprendido en un momento creyó que kaede avia hecho algo mal y le iba a decir algo pero se quedo sorprendido cuando le dijo a kaede.

- Kaede ven asentarte con nosotros – sonrió kagome – no comerás sola verdad

Inuyasha sonrió mas y la vio con amor kaede no paso eso desapercibido, si hubiera sido la señora Kikyo le hubiera gritado que se largara a la cocina y que de ahí no se moviera y que limpiara bien la casa, pero kagome era diferente era amorosa, una gran mujer esperaba que inuyasha nunca le hiciera algo malo porque ella era una gran mujer y valía mucho para que inuyasha no la valorara.

- Umm dije algo malo inuyasha - dijo kagome apenada – no era mi intención

- No dijiste nada malo Amore mío – dijo él con una sonrisa – nana ya escuchaste a la señora taisho siéntate a desayunar con nosotros

Ella sonrió y vio a su niño y a su esposa sonriendo y se sentó con ellos en la mesa desayunaron tranquilamente hasta que inuyasha se despidió de su esposa e hijo para ir a la oficina, la tarde paso de lo más rápido ella jugando con shippo y cuidándolo, todo era felicidad en esa casa.

Mientras en otro lugar se veía a una mujer con el periódico en mano leyendo la notica del año, INUYASHA TAISHO EMPRESARIO SE VOLBIO A CASAR CON UNA MUJER MUY HERMOSA AL PARECER ES LA MADRE DE SU PRIMOGENITO, UN HERMOSO NIÑO POR CIERTO Y LA MADRE NI SE DIGA AQUÍ LA FOTO DE LA RECIEN ESTRENADA FAMILIA TAISHO HIGURASHI, arrugo el periódico y lo tiro al suelo frustrada pero eso no se quedaría así esa niñita vería de lo que era capaz ella por lo que se llama…

CONTUNUARA…

Hola quiero agradecer a estas lindas personas que me alentaron y me dan sus consejos para seguir con esta historia soy primeriza en esto y trato de hacer lo mejor que puedo y espero que como hasta el momento les guste la historia muchas gracias de verdad por su apoyo

Lunallena898-kagome

Kagome. Tita

Whitemiko5

Akanne Hygurashi

Athena

XiO

Hakudoshigle

Miss smiled

Hi-chan

rosedrama

Miss smiled

Mery Hitachiin Taisho

Lis