Relación Steve/Danny.
Punto de vista del personaje mencionado en el titulo del dabble.
La serie no me pertenece, si no a sus creadores, escritores, directores, etc.
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TRES
EL JEFE DEL JEFE
Sam Denning era un hombre preocupado por la seguridad de la isla donde vivía, y más ahora que se había convertido en gobernador por la inesperada muerte de la gobernadora. Nunca pensó que Steve McGarrett pudiera matarla, pero todas las pruebas estaban ahí, y su gran antecedente de impulsividad solo lo corroboraban.
Por supuesto, al final resulto que el pobre había sido inocente.
Así que regreso el equipo de vuelta, con sus condiciones, él manejaba las cuentas monetarias antes de su inesperado ascenso, y eran terribles los gastos que ocasionaba el hombre.
Así que cuando desobedeció, puso la primera amonestación, y al principio se regocijo cuando vio la mirada de incredulidad de saber que metería a Lori Wetson a su equipo.
Pero el gusto le duro poco.
Porque las malas mañas seguían ahí, a pesar de que la mujer se encontraba vigilándolos, y ciertamente él creía que ella ya no los veía con ojos profesionales, oh no, recuerda esa mirada de la mitad de la población.
Estaba bien que parecían esposos los cabecillas principales, entiéndase Steve McGarrett y Danny Williams, pero no era para que dejara de ponerles mano dura, y que sus notas tuvieran más que ver con una psicóloga matrimonial, que una analista criminal.
Y para colmo de sus males, cada mañana en su despacho, aparecía en su escritorio una propuesta para matrimonio homosexual, no que era homofóbico, ¿pero quien entraba a su despacho sin que de dieran cuenta las alarmas, cámaras de seguridad y los oficiales?, esa persona seria un gran guardaespaldas.
- Señor – su secretaria entro con su teléfono en la mano.
- ¿Qué pasa Sarah? – pregunto mientras intentaba rezaba a todos los dioses que no fuera cierto SEAL.
- Acaban de llamar desde el consulado chino, acaba de ver un tiroteo – menciono nerviosa.
Oh Dios.
- ¿Qué unidad? – pregunto negando lo evidente.
- Five-0 – menciono con cierta pena la secretaria.
¡Demonios!
- Tráeme los números del consulado chino y unas aspirinas – dijo sobándose la sien.
- De las extrafuertes en camino – mientras sale por la puerta.
Que Steve McGarrett le iba a matar de un enojo o del susto. Ya no sabia quien era más peligroso, si él SEAL o un delincuente.
