Hooooola mis lectores!~ ¿A qué me extrañaron? Vaaamos, digan que lo hicieron. xD Al menos yo sí los extrañé a montones. Aquí vengo con el tercer capi, espero les guste. :3


Disclaimer: Naruto no me pertece, es propiedad exlusiva de Masashi Kishimoto.

Esta historía sí es mía. Y sólo la he publicado aquí, en . Nadie tiene mi permiso de publicarla en otro lugar.


.

A Year Without Rain

By: Annie Uchiha

.


Rumores, ¿a quién le importa?

.

.

.

.

(Sakura PO´V)

¡Joder! ¡Esto es una mierda!

Por fin había terminado. Aunque en realidad mi trabajo recién comenzaba. Después de aquella pequeña conversación con Naoko-san, me había puesto manos a la obra y limpié todo el cuarto. Quedando más decente, pensé que compraría nuevas sábanas, algunos muebles y otras cosas que necesitara.

Pero, antes de eso, debía lavar algunas prendas que había ido ensuciado en el camino hasta aquí. Ya saben que el viaje de Japón a Estados Unidos era sumamente largo y con muchísimas escalas, en las que aprovechaba para cambiarme.

Y ese era el motivo de mi dilema.

No sabía qué hacer.

Era lo más difícil que me había tocado en la vida.

¿Y qué era? Sí, elegir el estúpido detergente. Había ido a la lavandería del lugar donde vivía y vio cantidad de detergentes, unos decían "oxi-anillos" ó "cristales blancos", etc.

Aunque, que quieren que haga, nunca he lavado mi ropa. Jamás. En estos momentos odio a mi madre, la que me decía "Yo haré eso, Sakura-chan. Tú no tienes necesidad."

Agh.

¡Pero quién diablos son las personas que entienden esos lenguajes! Pueden reírse de mí, hasta yo misma me siento patética. No quiero imaginar lo que dirían mis colegas si vieran a la grandiosa Sakura Haruno, la que nunca le tuvo miedo a ninguna operación del corazón, la que siempre tubo soluciones a los casos más difíciles; sufrir para lavar ropa.

—Yo… creo que llevare a lavar todo eso. Me rindo— murmuré sombría. Odiaba el hecho de no ser buena en algo.

—Hmph, que torpe es usted, doctora Haruno.

—Ugh, cállate, además jamás en mi vida había tocado un detergente y…

Oh no.

¡OH NO!

Grandísima mierda. ¡Joder! Frente a ella se encontraba el tan aclamado Sasuke, del que le había hablado Naoko-san. Pero… ¡diablos! Ella quería que nadie supiera lo que en realidad era, y el tipo este la había tuteado con el sufijo de "Doctora." Y ella le había contestado por inercia.

Ante la arrogante sonrisa del muñeco torta, farfulló.

—Y bien, como lo sabes, novato.

Oh sí, disfruté en grande cuando la sonrisa de Sasuke se borró.

(Fin Sakura PO´V)

.

.

—¿Novato?— cuestionó molesto—.Tienes que saber, que estoy en mi último año de medicina y que soy el mejor—, agregó con cierto orgullo.

Sakura se acercó a él y levantó el rostro para mirarlo fijamente, dado que el muchacho le sacaba una cabeza de diferencia.

—Eres un novato, porque como ya debes saber, he hecho muchísimo más de lo que tú has hecho hasta ahora—dijo sonriendo. Ella nunca había sido así, del tipo de gente que alardea de lo que sabe, pero Sasuke le sacaba su lado más… malvado.

—Hmph, presumida— murmuró colérico. Tenía razón la rosadita esa.

—Gracias por el cumplido. Pero, dime, ¿cómo demonios lo sabes?

—Te vi en la fotografía de un artículo de medicina, específicamente en uno de cardiología— le dijo seriamente.

—Ya veo— habló pensativa. Sabía que el secreto no se guardaría por mucho.

—Tengo una duda ¿Por qué estás aquí?— le cuestionó el pelinegro.

Sakura se volteó y le dio la espalda.

—No es de tu incumbencia— le respondió cortante.

—¿Sabes lo que darían los diarios por la noticia?— la incitó. Jamás había chantajeado, Haruno sacaba su… lado más calculador.

—En realidad no me importa, Sasuke—dijo, apoyándose en el lavado—. Yo soy reconocida por mi trabajo, no por dimes y diretes.

Diablos, no había caído.

—No es que iba a hacerlo, en realidad—prosiguió—. ¿Cómo sabes mí nombre?

—Naoko-san me lo dijo. Ahora si me disculpas, debo terminar con esto— dijo suspirando. Ugh, aún no sabía qué hacer.

—Hn, yo podría ayudarte— sugirió en tono seductor.

Algo de lo que el mismo Sasuke se sorprendió. ¡Él nunca le hablado así a ninguna chica! Jamás.

—No quiero tu ayuda, respondió orgullosa.

—Bien, no pienso rogarte. Sólo recuerda que esos detergentes son muy fuertes, y si no eliges bien, ten por seguro que es mejor que vayas pensando en adquirir nueva ropa— habló restándole importancia.

Estaba a punto de irse, cuando la pelirrosa lo cogió de la muñeca, susurrándole un leve "ayúdame, por favor".

Extrañamente no rechazó su toque. Sería, talvez, porque ella no lo hacía con malicia alguna.

Sasuke le ayudó indicándole lo que debía hacer, más su paciencia se colmó al ver que la chica no sabía ni exprimir una simple prenda.

—Pero que torpe, te mostraré como se hace— le dijo, quitándole los jeans que estaba lavando, mientras él lo hacía de forma rápida.

—Whoa, ¡eres increíble, Sasuke-kun!— exclamó emocionada. A lo que Sasuke sonrió arrogante.

Esa chica era extraña.

—Es sólo porque no soportaba ver tu torpeza.

—Ugh, discúlpame, señor perfecto— dijo, haciendo un gracioso puchero.

En todo el tiempo que estuvieron lavando, Sasuke jamás se sintió molesto por la presencia ajena, a lo contrario se sentía bien.

Y él, nunca fue consiente, de que Sakura. Fue a la primera que no alejó desde hace más de ocho años.

Cuando terminaron, ella le dio las gracias. Pero Sasuke la detuvo.

—Espera, ahora necesito que me devuelvas el favor.

Sakura rodó los ojos, Sabía que el chico le pediría algo así. Había visto cómo sus ojos habían brillado maliciosos cuando le pidió ayuda.

—Está bien, que quieres— dijo, resignada.

—Hn, quiero que… me expliques algunas cosas— habló bajito, desviando la mirada indiferentemente.

—Mm, bueno. No pondré objeción, después de todo me ayudaste— le sonrió. —.Aunque no imaginé que alguien como tú me pediría algo así.

—¿Alguien como yo?— cuestionó Sasuke desconfiado.

Sakura no pudo evitar pensar que así, con el rostro un poco contraído, y sus increíbles ojos negros entrecerrados, se veía sumamente guapo.

—Jeje, no malentiendas Sasuke-kun— aclaró—. Sólo que alguien tan arrogante como tú…— hizo un ademán despreocupado.

—Hn, no soy tan estúpido como para desperdiciar esta oportunidad— dijo, comenzando a caminar a su habitación, volteando al ver que Sakura no avanzaba —. ¿Vienes?

—¿Eh? Claro— exclamó la chica, alegre. Caminando al lado del Uchiha.

Subieron por las escaleras y el pelinegro abrió la puerta. El cuarto era medianamente grande, las paredes eran de color celeste fuerte. Tenía un gran escritorio, un armario, una cama con un edredón negro. Pero lo que más le impresionó fue el estante que se extendía por toda la pared, repleta de libros y revistas.

Mientras el de ojos negros guardaba sus cosas, ella se quedó observando varios libros, hasta que vio uno en especial, tomándolo con cuidado.

.

"El arte de la Cardiología"

.

Era el primer libro… que había escrito ella.

—Hmph. No sé por qué te sorprendes— habló una neutra voz, alertándola.

—B-Bueno, es que…— rió nerviosa. —Es el primer libro que escribí.

—Y el único— completó el muchacho.

—No, llegué a escribir dos. El segundo es la continuación del otro. Sólo que era una edición limitada de cien ejemplares, y se vendieron muy rápido en Japón— explicó la Haruno.

—Hn, ya veo— con razón había sentido que ese libro estaba incompleto. —Había preguntado por todos lados sobre un segundo libro, pero nadie sabía nada.

—Sasuke-kun, ¿no quieres que te firme el libro?— dijo sonriendo. Vio como el apuesto joven desviaba la mirada y respondía que no le importaba. Más ella rió, cogió un bolígrafo que estaba en firma del escritorio y escribió unas cuantas palabras.

—Listo— dijo, cerrando el libro —.Ahora sí, ¿Qué quieres saber?

Habían llegado a las cuatro de la tarde al cuarto del Uchiha, y ya eran las diez.

¡Por Kami, se había quedado seis horas!

—Entonces, si hicieras un corte aquí, llegarías a reparar la válvula aórtica, de tal manera que sea menos invasivo para el corazón— explicaba la Haruno, sobre un dibujo. Le mostraba a Sasuke como debía operar y saber en qué zona exactamente debía hacer los cortes.

Quizás no era el mejor método, pero al notar su concentrada expresión, supo que él le entendía perfectamente. Cuando terminó, se estiró para relajar sus músculos había sido una tarde muy provechosa.

—¿Alguna duda?— dijo dirigiéndose a él.

—Hn, no. Al menos por el momento— completo. Comenzó a ordenar todo, pues habían terminado desordenando una gran cantidad de libros y apuntes. Sakura s ofreció a ayudarlo y terminaron más rápido.

—Bien, será mejor que me vaya, Sasuke-kun— comentó.

—Hmph, bien. Te acompaño— Sakura asintió. Mientras el pelinegro se dirigía a su armario y le lanzaba una chaqueta, que ella atrapó confundida.

—Etto… ¿Por qué?

—Hn, afuera hace frío. Aquí no lo sientes porque encendí la calefacción— le dijo, cogiendo sus llaves, para abrir la puerta, más cuando estuvo a punto de salir, la pelirrosa lo detuvo.

—Hey, las damas primero— dijo, saliendo primero—. También te voy a enseñar modales, Uchiha. Sasuke no pudo más que sonreír disimuladamente.

Bajaron y se despidieron con un leve "adiós".

Naoko-san sonrió. Había visto todo, desde que Sasuke entró a la lavandería, ella los había espiado. Se había sorprendido muchísimo cuando le ofreció ayuda. Aún más cuando este le pidió un favor a Sakura. Y ahora que la acompañaba hasta la puerta de su cuarto, y al ver que la chica llevaba puesta una casaca de Sasuke.

Sabía que no se había equivocado.

Estaba segura que Sakura había despertado la curiosidad de Sasuke. Esperaba que ella lo ayudara.

.

.

~oO-σ-Oo~

.

.

Sakura suspiró al cerrar la puerta de su habitación, pasó una mano por su desordenado cabello, aún tenía puesta la chaqueta que Sasuke le había prestado. Era suya, definitivamente, tenía su aroma.

El aroma de Sasuke.

Habían estudiado toda la tarde, técnicamente había sido su maestra. Sasuke era muy inteligente, ella nunca había sido buena enseñando, pero él parecía entenderle perfectamente.

—Será un gran cardiólogo…— murmuró. Ahora solo deseaba echarse a dormir en las sábanas que había comprado…

Un momento.

¡Esperen un momento!

La Haruno comprobó, aterrada que no había comprado ni las sábanas, ni el edredón, ni el colchón… mucho menos la almohada, joder.

Grandísima mierda.

—Maldición— bufó enojada. Ugh, y todo era culpa de Sasuke.

¡Sí, era su estúpida culpa! Si él no le hubiera dicho para enseñarle, ella habría ido tranquilamente al centro comercial, pero no, ¡y ahora no tenía ni un puto colchón!

Estaba furiosa.

Sin pensarlo dos veces cogió sus llaves y volvió a salir con un solo objetivo: el Uchiha.

El pelinegro estaba repasando algunas notas, leía tranquilamente mientras bebía un poco de café. Generalmente estudiaba hasta las dos o tres de la mañana y despertaba a las siete, pero que podía hacer, debía hacerlo si deseaba ser el mejor. Su lectura fue interrumpida por unos fuertes golpes en su puerta.

Frunció el ceño, no estaría de mal decirle un par de cosas al tipo o tipa que había hozado a llamar de esa manera. Más se sorprendió —aunque su rostro no lo demostrase— al ver a la Haruno allí, con expresión molesta.

—¡Tú! Es tu estúpida culpa, Uchiha— le gritó.

—Hn, a que te refieres— espetó sereno. Era extraño, curiosamente con ella no podía soltar sus ácidos comentarios.

—Ugh, sucede que no tengo ni sábanas ni nada para dormir. ¿Y por qué? Porque el señorito quería que le ayude ¡se me olvido!—exclamó algo angustiada—Y ahora no sé dónde diablos voy a dormir— susurró.

—Hn. Te prestaré una bolsa de dormir—dijo él.

—No está mal— respondió más calmada. En realidad, habría gritado para desfogarse.

Sí que era bipolar…

Sakura entró a la habitación, no pensaba quedarse congelada, más antes de ingresar Sasuke se interpuso.

—No te dije que pasaras, espera afuera— le dijo con un frío y cortante tono de voz.

—No te estoy pidiendo permiso, tengo frío— de un manotazo la chica lo apartó y sin pedir permiso entró y se sentó en un cómodo sillón, sonriéndole desafiante.

El muchacho arqueó una ceja, alguien normal se hubiera intimidado.

No, ella no era normal.

Hizo una mueca de disgusto, ella era rara. En silencio se encaminó a su armario y sacó de un cajón una bolsa de dormir prolijamente doblada, tirándosela a la Haruno.

—¡Hey!— reclamó la joven médico, fulminándolo con la mirada. Él tan sólo soltó una sonrisa prepotente.

—Odioso…—susurró—.Bueno, ahora sí me voy. Por cierto, tengo un favor que pedirte Sasuke— sus jades brillaron, y a Sasuke no le gustó nada ese destello malicioso.

Sólo se pudo ver como ella le explicaba algo, mientras que él negaba con la cabeza. Sin embargo, ella le debió haber dicho algo que hizo que el pelinegro bufara y asintiera disgustado. La chica pareció agradecerle y despedirse efusivamente.

El Uchiha frunció el ceño, esa mujer…

.

.

~oO-σ-Oo~

.

.

—Oigan… ¿ese no es Uchiha?— murmuró un muchacho inglés.

—Sí es él, pero ¿acaso ella no es Haruno Sakura?— susurró otro.

—Sí, es ella. ¿Pero que hace Uchiha con ella? Eh, ¡parece que hablan!

—¿Por qué esa tipa camina tan cerca de Sasuke-kun?— esta vez fue una muchacha la que murmuraba colérica.

—Y él no la aparta, parece que incluso le responde, ¡la odio!

—Más respeto, Smith, si no te has dado cuenta, Uchiha está con Haruno Sakura, la aprendiza de Tsunade Senjü. Uh, parece que él sabe elegir bien con quien andar…—continuó—. ¿Estarán saliendo?

Ante esa posibilidad las universitarias chillaron molestas. Era imposible.

Cada una de ellas había tratado de acercarte al pelinegro, más este siempre las ignoraba o las humillaba con respuestas hirientes. Y ahora, se le veía muy tranquilo hablando… ¡con Haruno Sakura! ¿De qué conocería a aquella prodigio?

Ambos habían llegado juntos a la universidad. Todos estaban sorprendidos, dado que Sasuke no hablaba con nadie, a no ser que fuera estrictamente necesario. Y Haruno Sakura ya era toda una eminencia.

Sasuke estaba molesto.

No, estaba muy molesto.

¿Cómo había aceptado aquella descabellada propuesta? Ahora era el centro de atención de sus compañeros. Bueno, la compañía que tenía llamaba mucho la atención, y no precisamente por su exótica presencia.

Si no la conocieran, —porque al parecer la mayoría la conocía— podría pasar fácilmente como una simple universitaria. Ella iba vestida con unos jeans simples, unas botas negras altas de tacón, una sencilla polera blanca y encima un abrigo negro, por el frió. Su cabello lo llevaba sujeto en una cola de caballo, con varios mechones sueltos, dándole un aspecto rebelde. Se había maquillado levemente, con rímel y brillo de labios natural.

Por otro lado, él simplemente se había puesto unos jeans, un polo negro y una chaqueta del mismo color. Aunque su ropa no era de marca, Sasuke lucía envidiable. Seguramente así se pusiera un costal de papas en él se vería genial.

—Sasuke-kun ¿dónde es?— preguntó la Haruno.

—Tsk, no seas molesta Sakura. Falta poco. Diablos, porque acepté venir contigo…— farfulló.

Ella le sonrió abiertamente.

Oh, ahora lo recordaba.

Haruno lo había chantajeado.

.

.

.

Tengo un favor que pedirte, Sasuke.

Hn— los ojos de ella brillaban maliciosos, él sabía que había algo oculto allí.

Bueno, ahora no tengo trabajo. Tengo dinero, pero no pienso estar todo el día vagando, así que… pensaba en ir a tu universidad y…

Ni lo sueñes.

La chica frunció el ceño ante la tosca interrupción del Uchiha quien la miraba con un mohín de desagrado. Pensaba en decirle un par de cosas, pero se contuvo. Oh, ella lo haría aceptar.

Mm, si no quieres ayudarme está bien— musitó calmada —. Pero por allí vi que te faltan varios detalles Sasuke-kun, sobre todo en el corte de los ventrículos, cuando quieras operar en corazón abierto. Hagamos un trato, tú me llevas, y prometo enseñarte todo lo que sé, cualquier duda que tengas.

Sasuke la miró interesado. Él deseaba especializarse en cardiología, y el que Haruno, una de las mejores cardiólogas del mundo le ofreciera sus conocimientos era tan tentador…

Oh, y si no aceptas le hablaré a todo el mundo sobre el poster de las chicas Play Boy que tienes allí, Uchiha. ¡Y autografiado! No te creí así.

El chico la fulminó con la mirada.

Un tic apareció en su cien. ¿Acaso ella lo chantajeaba?

Estúpido poster.

Y sobre todo ¡Estúpido Kakashi!

Recordaba que la primera vez que Kakashi lo visitó le había llevado ese "regalito" con algo escrito, jamás le tomó atención, y tiempo después ni se dio cuenta.

En el poster escrito algo como: "Hacerlo contigo fue maravillo. Una gran orgia, ¡ya quiero repetirlo!"

Joder, no quería imaginar el porqué de ese tipo de autógrafo hacía su pervertido jefe.

Y así por conveniencia y chantaje, Sasuke aceptó llevarla. Sakura se despidió después de agradecerle, pero antes de que ella se marchara, arrancó el poster rompiéndolo y tirándolo al tacho de basura.

.

.

.

Y ahora estaba allí, siendo presas de las murmuraciones.

Sasuke odiaba eso, a ella no parecía importarle.

—Será mejor que te acostumbres Sasuke.

El chico volteó a mirarla, ella le devolvió una intensa mirada, seria.

—Cuando eres talentoso, siempre habrán personas que busquen mal, y quiera inventar cosas sobre ti, debes aprender a no enojarte ni tomarle importancia. Sólo pasar de ellos— le dijo—. Los rumores sólo son eso, no deben importarte. Debes saberlo desde ahora.

Él la miró escéptico. Aunque en su mente, se sorprendía una vez más, Sakura era una mujer muy madura, no parecía tener tan sólo veintidós años.

"Es genial, ¿no, Uchiha?"

Habló una vocecilla en su interior. Sakura no era genial, él sólo reconocía que era algo madura.

"Oh, y ahora negaras que no te sientes atraído por su forma de ser. Piénsalo, estás acostumbrado a estar rodeado de niñitas inmaduras, que Sakura te ha impactado"

Quiso insultar a su conciencia.

"Vamos, niño. No te pongas así, admite que ella ha llamado tu atención. Y como no hacerlo, si es tan diferentes a las otras."

Ugh, claro que no. Sakura era… peculiar. Pero que llamara su atención. Eso no.

"¿Ah no? Y se puede saber porque no la alejaste cuando se acercó a ti, porque la ayudaste con su ropa, porque le pediste ayudad, por qué la estás ayudando ahora. ¿Puedes responder?"

Oh sí, la expresión de Sasuke era tan apacible y neutra. Si supieran que su menta siempre era el lugar de mayor desorden, cuestionamientos y demás.

.

.

~oO-σ-Oo~

.

.

Sakura estaba enojada.

¡El baboso de Sasuke la estaba ignorando! Le había estado hablando y el tipo ni se dignaba a responderle.

—¡Te estoy hablando Uchiha!.

Oh, Sakura no tuvo mejor idea para atraer su atención.

Pellizcarlo.

Dejando perplejos a todos. Y despertando de su ensueño al muchacho.

—Tu… ¿me has pellizcado?— arrastró las palabras con expresión lúgubre. Su voz parecía destilar veneno.

—Sí, no me escuchabas— respondió ella indignada. Cualquier chica ya se habría echado a llorar por el tono de Sasuke.

Sasuke recordó con molestia, que ella no era una simple chica.

—Mou, no te molestes, Sasuke— le dijo, regalándole una gran sonrisa—.Ahora vamos ¿sí?

El chico quedó levemente sorprendido, verla allí, con una gran y sincera sonrisa, y sus mejillas levemente sonrojadas, mientras lo tomaba del brazo.

O-Okaa-san…

Había descubierto por qué no apartaba a Sakura, por qué no la alejaba, por qué la ayuda y le pedía ayuda.

Ella…

le recordaba tanto a su madre.

Habían pasado trece largos años, y él aún recordaba perfectamente la cálida sonrisa de su madre.

Sus oídos distinguían los cuchicheos de los demás, seguramente porque la Haruno lo había tomado del brazo y él no hacía nada para apartarla. Pero, no le importó.

A él ya no le importaban los rumores. Sólo… eran vanas palabras de personas trascendentes en su vida. Lo había entendido.


Bien, para entender un poquito mejor. Sasuke es una persona odiosa, arrogante, ególatra. Y odia la compañía, no le gusta. Pero, ¿porqué deja que Sakura se le acerqué? Ahí esta la respuesta, le recuerda mucho a su madre, por su manera de sonreir. Oh, casi por el final hay un dato clave. Ugh, aún no logro acercarme al punto principal, del cual partiré con fuerza.

Aun habrán más momentos felices, necesito que estos dos se acerquen más. Ahm, lo bueno viene pronto. xD

Me decepcionó un poco ver la mitad de reviews, ¿esque la historia no gusta? Siento que no es bueno, si no hay más reviews, he de suponer que la historia no gusta, y pues... ya no la seguiré publicando.

Bien, eso es todo por hoy. Nos vemos. Muuuuchos besotes. x3

III.