CAPITULO III "Invitados inesperados"
Di un sorbo a mi café
-Demonios- Pensé.
Me había quemado la boca por tercera vez esta mañana en un desesperado intento por estar lo más despierta posible. Hoy era la presentación de mi libro y lo único que quería era hacerme bolita y regresar a mi calientita cama. A mi lado Jess no paraba de bostezar.
-Jess deja de cabecear- Le di un codazo.
-Lo siento Lizzie, estoy muy cansada-Murmuró.
-Claro pero ayer querías quedarte con Hiddleston hasta el amanecer.- Dije un poco fastidiada. Por culpa de él y sus amigos nos habíamos desvelado y no podía concéntrame al 100 por ciento en las preguntas que los reporteros y algunos lectores me hacían.
-El señor de la gorra azul sentado enfrente- Dijo Michael, mediador de la entrevista.
Un señor alto de mirada severa y algo regordete se levantó.
-Buenos días, mi nombre es Albert Johnson y vengo de la revista New Writers, mi pregunta es para Elizabeth Arthick: ¿Hay alguna experiencia real detrás del argumento de su historia?-
-Bueno... -estaba buscando las palabras adecuadas cuando un par de ojos azules/verdes/gris llamaron mi atención, estaban hasta atrás escondidos entre la multitud-... cuando cuento una historia no puedo evitar hacerla personal dándole unas cuantas situaciones vividas por mí misma, es la única manera de lidiar con el bloqueo del escritor.- Respondí.
Mierda, es Benedict!- Pensé.
-Con eso finalizamos el primer set, tendremos un descanso de 5 minutos- Anunció Michael.
Mientras algunos se levantaron para estirar las piernas yo me quedé petrificada en mi asiento. Me giré hacia mi amiga que de pronto se encontraba toda ruborizada y llena de sonrisas mientras miraba al otro extremo de la sala. Dirigí mi mirada hacia ese punto y casi doy un grito.
¡Eran Tom Hiddleston y Benedict Cumberbatch!
¿Pero que están haciendo aquí?
La respuesta no tardó en llegarme.
-¡Jessica! Invitaste a esos dos a mi presentación.- Grité. Estaba furiosa.
-Hay Lizzie no te pongas así, esta mañana me estaba mensajeando con Tom cuando le dije que me gustaría verlo y le di la dirección, no creí que de verdad vendría hasta aquí- Explicó.
-Y no vino solo, trajo a su amiguito con el-
-Sí, me sorprende que Benedict viniera, tal vez el también quería verte.-
-Deja de decir incoherencias Jess y mejor piensa en como deshacerte de tus invitados-
-¿Cuál es tu problema? No han hecho nada más que ser lindos y atentos con nosotras y tú los tratas como si fueran lo peor de este mundo.-
-No es eso Jess, pero son celebridades no pueden evitar llamar la atención y crear escándalos, no quiero verme inmersa en polémica, mucho menos hoy que es un día tan importante para mí-
-Relájate Elizabeth, ni siquiera se han acercado por lo mismo.-
-¿Jessica que no te das cuenta? En cualquier momento alguien los descubrirá y todo esto se ira a la fregada!-
-Se reanudan las preguntas.- Anunció Michael.
Jess y yo nos acomodamos un poco después de la acalorada charla. Rogué por todo lo sagrado que ese par siguieran de incognito.
Las preguntas fluyeron bastante bien, entre Jess, nuestro jefe y yo aclaramos bastantes dudas sobre la trama y su significado. Una hora había pasado desde el descanso y ya estábamos terminando.
-Tenemos tiempo para una última pregunta-Dijo Michael.
Nadie alzó la mano.
-Yo tengo una duda-
Esa voz. Dios por favor que no sea el dueño de la mirada hipnotizante.
La pequeña audiencia se giró sorprendida para encarar al sujeto que habló.
-Vaya que... que sorpresa -tartamudeó Michael- tiene la palabra Sr. Cumberbatch.-
Ya valió.
-Mi pregunta es para Lizzie Arthick-
No lo hagas, por favor no me hagas mirarte a los ojos.
Se aclaró la garganta para retomar mi atención. Suspire resignada y lo enfrente con la mirada, asentí en modo de reconocimiento.
-¿Cuál es la pregunta?-
-En el momento que tome tu libro por primera vez, me llevó a una profunda introspección que nunca había sentido con la literatura, ¿cómo logras plasmar tus propios anhelos y sueños tan sutil pero eficazmente?-
Me tomó por sorpresa, era la primera persona que notaba mis verdaderas intenciones al escribir un libro, tuve un pequeño ataque de pánico mezclado con emoción y alegría, todo al mismo tiempo.
No pude decir una sola palabra, un silencio incomodo empezó a crecer, tenía la mirada perdida entre sus ojos.
-Creo que eso será todo por hoy, la señorita Elizabeth ha estado bajo mucha presión y creo que debemos terminar ahora. Agradeciéndoles a todos por haber asistido el día de hoy, hagan una fila a mi mano derecha donde se les entregará un ejemplar autografiado. Que tengan un excelente día.-Finalizó Jess.
A como pudo me bajo de la tarima y nos fuimos a los baños.
-¿Que fue eso?-Exigió saber.
-Yo, ummm no lo sé, creo que fue un ataque de pánico-
-¿Ataque de pánico? Jamás te había dado uno y mucho menos por no saber que responder. Aunque no lo quieras admitir te afecta interactuar con Benedict Cumberbatch-
-Estás loca, debió de ser el desvelo y el exceso de cafeína, eso es todo, solo quiero irme a mi casa y terminar de dormir bien- Dije.
Salimos del baño y fuimos interceptadas por el jefe de Jess.
-¿Cómo estás?-Preguntó.
-Mejor, me disculpó por lo de hace unos minutos John, debe ser el estrés.-Dije.
-No te preocupes, soy consciente de todo el trabajo que has tenido estos últimos meses, lo mejor será que te tomes unas vacaciones cuando todo esto termine Lizzie.-
-Si lo autorizas claro que lo haré.-
-Eres uno de mis mejores escritores y me preocupo por ti. Bueno intenten salir con todo el alboroto que se armó por los invitados inesperados que tuvieron hoy. Es increíble que tengas admiradores tan influyentes.-
-Dios, ¿siguen aquí?-
-Claro que siguen aquí, las personas les están pidiendo autógrafos y fotos.- Dijo John.
-Mejor voy a ver a Tommy.- Dijo Jess y se fue corriendo.
-¿Y a esta que le pico?-Me preguntó Jonh.
-Nada, es solo que está emocionada con el actor Tom Hiddleston, por ella están aquí.-
-¿De verdad? Eso es estupendo, significa más publicidad para ti y nuestro trabajo. Sigan así, relacionándose con celebridades y tendrán la mitad ganada.-
Sin esperar una respuesta se marchó.
Alcancé a Jess que a como pudo se llevó a Thomas y Benedict hacia su oficina.
-Jess, ¿qué vamos a hacer para sacarlos?
-Un hola no nos vendría mal-Dijo Thomas - buena la presentación, y gracias por mi copia autografiada.-Me mostró su libro orgulloso.
Ese pequeño gesto me derritió. Tal vez no sería tan malo darle una oportunidad para conocerlo.
-Creo que me debes una respuesta- Habló Benedict.
-¿Disculpa?-Dije.
-Allá arriba, no contestaste mi pregunta.-
-El tiempo para las preguntas terminó. Dije tajante.
-Sí, pero no el de las respuestas.-
Dicho eso me tomó por la muñeca dejando a una Jessica y un Tom sorprendidos.
-¿Que estás haciendo?- Grité.
-Conseguir lo que vine a buscar.-
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