CAPITULO 3: TEMORES

Suspiro y abrió los ojos para ser recibido por la oscura y borrosa enfermería. Se inclino a tomar los lentes de la mesita de noche, pero al hacerlo, recordó algo: Había tenido un extraño sueño donde Malfoy iba a visitarlo a la enfermería, y no en plan de matarte precisamente, no, estaba ahí para hacerle saber que no estaba solo, que él estaba ahí dispuesto a escucharlo, dispuesto a cuidarlo... Bueno, desde ese punto aquello ya sonaba bastante idiota e irreal.

Sonrió con burla mientras se acomodaba los lentes, pero muy en el fondo sabia que una parte de él se aferraba desesperadamente a que aquello fuera real, y eso dolía, dolía por que la realidad le gritaba incesantemente que estaba solo, que siempre lo había estado y siempre lo estaría, que no había nadie que se preocupara por él si no esperaba recibir algo a cambio...

No pudo evitar que sus verdes ojos brillaran por las lagrimas contenidas, pues la realidad a veces era mas fuerte que las esperanzas a las que él deseaba aferrarse, en las que él deseaba creer...

- ¿Estas bien? – aquella voz preocupada le asusto sobresaltándolo, mas su asombro fue mayor al saber que el dueño de aquélla voz, no era otro que el mismísimo Draco Malfoy, el cual parecía haber estado sentado en una silla que tenía detrás. En algún punto de la noche se había quitado la túnica y se había aflojado la corbata para desabrocharse los dos primeros botones de la camisa.

- ¿Qué haces aquí? – pregunto poniéndose a la defensiva, ahogando aquella esperanza que comenzaba a crecer en su interior al ver a rubio ahí, negándose a creer, por que era mas fácil, así no dolía tanto saber que nuevamente se había equivocado, que a nadie podía importarle... No, no iba a volver a caer en esa mentira, debía haber una explicación lógica para que Draco estuviera ahí, una explicación que no tendría que ver en nada con él...

- Solo quería saber como estabas... – respondió Draco apartando la mirada inseguro, pues sabia perfectamente que el moreno no creía en lo que decía, y no hallaba manera para demostrarle que era verdad.

- Estoy bien – respondió Harry con frialdad, aun negándose a dejar que dentro de él se formara aquélla esperanza, lo cual dolía, por que dolía que dos partes de él se encontraran en conflicto, una deseando creer, y la otra negándose a dejarse engañar de nuevo... Negándose a dejarse lastimar de nuevo...

- Si, de eso me doy cuenta – respondió Draco intentando en vano pensar en algo que propiciara una conversación civilizada, por que al parecer, Harry no tenía ganas de hablar ni con él ni con nadie.

Harry aparto la mirada de Draco, pues le resultaba sumamente extraño verlo inseguro cuando durante todo el tiempo que tenía de conocerlo, no vio otra cosa que la fría indiferencia que enmarcaba su rostro y su actitud por igual. Se movió sobre la cama dispuesto a levantarse, mas Draco se apresuro a evitarlo.

- Dame una oportunidad de hablar – le pidió tan repentinamente, que incluso él mismo Draco estaba asombrado por haberlo dicho.

- ¿Y por que tendría que escucharte? – pregunto Harry aun manteniendo su tono frió, pero sintiendo por dentro que la parte que en él se negaba a creer, comenzaba a ser desplazada por la que deseaba y añoraba creer y aferrarse a esa creencia... Dolía...

- No tienes por que escucharme, pero me gustaría que lo hicieras – pidió Draco aun demasiado inseguro sobre lo que le diría, pero queriendo aquella oportunidad, sobre todo por que sabia que ambos la necesitaban...

Harry suspiro imperceptible, como había aprendido a hacer para que nadie lo notara, como había aprendido a enmascarar sus verdaderas emociones, sus miedos...

- ¿De que quieres hablar? – pregunto por fin mirando al rubio que ahora le contemplaba sin poder creer que así de fácil hubiese accedido a darle aquella oportunidad que tanto anhelaba.

- Quiero que hablemos de ti, que hablemos de mi, que me des la oportunidad de conocerte y que me conozcas – pidió, aun cuando sabia que aquella petición era casi imposible de cumplir, pero aun así no estaba dispuesto a ceder.

- Yo ya te conozco Malfoy – argumento Harry enfadado, pensando que aquella era una broma de muy mal gusto, pero¿Qué mas se podría esperar de un Malfoy, sobre todo de Draco Malfoy.

- No Harry, tu solo conoces la parte que yo he dejado ver a los demás, al igual que yo solo conozco la parte que tu nos has dejado ver – objetó Draco sintiendo en su interior un agujero, pues aquello resultaría sin duda algo mas difícil de lo que había pensado.

- Quizás tengas razón – apoyo Harry sin inmutarse.

Draco suspiro, comprendiendo que resultaría mas difícil de lo que hubiera pensado, poner sus sentimientos en palabras.

- Se que resulta raro que te pida que me permitas conocerte cuando durante todo este tiempo no fuimos mas que enemigos, pero me gustaría cambiar las cosas, me gustaría saber como hubiera sido ser tu amigo... – intento explicar.

- Esa oportunidad la perdiste hace años – aseguro Harry con frialdad, dispuesto a ser tan malditamente indiferente como fuera necesario para evitar que le volvieran a lastimar con falsedades y mentiras.

- Y no a pasado un solo día en el que maldiga mi estupidez, por que estoy conciente de que fui el único culpable de que te distanciaras – Harry le miro asombrado, no pudiendo dar crédito a lo que escuchaba¡¡¡Draco Malfoy estaba aceptando que el tenía la culpa de algo!

Draco bajo la mirada, no le gustaba sentirse tan vulnerable delante de nadie, pero por alguna razón que aun no podía y la verdad no quería explicarse, no le importaba verse vulnerable frente a él, frente a Harry...

- No entiendo por que tanto interés justo ahora... – comenzó Harry, pero luego, la dura realidad le golpeo tan fuerte y cruel como llevaba tiempo haciéndolo... Cerro los ojos sintiendo que algo en su interior se rompía, al tiempo que la soledad le arrastraba al dolor, a la lenta agonía, a la oscuridad, a la nada...

- Harry... – Draco dio un paso hacía Harry, mas cuando éste abrió los ojos, Draco sintió que sus pies se congelaban en el suelo ante lo que vio: Aquellas orbes verdes le contemplaban con el odio impregnado en ellas y una sombra de lo que sin duda alguna era dolor, y eso le desgarro por completo el corazón.

- Lárgate – le ordeno Harry, su voz fría e indiferente al igual que el resto de su rostro, solo dejando entrever el odio como única emoción reinante, y es que en verdad sentía que no podía sentir otra cosa que no fuera odio, que quizás nunca volvería a sentir otra cosa que no fuese odio...

- Harry... –

- ¡Vete! – le grito Harry, ignorando por completo aquélla voz que le gritaba incesantemente que si se quedaba solo, se perdería de verdad... Harry Potter dejaría de existir tal cual era ahora... Quizás no sufriría una destrucción física, por que eso no destruiría su cuerpo, pero si su alma, sus sentimientos... ¡Genial, eso era todo lo que le faltaba, que su existencia emocional estuviera en manos de Draco Malfoy.

Draco le miro indeciso, pero por experiencia propia sabia que no era agradable quedarse solo cuando sentías que el mundo se te venia encima, así que se planto firmemente en el suelo y negó lentamente con la cabeza para que Harry fuera conciente de su decisión.

- ¡Vete¡Déjame en paz! – volvió a gritarle Harry levantándose de la cama furioso, pues no iba a soportar que nadie le tuviera lastima, mucho menos Draco Malfoy.

- No te voy a dejar solo – le aseguro Draco con tranquilidad, pero eso solo ocasiono que el dolor que crecía dentro de Harry, fuera cada vez mas intenso, cada vez mas insoportable... ¿Por qué demonios dolía tanto?

- ¡Vete¡No quiero verte ni a ti ni a nadie! – le grito dándole un puñetazo en plena cara, lo que ocasiono que Draco perdiera el equilibrio y cayera al suelo.

Harry le miro furioso, pero aquello apenas era el comienzo de algo aun peor y lo sabia: Necesitaba descargar todo aquel coraje, todo aquel dolor, quería que todo terminara, no quería seguir sintiendo como poco a poco, su espíritu sucumbía a todas aquellas emociones que le lastimaban. Corrió hasta la puerta, necesitaba salir de ese lugar, necesitaba huir, por que él solo ya no podía seguir enfrentando aquellos demonios que le atormentaban, sus fuerzas ya no bastaban y no le gustaba sentirse miserable; Cuando su mano toco el cerrojo, unos fuertes brazos se cerraron en torno a él impidiéndole moverse.

- Necesitas creerme Harry – le susurro al oído sin soltarle pese a los esfuerzos que Harry hacía, pero no, esta vez no le soltaría, no volvería a perderle – Solo quiero ayudarte, solo eso, ayudarte, que me permitas ser tu amigo... –

- ¡CLARO! – bramo Harry aun retorciéndose en el fuerte abrazo del Slytherin que se negaba a soltarle - ¡CLARO QUE QUIERES SER MI AMIGO, POR QUE ASÍ, DRACO MALFOY TENDRÁ UN POCO DE CRÉDITO, POR QUE DRACO MALFOY TENDRÁ MEJORES INFLUENCIAS SI ES AMIGO DEL GRAN HARRY POTTER QUE DERROTO AL TEMIBLE VOLDEMORT, POR QUE BUSCAS ALGO QUE TODOS QUIEREN, POR QUE SOLO BUSCAS UN POCO DE FAMA A MI LADO! – las palabras eran crueles, pero Draco se repetía mentalmente que eran producidas por el dolor y la soledad que en aquel momento Harry sentía, y eso era algo que él deseaba evitar en el moreno.

- Eso no es verdad Harry, déjame mostrarte que no estas solo y te prometo que jamás volverás a estarlo, por favor dame la oportunidad de demostrártelo... – pidió Draco hablándole suavemente al oído sin soltarle, agradeciendo que el moreno se hubiera olvidado por un momento de que podía usar mágia, por que aun que estaba en desventaja físicamente debido a que Draco era un poco mas alto y por lo tanto mas fuerte, si median sus poderes, sin dudarlo seria Draco el que ahora se encontrara en una notable desventaja.

- ¡NO PROMETAS NADA QUE NO ESTÉS DISPUESTO A CUMPLIR MALFOY, NO JUEGUES CONMIGO! – exclamo Harry furioso, sintiendo como aquellas palabras parecían darle mayor fuerza a esa parte de él que deseaba y añoraba creer en alguna esperanza, y dolía... Siempre dolía... ¿Acaso siempre dolería?

- No miento Harry, por favor dame la oportunidad de demostrártelo – volvió a suplicar Draco sin soltarle, sintiendo como Harry se estremecía.

- No es verdad... Mientes... Eres igual que todos... – comenzó a decir Harry negando con la cabeza una y otra vez mientras se dejaba caer al suelo de rodillas, sintiendo sus piernas incapaces de sostenerle durante mas tiempo; Draco se hinco junto a él sin soltarle, y aun que se negara a aceptarlo, aquellos brazos le hacían sentir seguro.

Pronto sintió su cuerpo temblar y sabia lo que eso significaba: Era una reacción muy común en él que su cuerpo temblara cuando se negaba a dejar salir todas aquellas emociones que le lastimaban.

- Tranquilo, estoy aquí y no me iré – le murmuro Draco al oído, estrechando el abrazo para que Harry pudiera sentir mediante ese acto, que no mentía, que estaba ahí por él y para él.

Sentir aquellos cálidos brazos cerrarse con calidez a su alrededor fue todo lo que Harry necesito para bajar toda defensa, por que ya no sabia que era mas doloroso, si vivir sin esperanza y amargura, o con la esperanza y el dolor latentes a cada segundo de su ahora miserable vida.

Lagrimas silenciosas rodaron sus mejillas, y Draco solo fue conciente de que el Gryffindor lloraba, cuando sintió el cuerpo entre sus brazos temblar y agitarse de vez e cuando, por que los llantos del Gryffindor eran silenciosos... Casi imperceptibles... Como el resto de sus emociones...

- Tranquilo... – le susurro sin soltarle, apretando mas el abrazo para mediante esa acción, hacerle sabe que estaba ahí, que no se iría, que no le dejaría de nuevo solo...


Hola!

Bien, el tercer capitulo esta arriba, espero les guste y dejen sus comentarios n.n