Harry Potter no me pertenece a mi sino a la talentosa JK Rowling que creo esta maravillosa historia.

I solemny swear that im up to no good.


¿Como esperaba volverse el mejor mago de todos los tiempos si ni siquiera se dio cuenta del momento en que esa sangre sucia se esfumo de la clase? Aquel fue el pensamiento que inundo a Tom Riddle apenas se dio cuenta de que no importaba cuanto la buscara Elena ya se había ido y no era muy probable que volviera al lugar, debía de buscarla en otro lado si esperaba encontrarla, o claro, irse rumbo a la clase de Herbología esperando que la otra no se la saltara con tal de fastidiarlo.
Pero el hecho era que, como es que, si solo había sido por un misero segundo que le quito la vista de encima al otro momento simplemente ya no estaba pensó Tom encontrándose mas que frustrado por culpa de la castaña. Aquella lunática sangre sucia... pensó, porque la chica se había reído en su cara y simplemente se había ido como si nada.
¿Y que peor?, al estarla buscando de camino a los invernaderos se había encontrado con Madame Sprout que le pidió que viera si todo estaba en orden en el lugar, incluso estaba tan apurada que no le dio el tiempo suficiente para excusarse, claro, el iba hacia allá pero no se encontraba con las ganas de revisar las plantas para ver que estaban bien. En definitiva se había levantado con el pie izquierdo ese día como decían los muggles.

-¡Elena! -la exclamación llego clara a sus oídos, Tom maldijo mentalmente a la dueña de aquella voz ya que con toda seguridad venia de los invernaderos lo que significaba que Riddle no tenia mas opción de ir y averiguar de que se trataba.

Y de pronto fue capaz de verlo, a la amiga de Evans, Rebecca siendo atacada por un troll de las montañas. En definitiva a los ojos de la serpiente la chica era la persona mas torpe que el jamas hubiera visto porque aun cuando el troll no le lograba asestar ni el mas misero golpe claramente en muy poco lo haría ya que faltaba poco para que le rozara con su mazo, y peor aun, al primer golpe visto por Tom la chica simplemente dejo caer su varita quedando totalmente indefensa ante el ser que tenia delante. Si bien a Riddle no le habría molestado-sino agradado-ver como aquella criatura deforme asesinaba a la "sangre sucia" frente a sus ojos lo mas probable es que deshacerse del problema tuviera sus beneficios, y en ese caso, por mas que le molestara interferir en el "espectáculo" que se efectuaba-y que definitivamente si ocurriera en otro lugar no se habría molestado en intervenir-se dispuso a actuar.
Con lo que el chico no había contado era con que Evans estuviera allí y saliera corriendo de dentro de uno de los invernaderos, en definitiva le había tomado mucho tomar la decisión del maleficio que iba a utilizar e incluso se vio tentada a no pensar demasiado en ello y simplemente hacerlo, pero era una Slytherin después de todo y tenia que pensar bien en las futuras consecuencias de sus actos. Lo que pensó Riddle fue que Elena se limitaría a utilizar algún encantamiento sencillo como primer movimiento, tal vez un Expelliarmus o Rictusempra para dejar al troll atrás, pero se equivoco como nunca lo había echo antes, Evans había lanzado la maldición asesina en contra de aquella criatura asquerosa.
El estruendo provocado por la caída del troll apenas fue "importante" para los ahi presentes, Lewis estaba completamente paralizada, y miraba a su "amiga" con claro horror, en cambio Tom sentía una mezcla de sorpresa y excitación.
De todos modos no todos los días veías a alguien utilizar la maldición asesina en pleno Hogwarts, para Riddle eso era algo genial, interesante, le daba una ligera expectativa de algún papel a su favor que la castaña pudiera desempeñar en los planes que tenia a futuro, en sus planes para hacerse dueño de todo, para eliminar a los impuros de una vez por todas. Para él en ese momento no importo demasiado-creer-que la chica fuera una sangre sucia, podría ignorar ese echo con tal de tener su poder a su servicio, porque dudaba mucho que algún otro estudiante de tercer año-a parte de si mismo-pudiera realizar correctamente alguna de las maldiciones imperdonables.
Contrario a Riddle Rebecca estaba mas que horrorizada, si bien aquella maldición había sido realizada con tal de salvarla y, aun cuando sabia lo mucho que le costaba a Evans tomar una decisión sin decididamente analizar todas y cada una de las posibles consecuencias que esta podía traerle mas tarde se sentía totalmente traicionada por la otra por el simple echo de no saber que la otra era capaz de realizar hechizos de ese nivel... sin contar que estaban prohibidos claro, por lo que no lo pensó detenidamente y opto por lo mas simple, entrar en pánico.

-Becca... -Evans se acerco a la rubia con clara preocupación en el rostro, Lewis era toda horror y al ver a la castaña lo suficientemente cerca como para tocarla retrocedió rápidamente y gracias al impulso cayo al piso y, sin importarle demasiado el golpe que acababa de darse siguió alejándose lo mas posible de la chica que lo único que quería era protegerla- ¡Espera!, puedo explicarlo...

-¡Cállate! -la interrumpió notablemente asqueada, aunque con la voz distorsionada por el miedo y temblando de pies a cabeza no era muy fácil tomarla enserio- no te me acerques...

-Becca yo... -intento tocarla nuevamente recibiendo un golpe en la mano por parte de la rubia que en ese momento tenia una expresión de loca en el rostro lo cual la hacia verse de mucha mas edad, la hacia verse adulta.

-¡No te me acerques! -el grito fue lo bastante fuerte como para hacerla retroceder por la sorpresa- ¡No te quiero ver nunca mas!

Al propinar ese ultimo grito Lewis reparo en la presencia de Riddle y se cubrió la boca avergonzada por lo que acababa de decir, acto seguido la castaña lo miro con el rostro inexpresivo, había quedado claro para ella, el ultimo grito de su "amiga" lo había dejado claro y ella no iba a insistir mas, no podía renunciar a su orgullo, incluso aquella mueca de burla que se formaba en su rostro todas las veces que planeaba algo en contra de los como ella les decía " los amargados de mi casa" y que había puesto al estar con el chico había desaparecido completamente, se había borrado para ser reemplazada por una simple mueca de amargura. Había solo una cosa destacable en ella en ese momento, y era una lagrima solitaria que corría por su mejilla, la cual Riddle y otra persona vieron con claridad y que Elena procedió a secar con brusquedad.

-Bien, como quieras -de un momento a otro la tristeza en su voz fue reemplazada por la mezcla de odio y amargura que Evans estaba segura oía todas y cada una de las veces que la habían molestado por la pureza de su sangre, especialmente cuando venia de la boca de Draco Malfoy quien obviamente sabia que a Elena le importaba una mierda la pureza en la sangre, pero que obviamente no sabia que en realidad la Slytherin era una sangre pura y no se molestaba en decirles nada porque sinceramente le daba lo mismo- simplemente luego no me busques si te arrepientes, sangre sucia inmunda.

Rebecca se asusto notablemente tanto por el tono de voz tan frió con el que la que había sido su amiga le acababa de hablar insultándola como por la mirada llena de asco que le dirigía, y nuevamente por el miedo la chica quedo estática, paralizada. Riddle no pudo mas que sonreír de lado por aquel gesto y mas aun por lo que acababa de decirle a la rubia, luego de ello vio como la castaña pasaba a su lado marchándose sin siquiera mirarlo.


Todo se había ido al demonio para ella, esos 3 años de intentar que Rebecca no se diera cuenta de como era se habían ido directamente al demonio en el momento en que pronuncio el Avada Kedavra. ¿Como fui tan ingenua? pensó frustrada, porque si bien era extraño que hubiera un troll en la escuela lo era mas aun para ella que justamente se hubiera topado con el. Era un dolor de cabeza saber que nuevamente iba a estar sola, incluso si esa chica jamas fue una persona presente en su vida de algo le ayudaba, era extraño, ¿debía estar molesta o devastada? se preguntaba para mentalmente optar que la mas correcta era la segunda, pero Evans era extraña, por mas que intentara sentir algo no era capaz de sentir nada.
De verdad que no lo sabia, el hecho es que ella jamas había sido una buena amiga, ninguna lo había sido, pero al menos Elena se podía decir, argumentando a su favor que en un principio no iba a mentirle a la leona acerca de quien y como era, pero se le hacia especialmente difícil no hacerlo, en especial por la muecas de asco o simplemente de miedo que tenia al oír cosas acerca de magos oscuros o los locos por la pureza de sangre, entonces ¿no tendría que temer también a mi familia? había pensado la serpiente. Al fin y al cabo sus verdaderos padres eran unos fanáticos de las tradiciones de la pureza de la sangre, y la chica estaba segura de que mas de una vez le habían tirado unos cuantos Crucio por el simple echo de sugerir que aquella creencia no era en lo absoluto la correcta.
Ahuyentar a Myrtle la Llorona del baño de chicas que se encontraba en el segundo piso no fue precisamente una tarea difícil, fue poco lo que necesito la Slytherin para que la fantasma se fuera llorando del baño sollozando sobre lo cruel y malvada que era, pero claro estaba que a Evans no le intereso demasiado lo que la ex-Ravenclaw le pudiera decir, de todos modos había conseguido lo que quería, estar completamente sola en el lugar, aunque francamente habría preferido encerrarse en los dormitorios con tal de tranquilizarse de una vez y finalmente dormir, claro, de no ser porque eran compartidos... y no se podría decir que se llevaba precisamente bien con las chicas con quienes compartía el dormitorio de la casa esmeralda y plata.
Apenas se encontró sola fue hacia uno de los lavabos y se apoyo en el observando su rostro un tanto demacrado, unas enfermizas ojeras casi purpura rodeaban sus ojos azules contrastando de forma casi calaverica la palidez extrema de su piel de porcelana, Elena no pudo mas que sentir asco de si misma al momento en que miro los rasgos que tenia, porque no importaba mucho que en realidad fuera una belleza, lo que veía la serpiente en el espejo difería de lo que en realidad era. A sus ojos la imagen que le devolvía el espejo era una completa distorsión, un reflejo exacto de lo que ella creía ser... y no pudo mas que sentir asco de si misma al no saber que lo que veía no era precisamente la realidad.

-Me sorprende que Becca no se haya alejado de mi hace tiempo -susurro con amargura agarrándose unos de los mechones de cabello castaño que caía sobre sus hombros.

El cabello castaño que poseía, para ella era lacio y sin vida, a los ojos de los demás era algo salvaje, indescriptible y hermoso aun cuando nadie se lo dijera, la serpiente había sentido deseos de cortarlo tantas veces, pero claro que en su mente tenia en cuenta de que no importaba cuantas veces fuera cortado el cabello volvía a crecer, con mas fuerza y mas vivaz, pero esa no era la razón por la que no lo cortaba, era porque creía que si lo hacia tendría peor aspecto del que ella le veía por lo que no importaba cuantas veces la idea pasara por su cabeza terminaba los desecharla piel pálida, era una de las cosas que la chica mas odiaba de si misma, o bueno, de las cosas que se veían a simple vista, incluso superaba el odio que le tenia a las ojeras que tenia debido al poco tiempo de sueño tranquilo del que disponía, ¿porque tranquilo?, porque no podía dormir mas que unas cuantas escasas horas antes de sufrir una pesadilla, y era en medio de todas esas cosas que ella odiaba que estaba lo único que encontraba bueno de si misma, sus ojos, de un azul casi gris, los ojos que había heredado del padre que jamas había conocido, porque ni su supuesto padre ni su madre tenían los ojos de ese color.
Y se odio mas aun, porque sentía una enorme envidia, envidia de Rebecca y su perfección, porque a los ojos de la Slytherin al menos la leona tenia algo bueno, porque al menos si ella fuera horrible por dentro a nadie le importaría, porque todos verían simplemente lo hermosa que era y no le tomarían el peso a que aquello solo fuera exterior, porque esas son cosas que a nadie le importan, porque todo entra en uno por primera vez a través de los ojos, y lo que uno ve es el cuerpo, no el alma.
Sabiendo lo que pasaría con su cuerpo le dio un fuerte puñetazo al reflejo que le entregaba el espejo, logrando ver como las momento en que su puño tocaba el objeto y este se hacia trizas una sonrisa se formaba en el rostro "contrario" siendo que ella no había echo ese gesto, porque comenzaba a ver cosas, cosas irreales que poco a poco la volvían loca, que poco a poco comenzaban a acabar con su cordura.

-Esto apesta -susurro observando detenidamente su mano cubierta de sangre, incluso con las punzadas de dolor que la chica sentía en ella la expresión de su rostro era de pura indiferencia, porque ella no podía poner otra expresión en ese momento, cualquier otra para ella significaba una señal de debilidad, e incluso estando sola no se lo permitiría, porque por el momento el orgullo era mucho mayor que el dolor que sentía. Pero sin querer unas cuantas lagrimas volvieron a rebalsar sus ojos y se permitieron caer sobre la sangre que comenzaba a acumularse.

-¿Quien esta ahí? -una voz conocida resonó dentro del baño al momento en que a Elena un ligero escalofrió le recorría la espalda, Myrtle había alertado a alguien con su llanto.


Me esta costando mas de lo que pensé el editar los capítulos pero lo estoy disfrutando bastante ademas de que me están quedando mas extensos de lo que pensé, de todos modos creo que no me demorare tanto entre uno y otro, aunque eso va a significar que los subiré a intervalos irregulares puesto que sera a medida que los termine, el mismo día o el siguiente según pueda debido al internet-malo-que tengo

Espero que esta vez ojala me comenten y seria todo.

Mischief managed.