Au: Hola, lamento el no haber publicado de verdad que las ideas me venían a la cabeza y no sabía como ligarlas entre si, este capítulo ha sido modificado y contiene partes del que antes fue publicado. También agradecer a REDXROSE gracias por revisar esta historia, realmente que aprecio tus comentarios =)!

Los caracteres no son de mi propiedad, sino de la maravillosa escritora J.K Rowling

Pareja: Hermione Jane Granger/ Fleur Isabelle Delacour

"Soluciones del convenio, coincidencias del destino"

2- "Conduje millas y millas…y acabé a tu puerta"

Tan pronto como la noche había caído para Hermione, ella acomodo rápidamente sus cosas en donde correspondía cada una, había sido una día agotador. Después de la cena y pronunciar un Buenas noches a su padre ella se encerró en su habitación para terminar de desempacar sus maletas.

Crookshanks como de costumbre estaba en medio del cómodo colchón durmiendo, ella rápidamente tomo una ropa para dormir y se adentro al baño para ducharse, fue relajante para ella y sus músculos tensados durante el dia pero ansiaba dormir y no seguir pensando si estaba tomando la decisión correcta. Saliendo con su pijama ella camino directo hacia su cama, coloco su varita en el primer cajo de la mesita de noche y apresuro acomodar sus almohadas.

-Vamos Crook muévete –exigió la castaña

El gato lleno de desgano cumplió con la orden de su ama, Hermione sonrió y apago la lamparilla de noche. Sus parpados comenzaron a cerrarse hasta que finalmente la chica se entrego a los brazos de Morfeo.

Al dia siguiente Fleur despertó con la picazón intensa en sus ojos, el aire que se colaba por las ventas y el olor a tierra mojada era indicio de que un nuevo día había comenzado, después de dos largos días de estar en cama prácticamente sin hacer nada más que leer nuevamente un vieja novela ficticia de magia, ella sabía que era más que necesario salir de entre las sabanas. Ya habían 2 días desde que Bill había visitado la mansión Delacour, Dos días en los que Fleur se sintió cansada pero llena a la vez con desgano. Gabrielle no había hablado con ella desde la visita del Weasley y podía entender de cierta forma la inconformidad de su pequeña hermana. "…No intentes seguir buscando algo que ya haz encontrado desde hace mucho tiempo", siempre fueron las palabras de la pequeña rubia después de tocar el tema.

Apolline por su parte había insistido que todo lo que hiciera se redujera solo a estar en su habitación, su madre siempre había sido un poco exagerada, ella lo sabía, aun después de tener 20 años era tratada como una pequeña. Si bien, Fleur sabía que su condición no había sido la mejor durante los últimos días, semanas, quizás meses o para ser exactos años. Pero jamás pensó que llegaría extremos. Las veelas son seres que prácticamente dependen del amor de su pareja, pero Fleur nunca pudo comprender o más bien no quería entender por qué debía ser de esa forma. Supuestamente al no ser correspondida su herencia había comenzado con los estragos de un amor no correspondido, quizás si Hermione le hubiese hecho caso nada de esto estaría sucediéndole, su físico y belleza nunca hubieran cambiado para un "mal" de su sangre que estaba causándole eso.

Sin embargo, de nada servía lamentarse incluso renegar sobre todo lo que había ocurrido en su vida los últimos años, ella había aprendido que los errores del pasado deberían quedarse ahí y solo recordar del pasado lo bueno. Hermione era algo bueno. Ese pensamiento había sido el tormento de cada dia, la niña se había convertido en su alma gemela, por así decirlo, y ella no lo sabía, aunque nunca había hablado con su madre sobre eso trataba de entender una respuesta justa y sencilla. Cuáles eran las consecuencias? Acaso ella iba a morir por no ser correspondida en el amor… Su cabeza había comenzado a doler y las nauseas en su estomago junto a ella, la sola idea de morir a causa de eso realmente hacia que su pecho doliera profundamente. Fleur limpio una traviesa lagrima que resbalaba por su mejilla, ella sabia que estaba siendo infantil al llorar nuevamente por la castaña pero era algo que no podía evitar. A pesar de haber pasado varios años de su encuentro la vida había sido demasiado dura para ella, Hermione vivía a miles de kilómetros en un lugar donde ella tenía gente que le amaba y la felicidad siempre fue una compañera para ella, pero Fleur sentía envidia de ella por seguir disfrutando y seguramente felizmente con alguien a su lado, mientras ella se encontraba desmoronándose poco a poco.

Cansada de estar en cama, la rubia respiro profundo antes de ponerse lentamente de pie. Al principio sus piernas amenazaban con debilitarse en cualquier momento y hacerla caer, un poco mas de fuerza puesta ella había logrado equilibrarse y evitar una caída que sería dolorosa. Sin duda alguna su cuerpo había recuperado fuerzas gracias al descanso que se le impuso, la buena alimentación al igual que las pociones habían hecho que su cuerpo pudiera mantenerse de pie sin ayuda de nadie.

Recurriendo a la rutina ella hizo su camino hacia el cuarto de baño, despojándose de su pijama, con cuidado ella dejo al descubierto su delgado y cansado cuerpo desnudo. El agua lleno su bañera y sin esperar mas lanzo un hechizo para dejarla a una temperatura estable, no estaba a acostumbrada a usar su magia para ese tipo de cosas pero en este caso era necesario y urgente.

Después de una ducha relajante Fleur salió envuelta en una toalla que llegaba un poco mas abajo que sus muslos, ella camino a través de la habitación para recoger su ropa interior, Sin embargo al pasar por el espejo de cuerpo completo ella dejo caer la toalla viendo su reflejo. Sus ojos observaron su reflejo un poco incrédula ante lo que veía, su cuerpo era demasiado delgado y pálido los huesos de los costados eran notorios mas de lo que ella pudo llegar a imaginar.

-Definitivamente algo no anda bien –se dijo así misma con preocupación

Su cabello fue secado rápidamente gracias a un encantamiento quedando un poco mas abajo de los hombros y pronto tomo una ropa presentable y salió de la habitación con precaución. La rubia salió lentamente de su habitación observando el largo pasillo que conducía hacia las escaleras, no pudo evitar detenerse un momento al pasar por el cuarto de Gabrielle, ningún sonido se escuchaba dentro, seguramente la niña estaba en el jardín o en el estudio con su padre.

Bajando cuidadosamente cada escalón ella hizo su camino hacia el recibidor, sin embargo el lugar se encontraba en silencio y completamente vacío. Fleur suspiro mientras pensaba en donde podrían estar todos, quizás en el jardín o el estudio. Tomando la segunda opción sin pensar demasiado hizo su camino por el largo pasillo.

La rubia se detuvo por un momento escuchando las voces de sus padres, parecían estar hablando de algo o quizás discutiendo, algo que no ocurría muy a menudo. Fleur escucho atentamente sin ser vista por sus padres, la puerta se encontraba entre abierta y las voces se hacían más claras al acercarse.

-Apolline, es muy peligrosa tu opción… el tiempo es limitado –La voz de Armand sonaba preocupado, llena de angustia y malestar.

-Lo se, querido…-Fleur escucho como su madre se movía a través de la habitación y al igual que su padre su voz sonaba con preocupación y desesperación. Ella se pregunto cual era el tema de conversación, era demasiado extraño todo lo que estaba ocurriendo. Demasiado sospechoso.

-Si piensas que eso funcionara adelante, Fleur pronto comenzara a tener aun mas problemas con su salud a causa de esa maldita maldición impuesta…No voy a permitir que eso le suceda a mi hija! –Exclamo con firmeza

Fleur un poco asombrada y llena de confusión se coloco de espaldas a la pared donde poco a poco fue cayendo hacia el piso, la sensación de vértigo comenzó pronto a marearla. Ahora podía entender con un poco de claridad lo que estaba sucediéndole, ahora podía comprender la sensación de enfermedad dentro de ella, las lagrimas comenzaron a brotar silenciosamente. Las voces de sus padres continuaron hablando sin percatarse que su hija los escuchaba atentamente en silencio.

-Armand, nuestra hija necesita de 'ermione… es la solución que tenemos… Desde que Fleur la conoció el nombre de su pareja ha sido escrito en el árbol genealógico de la familia, mi bisabuela lo sabía, de este modo jamás podremos engañar el convenio, en el especifica que la maldición solo será rota al igual que el convenio cuando Fleur estuviera comprometida con su alma gemela… -Explico Apolline con clara molestia y desesperación

La rubia quien aun estaba en suelo continuo observando la pared color blanco frente a ella, la información estaba siendo procesada demasiado rápida, era aterrador escuchar todo lo que su sangre podía llegar a causar. Sin embargo la duda aun saltaba a ella, de que convenio formaba parte sin saberlo?...

Sus puños fueron apretados hasta que el dolor intenso se apropio de sus nudillos, la impotencia y desesperación de saber que ella estaba condenada a algo desconocido. Maldijo nuevamente la hora en que conoció a Hermione y se enamoro de ella. Se maldijo así misma por lo que llevaba en su sangre, una maldición de por vida sin cura aparente … Tan pronto como sus lagrimas habían cesado ella poco fue poniéndose de pie dispuesta a saber qué era lo que estaba sucediendo con ella y que tenía que ver Hermione en todo esto.

-Siendo de esa forma tenemos que actuar de inmediato, pero Apolline…-apresuro a decir Armand, Fleur podía imaginarlo con su ceño fruncido mientras hablaban, un gesto que no era muy común ver en el rostro de su padre.- No crees que Fleur tiene derecho a saberlo?

Finalmente la rubia respiro profundo tratando de aliviar el agudo dolor en la garganta, así como sus manos nuevamente limpiaron sus ojos, ella empujo la puerta con brusquedad. Armand quien veía fijamente a su madre se sorprendió al verla, mientras que su madre solo atino a darse media vuelta para verle de frente.

-Si madre, no crees que tengo derecho a saberlo? –pregunto con clara molestia y decepción en su voz

Apolline le miro fijamente con sus ojos levemente enrojecidos, la tensión que se había formado en el aire parecía acabar poco a poco con el oxigeno del lugar. Armand lentamente camino hacia su esposa colocando una de sus manos en la espalda, Fleur les miro en busca de una respuesta, una explicación a todo lo que estaba sucediendo con ella.

-Fleur…-espeto en voz baja su padre

La rubia reconoció inmediatamente el tono de voz de su padre, la sensación de escalofrió recorrió todo su cuerpo. Apolline lentamente se desplazo a través de la habitación cerrando el enorme espacio que les dividía. La mujer mayor tomo una de sus manos y lentamente se encaminaron hacia uno de los sillones de cuero negro, Fleur no podía entender por que tanto misterio. La ansiedad, la confusión… la rabia estaba carcomiéndola por dentro.

-Respóndanme, por favor…-la voz de la rubia poco fue apagándose hasta parecer un susurro, su mirada azul se veía opacada por la tristeza y desesperación que sentía

Un intercambio de mirada entre ambos adultos no paso desapercibidos por la rubia quien esperaba en un silencio agónico la verdad, Armand tomo asiento lentamente junto a su esposa dispuesto a explicar pero fue detenido cuando una de las Manos de Apolline dio un leve apretón.

-Fleur, Querida antes que nada queríamos decirte que nunca estuvo contemplado seguir ocultándotelo… estábamos dispuestos a decirte todo para tratar de evitar algo como esto –dijo Apolline con la mirada fija en el suelo

-Hasta cuando madre? –Pregunto irónicamente con voz quebrada- Hasta que yo estuviera en agonía y a punto de morir

-No, claro que no –respondió Armand, los ojo azules de la rubia se situaron en la esquina de la habitación

-Por supuesto que no Fleur! Tu padre y yo pensábamos buscar una solución…- Fleur les observo con indiferencia, su mirada llena de enojo al descubrir que había sido engañada toda su vida- Fleur tu no vas a morir… nada de eso va a ocurrirte –dijo Apolline con tristeza

-Eso no fue lo que dio a entender mi padre cuando hizo referencia a mi salud, no es necesario que me mientan! Ustedes mismos lo dijeron… mi tiempo es limitado –expreso con voz quebrada

Poco a poco las lagrimas se deslizaron por sus mejillas, pero una de sus manos inmediatamente las limpio. Armand y Apolline le miraron con dolor, con culpabilidad. Nunca estuvo presente en sus planes hacer que Fleur se enterara de esta forma sobre el convenio.

-pido disculpas por haberte hecho creer algo que no sucederá, Hija nunca fue mi intención haberte hecho comprender algo equivocado… -Dijo Armand en voz alta con tristeza

-Fleur… Debes saber la verdad, nunca quisimos hacerte creer que morirías, supongo que es hora de explicarte que es lo que esta sucediendo y a lo que nos referíamos con tu tiempo –Dijo Apolline mientras se detenía un momento a inhalar un poco de aire- Como sabrás las veelas somos criaturas que solo nos enamoramos una vez, cuando encontramos a nuestra alma gemela es casi imposible de borrar el vinculo que nos ha unido, son escasas esas situaciones…Sin embargo cuando una veela no es correspondida se dice que su sangre hace de ella una persona solitaria y depresiva, como una enfermedad que le empieza atacar, habitualmente nuestra sangre se alimenta del amor y alegría de las personas que nos rodean…

La rubia permaneció en silencio escuchando y asimilando las palabras de su madre.

-…Aun a pesar de ser rechazada o no correspondida la vida sigue un transcurso diferente para ella, se dice que las ganas de seguir viviendo le abandonan hasta el punto de querer morir… -Apolline suspiro al decir las palabras, Fleur podía comprender perfectamente el porqué- Antes se creían que las veelas solo debían emparentar con personas de alto nivel económico, no importaba que esta no amara a la persona pero eso era lo de menos, su belleza, elegancia y claramente la fidelidad a su pareja eran motivos suficientes para ser obligadas a casarse…

La mano de Armand presiono levemente la de su esposa mientras retenía un suspiro de impotencia, Fleur esperaba confusa y a la expectativa tratando de entender por qué su madre hablaba sobre lo que llego a ocurrir a las veelas en tiempos antiguos.

-Tu bisabuela Juliette fue una mujer muy bella y llena de pretendientes, ella era hermosa, una bruja de sangre pura y con belleza e inteligencia inigualable…había recibido miles de propuestas tanto de hombre como de mujeres, pero para ella siempre fue primero lo que su corazón dictara y nada ni nadie la hizo flaquear de esa creencia… Como sabrás ella se caso con tu bisabuelo Élie, no fue un hombre lleno de riquezas pero si un hombre sencillo que logro ganar el corazón de tu bisabuela, a pesar de que ella fuera de familia de buena posición económica el se esforzó siempre por ganar cada una de las cosas que tenían, ambos eran felices pero mucha gente no, Élie muchas veces fue amenazado de muerte por pretendientes que había rechazado tu bisabuela pero nunca dio marcha atrás a pesar de eso, Juliette era una curandera que ayudaba algunos campesinos y preparaba pociones cuando estos se enfermaban, era una mujer sencilla y amorosa con todos. Sin embargo varios meses antes de que tu abuela Silvia y sus hermanos fueran concebidos, Élie y Juliette atravesaron por una crisis donde la única solución parecía ser el separarse… Élie desesperado al ver la situación recurrió pidiendo ayuda a un hombre con dinero, la enfermedad y hambre estaban a la vuelta de la esquina, y un hombre llamado Sebastien le ayudo sin pedir nada a cambio al principio.

Apolline suspiro fijando su mirada en la alfombra bajo sus zapatos. Fleur por su parte lentamente desplazo su mirada por la habitación, uno de los mechones rubios cayó sobre su rostro impidiéndole por varios segundos ver hacia el frente. Ella podía sentir la vacilación en la voz de su madre, su mirada llena de tristeza y la tención que tenia sobre ella.

-Sebastien era un extranjero que había llegado a Francia para hacer tratos con otros magos y emprender un negocio de pociones para ayudar a los enfermos, era un mago excelente, casi tan bueno como tu bisabuela… Élie cuido de sus tierra junto a otros hombres, y Sebastien además de haberle ayudado y brindado algunas tierras no había acordado el límite para que Élie saldara su cuenta con el, conforme paso el tiempo tu bisabuela Juliette se había convertido en una de las mejores y reconocidas curanderas… Sebastien quien estaba comprometido finalmente se caso con una mujer muggle que había conocido y formo una pequeña familia , llevo una buena relación con tus bisabuelos y nunca trato de manera diferente a Juliette, el era inmune a la sangre de ella y un vinculo de amistad fuerte se formo entre ellos, sin embargo un día Sebastien enfermo y aunque Juliette desesperadamente busco una cura no hubo tiempo suficiente para ayudarle… Antes de haber muerto el hizo prometer a Élie cuidar de su patrimonio y ayudar a su mujer cuando le necesitara y a cambio jamás faltaría pan y techo para ellos…Fue así como el convenio fue acordado por ambas familias, Sin embargo el convenio también formulaba una capsula donde el descendiente primogénito o primogénita de la cuarta generación se llegaría a casar con uno de sus herederos, en esos tiempos la ley mágica no podía interferir en ese tipo de contratos ni mucho menos tratar de deshacer el encanto o maldición que conlleva…Juliette y Élie estuvieron de acuerdo, agradecidos infinitamente por toda la ayuda que aquel extraño les había brindado…

Los ojos de Fleur rápidamente fueron llenos de lágrimas entendiendo el punto de la conversación, ella era la cuarta generación y además era la primogénita. Armand apretó una de sus manos al notar el dolor en la mirada de su hija. Tan pronto como su respiración se había hecho estable Fleur hablo detenidamente.

-Que pasa… que pasa si yo no cumplo con el convenio? –pregunto con su voz quebrada mirando fijamente a sus padres

-Una maldición podría caer sobre ti, quizás no sea tan potente como para matarte pero si podría causarte mucho dolor…la magia antigua con la que fue creada no terminara hasta que tu vida llegue al fin –explico Apolline con voz quebrada y llena de impotencia- Sin embargo en el convenio fue también dada una opción que podría llegar a liberarte, cuando cumplieras los 20 - 21 años tu serias comprometida sin embargo al formar un vinculo e iniciar el ritual de cortejo el hechizo se romperá, de ser lo contrario tu tendrías que ser forzada a casarte a menos que desees sufrir por el resto de tu vida.

"al formar un vinculo e iniciar el ritual de cortejo el hechizo se rompería!" Con un movimiento rápido Fleur se pudo de pie y salió rápidamente de la mansión, necesitaba pensar y tranquilizarse, necesitaba tomar una decisión importante. El dolor o la desdicha de unirse a alguien a quien desconocía, cuál de las dos opciones era la mejor… Ambas eran aterradoras y con un destino que lentamente la conduciría a la infelicidad y amargura.

Poco a poco las gotas de lluvia fueron cayendo haciéndose con intensidad cada vez mas, los cabellos rubios pronto estuvieron húmedos a causa de la lluvia y las lagrimas que brotaban de sus ojos color azul fueron confundidas con las gotas que resbalaban por su rostro.

Fleur llego hasta una banca solitaria debajo de un enorme roble, a pesar de brindar una buena sombra aun podía sentir algunas gotas caer sobre su cuerpo.

Por otra parte, Hermione bajo las escaleras lentamente en busca de su padre, solo el ruido de las gotas golpeando las ventanas resonaba. Era casi el medio dia y ella no había bajado a desayunar, su padre seguramente creía que seguía dormida pero estaba equivocado, la castaña se había despertado temprano dispuesta a arreglar sus cosas, ella odiaba el desorden. Desde de pequeña había sido educada de esa forma ordenada y responsable.

-Papa…-llamo la castaña en voz alta mientras entraba a la sala

Sin embargo el silencio permaneció impenetrable entre las cuatro paredes del enorme recibidor, Hermione camino hacia uno de los ventanales, todo el jardín se podía ver desde ahí. Noto como la lluvia comenzó a disminuir su intensidad, las ganas enormes de mojarse y el aspirar el olor a tierra mojada hicieron que la chica caminara hacia su habitación rápidamente.

Saco una pequeña sombrilla y tomo su gabardina negra, bajando con un poco de apuro ella camino hacia la puerta principal. No sin antes dejar una pequeña nota sobre el mueble junto a la puerta, al salir noto que el coche de su padre no estaba y según lo que había entendido Madeline solo vendría tres días a la semana para ordenar su hogar. Hermione no se había molestado en agarrar su cabello en forma de una coleta, sin saber a dónde ir con certeza camino hacia donde creía haber visto un pequeño parque, ella miro a su alrededor con atención grabando un poco del paisaje para poder volver sin problema alguno. Sin duda Francia era hermosa con su clima fresco y sus lugares con arquitecturas elegantes y muy bellas.

Hermione finalmente llego hasta el parque, su casa solo quedaba a dos calles de ahí, un lugar perfecto para relajarse. Ella cruzo la calle con cuidado y observo el lugar donde estaba, los pasillos estaban solos y solo el ruido de las copas de los arboles en movimiento además de las gotas caer sobre su sombrilla era los únicos ruidos de los que pudo percatarse.

Sus pies finalmente comenzaron a recorrer el lugar, inhalando profundamente ella se detuvo frente a una enorme fuente con dos ángeles en medio. Ella vio su reflejo y lo distorsionado que era a causa de algunas gotas que caían sobre él, sosteniendo con su mano derecha la sombrilla ella se inclino ligeramente viendo más de cerca las esculturas, su mano izquierda fu sostenida al borde de la fuente. Sin duda alguna los franceses tenían buen gusto en el arte desde su punto de vista, Hermione sonrió ante sus pensamientos .

Unos cuantos pasos más atrás para apreciar un poco más la escultura hicieron que la chica pudiera observar juna joven sentada unos cuantos metros atrás, ella no se había percatado de su presencia y a decir verdad el rostro de la joven se encontraba oculto entre sus rodillas. La castaña se pregunto que podría estar haciendo esa chica en medio de una lluvia con ropa tan ligera y claramente empapada, su situación era similar pero ella venia abrigada. Sin poder detenerse ella comenzó a caminar hacia la chica, conforme se iba acercando el nerviosismo y las ganas de alejarse se hacían intensas, sin embargo aun a pesar de sentir la necesidad de salir huyendo ella siguió adelante dispuesta brindar un poco de sombrilla a la chica.

Sus pies finalmente s detuvieron frente a la rubia, Hermione escucho un sollozo proveniente de ella. Tal vez debería volverse e irse de nuevo a casa, la chica quizás necesitaba un poco de espacio y tal vez lo último que necesitaba era que una extraña tratara de meterse en su vida, bueno cualquiera podría pensar de esa forma.

-Oye…-llamo Hermione en voz baja colocando la sombrilla sobre la chica.

Fleur por su parte sintió como una persona se acerco lentamente, su cuerpo por un momento se tenso al pensar que algún hombre o acosador depravado se acercaba a ella, sin embargo una voz suave y tímida, apenas audible llego a sus oídos. Podía distinguir el acento ingles, y de pronto las gotas dejaron de caer sobre su cuerpo y notara que la chica había colocado seguramente su sombrilla sobre ella. Fleur suspiro profundamente, ella no quería causar lastima en personas que no conocía, era lo último que necesitaba. Con un movimiento rápido de su mano limpio los rastros de lágrimas que había sobre sus mejillas.

La morena retrocedió por inercia al notar que la chica comenzaba a moverse, sin embargo su brazo permaneció sosteniendo la sombrilla sobre ella. Había enfrentado gigantes, un basilisco y muchas otras cosas que algunas personas no podían siquiera imaginarse. Lentamente Fleur levanto su rostro dispuesta a agradecer a la chica por su preocupación pero fue paralizada por unos segundos al darse cuenta de quién era. La chica le miraba con nerviosismo y clara confusión, los ojos oscuros parecían no reconocerle a simple vista y un agudo dolor se hizo presente en el corazón de la rubia. "Hermione…" pensó mientras observaba discretamente el cuerpo de la joven.

Hermione observaba en silencio a la chica frente a ella, por alguna extraña razón esos ojos azules le parecían tan familiares pero eran imposibles de recordar.

-Disculpa que yo… bueno haya interrumpido tus pensamientos –dijo en francés con un poco de rubor en sus mejillas, aquel gesto le pareció tierno a la rubia quien trataba de pensar que estaba soñando-pero, sinceramente creo que no es conveniente que sigas mojándote…

Fleur sonrió tímidamente, mientras trataba de tranquilizar su respiración.

-Descuida no tengo ningún problema… -respondió en ingles, ella pudo notar una chispa de sorpresa en la mirada de la morena

-Yo… yo lo siento, quiero decir, lamento haberte molestado –espeto con timidez respondiendo en ingles- soy un poco mal educada… me llamo Hermione –dijo mientras estrechaba su mano hacia la rubia

Sin perder tiempo Fleur tomo su mano suavemente tratando de guardar la sensación que estaba experimentando, aunque un toque de tristeza la habitaba ella no pudo evitar sonreír con sinceridad a la morena. Quién diría que la gryffndor se comportaría de manera amable con ella, si en el pasado ni siquiera podía verla en pintura. Pero nuevamente su conciencia la trajo de nuevo a la realidad Hermione no la recordaba y probablemente ni siquiera había tomado importancia de su existencia en el pasado.

Un escalofríos recorrió el cuerpo de la morena mientras veía fijamente a la rubia, la sensación de haberla visto antes no podía ser ignorada, tampoco podía dejar de pensar en esa voz suave, esa voz que le parecía conocida pero no podía recordar de donde.

-Es un placer 'ermione –respondió la rubia teniendo la mano de la chica entre la suya- Mi nombre es Fleur… Fleur Delacour

Los ojos de Hermione se abrieron como platos al escuchar las palabras provenientes de la boca de la rubia. Acaso ella había escuchado bien? La chica frente a ella podría ser la misma de hace algunos años… Sin duda alguna lo era pero después de tres años ella había cambiado demasiado, tal vez mas de lo que hubiera podido imaginar. Fleur por otra parte esperaba a reacción de la chica, imaginaba que saldría corriendo maldiciéndose pero no lo hizo, solo permaneció observándola con su cuerpo un poco tenso.

Después de unos momentos en silencio Hermione lentamente fue deslizando su mano fuera de la de Fleur.

-Digo lo mismo Fleur…-dijo la castaña con nerviosismo

Sin saber que hacer exactamente Hermione y Fleur comenzaron a caminar hacia la entrada del parque, un aire frio soplo alrededor de ellos, Hermione solo sintió su piel erizar mientras que Fleur tembló. Había salido de su casa sin algún abrigo o chaqueta que le calentara, su ropa estaba completamente empapada y el viento no ayudaba en lo mas mínimo.

Ambas chicas estaba nerviosas, ansiosas, sorprendidas por su encuentro. Hermione miro por el rabillo de sus ojo como la rubia cruzo sus brazos sobre su pecho, noto como sus labios fueron temblando levemente y sin dudarlo mas ella se detuvo su paso haciendo que la rubia le mirara confusa.

-Solo yo… Puedes sostener la sombrilla por favor? –pregunto con un sonrojo en sus mejillas

Fleur asintió y tomo la sombrilla, se había asegurado de que sus dedos rozaran los de la castaña. El rubor creció en las mejillas de ambas pero ellas hicieron caso omiso disfrutando del momento.

Hermione sin perder mas tiempo desabrocho su gabardina y con un movimiento vacilante la coloco sobre los hombros de la rubia, los ojos azules brillaron en sorpresa por el acto pero no se opuso. Ella sonrió agradecida a la morena que veía fijamente el suelo bajo sus pies, Hermione se agradeció mentalmente por haber portado un suéter caliente debajo de su gabardina. Ella tomo nuevamente la sombrilla dejándose llevar por sus pies.

-Realmente agradezco lo que has hecho por mí 'ermione –espeto la rubia después de unos momentos en silencio- Pero no tienes que hacer esto…

Los ojos marrones observaron el rostro de la rubia, la vergüenza… el cargo de conciencia por sus errores del pasado comenzaron a pesarle.

-No entiendo a que te refieres –mintió desviando su mirada

Una media sonrisa se dibujo en los labios de Fleur mientras miraba fijamente por un momento el rostro de su acompañante.

-…El clima –dijo con diversión discreta en su voz- deberías regresar a casa…

Hermione se sonrojo sin poder evitarlo, ella había malinterpretado las palabras de la rubia en un principio

-Yo no tengo ningún problema, mi padre seguramente aun no llega y la verdad es que…-la morena se detuvo bruscamente dándose cuenta de todo lo que había dicho, tal vez la rubia necesitaba un poco de su espacio- Bueno, creo que tienes… quizás deba volver a casa

La rubia mayor noto el cambio de tono en la voz de Hermione y no pudo evitar sentirse culpable, la morena estaba tomando todas sus palabras en una mala interpretación.

-…O tal vez puedas acompañarme a casa –respondió con una sonrisa infantil en su rostro

-Yo no creo que...-dijo Hermione con nerviosismo, no quería sonar desesperada

Sin embargo la morena fue silenciada por uno de los finos y delgados dedos de Fleur, la rubia podía sentir la suavidad de los labios que muchas veces antes había anhelado besar y que ahora ella estaba tocándolos, no era la gran cosa pero al menos era algo. Hermione por su parte sabia que cualquier cosa que hiciera para tratar de evitar el sonrojo en su mejillas fracasaría, ella no estaba acostumbrada a ser intimidada o sumisa, pero la rubia tenia ese efecto sobre ella.

Sin decir nada mas Fleur comenzó a caminar y para sorpresa y consternación de Hermione, entrelazo su mano con la de ella. Caminando en silencio ambas chicas disfrutaban de la sensación de hormigueo y mariposas en el estomago, la rubia suspiro lentamente pensando en la charla que había tenido con sus padres. Hermione estaba ahí junto a ella, la única esperanza y solución que podría salvarla estaba ahí, pero sin duda la niña no la conocía o al menos no como a Fleur le hubiera gustado, tenia que saber mas acerca de ella y tratar de hacer algo para poder llamar su atención.

Su belleza aun estaba con ella pero quizás no como hace algunos años atrás con todo su esplendor, Hermione claramente parecía haberle reconocido por su nombre pero en un principio no por su físico. El problema era mas grande de lo que ella pudo llegar a imaginar.

La castaña por su parte caminaba junto a Fleur sin saber a dónde ir, los nervios estaban golpeándola por dentro quien podría llegar a imaginar que la Gryffindor llegaría a reunirse con la ex campeona de Beauxbatons, Ronald probablemente se moriría de la envidia. Ante tal pensamiento Hermione frunció el ceño, el dolor aun podía sentir sobre la herida que la rubia junto a ella había causado hace algunos años, quizás no se veía pero estaba ahí cada minuto desde que partió de Hogwartz.

Sin poder evitarlo la chica apretó su mandíbula tratando de disminuir el enojo y los celos que sentía. Celos?...

Fleur se detuvo al ver que estaban frente a las puertas de su casa, el trayecto haba transcurrido más rápido de lo que ella hubiese deseado, Hermione salió de sus pensamientos al sentir como la rubia se detenía. Ella miro a su alrededor y noto que estaban frente a una propiedad enorme con una linda mansión color blanca, ella se volvió hacia Fleur y noto que la rubia tenia sus ojos ligeramente húmedos, se pregunto que era lo que estaba pasando.

-Gracias nuevamente por lo que haz hecho 'Ermione –dijo con voz apagada, apretando levemente la mano de la chica

Hermione nunca fue una persona distraída pero el sentir los dedos de Fleur acariciando los suyos era mas que una distracción para ella. Era una sensación que no sabía cuando volvería a sentirla.

-No tienes que agradecer nada…

-Lo hago 'Ermione… ha sido un largo tiempo desde la última vez que te vi – Fleur trataba de no pensar melancólicamente en los recuerdos- y me gustaría volver a verte

La morena casi se ahogaba con su propia saliva al escuchar la petición de la francesa, Hermione siempre fue una persona que sabia que decir en el momento justo –excepto en algunas situaciones- como esta pero su boca parecía sellada por un candado inexistente.

-Yo… sinceramente yo…-nuevamente fue interrumpida por la rubia

-No soy nadie para pedírtelo pero es algo que no pude evitar, quizás en años anteriores ambas no fuimos muy amistosas entre si pero… siempre existe una segunda oportunidad, no lo crees…-exclamo Fleur con un toque de alegría

-Si, supongo… volveremos a vernos puedo asegurártelo –dijo Hermione sin pensar

Fleur sonrió abiertamente inclinándose hacia la morena y colocando un beso en cada mejilla. Hermione sintió como si el piso se moviera debajo de sus pies, la sensación de los labios de Fleur en su mejillas podía causar tantos efectos en ella.

-Lo se Hermione –susurro suavemente antes de adentrarse a su casa y mirar por última vez a la morena

Mientras Fleur caminaba hacia la puerta de su hogar Hermione se quedaba paralizada en el lugar viendo fijamente como la rubia se alejaba poco a poco. Fue una coincidencia del destino que Fleur y ella se hubieran encontrado nuevamente teniendo en cuenta todas las brujas y magos sin olvidar los muggles que vivían ahí, tuvo que ser la rubia quien se cruzara en su camino. Con ese pensamiento Hermione observo por ultima vez la mansión de la rubia, ella y Fleur habían acordado volver a verse pero nunca se menciono el lugar o el día, quizás solo fue dicho por la chica por cortesía. Llevando aquel pensamiento en su cabeza Hermione se alejo del hogar de la francesa sin mirar atrás.

Por otra parte Fleur observaba fijamente como la morena se marchaba, el perfume de Hermione estaba impregnado en ella y Fleur era mucho más feliz de lo había estado los últimos años. La morena no sabía lo feliz que la había hecho con aquel gesto tan caballeroso y sencillo de su parte, quitando con cuidado la gabardina, la rubia aspiro el olor profundamente haciendo que en su rostro apareciera una sonrisa.

Gabrielle entro a la sala viendo fijamente como su hermana sostenía una gabardina negra contra su pecho, la mirada soñadora y la sonrisa boba que tenia en su rostro era algo que la menor de las rubias no había visto en mucho tiempo. Durante los dos últimos días ella haba evitado hablar con hermana, y era una gran sorpresa verla con ese estado de animo que hace varios años no había visto

-Debería estar muy molesta contigo por hacer que nuestra madre se preocupe con tus salidas sin rumbo y sin aviso pero… me intriga demasiado el saber cual es el motivo de tu sonrisa –dijo Gabrielle con una sonrisa traviesa en su rostro

Fleur se volvió hacia su pequeña hermana con un ligero sonrojo en sus mejillas, estaba llena de éxtasis y alegría. Gabrielle espero con ansias a que su hermana respondiera, tomando asiento en uno de los sillones observo fijamente a Fleur.

-Lamento mucho que nuestra madre se haya preocupado –dijo mientras miraba el suelo recordando la charla que habían tenido

-Tranquila Fleur, no se el motivo por el cual te hayas ido pero la próxima vez no lo vuelvas hacer…

-Era necesario –respondió la rubia aferrándose aun mas a la gabardina un poco húmeda- Sin embargo ha pasado algo maravilloso Gabrielle…

Antes de que pudiera continuar la madre de ambas había entrado mirando a Fleur con tristeza y culpa. La rubia se dio cuenta y sonrió con esperanza y vacilación.

-Fleur yo…-Dijo Apolline

-Lamento mucho el haber reaccionado de esa forma, madre… actué sin pensar sin embargo necesitaba un poco de espacio –interrumpió Fleur con tranquilidad

Gabrielle observaba a ambas mujeres preguntándose que era lo que había sucedido, ella había estado en su habitación practicando algunos hechizo que no se dio cuenta del tiempo. Al salir haba notado la clara preocupación en el rostro de su madre, y claramente la falta de presencia de Fleur. Apolline abrazo a su hija dejando que algunas lagrimas escaparan de sus ojos, la culpabilidad que sentía estaba sobre sus hombros como una enorme carga.

Después de unos minutos Fleur se separo lentamente, sus ojos se situaron en su madre con esperanza y emoción.

-Hermione está en Francia –dijo en voz alta con alegría

Tanto Apolline como Gabrielle se miraron entre si preguntándose si habían escuchado bien. Fleur por su parte permanecía aun aferrada a la gabardina esperando alguna reacción de su madre, Apolline salió de su estado de Shock y abrazo fuertemente a Fleur pensando que todo podría solucionarse y la rubia podría tener por fin la oportunidad de ser feliz.

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