Hola a todos! Gracias a quienes leen el fic y gracias por sus reviews, Anksunamun Nefertiti y Green. Saludos! :3
"""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""
Capitulo 3
Contratiempo.
Dean no tenía idea de quién era ese hombre pero sus últimas palabras antes de marcharse lo alertaron, debía salir del edificio antes de que ese idiota lo volara. Apresuró el paso para ir por la derecha pero se encontró de improviso con seis hombres, se logró hacer cargo de todos ellos, recibiendo solo un disparo en su pierna derecha. Ya daba por hecho que un montón de hombres armados estaba esperándolo en la salida, así que fue a los ductos y opto por huir de esa forma, la herida de su hombro le estaba doliendo, ese idiota de ojos azules le había dado un tiro pero ya se las cobraría después y averiguaría quien mierda era. Llegó hasta el cuarto piso cuando escuchó una serie de disparos, esos hombres sabían que estaba en los ductos, así que bajó hasta una oficina. Dos hombres entraron por la puerta y Dean hizo lo único que podía, saltó por la ventana sin importar lo alto de la caída. Para su suerte, cayó sobre un montón de cajas apiladas, que en algo suavizaron su caída y corrió hacia el callejón, estaba por llegar cuando vio una motocicleta que salía de ahí y por unos segundos, su mirada se encontró con la de ese misterioso hombre, éste le guiñó un ojo antes de apretar un botón y varias bombas explotaron en el edificio. Dean corrió a su motocicleta y emprendió la huida hacia el motel.
Con lo que Dean no contaba, era que uno de los disparos había dado en su espalda y la herida estaba doliéndole demasiado, sin mencionar lo mucho que sangraba. Logró llegar hasta el motel, abrió a puerta de su cuarto pero se desmayó antes de cerrarla.
"""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""
Castiel consiguió salir del edificio sin mayores percances y fue hasta su motocicleta para emprender la huida, dio la vuelta saliendo del callejón y vio al chico de hace un rato, le guiñó un ojo e hizo explotar el edificio para alejarse de ahí hacia un lugar seguro. Se alejó lo más que pudo y estacionó en una desierta calle.
-¡Cassie! Gracias a Dios me has respondido-
-Lo siento Balthy, tenía que salir de ahí primero-
-¿Estás bien? ¿Te han herido?-
-No te preocupes, estoy bien pero ese hijo de puta me tendió una trampa, Lucifer no estaba en el edificio, alguien le advirtió-
-Cassie-
-Hay otra cosa más que quiero pedirte, Balthy, ¿Tienes una copia de las cámaras de seguridad?-
-Claro, ¿Por qué?-
-Había un chico en el despacho de Lucifer, no tengo idea de quién era pero por sus palabras, creo que también iba por ese bastardo-
-Lo veré de inmediato-
-Gracias Balthy-
-Sal de ahí cuanto antes, Cassie, no te quedes más tiempo del necesario-
-Me iré al amanecer, nos vemos y gracias Balthy-
Castiel se colocó el casco y condujo de regreso hacia el motel para descansar un poco, asegurarse que no estaba herido y recoger sus cosas. Estacionó la motocicleta y fue rápidamente a su habitación pero se detuvo a medio camino al ver una de las puertas abiertas. Normalmente, hubiera seguido su camino pero reconoció al chico que estaba inconsciente en el suelo y suspiró despacio mientras miraba su reloj.
-Mierda…-
Se aseguró de que nadie lo viera y entró al cuarto para cerrar la puerta con seguro, cargó al chico en sus brazos y lo recostó sobre la cama antes de encender la luz. Su sorpresa fue mayúscula al comprobar que, efectivamente, no debía tener más de veinte años, ¿Qué hacia ese chico en el edificio? ¿Por qué iba por Lucifer? Comprobó nuevamente la hora en su reloj, eran las diez de la noche. Le quitó la camiseta al chico para ver que tenía dos heridas, una en el hombro (la que le hizo él) y la otra en la espalda, la cual sangraba bastante. Buscó por el cuarto y dio con un bolso, en el cual había algunas cosas que podría usar para curar las heridas del chico. No quería que se moviera mientras lo hacía, así que ató sus manos a la marquesa de la cama y dejarlo de cara a la cama. Se sentó sobre su trasero, lo amordazó bien para que no gritara y procedió a extraer las balas. El chico se retorció de dolor sobre la cama pero Castiel continuó con lo suyo. Tuvo que bajarle un poco los pantalones para hacerlo lo mismo con la herida de su muslo derecho. Observó al rubio que estaba respirando agitado y fue a su cuarto por una última cosa para ayudarlo. Esperó que la punta del fierro estuviera al rojo vivo y lo acercó al rubio.
-Siento esto- murmuró para sí mismo- Pero te va a doler-
"""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""
Un intenso dolor recorrió el cuerpo de Dean de arriba abajo, intentó gritar pero su voz lo salía y sus brazos tampoco respondían. El dolor se repitió dos veces más y abrió un poco los ojos, giró la cabeza al sentir un peso en su trasero y logró ver a alguien pero todo estaba muy borroso. Hizo un último esfuerzo para intentar reconocerlo y le bastó con mirar esos orbes azules para comprender que era el mismo hombre con quien se encontró en el edificio cuando iba por Lucifer. Debía salir de ahí cuanto antes pero su cuerpo dolía demasiado y al cabo de unos segundos, volvió a quedar inconsciente, sintiendo un leve escozor sobre sus heridas.
"""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""
Castiel terminó de cauterizar las heridas y luego las limpió con un poco de alcohol antes de bajarse del chico. Lo contempló unos segundos y decidió que ya había perdido mucho tiempo ahí y debía marcharse cuanto antes. Fue a su habitación para reunir sus cosas pero un ruido llamó su atención y se asomó discretamente a la ventana, observando unos hombres que se acercaban y posiblemente armados.
-Mierda-
Guardó sus cosas en el bolso y guardó un arma en la parte trasera de su pantalón para luego salir, fingiendo que era otro más de los ocupantes. Cuando se aseguró que los hombre son miraban, se apresuró en llegar al motocicleta pero entonces vio como un sujeto salía de la recepción y luego le hacía una seña a los otros, los cuales se dividieron dos y tres para ir a su cuarto, y al del rubio.
-Maldición… mierda- siseó enfadado y dejó el bolso en la motocicleta- Mierda-
No podía dejar a ese chico ahí o lo matarían pero tampoco quería cargar con un problema, no era la niñera de ese niño, ni tampoco lo conocía pero no podía dejarlo morir ahí. Se maldijo por su momento de debilidad e hizo lo único que podía: ayudar a ese chico.
Para Castiel no fue problema deshacerse de esos sujetos silenciosamente, dejó los cadáveres ocultos en el baño y luego cargó al chico en brazos para llevarlo hasta su motocicleta. Lo sostuvo por la cintura y con la otra mano le dio pequeños golpecitos en las mejillas.
-Vamos, despierta, despierta, maldición, despierta niño- el rubio abrió un poco los ojos- Eso es, escúchame, esos hombres te han seguido y es cosa de tiempo para que lleguen los refuerzos, voy a sacarnos a ambos en mi motocicleta pero necesito que te sostengas de mí, ¿Puedes hacerlo?- el menor asintió despacio- Muy bien-
Castiel le ayudó a montar la motocicleta y luego hizo lo mismo, esperó que el rubio lo abrazara por la cintura pero no se fiaba de que aguantara todo el todo el trayecto consciente, así que recurrió a su única opción, se quitó el cinturón y ató las muñecas del menor para que no lo soltara.
-Muy bien, nos vamos-
Condujo a toda prisa para alejarse del motel, en dirección a la salida este de la ciudad. Le gustara o no, ahora tendría que cargar con ese chico hasta asegurarse que estuviera bien y pudiera seguir por sus medios.
