3- Crepúsculo de una captura
Estaba claramente anocheciendo, no había ruido alguno en toda la zona, estaba ubicada justamente a las afueras de Konoha, junto a un gran templo a algún celebre dios estaba la mansión parada firmemente sobre la tierra, con grandes murallas de piedra y una grande placa que tenia el nombre de esa opulenta familia "Hashimoto" decía en kanjis Japoneses, era una gran familia una de las mas ricas de todo Konoha y si nos seguías adentrándote pasando la puerta estaba un gran camino de piedras con flores de colores variados y algunos perros guardianes rondando la aclamada mansión, cuando pasabas la puerta principal estaban los pisos que crujían a cada pisada, era de una decoración elegante y conservadora finamente hermosa en la primera estancia había unas grandes escaleras que daban a el segundo piso de aquella construcción, después de subir las escaleras estaba ya todos los recintos con papel de arroz, eran los dormitorios, si seguíamos caminando pronto había una puerta, al abrirla estaba una joven de cabellos morados hermosamente recargados en el marco de una ventana mientras veía como las primeras gotas de lluvia caían sobre su ventana y mientras tocaba la ventana como si fuera capaz de tocar las gotas atreves de el vidrio. Después la chica movió su brazo ligeramente tocando su cabello y moviéndolo haciendo que formaran un circulo en el aire…después movió sus manos a su estomago dejando ver un al parecer tatuaje con dos alas de dragón a los lados de su ombligo y lagrimas comenzaron a salir de sus ojos, recordando tal vez algo doloroso, después agarro el marco de la ventana como aferrándose a el, ella tal vez necesitaba un abrazo y aquel marco de madera era lo mas cercano que tenia, pronto se sobresalto al oír la madera crujir ya que no había nadie en la casa, sus padres estaban fuera en alguna fiesta, y ella estaba sola en toda la casa, no había nadie pero aun así se oía que la madera crujía uniformemente al par de las pisadas de alguna persona, ella rápidamente agarro un kunai que estaba en el buró de su cama, y lo empuño temerosamente dando pisadas cuidadosas para no hacer ruido y caminando agachada para que su figura no se reflejara en las paredes de papel de arroz, la odisea continuo por varios minutos, mientras la peli-morada caminaba sigilosamente o lo mas sigilosamente que podía sin tener ningún entrenamiento ninja, los pasos seguían y ahora ella se empezaba a dar cuenta que no era una sola persona si no mas, no sabia con exactitud el numero de personas que se avecinaban, pero ella seguía caminando con extremo cuidado asomándose frente a todas las paredes y viendo si no estaban en ese cuarto sus perseguidores o al menos ella creían que esas eran sus intenciones, unos pasillos mas lejos se encontraban sus perseguidores, eran dos hombres que no se veían muy claramente por las sombras, pero uno tenia un peinado muy peculiar y tenia el cabello rubio y sus ojos zafiros brillaban en medio de la oscuridad, mientras que el hombre de al lado tenia una mascara con una espiral naranja, y ambos caminaban serenamente por los pasillos de la mansión, al parecer eran ninjas de aquella temida organización, todo esto lo pudimos deducir por sus capas negras con esas nubes rojas tan peculiares. Por fin la chica se asomo por la puerta correcta y vio por primera vez a sus captores sus ojos se horrorizaron al ver como los dos hombres caminaban por los pasillos, ella sabia perfectamente quienes eran y que era lo que ellos querían, dio unos pasos hacia atrás retrocediendo lentamente tratando de hacer el menor ruido posible, pero piso una tabla que estaba resbalosa y cayo hacia atrás pegándose fuertemente en la espalda, el ruido hizo que los dos hombres dejaran su andar pacifico y se movieran rápidamente hacia el lugar de donde provenía el gran ruido, y se encontraron con la chica de cabellos morados esparisidos por todo el suelo y un golpe fuerte en la cabeza y espalda, el hombre de la mascara dejo escapar una pequeña risa al ver a la joven tirada en el suelo sobándose la cabeza mientras que el rubio solo sonrió débilmente…
-¿Mew Hashimoto?, un-dijo el hombre de ojos zafiro mirando a la chica tirada en el suelo
-S-Si-respondió la chica lentamente, sabia que no debía de haber contestado pero fue una inercia el contestarle a aquel hombre, mientras que el ninja de la mascara naranja y cabellos negros se arrodillo a el lado de la peli-morada y le sobo lentamente la cabeza mientras le daba un golpe en la parte de atrás de el cuello, la nuca y ella caía lentamente en sus brazos
